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Servicio noticioso desde Washington 22 de septiembre de 2004 Republicanos y demócratas difieren en cuanto a Iraq y Afganistán(Tienen opiniones similares sobre cuestión israelí-palestina)
Washington -- Las declaraciones políticas conocidas como programas partidarios, publicadas en las convenciones demócrata y republicana de proclamación de candidaturas, ofrecen una guía en relación con los temas a los que recurrirán los candidatos presidenciales para atraer votos en las elecciones del 2 de noviembre.
Tanto el programa demócrata, aprobado en la convención de julio que eligió formalmente al senador John Kerry candidato presidencial del partido, como el programa republicano aprobado en la convención de agosto en la que se propuso la reelección del presidente Bush, dedican substancial atención a los asuntos extranjeros.
De un modo que no resulta inesperado, ambos hacen fuerte hincapié en el Medio Oriente y el sur de Asia, y muy especialmente en la política estadounidense en Iraq y Afganistán.
El programa republicano, titulado "Un mundo más seguro y un Estados Unidos más esperanzado", destaca, en su introducción, lo que considera una política exterior estadounidense exitosa.
"Gracias al liderato del presidente Bush, la destreza de los militares estadounidenses y la dedicación de nuestros aliados, hoy hay más de 50 millones de personas recientemente liberadas en las naciones de Afganistán e Iraq, y Estados Unidos está más seguro", proclama.
En contraste, el programa demócrata -- "Fuertes en nuestro país, respetados en el mundo" --, argumenta en su preámbulo que mientras "nuestros valientes hombres y mujeres uniformados corren todavía peligro en Iraq, Afganistán y en la guerra contra el terrorismo", las alianzas de esta nación "se han desgarrado, se duda de nuestra credibilidad".
LOS PUNTOS DE VISTA REPUBLICANOS
Los republicanos sostienen que los actos de la administración Bush demuestran que "no les permitiremos a los regímenes más peligrosos del mundo poseer las armas más peligrosas del mundo". El mensaje se hace oír, afirma, "como lo indicó el líder libio, quien decidió entregar sus armas de destrucción en masa y cooperar con la comunidad internacional".
El programa promete esfuerzos continuados dirigidos a la "destrucción completa y total del terrorismo". Al mismo tiempo, promete, "propagaremos la paz apoyando el surgimiento de la democracia y la esperanza y el progreso que trae consigo la democracia, como alternativa al odio y al terrorismo en el Gran Medio Oriente".
La guerra contra el terrorismo no es una batalla entre religiones, declara el programa. "Reconocemos que los actos de violencia contra inocentes violan las premisas fundamentales de la fe islámica", dice.
El documento le reconoce a Bush haber librado a Afganistán de "la pesadilla del Talibán", un régimen "retrasado y brutal" que le había dado una base segura a al-Qaida.
Si bien Pakistán había reconocido el régimen Talibán, admite el programa republicano, "hoy, los gobiernos de Estados Unidos y Pakistán colaboran estrechamente en la lucha contra el terrorismo". Más aún, agrega, Arabia Saudita, donde hace tres años los terroristas estaban bien establecidos, "ha comprendido el peligro y se ha unido a la guerra contra el terrorismo".
Además, Iraq, donde la coalición liderada por Estados Unidos desalojó del poder a Saddam Hussein, "se convierte ahora en un ejemplo de reforma para la región", sostiene el programa. Promete que "nuestra nación perseverará en nuestra misión allí", y declara "plena confianza en el plan del gobierno propio iraquí que al presente pone en acción el gobierno interino iraquí".
Con respecto a Afganistán, el programa aplaude el llamado del presidente a emprender iniciativas en apoyo de la democracia, la ayuda educativa, los intercambios culturales, los vínculos económicos bilaterales y las oportunidades incrementadas para la mujer.
El documento propone una firme asociación con India, elaborada para "atender cualquier diferencia y conformar un futuro dinámico". Al mismo tiempo, respalda el "continuo apoyo estadounidense a los programas de seguridad, económicos y sociales de Pakistán".
Apoya también la iniciativa de Política de Medio Oriente del presidente, que financia esfuerzos de reforma económica, política y educativa en toda la región, y elogia los adelantos en materia comercial concluidos o en negociación con las naciones del Medio Oriente. Apoya continuar la ayuda a los países que han hecho la paz con Israel "encabezados por Egipto y Jordania".
El programa respalda el compromiso de Bush con "la seguridad del aliado democrático de Estados Unidos, Israel, y la seguridad del pueblo israelí", y agrega que Israel debe mantener una ventaja cualitativa en tecnología defensiva sobre cualquier adversario potencial". Considera "un paso valiente hacia la paz, ante la continua violencia terrorista", el plan de Israel de retirar todos los asentamientos de Gaza y varios de Cisjordania.
Respalda también el pedido del presidente de un nuevo liderato palestino "que no esté comprometido con el terrorismo". La creación de un nuevo liderato palestino es un paso necesario en dirección de su objetivo de "dos estados, Israel y Palestina, que vivan uno junto al otro en paz y seguridad".
En una breve referencia a Irán, el programa dice que el desarrollo de un arma nuclear por esta nación sería "intolerable para la comunidad internacional".
EL PUNTO DE VISTA DEMOCRATA
Para los demócratas, la realidad se presenta bastante diferente.
Mientras argumentan que la administración Bush ha abandonado un siglo de liderazgo estadounidense en el mundo "para adherirse a un nuevo -- y peligrosamente ineficaz -- desprecio por el mundo", su programa declara que "una y otra vez, esta administración confunde el liderato con hacer las cosas sola y la participación con comprometer los principios". Promete que Kerry trabajará para reconstruir las alianzas y el respeto internacional hacia Estados Unidos.
"La victoria en la guerra contra el terrorismo requiere una combinación de determinación estadounidense y cooperación internacional en todos los frentes", afirma.
Al atacar la "carrera hacia la guerra" en Iraq sin tener "un plan para ganar la paz", el programa pide un esfuerzo multilateral para crear estabilidad y seguridad, para que no siga siendo "un criadero del terrorismo y la intolerancia". Propone un esfuerzo masivo de adiestramiento para crear fuerzas de seguridad iraquíes, la selección de un alto comisionado internacional que se desempeñaría como representante principal para colaborar con el gobierno iraquí, y la entrega de la desesperadamente necesaria ayuda financiera y técnica, "que no sea tragada por la burocracia y los contratos asignados sin subasta".
Al prometer actuar de manera decisiva para interrumpir el financiamiento terrorista, el documento menciona específicamente a Arabia Saudita, país en el que promete terminar con la estrategia "de guante de seda" de la administración Bush "con la provisión y el lavado del dinero terrorista".
Acusa a la administración de no cumplir las promesas de reconstruir a Afganistán.
"La administración Bush ha manejado mal la posguerra. Hace dos años, el presidente prometió un Plan Marshall para reconstruir ese país. En lugar de eso, le ha dado la espalda a Afganistán, permitiendo que se convierta otra vez en un refugio potencial de terroristas. Debemos hacer que las fuerzas de la OTAN se extiendan fuera de Kabul. Debemos acelerar el entrenamiento del ejército y la policía afganos", señala el programa.
En un sentido más amplio, el programa reclama "una iniciativa importante en diplomacia pública para apoyar las muchas voces de libertad en el mundo árabe y musulmán", inclusive "un esfuerzo internacional cooperativo para competir con las Madrassas radicales" en la educación de la próxima generación de la juventud islámica.
El programa demócrata pide también el desarrollo de un plan -- basado parcialmente en el aprovechamiento de fuentes de energía renovable -- "para terminar con la dependencia estadounidense del petróleo de Medio Oriente". Esta dependencia obliga a Estados Unidos a guardar silencio acerca de las prácticas represivas de algunos gobiernos que controlan el flujo del petróleo, argumenta el programa.
Al concordar con los republicanos en que un Irán provisto de armas nucleares presenta "un riesgo inaceptable para nosotros y nuestros aliados", los demócratas sugieren que la administración Bush se ha concentrado demasiado estrechamente en encontrar armas de destrucción en masa "en la casa vecina", en Iraq.
En lo que toca a la amenaza nuclear en el sur de Asia, su programa pide disponer medidas para reducir la tensión entre India y Pakistán y "protegerse de la posibilidad de que sus armas nucleares caigan en manos impropias".
Como los republicanos, los demócratas declaran un compromiso inconmovible con la seguridad de Israel y apoyan que Jerusalén sea su capital, "una ciudad indivisa, accesible a la gente de todas las religiones".
También al igual que los republicanos, instan a promover un "liderato nuevo y responsable" en la Autoridad Palestina, que conduzca a la creación de un estado palestino democrático "que viva en paz y seguridad junto al estado judío de Israel".
El texto del programa republicano puede leerse, en
inglés, en:
El texto del programa demócrata puede leerse, en inglés, en: http://www.democrats.org/pdfs/2004platform.pdf
(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la
Oficina de Programas de Información Internacional del
Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web:
http://usinfo.state.gov/espanol/)
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