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Tragedia Centro Mundial Comercio afecta todas nacionalidades(Terrorismo es un crimen contra la humanidad, dice Powell)Por Jane A. Morse Por Laura Temes Washington -- Las familias norteamericanas no son las únicas en lamentar la pérdida de sus seres queridos en los ataques terroristas contra el Centro Mundial de Comercio el 11 de septiembre. Los ataques afectaron personalmente a ciudadanos de muchos países que tenían familiares y amigos que trabajaban en las dos renombradas torres de la ciudad de Nueva York. "El terrorismo es un crimen contra toda la civilización", dijo el secretario de Estado Colin Powell. "El terrorismo es un crimen contra toda la humanidad. No conoce fronteras étnicas, religiosas, nacionales ni geográficas, y debemos considerarlo en ese contexto". Durante una sesión informativa con la prensa el 13 de septiembre, Powell expresó sus condolencias a las familias en el extranjero que perdieron seres queridos en los ataques terroristas. "Nos hemos concentrado, por supuesto, en los norteamericanos", admitió, "pero también hemos visto que Gran Bretaña estima haber perdido 100 personas. He sabido de ciudadanos australianos, japoneses, sudcoreanos, mexicanos, irlandeses, israelíes y de muchos otros que trabajaban en el Centro Mundial de Comercio, y nuestras condolencias no solamente son por esas víctimas, que estarán en nuestras oraciones, sino que nuestras condolencias van a sus familiares". Entre los pasajeros del vuelo de United Airlines que se estrelló contra una de las torres gemelas, por ejemplo, figuraba Gloria de Barrera, una mujer salvadoreña de 49 años, identificada como exportadora. El gobierno de México ha dicho que busca información sobre más de 150 de sus ciudadanos que están desaparecidos. "Esos ataques no solamente fueron ataques contra Estados Unidos, contra la democracia y contra la civilización, también fueron ataques contra docenas, cientos y tal vez miles de mexicanos", dijo el ministro de Relaciones Exteriores Jorge Castañeda al Senado de México el 13 de septiembre. Se calcula que 50.000 personas trabajaban en el Centro Mundial de Comercio. Construido en 1970 comprendía un grupo de seis edificios, incluyendo las torres gemelas de 110 pisos de altura. El centro albergaba a más de 430 compañías de 28 países. Más de 140.000 personas visitaban diariamente el complejo. La mayor parte de las empresas estaban dedicadas a actividades comerciales como banca y finanzas, seguros, transporte, importaciones y exportaciones. Asociaciones comerciales, corredores de bolsa y representantes de gobiernos extranjeros también tenían sus oficinas ahí. El diario The Wall Street Journal, en un editorial publicado el 14 de septiembre, dijo que "las víctimas fueron mundiales, como el comercio en las mismas torres gemelas". El conteo final de los muertos posiblemente no se conozca en semanas, dado que los trabajadores de emergencia continúan buscando restos entre las montañas de escombros. Sin embargo, Rudolph Giuliani, el alcalde Nueva York, estima que más de 5.000 personas de toda nacionalidad están desaparecidas. Algunas de las empresas, más afortunadas, pudieron localizar a todos y cada uno de sus empleados. Al día siguiente de los ataques el Banco Latinoamericano de Exportaciones, con sede en Panamá y conocido por el acrónimo "BLADEX", dijo que todos sus empleados estaban "sanos y salvos", a pesar de la destrucción de sus oficinas en piso 32 del Centro Mundial de Comercio Uno. Mientras tanto, comienza a llegar los relatos periodísticos, pero las cifras de los que se supone han muerto o desaparecido algunas veces varían ampliamente. El 13 de septiembre el diario The Wall Street Journal dijo que la sucursal norteamericana del banco japonés Fuji Bank Ltd., que ocupaba desde el piso 70 al 80 de la Torre Sur, no sabía el paradero de 680 empleados. Ese edificio fue alcanzado entre los pisos 87 y 93 por el vuelo 175 de United Airlines, un Boeing 767 que había sido secuestrado. La torre se desmoronó menos de una hora después de ser impactado a las 9:05 de la mañana, hora del este. Pero algunos empleados japoneses tuvieron suerte. Por ejemplo, The Asahi Bank Ltd., tenía oficinas en el piso 60 de la Torre Norte, el primer edificio atacado por los terroristas que habían tomado el control de otro Boeing 767. El avión, repleto de combustible, estalló al estrellarse entre los pisos 96 y 103, a las 8:45 de la mañana, hora del este. Un funcionario del Asahi Bank dijo al Servicio Noticioso desde Washington que todos los 94 empleados, de los cuales 23 eran ciudadanos japoneses, pudieron escapar del edificio antes que se derrumbara menos de dos horas después de haber sido impactado. El Banco de Taiwán tenía 98 empleados en el piso 53 de la Torre Norte. No se sabe el paradero de nueve de ellos, de acuerdo con un funcionario de la Oficina del Representante Económico y Cultural de Taipei en Estados Unidos, que habló con el Servicio Noticioso desde Washington el 13 de septiembre. El primer ministro interino de Australia, John Anderson, dijo a CNN que tres ciudadanos australianos que perecieron estaban en uno de los aviones que despegaron de Boston y se estrellaron contra las torres gemelas. El gobierno australiano trata de confirmar si había otros seis australianos en el avión. Alrededor de 75 todavía están desaparecidos. En Washington, la embajada de la República de Corea confirmó que hasta el 13 de septiembre se había confirmado la muerte de tres ciudadanos coreanos y que otros 19 estaban todavía desaparecidos. El Diario del Pueblo, de Pekín, informó que se confirmó la muerte de tres ciudadanos chinos y que hay otro desaparecido. Theresa Lázaro, la vicecónsulesa de Filipinas en Nueva York dijo que un "estimado conservador" es que había unos 500 filipinos que trabajaban en el Centro Mundial de Comercio. Hasta el 14 de septiembre la única información que tenía el consulado es que había 14 desaparecidos, según dijo al Servicio Noticioso desde Washington. Boonsom Watanatanee, vicecónsulesa general de Tailandia en Nueva York, dijo al Servicio Noticioso desde Washington que se sabía de dos ciudadanos tailandeses que figuraban como desaparecidos. Sin embargo, agregó que el consulado tailandés todavía no está seguro de la cifra total de ciudadanos tailandeses que pudieron estar trabajando en el Centro Mundial de Comercio el día de la tragedia. Tsviya Shimon, ministra de asuntos administrativos en el consulado y la misión de Israel en Nueva York, dijo al Servicio Noticioso desde Washington que es posible que hasta 100 ciudadanos israelíes estuvieran trabajando en el Centro Mundial de Comercio. Hasta la fecha se sabe de solamente dos que están desaparecidos, señaló. Uno de ellos, agregó, pudo llamar a su esposa con su teléfono celular para decirle que estaba herido, y desde entonces no se ha sabido nada más de él. La magnitud de la tragedia en el Centro Mundial de Comercio se continuará precisando a medida que los consultados y las embajadas consigan las cifras exactas de sus ciudadanos que pudieron escapar o que perecieron en el ataque terrorista más mortífero de la historia de Estados Unidos. Publicado:
15 septiembre 2001 Actualizado:
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