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EE.UU. procura democracia más fuerte y comercio abierto en las AméricasRoger Noriega evalúa el progreso y desafíos regionalesPor Lauren Monsen Washington -- La agenda de la administración Bush en América Latina ha logrado algunos éxitos notables en años recientes, aunque persisten graves desafíos regionales, declaró el secretario de estado adjunto para asuntos del hemisferio occidental Roger Noriega. En momentos en que se prepara para regresar al sector privado, Noriega fue entrevistado por la Voz de América el 2 de septiembre y ofreció una evaluación de los acontecimientos en el hemisferio occidental durante su gestión. Noriega citó como un logro la conclusión de la Carta Democrática Interamericana, aprobada unánimemente por las naciones miembro de la Organización de los Estados Americanos en septiembre de 2001. La Carta Democrática Interamericana declara que "los pueblos de las Américas tienen el derecho a la democracia y sus gobiernos tienen la obligación de promoverla y de defenderla". También señaló la disposición del gobierno de Bush a vincular su política comercial con programas concretos para fortalecer las instituciones democráticas y promover el buen gobierno en el hemisferio occidental.. Expresó que expandir el comercio libre a través del hemisferio es una meta importante para Estados Unidos. Noriega dijo que el progreso firme en ese frente ya está en evidencia, incluso mientras Estados Unidos sigue trabajando para el eventual establecimiento de una zona de libre comercio hemisférica. Mientras tanto, "el hecho de que tenemos autoridad de promoción del comercio", otorgada por el Congreso al presidente Bush en 2002, ha hecho posible que Estados Unidos pudiera negociar acuerdos de libre comercio con los países andinos, con Chile y con América Central y la República Dominicana, dijo. Cuando Bush y otros funcionarios estadounidenses viajen a Buenos Aires, Argentina, en noviembre para asistir a la Cumbre de las Américas, "nuestra contribución a eso no es solamente concurrir", dijo Noriega. "Estados Unidos tiene una agenda práctica" para el alivio de la pobreza en la región, entre otros objetivos urgentes. Respecto a Colombia, que durante décadas ha sufrido una guerra civil librada por grupos armados que tratan de arrebatarles el poder a gobernantes elegidos democráticamente, Noriega sugirió que el apoyo de Estados Unidos al gobierno del presidente Álvaro Uribe está demostrando su eficacia al ayudar a las autoridades a extender la presencia del gobierno en áreas que previamente estaban fuera del control de la ley. "Creo que aquí estamos dando vuelta a la esquina, de una manera significativa", dijo. Los principales desafíos en la región son "brindar buen gobierno a la gente, extender la democracia para que pueda participar la gente pobre, celebrar elecciones libres y honestas, y proveer liderazgo que lleve los beneficios de la democracia a todos", dijo Noriega. "Hay una debilidad general de las instituciones democráticas que debe atenderse. Asimismo, es necesario que los países del hemisferio abran sus economías y que faciliten abrir un negocio". Agregó que desde luego "esas son cosas difíciles" de lograr, pero "Estados Unidos ayudará a los países que se ayuden a ellos mismos". "Afortunadamente tenemos socios en este hemisferio con los cuales trabajar" en todos estos asuntos. Con respecto al sentimiento antiestadounidense en la región, del que muchos analistas temen que está en aumento, Noriega dijo: "Creo que es importante reconocer que nuestra política en el Oriente Medio no goza de mucha simpatía en el hemisferio, pero estamos realizando una labor importante aquí, y necesitamos realizar una tarea mejor de explicarles eso a nuestros amigos" en las Américas. Y predijo que a medida que la gente en el hemisferio occidental reconozca de manera creciente "nuestra dedicación duradera al modelo democrático, y a un sistema de comercio libre y justo", las percepciones sobre Estados Unidos probablemente serán más favorables. Aunque "hay un montón de cuestiones inconclusas aquí en los frentes político y económico, es importante notar que hemos hecho progresos reales", dijo Noriega. "Por ejemplo, en Bolivia, hemos visto adelantos en la alfabetización y en la reducción de la mortalidad infantil". El éxito de los programas financiados por Estados Unidos en Bolivia y en otras partes de la región sirve como recordatorio de que "el presidente Bush tiene una estrategia vibrante y enérgica en las Américas" que se concentra en mejorar la calidad de vida de la gente a través del hemisferio, dijo. Al preguntársele si Estados Unidos aceptará la asistencia ofrecida por el presidente venezolano Hugo Chávez, cuyas acciones y retóricas con frecuencia se consideran violentamente antiestadounidenses, Noriega respondió: "Seguro, absolutamente. Hemos recibido en realidad ofrecimientos de 15 países de las Américas, y docenas de otras partes; México, Canadá y Honduras han ofrecido apoyo. Los paraguayos han ofrecido apoyo de bomberos. Esos son países que tienen vínculos muy estrechos con las comunidades en Nueva Orleans", una ciudad que sufrió algunos de los peores daños causados por el huracán. Noriega elogió cálidamente la generosidad de los países que ofrecieron asistencia, pero dijo que las decisiones sobre esos ofrecimientos todavía están pendientes. "Tendremos que separar lo que podamos aceptar, en términos de apoyo", explicó. "Todo se reducirá a una cuestión de logística: lo que necesitamos y cuando lo necesitamos". Al mismo tiempo, desechó la noción de que la apertura de Chávez pudiera señalar un cambio en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, que han estado tensas desde que Chávez llegó al poder. "Aceptaremos con agrado el ofrecimiento con el espíritu en que fue hecho", dijo Noriega, pero hay sospechas de que Chávez hizo el gesto primordialmente como un medio de pulir su imagen pública. Agregó que aunque Venezuela ha sido tradicionalmente aliada de Estados Unidos, Chávez ha mostrado "una dedicación a cambiar las políticas de su país con una inclinación antiestadounidense", y esas políticas algunas veces han creado presión en países vecinos como Bolivia y Ecuador en momentos particularmente delicados. Dijo que Estados Unidos está preocupado porque el estilo de populismo de Chávez aparentemente ha contribuido a la inestabilidad política en esos países. "Esperamos que Venezuela respetará en Bolivia y Ecuador el derecho del pueblo de elegir a sus propios líderes libremente y sin interferencia", dijo. "Es necesario que Venezuela respete la soberanía de esos países". El secretario de estado adjunto dijo que a los funcionarios estadounidenses les gustaría ver una respuesta más robusta en el hemisferio ante los aparentes intentos de Chávez de debilitar las salvaguardas democráticas en Venezuela. A pesar de la creciente evidencia de las tendencias autoritarias de Chávez, "la mayoría de los países (de la región), natural y comprensivamente, no están dispuestos a enfrentar a Venezuela", dijo Noriega. "No estamos pidiendo una confrontación. Pero hay que estar dispuestos a defender los valores democráticos básicos". En respuesta a una pregunta de si Venezuela podría estar en peligro de sucumbir a una dictadura al estilo cubano, Noriega reiteró su advertencia de que la democracia debe ser defendida vigorosamente para sobrevivir y prosperar. Previno que podría darse un escenario peor "si los venezolanos no están dispuestos a defender sus valores básicos". Pero agregó que ocurra lo que sea, "Estados Unidos apoyará el derecho de los ciudadanos venezolanos" a un sistema democrático de gobierno. Publicado:
07 septiembre 2005 Actualizado:
07 septiembre 2005
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