Luego de la serie de escándalos empresariales que involucran a Enron, Tyco International Ltd., WorldCom Inc., Arthur Andersen LLP y a otras compañías, los educadores en gestión empresarial en Estados Unidos encaran una vez más dudas acerca de su habilidad para preparar a los gerentes que dirijan a las organizaciones en forma responsable y ética. Antes los educadores ya estuvieron. En la década de 1980 hubo escándalos por especuladores que aprovecharon información interna y antes de ello hubo escándalos en la industria de la defensa nacional. De hecho, la cuestión de la ética y los valores ha sido tema fundamental en el propósito adoptado por los colegios de gestión empresarial en los Estados Unidos desde sus orígenes a principios del siglo XX. Un asunto mundial El reto que representa para los dirigentes de empresas ampliar su percepción acerca de la responsabilidad empresarial no se limita, sin embargo, a Estados Unidos ni al tema apenas formulado de la ética empresarial. En 2004, la Asociación de Fomento de Escuelas Empresariales Universitarias, el organismo internacional que acredita las escuelas de gestión empresarial, emitió pautas nuevas para integrar la ética y la gobernabilidad en la educación gerencial en el mundo. Las pautas se concentran en cuatro áreas: responsabilidad de la empresa en la sociedad, liderazgo ético, ética en la toma de decisiones y gobernabilidad empresarial. De igual manera, el documento de trabajo de la Unión Europea titulado "Promover un marco para la responsabilidad social en la empresa" (2001) ayudó a poner en movimiento un examen multinacional del estado de la investigación y la enseñanza empresarial, así como el desarrollo de iniciativas sobre la investigación y los programas de enseñanza organizadas bajo auspicios de la Academia Europea de Empresa y Sociedad. El Compacto Mundial de la ONU iniciativa que ha reunido a más de 2.000 empresas de todas partes del mundo con agencias de las Naciones Unidas, laborales y de la sociedad civil para promover una ciudadanía empresarial responsable ha actuado a través de su Foro de Aprendizaje para crear redes de educadores empresariales en el mundo. El foro ha permitido a los educadores compartir la investigación y redactar monografías para ilustrar las prácticas de las compañías que procuran cumplir los principios del pacto en lo que se refiere al trabajo, medio ambiente, derechos humanos y la lucha contra la corrupción. El Programa de Empresa y Sociedad del Instituto Aspen, con sede en Estados Unidos, ha establecido un consorcio mundial de once escuelas de gestión empresarial en India, Sudáfrica, España, México, Canadá y Estados Unidos, que operan en formas diferentes para abordar los temas de la ética, responsabilidad social de las empresas, ciudadanía empresarial, sustentabilidad y gobernabilidad. Lograr el equilibrio Con toda la atención que se le presta a la ética y la responsabilidad empresarial, ¿por qué se les pide cada pocos años a los educadores empresariales una mayor concentración en los valores y la responsabilidad? ¿Se trata solamente de un tema cíclico destinado que surge cada vez que la mala conducta alcanza un nivel inaceptable, para luego desaparecer una vez pasada la crisis? ¿O el problema está en que los esfuerzos de los educadores no han tenido éxito hasta el momento? Siempre habrá quienes empujan demasiado los límites del comportamiento. Pero el problema pasa a ser crítico cuando las infracciones son la norma y no la excepción y se separa la conducta empresarial de las necesidades y expectativas de la sociedad. Ese desalineamiento hace que sea especialmente difícil para las escuelas de gestión empresarial adiestrar a sus estudiantes para que ejerzan la gestión empresarial en forma ética y al mismo tiempo compitan eficazmente en el mundo real. En el pasado, con demasiada frecuencia la enseñanza de la ética empresarial se ha concentrado más en las tradiciones de una filosofía moral que en los instrumentos prácticos del análisis empresarial. Los programas de estudios enfrentan los objetivos de la empresa con los objetivos morales en lugar de revelar la interdependencia de ambos. Mucho se ha discutido si debía adoptarse un curso de acción en particular que podría ser poco ético en lugar de aplicar a las decisiones empresariales nuestros propios valores. Esto, a su vez, plantea otra pregunta: en un mundo de normas poco satisfactorias, ¿cómo prepararemos a los gerentes para que conciban alternativas que equilibren las realidades éticas y económicas? Medidas basadas en valores Para que una discusión sobre la ética y la responsabilidad empresarial tenga alguna influencia sobre la conducta, la misma debe abordar cuestiones tangibles y pragmáticas como el propósito, el contexto y la métrica de la empresa. Estas cuestiones incluyen:
Todas estas cuestiones se deben examinar en el contexto de facultar al gerente para que adopte medidas basadas en valores. Frecuentemente, en un mundo de empresas globales, oímos que no es posible enseñar valores y responsabilidad empresarial porque estos tienen determinantes culturales que excluyen un planteamiento efectivo y compartido. Pero la experiencia es distinta. Cada vez más, cuando los educadores enfrentan los retos empresariales concientes de las cuestiones del propósito, el contexto y la métrica arriba descritos, descubren que existe un interés compartido en la enseñanza allende las fronteras nacionales. Las ilustraciones y los mecanismos de implementación pueden variar por ejemplo, en India las monografías pueden referirse a un mayor número de empresas familiares, y en China pueden referirse a un mayor número de empresas estatales pero los objetivos que giran alrededor de la calidad de vida, la seguridad y las oportunidades económicas son los mismos.
Enfoques diferentes Actualmente, los educadores empresariales del mundo plantean las cuestiones de los valores, la ética y la responsabilidad empresarial en formas variadas. Por ejemplo, la preocupación acerca de los recursos naturales finitos y el daño medioambiental causado por la actividad industrial estimula las iniciativas de investigación y educación en materia de sustentabilidad. El Compacto Global de las Naciones Unidas, en sociedad con la Sabanci Universitesi (Estambul) y el Colegio Wharton de la Universidad de Pensilvania, presentó en 2004 una conferencia de dos partes titulada "Llenar el vacío: medio ambiente sostenible", y atrajo a profesores y empresarios de todo el mundo. EGADE-ITESM, el colegio de posgrado para la gestión empresarial de la Universidad Monterrey Tech, en México, está concibiendo una nueva maestría en administración empresarial (MBA) que se concentra en el desarrollo sostenible y la gestión tecnológica para sostener la creación de nuevas empresas sostenibles. El programa se organizará alrededor de las experiencias obtenidas en los proyectos y utilizará las investigaciones de una red de centros de investigación en todo México. El Colegio Johnson de posgrado en administración de la Universidad Cornell ha creado un centro con cátedra en empresa global sostenible que sirve como centro de investigación multidisciplinaria, desarrollo de programas de estudio y alianzas empresariales y sin fines de lucro. Muchos colegios de administración de empresas en el mundo aprovechan también sus tradiciones e intereses regionales específicos para preparar a los futuros dirigentes empresariales para una gestión eficaz y ética. Por ejemplo, el Instituto S.P. Jain de Administración e Investigación, en Mumbai, India, ha desarrollado varias iniciativas, entre ellas el Centro para el Desarrollo de Ciudadanía Empresarial, que provee experiencias fuera del salón de clase para que los estudiantes adquieran conciencia sobre los impactos sociales de la gestión. En la década pasada, este centro ha iniciado más de 800 proyectos que incluyeron a más de cincuenta firmas y cien organizaciones no gubernamentales (ONG). Su Gita Shibhir es un taller residencial de dos días, sostenido en un ashram (institución dedicada al estudio espiritual), que expone a los estudiantes a los aspectos espirituales de la vida y a la autogestión basada en las tradiciones de las escrituras indias. El Instituto Asiático de Gestión Empresarial, en Manila, ha sido el primero en ofrecer un título de Maestro en Gestión del Desarrollo específicamente concebido para preparar a los directivos que trabajarán en las economías nacientes a abordar los retos y las oportunidades particulares que existen allí. El Colegio de Gestión Empresarial de la Universidad de Stellenbosch, en Sudáfrica, está desarrollando un programa de doctorado en liderazgo, gobernabilidad y ética concebido para concordar con las metas de la Nueva Asociación Económica para el Desarrollo de Africa. Existen también numerosas redes, como la Red Europea de Etica Empresarial, que incluye miembros de treinta y tres países que se ocupan de forjar conexiones entre académicos y empresarios y de promover ética en materia de educación, capacitación y prácticas institucionales. El compromiso acentuado hacia los valores y la responsabilidad en la capacitación de dirigentes empresariales no se limita a un solo país o una sola tradición teórica. Se puede organizar los temas que necesitan ser enseñados alrededor de las cuestiones del propósito, el contexto social y la métrica; los instrumentos y planteamientos requeridos para abordar estos temas incluyen sicología social, antropología, tradiciones espirituales globales, historia política, negociación, política pública, etc. Se reconoce cada vez más que los retos que existen en una región se convierten rápidamente en retos mundiales, y que las normas empresariales no pueden estar por mucho tiempo en desacuerdo con las necesidades y expectativas de una sociedad más amplia. El papel de los educadores Los educadores pueden suministrar el contexto y la perspectiva para ayudar a los gerentes a reformular los conflictos como retos comunes en vez de valores opuestos. Pueden proveer ejemplos de conflictos similares que fueron resueltos en el pasado. Pueden enseñar a los gerentes a mantener la comunicación a pesar de las aparentes diferencias para descubrir problemas y soluciones comunes. Tal vez lo más importante, pueden reforzar el hecho de que las normas empresariales no tienen que estar en conflicto con las expectativas más amplias de la sociedad y que, en efecto, no pueden estarlo por mucho tiempo. Si los impactos sociales de la empresa se formulan solamente como cuestiones éticas, puede argüirse en forma persuasiva de que la educación empresarial ha llegado demasiado tarde para cambiar la conducta de los estudiantes. De igual manera, los catedráticos capacitados en economía o sicología o gestión administrativa pueden objetar alegando que carecen de una base formal en filosofía y por lo tanto no pueden hablar acerca de valores en el salón de clase. Es más, en los Estados Unidos el debate muchas veces termina estancado debido a la cuestión de si se debe enseñar la ética como un curso independiente o si se lo debe integrar a otras áreas empresariales, como el mercadeo, las finanzas y la contabilidad. Por el otro lado, cuando se formula las cuestiones de la ética como un asunto de resolución ingeniosa de los problemas, el papel de la educación es visiblemente esencial. Se puede ofrecer entonces a los estudiantes instrumentos, métodos analíticos, contexto y ejercicios para el desarrollo de pericias, en lugar de prédicas. La concepción de los programas de estudio refleja cada vez más la realidad de que existe una necesidad de que se dedique los cursos exclusivamente a temas como los valores y la toma de decisiones, la gestión sostenible y el papel que la empresa desempeña en la sociedad, y que se integre discusiones basadas en los valores en aquellas áreas funcionales en que existe la probabilidad de que surjan cuestiones difíciles. Los cursos de mercadeo son los más apropiados para abordar, por ejemplo, los impactos sociales del mercadeo especializado o del mercadeo relacionado con causas. Los cursos de contabilidad son los lugares más apropiados para considerar los probables efectos que los diferentes métodos contables tienen sobre la calidad de la información que producen y los incentivos gerenciales que tienden a producir. Cuando se los formula como cuestiones de propósito empresarial, contexto social y métrica, la ética y la gobernabilidad figuran en efecto entre las lecciones más importantes que los futuros gerentes necesitan aprender.
Las opiniones expresadas en este artículo no necesariamente reflejan los puntos de vista o las políticas del gobierno de Estados Unidos.
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