De los editoresAun antes de la formación de la República, los fundadores de Estados Unidos prometieron que ésta no se basaría en el poder arbitrario ejercido por un ejecutivo distante que no rindiera cuentas, sino que se basaría en la ley y la justicia. Por primera vez, los tribunales se establecerían no sólo para castigar los delitos, sino para afirmar y proteger los derechos. Por consiguiente, cuando la Constitución se redactó en Filadelfia en 1787, a los tribunales se les asignó una función central en el sistema de gobierno estadounidense. Efectivamente, los tribunales habrían de ser una rama co-igual de gobierno con poderes específicos que no podrían ser anulados por el ejecutivo o la legislatura -- una idea radical en esa época. Igualmente radical era la noción que la responsabilidad definitiva de los tribunales sería defender los derechos de los ciudadanos que la Constitución incluye. Muchos aspectos del sistema legal de Estados Unidos, tales como su naturaleza adversarial y los juicios por jurado, han sido características perdurables de los tribunales desde un principio. Pero los fundadores de la patria sabían que los tribunales tendrían que adaptarse para atender las demandas del futuro desconocido. Sabían también que la democracia estadounidense era una labor en curso y que para formar una unión más perfecta se requeriría cambio y crecimiento. De este modo, se incluyó flexibilidad en el sistema y las nuevas ideas, tales como los tribunales especializados que en el siglo XVIII no podían contemplarse, son una realidad en el siglo XXI. Este periódico electrónico se enfoca no tanto en la estructura de los tribunales de Estados Unidos (ver el periódico electrónico "El funcionamiento de los tribunales estadounidenses", de septiembre de 1999, en http://usinfo.state.gov/journals/itdhr/0999/ijds/ijds0999.htm , sino en sus características cambiantes, especialmente en las últimas décadas a medida que la cantidad de casos ha aumentado, los medios se han vuelto cada más vez más presentes y los rápidos adelantos tecnológicos han ayudado a modernizar la administración de los tribunales y la manera en que se realizan los juicios. En nuestro artículo inicial, Richard Van Duizend, consultor principal de administración de tribunales del Centro Nacional de Tribunales de los Estados, examina la evolución de los tribunales de Estados Unidos bajo el sistema de separación de poderes, las prerrogativas de los tribunales de los estados y federales, el desarrollo de la independencia judicial e innovaciones que van desde el acuerdo con el fiscal y diversas formas de resolución alternativa de disputas (ADR), hasta el creciente uso de tribunales especializados. En décadas recientes, un número considerable de casos en los tribunales han involucrado delitos de drogas, ya que tanto los estados como el gobierno federal han adoptado una postura más enérgica con respecto a la posesión y, particularmente, la distribución de drogas ilícitas. Como lo documentan en su artículo, Carson Fox, miembro del Instituto Nacional de Drogas y ex procurador y administrador de tribunales para casos de drogas en el estado de Carolina del Norte, y West Huddleston, director del Instituto Nacional de Drogas, los tribunales especializados para casos de drogas surgieron en la década de 1980 como resultado de un esfuerzo de las organizaciones de base para tratar estos delitos, y su crecimiento ha sido rápido. El enfoque de la prensa y las publicaciones periódicas profesionales en los tribunales de drogas podría dejar la impresión de que los tribunales especializados son un fenómeno de finales del siglo XX y principios del siglo XXI. Pero, como describe en su artículo Luis G. Pérez, juez del tribunal de menores de Worcester, en Worcester, Massachusetts, los tribunales especiales para tratar delitos juveniles han existido durante más de un siglo. Pérez explica que los tribunales de menores son ahora tan comunes en todos los estados de la unión, que es difícil creer que a los niños se los sometía, sin excepción, al sistema de tribunales de adultos -- y a castigos para adultos. En su artículo, el juez Pérez hace hincapié particular en el péndulo de la opinión pública que alternativamente ha conducido a períodos de expansión y de limitación de los tribunales de menores. Es dudoso que en el siglo XVIII se haya utilizado el término -- "violencia el hogar". Pero no hay duda de que la violencia ocurría. Kristin Littel, quien es consultora en cuestiones relacionadas con la "violencia contra la mujer" en la Oficina sobre Violencia Contra la Mujer del Departamento de Justicia de Estados Unidos, dice en su artículo que el conocimiento público de este delito fue lento en surgir, pero se generalizó durante la década de 1970. Esta mayor percepción y el enjuiciamiento más agresivo del delito, llevaron a la creación de tribunales para casos de violencia en el hogar y a que los casos de violencia doméstica se atiendan en tribunales de familia. Debido al creciente número de casos, la tecnología se ha vuelto cada vez más importante como herramienta para administrar y modernizar los tribunales. El ex juez de distrito de Estados Unidos para el Distrito Occidental de Texas, Edward C. Prado, que recientemente fue confirmado para un nombramiento en el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos, Quinto Circuito, y Leslie Sara Hyman, abogada de la firma Cox & Smith Incorporated de San Antonio, Texas, al enfocarse en su artículo en una sala de tribunal modelo -- la sala del juez Prado mismo, explican la manera en que la tecnología puede utilizarse para ofrecer mayor acceso a procesos judiciales más eficientes. En nuestro artículo de cierre, Gary Hengstler, director del Centro Nacional de Tribunales y Medios Donald W. Reynolds del Colegio Judicial Nacional en Reno, Nevada, discute la función de los medios en los tribunales modernos. Analiza la interacción de los tribunales y los medios, y explica cómo se acomodan las crecientes demandas de los medios y cómo se mantiene la integridad del sistema de tribunales bajo el escrutinio cada vez mayor de los medios. |