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Servicio noticioso desde Washington

20 de octubre de 2004

Los temas económicos y la campaña presidencial de 2004

(Bush y Kerry ofrecen planes de crecimiento económico)

Washington --Las preocupaciones que sienten los votantes acerca de sus empleos, los negocios, los beneficios gubernamentales, los impuestos y las condiciones económicas generales son siempre extremadamente importantes en las elecciones presidenciales estadounidenses, y las encuestas dan a entender que las elecciones del 2004 no son una excepción. Tanto el presidente Bush como el senador Kerry han recalcado los temas económicos en los debates y en sus giras de campaña, ofreciendo políticas en competencia en torno a los impuestos, el cuidado de la salud y otros programas gubernamentales.

En la campaña del 2004 el debate en torno a la política económica se remonta al 2000, cuando la economía de Estados Unidos llegó al final de una prolongada expansión con inflación baja y elevado crecimiento. Los crecientes ingresos provenientes de los impuestos -- apuntalados por los impuestos a las ganancias de capital de los inversionistas que aprovechaban la bonanza del mercado de valores para liquidar sus beneficios -- había hecho posible que el gobierno de Estados Unidos tuviera un superávit desde 1998 a 2001, el primero en 29 años. Para el momento en que el presidente Bush asumió su cargo, la expansión se había agotado y la economía cayó en una recesión durante la mayor parte del 2001. Aumentó el desempleo y el mercado de valores bajó un 15 por ciento. Los ataques del 11 de septiembre de 2001 exacerbaron grandemente las condiciones económicas.

La piedra fundamental de la política económica interna del primer periodo de Bush ha sido revigorizar la economía mediante cuatro sucesivas reducciones de impuestos. Bush argumenta que estas reducciones, al dejarles más dinero a individuos y empresas, les permitirán gastar e invertir y, por lo tanto, estimular el crecimiento que crea empleos, lo cual, a su vez, producirá más ingresos fiscales. Según dice la Oficina de Administración y Presupuesto, los recortes han reducido los impuestos en cerca de 600.000 millones de dólares durante el periodo de Bush. Aunque es difícil evaluar con precisión el efecto de las reducciones impositivas, estas reducciones, junto con el aumento del gasto federal y las bajas de las tasas de interés acordadas por la Reserva Federal han contribuido a un continuo crecimiento económico desde el 2001. La Oficina Congresional del Presupuesto pronostica una expansión del 4,5 por ciento para el 2004, la mayor desde la declinación del 2001.

Pero las preocupaciones en torno a la economía se mantienen, estimuladas por la lenta creación de empleos y el lento aumento de la compensación por desempleo, en tanto que se incrementa el déficit presupuestario. Kerry ha acusado a Bush de ser el primer presidente en 72 años que gobierna en una economía que ha perdido empleos, mientras el presidente responde que las cifras más recientes de la Oficina de Estadísticas del Trabajo demuestran aumento en el empleo.

El presidente Bush ha mantenido su política de reducción de impuestos por considerarla la medida apropiada para que la economía crezca, y argumenta que el gobierno gasta el dinero de los contribuyentes y que, mediante las reducciones impositivas, los contribuyentes pueden retener una mayor cantidad de su dinero y pueden gastarlo como lo desean. "Es el dinero de ustedes", dijo en el debate del 13 de octubre en Tempe, Arizona.

Kerry dice que las reducciones impositivas de Bush han beneficiado mayormente al 2 por ciento del país que posee la mayor riqueza, y que, de ser elegido, ajustará las reducciones impositivas de modo que beneficien a la clase media, mediante la retención de una reducción para los norteamericanos que ganan menos de 200.000 dólares al año. Aumentará también ciertos beneficios que obtienen las familias de clase media, en relación con gastos tales como el cuidado de los niños y las matrículas universitarias. Kerry se ha comprometido también a detener la transferencia de empleos al exterior que hacen algunas compañías, para lo cual eliminaría los incentivos tributarios que, explica, alientan a las compañías a sacar del país fuentes de trabajo. Además, ha dicho que protegerá los empleos de los estadounidenses haciendo cumplir los acuerdos comerciales de este país.

Tanto Bush como Kerry se comprometen también a tomar medidas para ampliar los beneficios de la atención médica, obtener cobertura para los que carecen de seguros de salud, aplicar medidas para controlar los costos y mejorar el acceso a las medicinas, aunque sus planes para alcanzar estas metas son diferentes.

La reducción de los ingresos impositivos, el costo de la guerra contra el terrorismo y en Iraq y otros aumentos de los gastos redujeron el superávit, que llegó a un máximo de 236.000 millones de dólares en el 2000, a un déficit fiscal de 415.000 millones en el 2004. Si bien se trata de la mayor cantidad de dólares que se haya registrado nunca, el déficit del 2004 llega al 3,6 por ciento del producto interno bruto, bien por debajo del peor déficit, el anotado en 1983, que fue del 6 por ciento del PIB. Bush y Kerry han prometido reducir el déficit a la mitad durante los próximos cuatro años. Bush promete hacerlo mediante políticas favorables al crecimiento y el estímulo del "buen juicio fiscal" en el Congreso. Kerry señala que su plan en relación con el déficit incluye terminar con las reducciones impositivas que favorecen a los norteamericanos más ricos, poner fin a los alivios contributivos para las grandes corporaciones e imponerle un máximo real al gasto gubernamental.

Las presiones sobre el presupuesto de Estados Unidos aumentarán agudamente para fines del periodo presidencial 2005-2008, a medida que los primeros en nacer luego de la "explosión de la natalidad" (el aumento en los nacimientos registrado entre 1946 y 1964) comiencen a jubilarse. Estas jubilaciones pondrán una presión mayor y prolongada en el presupuesto, a medida que los pagos del programa de ingresos asegurados del Seguro Social y los programas de salud para los ancianos, tales como el Medicare, aumentan radicalmente mientras disminuye la cantidad de contribuyentes.

(El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http://usinfo.state.gov/espanol/)






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