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Informe sobre derechos humanos y democracia destaca esfuerzos de EE.UU.Respondió a "creciente demanda" mundial de mayor libertad, dice RiceEn el año 2005 Estados Unidos apoyó la creciente demanda mundial de una mayor libertad política y personal, dice el informe anual "Apoyo a los Derechos Humanos y la Democracia: el Historial Estadounidense 2005-2006", publicado el 5 de abril por el Departamento de Estado de Estados Unidos. En el prefacio del informe la secretaria de Estado Condoleezza Rice afirmó que en el año 2005 "Estados Unidos ha respondido a la creciente demanda mundial de más libertad personal y política, al apoyar los esfuerzos de quienes piden reformas". Los esfuerzos de Estados Unidos en el mundo para impulsar los derechos humanos y la democracia han resultado en cambios positivos en 95 países, dice el informe, que describe las muchas maneras en que la política exterior de Estados Unidos ayudó a ciudadanos y gobiernos de todo el mundo a convertir sus crecientes reivindicaciones de derechos humanos y democracia en programas de acción. En Liberia fue elegida la primera jefa de Estado en África, lo cual fue un hito en la transición de ese país de la guerra civil a la democracia y dejó atrás el brutal régimen de Charles Taylor. De acuerdo con el informe, las democracias latinoamericanas y caribeñas continuaron enfrentando los desafíos de fortalecer las instituciones débiles, luchar contra la corrupción y corregir la desigualdad social. El nuevo gobierno de Ucrania, al reflejar la voluntad democrática del pueblo, hizo mejoras notables en el desempeño de los derechos humanos. E Indonesia, el país musulmán más populoso del mundo, reforzó la estructura de su sistema democrático cuando, por primera vez, los ciudadanos eligieron directamente a sus líderes en ciudades, regencias y provincias. En el Medio Oriente el pueblo de Iraq acudió a las urnas en tres ocasiones y se mantuvo en el curso de la democracia, a pesar de los altos niveles de violencia. Los hombres y mujeres de Afganistán emitieron sus votos en todo el país, en las primeras elecciones legislativas libres desde 1969, aún cuando el gobierno se esforzaba en extender su autoridad a las provincias. Sin embargo el informe señala que en países como Birmania, Bielorrusia, China, Cuba, Corea del Norte, Siria, Irán y Zimbabwe, hombres y mujeres valientes sufrieron acosos por ejercer sus libertades fundamentales de expresión, asociación, reunión y movimiento. En el año 2005 Estados Unidos incluyó en el presupuesto 1.400 millones de dólares para programas en el mundo dedicados a los derechos humanos y la democracia. El texto completo del informe está disponible en inglés, en el sitio electrónico del Departamento de Estado. A continuación una traducción del prefacio y la presentación del informe "Apoyo a los Derechos Humanos y la Democracia: el Historial Estadounidense 2005-2006". (comienza el texto) Departamento de Estado de Estados Unidos Apoyo a los Derechos Humanos y la Democracia: el Historial Estadounidense 2005-2006. Prefacio Estados Unidos aplica una amplia gama de herramientas diplomáticas para apoyar los derechos humanos y la democracia en todo el mundo. Este informe resume nuestra estrategia en todas las regiones y describe nuestras actividades del año pasado en apoyo de los esfuerzos nacionales de reforma en 95 países. Como declaró el presidente Bush en enero de 2005: "La libertad, por naturaleza, debe ser buscada y defendida por los ciudadanos, y sostenida por el imperio del derecho y la protección de las minorías... Estados Unidos no impondrá su estilo propio de gobierno en quienes no lo desean. Nuestro objetivo, más bien, es ayudar a los demás a encontrar su propia voz, lograr su propia libertad y forjar su propio destino". Para promover esa meta, Estados Unidos ha respondido a la creciente demanda mundial de más libertad personal y política, al apoyar los esfuerzos de quienes piden reformas. Estuvimos en solidaridad con los valientes hombres y mujeres de todo el mundo que fueron perseguidos por regímenes represivos por ejercer sus derechos. Mediante la interacción en el terreno con funcionarios de gobierno, organizaciones de la sociedad civil e individuos, y mediante el compromiso multilateral a nivel regional y mundial, defendimos las normas internacionales de derechos humanos y promovimos los principios democráticos. Para que las democracias pudieran distribuir mejor los beneficios de la democracia a sus pueblos, las ayudamos a reforzar sus instituciones de gobierno y a echar raíces más profundas en lo que respecta al imperio del derecho. Alentamos la participación plena de todos los ciudadanos, inclusive las mujeres y las minorías, en la vida pública de sus países. Para asegurar que prevaleciera la voluntad del pueblo, promovimos el pluralismo político y ayudamos a nivelar el terreno de juego para que las elecciones cumplieran las normas internacionales. Pedimos que rindieran cuentas los gobiernos democráticamente elegidos que no gobernaron de modo democrático. Y, a medida que se vieron asediadas en muchos países del mundo, defendimos las contribuciones esenciales a la democracia de los medios independientes y las organizaciones no gubernamentales (ONG). En el presupuesto del año fiscal 2005, incluimos 1.400 millones de dólares para programas de derechos humanos y democracia. Fomentamos también los esfuerzos de reforma democrática mediante ayuda de desarrollo bien dirigida, como por ejemplo la innovadora Cuenta del Desafío del Milenio, que vincula con el buen gobierno la elegibilidad de un país para recibir financiamiento de alivio de la pobreza. Al mismo tiempo, continuamos con las sanciones económicas para ejercer presión sobre los violadores sistemáticos de los derechos humanos como los regímenes birmano y cubano. Conjuntamente con el G-8 y los gobiernos regionales y las ONG, Estados Unidos estableció dos instituciones nuevas para fomentar la reforma nacional en el Amplio Oriente Medio y África del Norte: la Fundación para el Futuro, que apoya a la sociedad civil, y el Fondo para el Futuro, que apoya la inversión. Finalmente, Estados Unidos procuró hacer de las instituciones internacionales defensores y partidarios más eficaces de los derechos humanos y la democracia. Con ese fin, en el año fiscal 2005 proporcionamos 10 millones de dólares al Fondo de las Naciones Unidas para la Democracia e instamos a la creación de un nuevo Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que excluya a los peores violadores. En todos estos esfuerzos a favor de los derechos humanos y la democracia, acogimos con beneplácito la colaboración de otros gobiernos y buscamos las ideas y experiencia de las ONG que hacen la dura tarea diaria de defender los derechos humanos y construir la democracia ciudadano por ciudadano, institución por institución y país por país. Condoleezza Rice (termina el texto) (comienza el texto) Departamento de Estado de Estados Unidos Apoyo a los Derechos Humanos y la Democracia: el Historial Estadounidense 2005-2006. Presentación Hoy, en números cada vez mayores y en todo el mundo, los hombres y las mujeres exigen que sus derechos se respeten y que sus gobiernos sean sensibles, que sus voces se escuchen y sus votos sean contados, y que haya leyes equitativas y justicia para todos. Aumenta también el reconocimiento de que la democracia es la forma de gobierno que, con el tiempo, puede satisfacer mejor las demandas de los ciudadanos de dignidad, libertad e igualdad. Como dijo el presidente Bush en su discurso de toma de posesión de su segundo mandato presidencial, "... es la política de Estados Unidos buscar y apoyar el crecimiento de movimientos e instituciones democráticas en todos los países y culturas, con la meta final de terminar con la tiranía en nuestro mundo". En el Gran Oriente Medio, vimos el año pasado los llamados nacionales a la reforma democrática, los principios del pluralismo político, elecciones sin precedentes y algunas protecciones nuevas para las mujeres y las minorías. El pueblo de Iraq acudió a las urnas en tres ocasiones y se mantuvo en el curso de la democracia, a pesar de los altos niveles de violencia. Los hombres y mujeres de Afganistán emitieron sus votos en todo el país, en las primeras elecciones legislativas libres desde 1969, aún cuando el gobierno se esforzaba en extender su autoridad a las provincias. Las primeras elecciones posteriores al conflicto en Liberia tuvieron como resultado la elección de la primera jefa de estado elegida en África, lo cual fue un hito en la transición de Liberia de la guerra civil a la democracia. Las democracias latinoamericanas y caribeñas continuaron enfrentando los desafíos de fortalecer las instituciones débiles, luchar contra la corrupción y corregir la desigualdad social. El nuevo gobierno de Ucrania, al reflejar la voluntad democrática del pueblo, hizo mejoras notables en el desempeño de los derechos humanos. E Indonesia, el país musulmán más populoso del mundo, reforzó la estructura de su sistema democrático cuando, por primera vez, los ciudadanos eligieron directamente a sus líderes en ciudades, regencias y provincias. Mientras tanto, de Birmania a Bielorrusia, de China a Cuba, de Corea del Norte a Siria, y de Irán a Zimbabwe, hombres y mujeres valientes sufrieron acosos por ejercer sus libertades fundamentales de expresión, asociación, reunión y movimiento y, a pesar de las graves circunstancias, continuaron trabajando por el cambio pacífico. Este informe describe las muchas maneras en que la política exterior de Estados Unidos ayudó a ciudadanos y gobiernos de todo el mundo a convertir sus crecientes reivindicaciones de derechos humanos y democracia en programas de acción. Condoleezza Rice (termina el texto) Publicado:
05 abril 2006 Actualizado:
05 abril 2006
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