Los inmigrantes europeos que poblaron las colonias británicas de América del Norte en el siglo XVII trajeron consigo las costumbres y tradiciones políticas y sociales del Viejo Continente. Pero no tardaron mucho en dejar relegado a su país natal ante la realidad de su nuevo entorno, la mezcla de nacionalidades y religiones y las tradiciones inglesas sobre la libertad política. Fue entonces cuando se comenzó a forjar la identidad estadounidense, que incluía, entre otras características, una mayor tolerancia religiosa, afinidad por la libertad política y el gobierno representativo, movilidad social y un recio individualismo. Fue también durante este período que se establecieron los cimientos de la cultura y la educación estadounidenses.
Las miles de mujeres que vivieron en este período colonial hicieron enormes contribuciones a los asentamientos del Nuevo Mundo. Fueron ellas quienes criaban y educaban a sus hijos a la vez que despejaban terrenos silvestres junto a sus maridos, construían viviendas y hacían o intercambiaban artículos de primera necesidad. Las mujeres eran el pilar de la iglesia y la comunidad.
Los logros de dos mujeres que comparten el mismo nombre de pila — Anne Hutchinson y Anne Bradstreet — ponen de relieve la valentía, la confianza y la devoción por el aprendizaje que fueron necesarias para forjar una nación en un entorno agreste. Hutchinson fue una de las primeras defensoras de la libertad religiosa y nunca traicionó sus principios pese a amenazas de exilio. Por su parte, la poetisa Bradstreet fue la primera en tratar en sus versos la vida en el Nuevo Mundo, unas vivencias que aportaron un carácter distintivo a la literatura estadounidense.
Para más información, vea:
Outline of U.S. History
http://usinfo.state.gov/products/pubs/histryotln/index.htm
Outline of American Literature
http://usinfo.state.gov/products/pubs/oal/oaltoc.htm
Introduction to Human Rights
http://usinfo.state.gov/products/pubs/hrintro/hrintro.htm