eJournal USA: Perspectivas Económicas

Crear un ambiente corporativo sostenible

John Sullivan y Georgia Sambunaris

Promover el Crecimiento con la Gobernabilidad Corporativa

Contenido
Acerca de esta publicación
Echar las bases para el crecimiento económico
Alentar el consenso internacional para la regulación
Procesar los delitos corporativos
Gobernabilidad corporativa: el desafío del desarrollo
Crear un ambiente corporativo sostenible
Entrenar a los administradores del futuro
El caso de los accionistas poderosos
Perspectiva empresarial sobre la gobernabilidad corporativa
Administrar el negocio familiar
Principios de la OCDE para la gobernabilidad
Bibliografía, en inglés
Recursos en Internet, en inglés
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La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), en colaboración con un socio en el sector privado, ha estado ayudando a varios países a sentar las bases para la administración empresarial guiada por valores éticos y para dar mayor trasparencia a las actuales estructuras corporativas. Mediante la unión de la pericia internacional y los conocimientos locales, USAID ha proporcionado asesoramiento sobre el concepto de gobernabilidad corporativa y facilitado soluciones locales basadas en principios internacionales a los participantes en el mercado financiero.

CIPE promotes democratic and market-oriented reform
Foto de arriba: La conferencia sobre la crisis financiera en el Asia, auspiciada por el Centro Internacional para la Empresa Privada (CIPE), entidad que fomenta reformas democráticas basadas en el mercado y trabaja directamente con el sector privado en los mercados emergentes y en vías de desarrollo. (Cortesía de CIPE.)

El concepto de la gobernabilidad corporativa adquiere cada vez más importancia prioritaria en las estrategias mundiales para el desarrollo. La difusión de los principios de la economía de mercado en las economías de planificación centralizada ha resultado en una nueva generación de empresarios e inversionistas en el mundo, así como nuevas responsabilidades para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. Si los países han de utilizar con acierto el sector privado como motor del crecimiento económico, luego es necesario crear entornos que fomenten la gestión competitiva, lucrativa y ética de las empresas.

Poco después del llamado a la rápida descentralización económica en países como Rusia y Ucrania, así como en toda Europa Central y Oriental, la USAID se asoció con el Centro Internacional para la Empresa Privada (CIPE) para examinar la cuestión de la gobernabilidad corporativa. El CIPE, afiliado a la Cámara de Comercio de Estados Unidos, impulsa las reformas económicas en el marco de la democracia y los mercados libres trabajando directamente con el sector privado en mercados emergentes y en vías de desarrollo. Su enfoque institucional aplicado a la gobernabilidad corporativa combina la pericia internacional con los conocimientos locales a fin de establecer mecanismos autorreguladores en las empresas.

Si bien es cierto que la práctica de la buena gobernabilidad corporativa antes se consideraba territorio exclusivo de las empresas en las economías industrializadas avanzadas, hoy los organismos de gobierno de Estados Unidos y las organizaciones no gubernamentales (ONG) e internacionales reconocen el mérito de la gobernabilidad corporativa en el funcionamiento de la economía de mercado. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), integrada por 30 países miembros que apoyan el compromiso con el gobierno democrático y las economías de mercado, es otra entidad al frente de los esfuerzos para introducir un régimen de aplicación de normas internacionales. LA OCDE trabaja activamente con unos 70 países no miembros, con organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil, y su agenda global incluye los principios de la gobernabilidad corporativa. El hecho de que la OCDE haya avalado un nuevo conjunto de principios corporativos en 2004 demuestra que la transparencia corporativa es una cuestión que atañe la sostenibilidad corporativa.

La entrada al mercado: Instituto Ruso de Directores

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Tras la caída del sector bancario ruso en 1998, las empresas rusas afrontaron una nueva realidad comercial. Los días del "Capitalismo Salvaje Oriental" tocaban a fin. La fragilidad del clima inversor ruso no toleraría más el abuso de accionistas y el despojo de bienes que caracterizaron el comportamiento empresarial ruso a lo largo de la primera mitad de la década del 90. Las acciones rusas se cotizaban por debajo de su valor en el mercado bursátil y la mayoría de los accionistas tenían el deseo necesario para mejorar el gobierno y el desempeño corporativo.

Al intentar ganarse la confianza de los inversionistas y aumentar el valor de sus acciones, los principales miembros de la comunidad empresarial rusa se comprometieron públicamente a cumplir normas más exigentes de gobernabilidad corporativa. Se estableció un código de gobernabilidad corporativa, al que se acogieron de forma voluntaria, con la ayuda del Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo, y una donación de la USAID/CIPE dio apoyo al establecimiento del nuevo Instituto Ruso de Directores (RID).

El RID surgió de una donación de CIPE al Instituto para la Bolsa de Valores y Administración (ISMM,) para impartier capacitación a los directivos superiores y directores corporativos rusos. Los módulos de capacitación inicial fueron bien recibidos por la comunidad empresarial. Las compañías rápidamente vieron la conveniencia de crear un grupo independiente que proporcionara capacitación a sus empresas y consejos directivos, así como asistencia para definir mejor las normas y prácticas de la gobernabilidad corporativa. El RID, establecido bajo el auspicio colectivo de las principales compañías rusas (que son sus miembros), la Comisión Federal Rusa de Valores y USAID/CIPE, ahora ha progresado hasta convertirse en un instituto que proporciona toda una gama de servicios a los directores.

Hoy, el RID ofrece una variedad de servicios consecuentes con la gobernabilidad corporativa a sus miembros, entre ellos la capacitación para directores y secretarios de empresas, la actualización del banco de datos de directores calificados, y la administración de una nueva iniciativa pública-privada para mejorar la gobernabilidad corporativa.

La gobernabilidad corporativa en las economías de transición

Los programas de asistencia técnica de la USAID en materia de gobernabilidad corporativa se inician con la transformación en la ex Unión Soviética y los países de Europa Central y Oriental de economías de planificación centralizada a economías descentralizadas con propiedad privada. La caída del comunismo en Europa a finales de la década del 80 provocó una oleada de esfuerzos de privatización diseñados para transferir las industrias estatales de manos del gobierno a la población en general. Aunque el énfasis del proceso recaía en el tema de la propiedad, a largo plazo la cuestión de la gobernabilidad corporativa requería la adopción de nuevas normas y la educación de las partes interesadas — accionistas, nuevos directores de empresas, administradores y el público en general— a fin de que la privatización contribuyera a una economía sana. Principios como transparencia, responsabilidad, rendición de cuentas y prácticas leales en el gobierno de las empresas tenían que reemplazar las anteriores prácticas de amiguismo, favoritismo y negocios clandestinos. En los sistemas caracterizados por la aplicación poco enérgica de las leyes, la autorregulación eficaz se convirtió en una prioridad máxima.

En vista de que la estabilidad de los nuevos regímenes democráticos depende de su capacidad de producir resultados económicos, USAID renovó su apoyo al desarrollo de la gobernabilidad corporativa como otro componente de sus programas de asistencia económica en Europa Central y Oriental, y la ex Unión Soviética.

Enfrentar los retos mundiales

La USAID está lista para incrementar las actividades sobre la gobernabilidad corporativa tanto en las economías de mercados emergentes como en los países en vías de desarrollo en todo el mundo. Los nuevos retos que presentan para el desarrollo la competitividad global, la iniciativa para la creación de un clima comercial sano impulsada por el G-8, y la promoción del comercio se pueden beneficiar de la adhesión a normas elevadas de conducta ética en los informes financieros y la supervisión fiduciaria de los derechos de los accionistas.

El enfoque conjunto del CIPE y de la USAID aplicado a la reforma de la gobernabilidad corporativa reconoce que cada región tiene problemas particulares. Muchos países africanos han aplazado importantes reformas económicas para atender las crisis políticas y sólo ha sido en los últimos diez años que han abordado el tema de la gobernabilidad corporativa. El conocimiento que tiene el público de estas cuestiones y la necesidad de crear confianza entre el sector privado y el sector público son todavía retos formidables para cualquier iniciativa que proponga un gobernabilidad corporativa en África. Esperamos que, en el futuro, podamos avanzar del diálogo hacia los programas justiciables de gobernabilidad corporativa en toda África.

En América Latina, la atención a la aplicación de normas y a las empresas familiares es un elemento clave de los programas de gobierno. En estos países, una poderosa clase empresarial y una estructura de pequeñas y medianas empresas a menudo limitan cualquier función coordinadora de la USAID. En América Latina, el enfoque práctico de los formuladores de política aplicado a la gobernabilidad corporativa hace posible que los programas de asistencia se dediquen mayormente a la concienciación pública y a la divulgación.

En Oriente Medio, la creación de apoyo para las transiciones democráticas tiene múltiples facetas y la gobernabilidad corporativa puede desempeñar una función clave en la separación del estado y el sector privado. La concientización sobre la función de la gobernabilidad corporativa en la captación de inversiones y el aumento de la competitividad es evidente en muchos países en la región.

En Asia, la reforma comercial y el desarrollo empresarial a menudo absorben la mayor parte de los escasos recursos de la USAID. En India, país líder en este tema, los esfuerzos locales para mejorar la gobernabilidad corporativa después de la crisis financiera de 1997 han tenido éxito en la búsqueda de soluciones, como demuestra la labor de la Asociación de Instituciones Financieras de Desarrollo de Asia y el Pacífico (ADFIAP), que trabaja con las instituciones de crédito para enseñarles cómo las prácticas de la gobernabilidad corporativa, o la falta de ellas, afectan el riesgo de crédito.

En la región de Europa y Eurasia, el CIPE y la USAID han intentado transferir la responsabilidad por las corporaciones del estado a la clase empresarial y, donde no existe una clase empresarial, crear conciencia en el público y en las asociaciones de inversionistas que representan los intereses de los titulares de derechos.

Establecer el lenguaje de la reforma:
el Centro Egipcio de Estudios Económicos

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En fecha tan temprana como 1999, los líderes del sector privado egipcio estaban conscientes de que era menester utilizar la gobernabilidad corporativa como fundamento importante para modernizar las empresas egipcias. Con el apoyo de CIPE, el Centro Egipcio de Estudios Económicos (ECES) y la Federación de Industrias Egipcias introdujeron el concepto al mundo árabe, elaborando el vocabulario de la gobernabilidad corporativa y promoviendo su aceptación.

Durante varios años, el ECES ha realizado una serie de estudios sobre gobernabilidad corporativa en Egipto. En 2001, con el apoyo del CIPE, la Asociación Egipcia de Mercado de Capital (ECMA) y la Bolsa de Valores de El Cairo y Alejandría intensificaron el debate sobre la gobernabilidad corporativa, y llevaron a cabo una importante conferencia a la que asistieron más de 500 profesionales del mercado financiero egipcio. Los participantes de la conferencia, entre ellos el ministro de comercio exterior de Egipto, Youssef Boutros-Ghali, observó que la gobernabilidad corporativa como concepto era novedoso en el mundo árabe e hizo un llamado para su "arabización". (http://www.cipe.org/publications/fs/articles/article2728.htm).

Con el apoyo del CIPE, y en cooperación con las principales empresas y asociaciones financieras de Egipto, el ECES celebró una serie de talleres que explicaban importantes conceptos de la gobernabilidad corporativa y cómo las tendencias internacionales afectaban a la comunidad empresarial egipcia. Los talleres provocaron un debate amplio en los medios y en la comunidad empresarial. A sugerencia del ministro Boutros-Ghali, el Consejo de Lingüistas Árabes declaró que "Al-hawkma ash-sharikatiya" era la traducción más apropiada del concepto de gobernabilidad corporativa.

En 2002, el CIPE apoyó un estudio del ECES en las empresas que consideró la situación de la gobernabilidad corporativa en Egipto. El estudio se dio a luz pública en una conferencia que propugnaba el desarrollo de un instituto de directores de Egipto para acelerar la reforma de la gobernabilidad corporativa y capacitar a la comunidad empresarial sobre prácticas y principios de uso actual. Hoy, el Instituto Egipcio de Directores, con un consejo que representa a la mayoría de las asociaciones del sector privado, está desarrollando un programa global para sus directivos.

La obtención gradual de beneficios

A pesar de la importancia de las prácticas de gobernabilidad corporativa en la estabilidad del mercado financiero, la promoción de las inversiones, la competitividad y el crecimiento económico de los mercados emergentes, lo cierto es que los beneficios de la gobernabilidad corporativa se obtienen gradualmente. En Rusia y Ucrania, las actividades realizadas por la USAID durante diez años en proyectos de desarrollo institucional, capacitación de gerentes de empresas, empleados y formuladores de política, y la asistencia técnica proporcionada, han resultado en la adopción de medidas concretas por las instituciones del mercado financiero y la armonización por los formuladores de políticas de las prácticas nacionales con las normas internacionales de contabilidad, banca y mercado de capitales.

La última generación de actividades de desarrollo en áreas tales como competitividad, reforma de pensiones, comercio, reducción de pobreza y prácticas contra la corrupción requieren de la gobernabilidad corporativa para asegurar actuaciones responsables de las empresas en su búsqueda de ganancias. La presencia de grandes sectores informales en el mundo en vías de desarrollo dificulta la aplicación de las prácticas de la gobernabilidad corporativa. Por lo tanto, la experiencia de la USAID en el desarrollo confirma que no se debe trabajar aisladamente en un solo sector del desarrollo. La gobernabilidad corporativa es una de muchas formas de asistencia que persiguen un fecundo intercambio de ideas y el mejor uso posible de los recursos para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

Las cinco etapas de una iniciativa local

La experiencia de la USAID y el CIPE demuestra que las comunidades empresariales atraviesan por cinco etapas en la adopción de prácticas mejores de gobernabilidad corporativa.

  • Concientización: Uno de los retos que el CIPE y la USAID han afrontado en algunos países, mayormente de Oriente Medio, es que el concepto de gobernabilidad corporativa no existe en su lengua nativa. Por lo tanto, las discusiones han girado inicialmente en torno a la definición del término y a los intentos de aplicarlo en el contexto local. Los esfuerzos preliminares también se han centrado en lograr que la comunidad empresarial y los gobiernos se den cuenta de los beneficios que reporta la gobernabilidad corporativa. La ADFIAP dio comienzo a sus esfuerzos para crear conciencia sobre las prácticas de la gobernabilidad corporativa en las instituciones financieras que son sus asociadas. Ahora trabaja con ellas para educarlas sobre cómo evaluar las prácticas de la gobernabilidad corporativa de las empresas sobre la concesión de préstamos valorando su contribución al riesgo de crédito. Por consiguiente, muchas compañías asiáticas ahora han tomado conciencia de cómo la gobernabilidad corporativa es un factor que incide en sus resultados.

  • Definición de códigos nacionales: Una vez que se elevan los niveles de conciencia en la comunidad empresarial de un país, puede dar comienzo el proceso de definición de normas comerciales locales que también conlleva cuestiones de cumplimiento. A menudo, la formulación de un código nacional ha tomado como base los Principios de Gobernabilidad corporativa de la OCDE. Al utilizar estos principios como punto de partida, los países pueden elaborar los códigos que aborden su propia realidad comercial local y que se adhieren a normas internacionales al reunir a defensores de la reforma de países anfitriones que representan organizaciones no gubernamentales, institutos de gobernabilidad corporativa, círculos académicos, medios informativos y empresas. En Oriente Medio y África del Norte, y con el apoyo de la Iniciativa de Asociación en Oriente Medio (MEPI), el CIPE trabaja con grupos que formularon sus propias normas; normas que reflejan la realidad de una economía dominada por empresas estatales, el predominio de empresas familiares y un sistema bancario particular. Rusia promulgó hace varios años su ley de gobernabilidad corporativa, luego de que grupos del sector privado definieran un conjunto de normas y las presentaran al gobierno. Rusia se encuentra ahora en las últimas etapas de su aplicación: cumplimiento y capacitación.

  • Una mejor competitividad: Confecámaras de Colombia

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    Los conocimientos sobre las mejores prácticas de la gobernabilidad corporativa a menudo escasean en los países en vías de desarrollo. En América Latina, esta falta de conocimiento limita la verdadera competitividad global de los países o el pleno aprovechamiento de las iniciativas del comercio libre que se negocian ahora en toda la región. El CIPE comenzó su trabajo con la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras) en 2002 para consolidar la gobernabilidad corporativa, aumentar la confianza de los inversores en el país y crear mercados más fuertes de capital.

    Confecámaras inició su programa de gobernabilidad corporativa con un estudio de las prácticas en uso y sobre el conocimiento de las mejores prácticas en el sector privado. Los resultados se publicaron en una importante revista comercial, Dinero, que inmediatamente despertó el interés en el público sobre lo mucho que tenía que hacer Colombia para ajustarse a las normas internacionales. El programa luego estableció una estrategia de tres vías: desarrollo de una norma nacional de mejores prácticas en el sector privado, promoción de cambios en las leyes y regulaciones para mejorar la gobernabilidad corporativa y la capacitación de periodistas para que informasen competentemente sobre el proceso.

    Confecámaras participó en una mesa redonda de OCED en la región para establecer una norma regional de mejores prácticas, mientras que a la misma vez trabajaba con la comunidad empresarial colombiana a través de una serie de informes oficiales y foros públicos. El resultado ha sido un aumento medible del número de empresas que interesan asesoramiento y aplican estas nuevas normas a sus operaciones comerciales. El CIPE y la Confecámaras utilizan el éxito de este programa para generar interés en la consolidación de la gobernabilidad corporativa en los sectores privados de países vecinos.

    El programa de la Confecámaras para la capacitación de la prensa reconoce la importancia de la responsabilidad fiscalizadora de los medios informativos. La complejidad de la gobernabilidad corporativa lo convierten en un tema difícil de reseñar, aun sin considerar la dificultad de obtener información fiable. El programa de la Confecámaras proporciona capacitación especializada a periodistas sobre cómo informar a fondo sobre temas económicos en general y la gobernabilidad corporativa en particular.

  • Seguimiento de la aplicación: Una vez se adopta formalmente un código nacional de gobernabilidad corporativa, se deben sentar claramente las normas de cumplimiento por parte de la empresa. En Occidente, los mercados de acciones han sido tradicionalmente los guardianes de la gobernabilidad corporativa por medio de los requisitos de registro. Este enfoque no suele ser el más adecuado fuera de las economías industrializadas de Occidente. En los países donde hay una bolsa de valores, ésta no constituye una participación significativa de las actividades económicas. Ello se debe a que el desarrollo de las bolsas de valores corre paralelo al desarrollo de las instituciones gubernamentales que hacen seguimiento de esa industria. Las asociaciones de empresas pueden desempeñar una función importante en la fiscalización de sus afiliadas. Los que no pertenecen a la comunidad empresarial también son partes interesadas de los beneficios de la gobernabilidad corporativa, y existen otros grupos que deberán participar en el proceso de seguimiento. La prensa también tiene una responsabilidad fiscalizadora.

  • Capacitación para asumir nuevas responsabilidades: Una vez que se ha establecido el marco de la gobernabilidad corporativa, hay responsabilidades que recaen sobre los ejecutivos de las empresas, directores de corporaciones, secretarios de corporaciones y otros. La comunidad empresarial debe educar a estos actores sobre la buena representación de sus papeles. Por ejemplo, luego de aprobar la ley de gobernabilidad corporativa en Rusia, el Instituto Ruso de Directores (RID) llevó a cabo una larga serie de sesiones de capacitación en todo el país para los funcionarios corporativos. Ello requirió la elaboración de materiales originales para los cursos, así como la traducción de materiales pertinentes de otros países,lo que suponía no sólo el reto de impartir información sino también de transmitir un sentido de responsabilidad y un nuevo código de ética.

  • La gobernabilidad corporativa en el marco institucional: La etapa final del desarrollo de la gobernabilidad corporativa de una nación sucede cuando la comunidad empresarial la acepta como una parte normal y útil de la actividad comercial, y cuando las instituciones que avalan su cumplimiento están firmement establecidas. Estas instituciones incluyen iniciativas del sector privado, tales como institutos nacionales de directores para proporcionar refuerzo profesional permanente, así como instituciones gubernamentales tales como un sistema judicial que resuelve imparcialmente los conflictos. En Rusia, la USAID dio su apoyo a la creación de RID bajo la dirección de Igor Belikov, uno de los líderes de la movilización del sector empresarial ruso para formular su ley de gobernabilidad corporativa. De igual manera, el Instituto Turco de Directores ha hecho un buen comienzo.

Una mirada al futuro

Es posible que el vínculo entre la gobernabilidad corporativa y el desarrollo económico se haga más sólido a medida que fuerte los gobiernos y las empresas hacen frente a las consecuencias de los escándalos de Enron, WorldCom y Parmalat. Aunque supone un costo elevado para las empresas nacionales e internacionales, la reforma de la gobernabilidad corporativa asegura la sostenibilidad a largo plazo y abre la puerta al crecimiento económico que es necesario para erradicar la pobreza. Además, un clima comercial sano reduce los riesgos y hace posible que los países se unan a grupos tales como la Organización Mundial de Comercio y la Unión Europea. Alternativamente, la gobernabilidad corporativa puede tener como consecuencia una mejor clasificación de las inversiones,

La USAID y el CIPE diseñan actividades de gobernabilidad corporativa para abordar la amplia gama de cuestiones sobre este mismo tema. Tales actividades son necesarias para la viabilidad, rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo de los países en vías de desarrollo. La gobernabilidad corporativa es también un primer paso en la creación de la capacidad de liderazgo del sector privado, no únicamente en cuestiones económicas sino también en vías de desarrollo social y político. El proceso que siguen la USAID y el CIPE crea destrezas para lograr el consenso, la comunicación y el reconocimiento que la comunidad empresarial puede emplear en otras partes. Según las empresas atienden cada vez más llamados frecuentes para poner en marcha la "responsabilidad social corporativa", la alternativa más sostenible es un patrón de ciudadanía corporativa en la que el sector privado trabaja activamente para encontrar soluciones a problemas comunes.

Aunque es cierto que las empresas deben reducir los costos para aumentar su competitividad en el mundo, la inversión en la gobernabilidad corporativa está demostrando ser la base necesaria para empresas que inspiran confianza entre los inversionistas, empleados y gerentes, y para las prácticas que conducen a un crecimiento económico sostenible.

Promover el Crecimiento con la Gobernabilidad Corporativa

John Sullivan es director ejecutivo del Centro Internacional para la Empresa Privada. Georgia Sambunaris es experta en mercados de capital en la Agencia de Estados Unidos para Desarrollo Internacional.

Promover el Crecimiento con la Gobernabilidad Corporativa