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Servicio noticioso desde Washington 18 de diciembre de 2003 El sueño diferido: temor y libertad en la Cuba de Castro(Hoja informativa Depto. de Estado sobre represión en Cuba)
Aproximadamente 44 años después de que el dictador cubano Fidel Castro asumiera el poder, el pueblo cubano todavía sueña con unas elecciones libres, la libertad de expresión y los derechos económicos y políticos, dice una hoja informativa del Departamento de Estado publicada el 15 de diciembre.
Estados Unidos felicita al pueblo cubano por su lucha para lograr las libertades y derechos humanos elementales y promete el apoyo a una transición democrática en Cuba, dice la hoja informativa.
A continuación una traducción extraoficial del texto la hoja informativa "El sueño diferido: temor y libertad en la Cuba de Castro".
(empieza la hoja informativa)
Hoja informativa
El sueño diferido: temor y libertad en la Cuba de Fidel
"Anticipamos con placer un mundo fundamentado en cuatro libertades humanas esenciales. La primera es la libertad de palabra y expresión, en todas partes del mundo. La segunda es la libertad de toda persona de rendir culto a Dios a su manera, en todas partes del mundo. La tercera es el derecho a vivir libre de necesidades, en todas partes del mundo. La cuarta es el derecho a vivir libre de temor, en todas partes del mundo". -- Presidente Franklin D. Roosevelt, 6 de enero de 1941.
Durante los años cuarenta, la democracia y la economía florecieron en Cuba. En 1940 Cuba había adoptado una constitución considerada una de las más democráticas y progresistas de la región. Las elecciones presidenciales, consideradas libres y justas por casi todo el mundo, tuvieron lugar en 1940, 1944 y 1948. Para la década de 1950 la atención médica en Cuba era la envidia de la región, con una tasa de mortalidad infantil a la par con la de Estados Unidos y Canadá, y superior a la de países como Francia y Bélgica. En 1957 la proporción de 128 médicos y dentistas por cada 100.000 habitantes colocaba a Cuba al mismo nivel de los servicios de salud disponibles en los Países Bajos y por encima del Reino Unido y Finlandia. En 1950 el Anuario Estadístico de la ONU colocó a Cuba en tercer lugar entre los países latinoamericanos en cuanto a consumo diario de calorías per cápita.
Las tasas de alfabetización estaban entre las más elevadas en América Latina, a las que sobrepasaban sólo Chile y Argentina. Los cubanos tenían un sistema de educación pública gratuita desde el kindergarten hasta la universidad. Su jornada laboral era de 8 horas, los agricultores recibían derechos de tierras en virtud de un programa avanzado de reforma agraria y se disponía de un amplio acceso a la universidad. Las mujeres constituían un porcentaje significativo del poder judicial cubano, el servicio diplomático y los funcionarios municipales. La constitución de 1940 había extendido el seguro social, disponía un salario igual por trabajo igual, protegía los derechos individuales y sociales y proscribía el sistema de plantaciones de "latifundio" para la propiedad de la tierra. Según las estadísticas de la ONU, en 1958 ocupaba el quinto lugar en la región en PIB per cápita, excedido en la región sólo por sus economías más productivas, como Venezuela, Argentina, Uruguay y Chile.
Este avance prometedor hacia el sueño cubano de libertad y bienestar material cesó repentinamente en 1952, cuando el ex presidente Fulgencio Batista se halló en tercer lugar en las encuestas de las elecciones presidenciales de ese año y decidió sacar el asunto de las manos de los votantes. El golpe de estado de Batista encontró una amplia oposición dentro de Cuba, entre los partidos políticos, los sindicatos obreros, los empresarios y los estudiantes. Los opositores a la dictadura de Batista -- que aumentó su crueldad y represión a medida que progresaba la década de los años cincuenta -- pidieron el regreso a la constitución de 1940, garantía de libertades civiles y elecciones libres. Esta fue, ciertamente, la plataforma del Movimiento del 26 de Julio, encabezado por Fidel Castro y una pequeña banda de guerrillas, que llegaron a ser símbolo del rechazo generalizado al régimen de Batista.
Cuando Batista huyó súbitamente de Cuba, el día de Año Nuevo de 1959, la triunfante población cubana esperó anhelante la restauración de las libertades civiles y las elecciones libres. La economía cubana había resistido la represión política sorprendentemente bien, y seguía siendo la envidia de América Latina. Fidel Castro, aprovechando el sentimiento del momento, prometió a la población ansiosa el pronto retorno a las elecciones democráticas y la restauración de las libertades civiles, negando solemnemente toda ambición personal de ocupar un cargo público.
En cambio, lo que obtuvo el pueblo cubano de Fidel Castro fue un régimen que llevó a cabo juicios y ejecuciones sumarias de miles de personas; reprimió la oposición política; cerró los medios de difusión independientes; terminó con la actividad económica independiente y se hizo a sí mismo dependencia económica y agente militar de la Unión Soviética.
Hoy Cuba, privada de los subsidios soviéticos, es uno de los países más pobres del hemisferio. Ocupa el último lugar entre los países analizados en el informe de 1950 de la ONU, sus ciudadanos tienen menos acceso a los cereales, tubérculos y carnes más importantes que en los años cuarenta. Aproximadamente 44 años después de que Fidel Castro asumiera el poder, el pueblo cubano todavía sueña con elecciones libres, libertad de expresión y los derechos económicos y políticos que una vez lucharan ahincadamente por lograr.
La guerra de Castro a la libertad
Libertad de palabra y expresión
"Las ideas tienen un precio, que ahora tendrá que pagar".
--Interrogador del gobierno cubano a uno de los 78 hombres y mujeres arrestados en virtud las medidas enérgicas de 2003 contra los activistas de los derechos humanos y los periodistas.
La conformidad ideológica en Cuba se impone a base de un sistema complicado y generalizado de agentes clandestinos, informantes y "comités" vecinales, los que detectan y reprimen la disidencia. La policía y los oficiales de la Seguridad del Estado regularmente acosan, amenazan y maltratan de otras formas a los defensores de los derechos humanos, en público y en privado, como una forma de intimidación y control. La libertad de expresión y prensa está protegida solamente si se conforma a los objetivos de la sociedad socialista. Quienes se expresan en forma independiente pueden y han sido arrestados con acusaciones tan vagas como "peligrosidad", definida en el Código Penal de Cuba como "propensión especial de una persona a cometer delitos, demostrada por su conducta en contradicción manifiesta con las normas socialistas". Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos esta definición es un criterio subjetivo que se ha empleado para justificar las violaciones de las libertades individuales y el debido procedimiento legal de las personas cuyo único delito era sostener un punto de vista diferente del oficial.
El gobierno controla estrictamente la distribución de información dentro de Cuba, incluso el acceso a la Internet, y se hace más hincapié en reforzar la ideología revolucionaria y la disciplina que en cualquier forma de libertad de expresión. Todos los medios de difusión impresos y electrónicos son considerados propiedad del estado, bajo el control del Partido Comunista, y los periodistas y bibliotecarios independientes están sujetos a detenciones arbitrarias y periódicas, acosamiento y confiscación de equipos y libros. Los ciudadanos cubanos no tienen acceso a revistas y periódicos extranjeros, ya que muchas de esas publicaciones de la corriente principal de opinión están proscritas por considerárselas propaganda enemiga, como es el caso la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En virtud de la Ley de Protección de la Independencia y la Economía Nacionales, de 1999, toda persona que posea o disemine literatura "subversiva" puede estar sujeta a prisión hasta por un máximo de 20 años.
. . . El gobierno ha detenido, juzgado sumariamente y sentenciado a más de 70 activistas de los derechos humanos y periodistas independientes. Estas sentencias comprenden desde 6 hasta 28 años de prisión. La gran mayoría de los sentenciados está compuesta por promotores y organizadores del Proyecto Varela, una iniciativa ciudadana apoyada en la constitución, que recogió más de 11.000 firmas de ciudadanos cubanos. Hace un año presentamos estas firmas a la Asamblea Popular del Poder Popular, solicitando un referéndum. De esta manera los cubanos podrían decidir sobre los cambios en las leyes para garantizar los derechos humanos fundamentales.
La mayoría de la oposición pacífica, que representa múltiples organizaciones e ideologías (liberal, socialista y demócrata cristiana) apoya esta iniciativa.... El día anterior al comienzo de la guerra en Iraq, el régimen cubano inició una campaña terrible de represión, creando así total incertidumbre en la isla. Los activistas pacíficos fueron acusados de conspirar contra la independencia e integridad territorial del país. Sin embargo, no se encontraron armas, planes subversivos o información secreta en poder de los acusados. Todas sus acciones habían sido públicas y consistían en escribir sobre sus ideas, defender los derechos humanos y promover el Proyecto Varela. Estos son los prisioneros de la Primavera Cubana. Sus vidas y las nuestras están en peligro ....
Están tratando de imponer un dilema falso: continuar el actual sistema político sin derechos o enfrentar la intervención de Estados Unidos .... No queremos ni aceptamos ninguna de estas alternativas. No queremos la intervención y rechazamos toda violencia. Queremos un cambio pacífico hacia la democracia, ahora.
Nosotros los cubanos también tenemos derecho a nuestros derechos. Apelamos a ustedes, en nombre de la unidad espiritual de los hombres libres, que tiene como norte el derecho a la vida, la libertad, la justicia y la libre determinación de los pueblos. Apelo en nombre de quienes apoyan la lucha pacífica.... -- Oswaldo José Payá Sardiñas, ganador del Premio Andrei Sajárov de la Libertad de Pensamiento, de 2002. Fragmento de "Un llamado desde Cuba", La Habana, 1o. de mayo de 2003.
"Conocemos los riesgos que corremos. El riesgo existe aún en nuestros hogares. El gobierno sabe lo que hacemos y nos vigila. Conoce nuestras vidas mejor que nosotros" -- Omar Rodríguez Saludes, fotógrafo. Sentenciado a 27 años de prisión por tomar fotografías de "lugares que, debido al estado en que se encontraban, daban una imagen deformada de la realidad cubana, y enviarlas para su publicación en la prensa extranjera, principalmente contrarrevolucionaria". Sentencia 8/2003, Tribunal Provincial Popular, La Habana, 5 de abril de 2003.
Lista parcial de los cargos presentados contra disidentes cubanos:
Comprar juguetes para niños desfavorecidos con dinero de un grupo de Miami; aceptar el Premio Hellman/Hammett de la organización no gubernamental Human Rights Watch. Víctor Arroyo, 52; periodista; 26 años de prisión.
Mantener vínculos con la organización internacional no gubernamental Médicos sin Fronteras; visitar a los prisioneros y sus familias. Marcelo Cano Rodríguez, 38; médico; 18 años de prisión.
Establecer el Colegio de Maestros de Cuba, "ilegal" e independiente, y criticar el sistema de educación cubano. Juan Roberto de Miranda Hernández, 27; 20 años de prisión.
Hablar en un programa de radio sobre la economía cubana. Oscar Espinosa Chepe, 62; periodista, 20 años de prisión.
Recibir pago por artículos sobre Cuba y el sistema cubano. Ricardo Severino González Alfonso, 53; periodista y corresponsal de Reporteros sin Fronteras; 20 años de prisión.
Asociarse con Amnistía Internacional y otras organizaciones internacionales de los derechos humanos. Marcelo Manuel López Banobre, 39; capitán de remolcador; 15 años de prisión.
Asociarse con la Universidad Internacional de la Florida; tener en su casa una máquina de escribir, una máquina de facsímil y libros. Héctor Fernando Maseda Gutiérrez, 60; ingeniero y físico, 20 años de prisión.
Tener en su casa libros y revistas "subversivos" sobre temas laborales. Nelson Molinet Espino, 38; sindicalista independiente, 25 años de prisión.
Tener en su casa volantes y literatura "agresivos y corrosivos"; colocar carteles pro democracia en las calles; no pagar las cuotas al sindicato oficial; tener en su lugar de trabajo un número del periódico El Nuevo Herald, de Miami. Félix Navarro Rodríguez, 49; periodista y pedagogo, 25 años de prisión.
"... dirige un grupo de oposición llamado de 'derechos humanos' que lleva a cabo actividades y reuniones; usa nuestra bandera nacional y exhibe carteles que piden la libertad de los presos políticos y prisioneros de conciencia, en reto abierto al sistema judicial, político y social". -- Eduardo Díaz Fleitas, 51; agricultor y activista; sentenciado a 21 años de prisión. Sentencia 1/2003. Tribunal Provincial Popular, Pinar del Río, 5 de abril de 2003.
"informar a otros objetiva y profesionalmente y escribir mis opiniones sobre la sociedad en la que vivo no puede ser un delito muy grave .... Nadie, ni ley alguna me harán creer que me he convertido en un bandido o en un delincuente porque informo sobre el arresto de un disidente, o haga una lista de los precios de los alimentos básicos en Cuba...". -- Raúl Rivero Castañeda, Miami Herald, 25 de febrero de 1999. Sentenciado a 20 años de cárcel.
Los permisos de salida obligatorios restringen los viajes de los ciudadanos. Tales permisos se niegan para castigar a los activistas políticos y de los derechos humanos e incluso ciudadano medio que busca emigrar legalmente. El gobierno reprime la emigración y las posibles solicitudes de asilo, tomando en rehenes en Cuba a las familias de los "voluntarios" de las misiones médicas enviados al exterior.
"Para Amnistía Internacional es particularmente preocupante lo que parece ser una política deliberada ..., por parte de las autoridades, de forzar a los disidentes a recurrir al exilio en el exterior, sin derecho a regresar, mediante la amenaza de cárcel si no lo hacen .... Amnistía Internacional ha hecho un llamado a las autoridades cubanas a fin de que ... garanticen a todos los cubanos sus derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión; cesen de encarcelar, confinar o forzar al exilio a quienes intentan ejercer esos derechos pacíficamente ...". Fragmentos: "Disidentes encarcelados o forzados al exilio". Amnistía Internacional, 1o. de julio de 1996.
Periodista José Eduardo Barella: "¿Por qué está libre todavía?
Payá: "Se me puede arrestar en cualquier momento. La pregunta correcta debe ser: ¿Por qué se arrestaron y sentenciaron docenas de personas, sin que se les encontraran bombas o planes subversivos en su posesión? Su delito fue haber demandado sus derechos y haber expresado sus opiniones".
Barella: "¿Por qué no ha ido usted al exilio"?
Paya: "Aquí en Cuba no preguntamos por qué se fue, sino por qué quería quedarse. La decisión de permanecer aquí es de hecho un peligro y sufrimiento para mi familia. No obstante, aquí es donde Dios me colocó y mi compromiso es permanecer en mi país y con mi gente". -- Fragmentos de una entrevista telefónica con Oswaldo Payá, publicada el 21 de mayo de 2003, Sao Paulo Veja, Brasil.
Libertad de cada persona de adorar a Dios como desee
A pesar de la separación de la Iglesia y el Estado y el derecho de los ciudadanos de Cuba de profesar y practicar cualquier creencia religiosa, el régimen cubano controla y vigila activamente las instituciones religiosas del país. Las iglesias y otras agrupaciones religiosas deben inscribirse formalmente y obtener reconocimiento oficial. En la práctica, a las denominaciones o religiones "nuevas" se les niega la inscripción y se las somete a hostigamiento, interferencia oficial y represión. Generalmente se prohíbe la construcción de edificios para servicios religiosos y la adoración "ilegal" en los hogares privados se castiga con el desalojo.
El Ministerio del Interior se esfuerza activamente para controlar y vigilar las instituciones religiosas del país por medio de la vigilancia, la infiltración y el hostigamiento de quienes profesan y practican una religión. Las autoridades siguen prohibiendo la educación basada en afiliación religiosa y la venta de computadoras, máquinas de facsímiles y fotocopiadoras a iglesias no registradas. Las autoridades limitan el acceso de los dirigentes religiosos a los medios informativos y les niegan a los presos acceso a materiales de lectura, inclusos la Biblia.
"Muchos de nuestros hermanos se dirigen a la iglesia en Cuba en busca de una palabra de aliento, porque existe entre el pueblo cubano un temor vago pero generalizado en lo que respecta al futuro. Ha llegado el momento de pasar de un estado vengador que exige sacrificios y salda cuentas a otro compasivo, dispuesto a tender primero una mano misericordiosa en lugar de imponer controles y castigar las infracciones". - Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana, Carta Pastoral de fecha 25 de febrero de 2003.
"24 de octubre de 2002 - Las autoridades provinciales de Sancti Spiritus confiscaron la residencia de un pastor cubano de una iglesia residencial, alegando que la misma había sido comprada ilegalmente. A pesar de que una multitud extensa y clamorosa de miembros de la iglesia y de vecinos protestó por la confiscación, la policía obligó al pastor, a su esposa y dos hijos a abandonar la casa, y todas sus posesiones fueron confiscadas.
"5 de marzo de 2002 - El bautista Juan Carlos González Leiva fue arrestado en Ciego de Avila por haber protestado por el trato de un periodista que fue hospitalizado después de haber sido atacado por la policía. González, dirigente ciego de derechos humanos dirigía también una biblioteca cristiana independiente, la cual fue allanada el 10 de marzo por la policía¦. - International Christian Concern (ICC).
Libertad de la necesidad
"Existe un problema ético concerniente a la distribución de la riqueza [en Cuba].... Si bien la escuela y el cuidado de la salud son gratuitos, los salarios generalmente no cubren el costo de vida.... Los profesionales y trabajadores que no reciben asistencia económica de sus familiares en el exterior se ven obligados a dedicarse, además de trabajar en sus empleos, a algún otro tipo de actividad legal o ilegal. Cuánto esfuerzo, pero también cuánta preocupación, cuántos temores e inquietudes de conciencia.... Los fieles preguntan: ¿Es un pecado actuar de esta manera cuando nuestros gastos son mayores que las posibilidades económicas de nuestras familias?" - Cardenal Jaime Ortega Alamino, Carta Pastoral del 25 de febrero de 2003 con motivo del 150 Aniversario de la muerte del Padre Félix Varela.
La falta de libertad económica ha sido tan destructiva en lo que respecta a la prosperidad como lo ha sido la falta de libertad política para la dignidad humana. En medio del lujo de los balnearios y mercados turísticos segregados, donde solamente pueden comprar aquellos que tienen dólares, las familias cubanas pueden tener dificultades hasta para alimentarse. Con el salario medio equivalente a menos de 10 dólares mensuales y con poco que comprar con pesos, el cubano medio debe abrirse paso con dificultades para sobrevivir, robando de su lugar de trabajo o hasta recurriendo a la prostitución. El subempleo de una población creativa y educada, junto con el control casi total de la economía "legal" por la burocracia estatal centralizada, alimentan una masiva economía "ilegal". La compra y venta de carnes y verduras, pescado, leche, hierbas y productos de panadería fuera de los mercados oficiales generalmente es ilegal, lo mismo que las reparaciones y los servicios profesionales no oficiales.
Hasta a aquellos cubanos lo suficientemente afortunados por trabajar en la industria del turismo o para una firma extranjera se les permite conservar solamente de cinco a diez por ciento de lo que ganan. El gobierno se apropia del resto, en clara contravención de las normas internacionales. Aquellos que desagradan a las autoridades - quizás por expresar su disentimiento, por intentar emigrar o por publicar estadísticas económicas verídicas - encaran perder sus empleos y hasta su acceso a alimentos y servicios básicos. Aquellos que osan organizar sindicatos independientes fuera del control del gobierno sufren represalias. El paraíso de los trabajadores es un paraíso perdido.
Los cubanos esperaron más que el mero derrocamiento de un tirano sediento de sangre y corrupto. Esperaron una democracia política, libertad de expresión, libertad de reunión, una economía mixta, un fortalecimiento paralelo de la empresa privada y el estado, mejor educación y cuidado de la salud. Obtuvieron algunas de estas cosas. Pero obtuvieron también un gobierno represivo que hace caso omiso de los derechos humanos básicos.... No debió haber sido así. Castro pareció... que se preparaba a establecer el país libre que su pueblo deseaba. Tuvo el apoyo de las comunidades artísticas e intelectuales del mundo.
... la persecución de los disidentes podría haberse tolerado como un subproducto de la retórica revolucionaria si Castro hubiera cumplido al menos en lo que respecta a la economía. Pero su revolución económica fue desastrosa. Las fuerzas enormes de Cuba - su vasto e inteligente capital humano, sus recursos naturales y tierras fértiles no explotados - fueron sacrificados en favor de dogmas estúpidos y exóticos.... En el nombre de un igualitarismo demente, se les negó a las ciudades del país los productos del campo. Sin incentivos, los agricultores dejaron de producir.... Las empresas pequeñas perecieron en brazos del dogma.
... Las aflicciones económicas de Cuba se extendieron más allá de las sanciones de Estados Unidos: el país llegó a depender fuertemente de los subsidios multimillonarios de la Unión Soviética... tuvo que volver a los motores económicos de los años de Batista: el turismo y la prostitución. - Carlos Fuentes, escritor, "El paraíso perdido de Cuba", Los Angeles Times, 20 de abril de 2003.
Libertad del temor
Los hombres y mujeres de Cuba que osan buscar un futuro mejor y un cambio pacífico hacia la democracia - en un país que todavía aman y que no han de abandonar - pagan un precio alto por su valentía. Los activistas políticos y de derechos humanos son hostigados por la policía o enfrentan "actos de repudio" organizados por las brigadas del vecindario.
Aquellos que son encarcelados enfrentan otras indignidades. Según informa Human Rights Watch en "La maquinaria represiva de Cuba", muchos presos políticos cubanos pasan meses en celdas de aislamiento. Los policías o carceleros cubanos muchas veces aumentan la naturaleza punitiva de estar incomunicado interrumpiendo la luz o la ventilación en una celda, sacando las camas o los colchones, incautando la ropa y las pertenencias de los presos, o limitando aún más las de por sí ya escasas raciones de alimentos y agua.
Debido a la falta de higiene y servicios médicos en la prisión, muchos de los presos han desarrollado graves problemas de salud o experimentaron el empeoramiento de enfermedades preexistentes. Mientras cumplía su sentencia, el economista Oscar Espinosa Chepe estuvo a punto de morir luego de que se le negara tratamiento médico por cirrosis del hígado e hipertensión. Las autoridades cubanas lo transfirieron a un hospital de la prisión solamente después de intensas presiones internacionales.
Varios presos, entre ellos Víctor Rolando Arroyo y Oscar Elías Biscet González, continúan protestando desde el interior de las prisiones por las injusticias que se cometen en lo que respecta a los derechos humanos, a pesar de que fueron transferidos, en represalia, a minúsculas celdas de castigo.
"La Seguridad del Estado me mantiene aislado. Se me prohíbe enviar cartas o comunicarme con miembros de mi familia... Estoy al tanto de que dar a publicidad este documento le creará graves problemas a mi esposa, mi familia y a mí mismo. Pero nadie, ningún hombre puede cambiar mi opinión acerca de la libertad, los derechos humanos y otras cosas hermosas que Dios nos dio cuando nos creó... Yo era un hombre saludable. Hoy soy una persona enferma, que empeora con el tiempo... El mundo debe saber de las numerosas celdas con camas de cemento , parecidas a tumbas, donde se coloca a hombres durante dos o tres meses, hasta que se vuelven locos. He oído a dos o tres de ellos, gritando por las noches, pidiendo ayuda y medicamentos psicotrópicos. La única respuesta de las autoridades de la prisión: `Por qué se buscaron problemas?" -- Juan Carlos González Leiva, Carta desde la Prisión, Holguín, Cuba, 27 de mayo de 2003.
El 11 de abril de 2003, después de un intervalo de 3 años en las ejecuciones, el gobierno -- citando "serias provocaciones" y supuesta crisis de migración -- juzgó, declaró culpables y fusiló a tres jóvenes cubanos involucrados en un secuestro fallido e incruento. Los tres, todos ellos afrocubanos, fueron arrestados, juzgados y fusilados en el curso de una semana.
"A los hombres se les concedió un juicio sumario, y sus apelaciones... se atendieron de una manera superficial y totalmente inadecuada. Fueron fusilados y muertos menos de una semana después de que comenzara su juicio". -- Amnistía Internacional, "Las ejecuciones en Cuba señalan una erosión injustificable de los derechos humanos", 14 de abril de 2003.
"Las recientes ejecuciones y condenas sumarias de los disidentes cubanos han conmovido incluso a algunos de los más entusiastas defensores del régimen de Fidel Castro" -- Profesor Demetrio Magnoli, Universidad de Sao Paulo, 30 de abril de 2003.
"La ceguera, confusión, arrogancia y senilidad salieron a relucir en el líder cubano, y Fidel Castro cometió la más grave equivocación de su vida: ordenó la ejecución de tres ciudadanos por el mero hecho de tratar de huir de la isla hacia Miami... Al llegar al final de su camino, Fidel Castro destruye su legado, pisotea su propia historia, en lo que parece ser el otoño del patriarca de Cuba" -- Hoy, de Quito, artículo de opinión "El Otoño del Patriarca de Cuba", 17 de abril de 2003.
El mundo habla
"Los pueblos de las Naciones Unidas han... reafirmado su fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana..." -- Preámbulo, Declaración Universal de los Derechos Humanos.
"La democracia es una condición del goce pleno y efectivo de los derechos humanos y la libertades fundamentales" -- Artículo 7, Carta Democrática Interamericana.
Desde 1945, las Naciones Unidas y algunas organizaciones regionales han trabajado para crear un mundo en el que se respeten las libertades fundamentales y la dignidad humana. La Organización de los Estados Americanos (OEA) sostuvo esos principios en la Carta Democrática Interamericana del 2001, que estableció los valores comunes del hemisferio y los mecanismos para fortalecer y defender valores tales como el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales, el imperio del derecho y el orden democrático. Sin embargo, durante más de 40 años Cuba ha ido contra la corriente, manipulando los foros internacionales para justificar su abierto desafío a la ley internacional y el rechazo de incluso la crítica más suave y constructiva. Pero el mundo ya no se mantiene en silencio.
"La UE, profundamente preocupada por la continua y flagrante violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los miembros de la oposición cubana y los periodistas independientes, privados de su libertad por haber expresado libremente su opinión, pide una vez más a las autoridades cubanas que liberen inmediatamente a todos los prisioneros políticos". -- Declaración de la Presidencia Griega de la UE, 6 de junio de 2003.
"Francia deplora la confirmación, por parte de la Suprema Corte cubana, de las sentencias de docenas de disidentes, lo cual es la culminación de un procedimiento en el que los derechos de la defensa no fueron respetados desde el comienzo mismo".-- Hervé Ladsous, portavoz del ministro francés de Asuntos Exteriores, 24 de junio de 2003.
"(Las acciones de Cuba) nos preocupan profundamente desde el punto de vista de nuestra posición de derechos humanos, y tendrán, evidentemente, un efecto en cualquier decisión que tome nuestro país" -- Ministro mexicano de Relaciones Exteriores Derbez, Reforma, 3 de abril de 2003.
"... No podemos permitir que nuestra profunda conexión con todo lo que llega de Cuba nuble nuestra visión y nos impida ver la verdadera situación". Ministra española de Relaciones Exteriores Ana Palacios, EFE, Madrid, 1 de julio de 2003, "Ministra española condena violaciones `muy graves' de los derechos humanos en Cuba".
"Debemos decir que esperábamos el cambio, esperábamos que El Máximo tuviera el valor de abrir Cuba a la democracia... y estábamos equivocados. El puño cerrado de Fidel, lleno de las moscas del populismo retórico cuyo zumbido llenó los gulags de cadáveres, continua golpeando a gente indefensa". Servicio Noticioso Fides, el Vaticano, 26 de abril de 2003.
"Cuba no ganó ninguna batalla heroica fusilando a estos hombres, sino que perdió mi confianza, destruyó mis esperanzas, traicionó mis ilusiones... desde ahora, Cuba puede seguir su propio curso y dejarme afuera". --José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, fragmento de "Ate Aquí Chegué", 1 de mayo de 2003.
"Durante el mes pasado, el régimen de Fidel Castro orquestó la mayor ola de represión que haya visto Cuba en los últimos diez años... Toda esta represión tiene lugar mientras el país es presa de una de las más severas crisis económicas... miles de personas viven en la miseria. Es apenas natural que pidan cambios y mejoras. Pero, una vez más, Castro usa la fuerza para reprimirlos". --Fernando Madrinha, editor asociado, Le Devoir, Ottawa, 18 de abril de 2003..
"Durante más de 40 años, la situación en Cuba ha sido de sistemática violación de los derechos humanos fundamentales... El régimen de Castro merece ser condenado claramente, como lo ha sido repetidamente en el pasado, en casos menos extremados. La resolución aprobada (por la Comisión de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos)... tendría sentido si el gobierno acusado tuviera alguna intención de cooperación con la ONU... Pero Cuba no permitió el año pasado un observador, y tampoco lo permitirá este año, lo que vuelve inefectiva la resolución". Editorial de El Mercurio, de Santiago de Chile, "No fue suficiente en Ginebra", 24 de abril de 2003.
"La República Checa debería explotar todas las posibilidades de expresar su desaprobación de las violaciones de los derechos humanos en Cuba y, junto con el Congreso de Estados Unidos y los países de la Unión Europea, apoyar el uso de medidas apropiadas para influir en el gobierno cubano". --Presidente checo Vaclav Klaus, 22 de abril de 2003.
¿Negado o diferido?
"¿Qué pasa con un sueño diferido?"--Poeta Langston Hughes
El sueño de una Cuba libre y próspera -- la isla paraíso de las esperanzas de José Martí, el héroe nacional cubano -- está lejos de haber muerto. Lasa voces de la libertad no pueden ser ahogadas por las amenazas de un régimen temeroso. La maquinaria de la represión ha tratado de silenciar esas voces, pero fue en vano. Años de engaño no pueden esconder la verdad, ni del pueblo ni de la comunidad internacional.
Estados Unidos saluda al pueblo de Cuba en su continua lucha por las simples libertades y los derechos humanos. Esta nación se compromete a apoyar una transición pacífica al sueño democrático y a una nueva era en la que cada cubano tenga verdadera libertad y pueda, finalmente, disfrutar ese sueño diferido pero no rechazado.
(fin de la hoja informativa)
(Distribuido por la Oficina de Programas de Información
Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio
en la Web: http://usinfo.state.gov/espanol)
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