|
Servicio noticioso desde Washington 4 de febrero de 2004 Supermartes pone a Kerry al alcance de candidatura demócrata(Gana en nueve de diez estados que celebraron internas 2 de narzo)
Washington -- El "supermartes" del 2 de marzo resultó tan "super" para el senador de Massachusetts John Kerry que el ahora presunto candidato presidencial demócrata recibió llamadas de felicitación no sólo del senador de Carolina del Norte John Edwards, el único rival importante que le quedaba, sino también del presidente George W. Bush, presunto candidato republicano.
Llamado así porque es el día más importante del calendario electoral, con competencias que involucran a una quinta parte de los estados de la nación y un tercio de sus votantes con derecho de participar, el supermartes resultó en que Kerry estuvo cerca de arrasar y que los cuarteles generales de Edwards dijeran que su candidato se preparaba a anunciar, en una conferencia de prensa el 3 de marzo, que había abandonado la competencia.
Kerry obtuvo victorias de costa a costa por amplios márgenes en las elecciones internas en California, Connecticut, Georgia, Maryland, Massachusetts, Nueva York, Ohio y Rhode Island, y en asambleas partidarias en Minnesota. Las victorias le dieron un total general de más de 1.385 delegados comprometidos a votar por él en la Convención Nacional Demócrata. Para conseguir oficialmente la candidatura, se necesita un total de 2.162 delegados a la convención a reunirse en Boston del 26 al 29 de julio.
Los votantes de Vermont, el único otro estado donde hubo internas el 2 de marzo, le dieron el grueso de sus delegados a la convención a su "hijo dilecto", el ex gobernador Howard Dean, aunque éste había abandonado la competencia el 18 de febrero.
Los dos candidatos con menores probabilidades que todavía figuran en la competencia demócrata, el congresista de Ohio Dennis Kucinich y el ministro protestante Al Sharpton, de Nueva York, terminaron muy atrás en todos los diez eventos del super martes, al recibir menos del 10 por ciento de los votos, incluso en sus propios estados. Ambos dijeron que seguirán en campaña.
En un mitin en Washington, Kerry no llegó a proclamar formalmente la victoria, pero agradeció a sus seguidores y dijo que "podemos ganar esta elección y la ganaremos".
Edwards, en su propio mitin en Atlanta, se refirió a su campaña poniendo los verbos en pasado y elogió a Kerry como "un extraordinario defensor de las causas en las que todos nosotros creemos".
Un portavoz de Bush dijo que, en una llamada telefónica desde la Casa Blanca, el presidente le dijo a Kerry que había tenido "una noche impresionante", y que "había ganado la candidatura en un terreno difícil". Agregó Bush que esperaba con interés una "competencia animada". Un portavoz de Kerry calificó la llamada de "muy gentil" y dijo que la réplica del senador fue que "esperaba con interés mantener un debate sobre los temas (de campaña)".
Las líneas políticas que separan a ambos están claramente trazadas, con marcados desacuerdos, ya expresados, en torno a la conducción de la guerra en Iraq, la economía, el aborto, los derechos de los homosexuales, la pena de muerte y el derecho de portar armas que garantiza la Segunda Enmienda a la Constitución.
El redactor David Broder, del Washington Post, dijo que "para una nación políticamente polarizada", la campaña resultará, casi con certeza, en una elección cerrada.
Al presente las encuestas de opinión le dan a Kerry una ventaja sobre Bush que muchos analistas atribuyen a la atención que les prestaron los medios noticiosos a las batallas por la candidatura, en tanto que el presidente no tuvo opositores en las primarias y la participación de votantes republicanos fue mucho menor.
Pero Bush ha recaudado para su campaña más dinero que cualquier otro candidato en toda la historia -- aproximadamente 140 millones de dólares, contra los 32 millones que Kerry ha recogido hasta la fecha -- y su equipo de campaña planeaba comenzar esta semana una serie de anuncios por televisión esta semana que tratarán de convencer a los votantes de que estarán mejor si el presidente se queda otros cuatro años en la Casa Blanca, y tratarán también de mostrar a Kerry como un liberal que cambia de postura en relación con los temas y es débil en cuestiones de la defensa.
Si bien el impulso de Kerry y las 27 victorias en las 30 elecciones internas y asambleas partidarias efectuadas hasta la fecha han sido impresionantes, han involucrado a sólo un número relativamente pequeño de votantes, en comparación con los 100 millones de sufragios que se anticipa se emitirán en las elecciones generales de noviembre. Según algunos analistas políticos, muchos norteamericanos todavía no saben mucho de Kerry, y la elección podría girar en torno a qué partido logra definirlo mejor, los demócratas positivamente y los republicanos a la inversa.
El veterano observador político Charlie Cook dice que los estados en disputa serán 16 ó 17 del total de los 50, allí donde la votación fue muy cerrada en las elecciones presidenciales del 2000. Tal vez el más importante, señala Cook, es Ohio, junto con otros estados del Medio Oeste, la costa noroeste del Pacífico y la Florida, que también son críticos.
Entre este momento y el 18 de junio habrá elecciones internas y asambleas partidarias en 21 estados. Las competencias más próximas, el 9 de marzo, serán las de la Florida, Luisiana, Mississippi y Texas.
El diario San Francisco Chronicle, en un editorial que hace notar que los demócratas han salido de la temporada de internas con un nivel de cohesión desacostumbrado, dijo que Kerry no ha recibido las heridas intrapartidarias que a menudo han afligido a sus predecesores. Al calificar de "positivos y substanciales" los resultados de las internas, dijo el periódico que parece que hay "un candidato formidable para retar a Bush y sus políticas".
Como ocurrió en las internas anteriores, en los próximos eventos a los votantes demócratas los impulsará una determinación de desalojar a Bush de su cargo. Las encuestas indican que muchos de ellos tienen una opinión desfavorable del presidente, aun cuando éste sigue siendo muy popular entre los republicanos y muchos independientes.
Un editorial del periódico USA Today dice que una base de votantes enojados "no basta para capturar la presidencia", porque las elecciones se ganan atrayendo a los políticamente moderados y a los independientes, que forman una tercera parte del electorado y a quienes la ira partidista puede predisponer en contra. Tanto Kerry como Bush, destaca el periódico, encaran el reto similar de apelar a los independientes mientras mantienen llenos de energía a sus seguidores leales.
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la
Oficina de Programas de Información Internacional del
Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web:
http://usinfo.state.gov/espanol/)
SUBSCRIBASE A: WF Noticias para recibir, por correo electrónico, la actualizción diaria del Servicio Noticioso desde Washington. |