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EDUCACION EN DERECHOS HUMANOS EN ESTADOS UNIDOSPor Nancy Flowers
Si se para a cualquier persona en una calle de cualquier ciudad grande del mundo y se le pregunta "¿Cuáles son sus derechos humanos?" No importa la edad de esta personas, el lugar o las circunstancias sociales -- probablemente muy pocas tendrán una idea de cuáles son esos derechos. La triste verdad es que la mayoría de la gente sigue siendo ignorante en lo que respecta a los derechos humanos. El sistema de educación pública en todo Estados Unidos requiere que todo egresado de la escuela secundaria tenga una buena comprensión de sus derechos civiles y constitucionales. Sin embargo, la mayoría de la gente tiene solamente una noción vaga de sus derechos humanos reflejados en la Declaración Universal de Derechos Humanos adoptada por las Naciones Unidas en 1948, especialmente en lo que se refiere a las garantías pertinentes a sus derechos sociales y económicos. Cerrar esta brecha en la comprensión es el foco de atención de la educación en derechos humanos en Estados Unidos. Un estudio realizado por el profesor Dennis N. Banks de la Universidad de Nueva York en Oneonta, que puede leerse en inglés en http://hrusa.org/hrmaterials/draftsurvey2001.htm, indica que un cuarenta por ciento de los estados incluyen los derechos humanos en sus normas de educación. En estas normas se vincula frecuentemente los derechos humanos con temas como el Holocausto, esclavitud, genocidio, ciudadanía, valores democráticos, paz y resolución de conflictos y cuestiones de actualidad. Según el profesor Banks, maestro por maestro "los derechos humanos se integran al programa de estudios". No forman parte todavía de la red de evaluación nacional, pero se reconoce cada vez más la necesidad de una educación en derechos humanos". La educación en derechos humanos y la sociedad civil Si bien las instituciones docentes de los estados aun no promueven activamente la educación en derechos humanos (EDH), ésta florece en la sociedad civil norteamericana. Organizaciones profesionales como el Consejo Nacional de Estudios Sociales y los principales sindicatos de maestros han reconocido oficialmente su importancia y la incluyen en sus conferencias y publicaciones presentaciones y artículos sobre derechos humanos. Prominentes organizaciones nacionales han incorporado los derechos humanos en sus programas educativos. Por ejemplo, la publicación del Colegio de Abogados de Estados Unidos, "Update on Law-Related Education" (Actualización en cuanto a educación relacionada con el derecho), ha dedicado números especiales a los derechos humanos. Street Law, Inc., que promueve la educación jurídica de los ciudadanos, ha integrado recientemente los derechos humanos en toda su labor y ha publicado un importante texto para la escuela secundaria, titulado Derechos Humanos para Todos. Las organizaciones docentes que tradicionalmente se concentraban en la tolerancia y resolución de conflictos agregan más y más a su labor un elemento de derechos humanos. Por ejemplo, la organización nacional de educación y enseñanza Facing History and Ourselves (Cara a cara con la historia y con nosotros mismos), que procura luchar contra la discriminación mediante el entendimiento de los factores tanto políticos como humanos que han dado forma a los acontecimientos mundiales como el Holocausto, procura agregar ahora a su programa una perspectiva de derechos humanos. Lo mismo ocurre con organizaciones que promueven estudios mundiales, educación sobre la paz y valores y grupos juveniles como el de las niñas exploradoras, que ofrecen ahora insignias por servicios en derechos humanos. Las organizaciones que educan en temas especializados empezaron a producir también programas de estudios en derechos humanos. Por ejemplo, la Comisión Femenina de Mujeres y Niños Refugiados y el Comité Estadounidense para Refugiados, han producido materiales de estudio extraordinarios para las escuelas. El Centro de Recursos para Mujeres de Color, de Berkeley, California, ha producido un manual de actividades educativas titulado Educación de la Mujer en la Economía Mundial, que trata sobre la mundialización en términos de derechos humanos. La Red de Sobrevivientes de Minas Terrestres produce un programa de estudios sobre los derechos humanos de las personas incapacitadas. No todos estos esfuerzos se originan en agrupaciones nacionales con grandes presupuestos y personal. Hay un número creciente de organizaciones de base que educan en derechos humanos, activas en un solo estado o comunidad, muchas veces con personal voluntario. Ejemplos típicos de éstas son el Instituto Hawaiiano de Derechos Humanos, que ofrece un programa de verano anual para maestros, y el Centro de Derechos Humanos de Idaho. Este último, fundado en 1996 por el abogado activista Les Bock, colabora con el Departamento de Educación de Idaho y con otras instituciones del estado para aumentar la conciencia pública en materia de derechos humanos. Un ejemplo típico de estos esfuerzos fue la reciente presentación acerca de la historia de los derechos humanos en Idaho, ofrecida en el Museo de Historia de Idaho, la que será repetida en las aulas escolares. La creatividad y energía de estas organizaciones no gubernamentales se hace palpable mediante la abundancia y calidad de sus respuestas a los ataques terroristas perpetrados en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001. En cuestión de semanas, el Programa de Educación de Amnistía Internacional USA ha publicado su Guía de Respuesta a la Crisis del 11 de Septiembre, un programa de estudio para escuelas intermedias y secundarias que aborda estos temas desde la perspectiva de los derechos humanos y el derecho humanitario y ofrece ideas para adoptar medidas responsables. La Fundación de Derechos Constitucionales ha producido una serie de lecciones estimulantes en las que se plantean preguntas que ponen los eventos en un contexto de derechos humanos, como "¿Necesitamos un tribunal internacional de justicia penal?" y "¿Qué es terrorismo?" Muchas organizaciones, como el Foro Norteamericano de Educación Mundial, Educadores por la Responsabilidad Social, Enseñanza para el Cambio, y el Centro de Desarrollo de la Educación, han ofrecido recursos para que los educadores confronten la discriminación y la injusticia contra árabe-norteamericanos, musulmanes y otros grupos minoritarios. Otras agrupaciones como Global Source Education, de Seattle, Washington, y Bay Area Writing Project, de Berkeley, California, han organizado rápidamente talleres y seminarios para maestros con hincapié en los derechos humanos. Educación en derechos humanos a nivel universitario La mayoría de los activistas de derechos humanos que han recibido educación académica han asistido a facultades de derecho, donde estudiaron derecho internacional. Sin embargo, una variedad de instituciones norteamericanas ofrece licenciaturas en terrenos relacionados con los derechos humanos. Por ejemplo, el Centro de Estudios sobre Derechos Humanos de la Universidad Columbia tiene un programa de licenciatura que combina el estudio de derechos humanos con otras disciplinas, como la educación, salud pública, asistencia social o asuntos internacionales y públicos. Existen programas similares en muchas universidades, entre ellas la Universidad de Notre Dame, la Universidad de Maryland y la Universidad Americana. Otras universidades ofrecen programas de licenciatura especializados, como el de derechos humanos, en el Colegio de Salud Pública de Harvard. Otras instituciones, como el Centro Orville H. Schell, Jr. de Derechos Humanos Internacionales de la Universidad Yale y el Instituto de Derechos Humanos de Harvard, tienen institutos de investigación para el estudio de los derechos humanos. Así como las organizaciones educativas tradicionales han expandido sus programas para incluir los derechos humanos, los programas universitarios de derechos humanos también han sido ampliados con el fin de abordar la educación primaria y secundaria. El Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Minnesota ha establecido un Centro de Recursos de Derechos Humanos que actúa como centro nacional de intercambio de materiales educativos sobre derechos humanos. Trabaja directamente en las escuelas con sus programas educativos Partners in Human Rights y, con su Serie de Educación en Derechos Humanos, se ha convertido en uno de los principales productores de materiales docentes en la materia. La serie de Estudios en Derechos Humanos, de la Universidad de Pensilvania, también ha publicado obras importantes de educación en derechos humanos, entre ellas Human Rights Education for the Twenty-first Century (Educación en Derechos Humanos para el Siglo XXI) (ed. Andreopoulos y Claude) y Educating for Human Dignity (Educando por la Dignidad Humana) por Betty Reardon. La educación en derechos humanos en el sector no académico La educación en derechos humanos por parte de la sociedad civil no se limita a la educación formal. En realidad, una parte de la educación más efectiva en derechos humanos en Estados Unidos está dirigida al sector informal y llega a los jóvenes y adultos, especialmente aquellos de grupos marginados. Estos grupos comparten la meta de educar a la gente en cuanto a sus derechos humanos, de manera que puedan exigirlos, promoverlos y defenderlos. Para todos los educadores en derechos humanos que trabajan en el sector no académico, este enlace entre el aprendizaje y la acción es esencial. Entre los más dinámicos de estos grupos figura el Centro Nacional de Educación en Derechos Humanos (CHRE) de Atlanta, Georgia, que procura crear en Estados Unidos un movimiento de derechos humanos mediante el entrenamiento de líderes comunitarios y activistas estudiantiles en la aplicación de normas de derechos humanos a las cuestiones de injusticia. El CHRE se concentra en los derechos económicos y sociales, especialmente en educar a las organizaciones de base comunitaria relacionadas con el movimiento Contra Pobreza/Derecho al Bienestar Social. Grupos tan diversos como la Coalición de Ciudadanos de Georgia contra el Hambre; el Proyecto contra Discriminación en la Vivienda de Holyoke, Massachusetts; la Coalición de Derechos en la Frontera, de El Paso, Texas; y Norteamericanos Indígenas en Favor de los Derechos Humanos, de Fargo, Dakota del Norte, han participado en cursos sobre los fundamentos de los derechos humanos, así como en seminarios sobre estrategias avanzadas, que les permiten abogar por sus derechos. Activistas, inspirados por el entrenamiento del CHRE, que trabajan en una multitud de cuestiones - como combatir el racismo, la homofobia, la pobreza, la discriminación contra personas incapacitadas, promover los derechos de la mujer, protección del medio ambiente, defensa de los derechos a la reproducción - se identifican ahora como parte del movimiento mundial de los derechos humanos. Tal como observa Loretta Ross, su fundadora y directora ejecutiva, "Igual como enseñar a leer a los esclavos en la América del siglo diecinueve, la enseñanza de los derechos humanos en la América del siglo veintiuno es un acto de gran alcance que ofrece una rica visión del futuro de las posibilidades humanas. La educación en derechos humanos nos adiestra en una nueva forma de relacionarnos los unos con los otros - no por medio de la oposición - sino uniéndonos por el bien de nuestro destino mutuo". El Instituto Femenino de Desarrollo del Liderazgo (WILD), de San Francisco, California, también provee educación en derechos humanos con el propósito de abordar las cuestiones sociales en Estados Unidos, especialmente la discriminación por razones de sexo, raza y otros motivos relacionados con la identidad. Por ejemplo, en 1997, el instituto dirigió una campaña local de educación y apoyo para lograr que las autoridades municipales de San Francisco pusieran en práctica la Convención de las Naciones Unidas sobre Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Empezando con la educación de activistas locales, el Instituto proveyó entrenamiento en derechos humanos a una variedad de organizaciones dedicadas a las mujeres y niñas, y luego organizó una audiencia ante la Junta de Supervisores de San Francisco sobre la discriminación contra mujeres y niñas en lo que respecta a salud, violencia y justicia económica. Como resultado de esta audiencia, San Francisco promulgó un reglamento con el que se adoptó la convención como ley municipal. El Instituto tiene además un extenso programa juvenil, con el que se adiestra a mujeres jóvenes en destrezas de derechos humanos, apoyo y liderazgo. Haciendo uso de la estructura de los derechos humanos para promover los derechos de la mujer, está también la Red de Derechos de la Mujer (WRN) de Boston, Massachusetts. Esta organización entrena a activistas locales que se ocupan de problemas de violencia en el hogar y abuso sexual, para fortalecer sus capacidades técnicas de realizar investigaciones, análisis y actividades de apoyo relacionadas con los derechos humanos. En muchas comunidades del país, hay organizaciones religiosas que también proveen educación en derechos humanos. Estos son solamente algunos ejemplos:
Creación de una cultura de derechos humanos La educación en derechos humanos en Estados Unidos prospera con los esfuerzos diversos y creativos de la sociedad civil, incluso instituciones de educación superior, organismos no gubernamentales, organizaciones religiosas y activistas de base popular. Estos esfuerzos, ya sea por medio de las investigaciones de institutos universitarios o la educación comunitaria entre los pobres rurales, están unidos en lo que se refiere a crear una cultura de derechos humanos en este país. La tarea que está por delante es aprovechar todos estos esfuerzos y asegurar que en cada escuela pública del país exista un programa eficaz de educación en derechos humanos, de modo que las generaciones futuras de norteamericanos estén tan informadas acerca de sus derechos humanos como lo están de sus derechos civiles y constitucionales.
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