Mercados para crear tecnologías con energía limpiaLarisa E. Dobriansky
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Los retos que enfrenta la obtención de un futuro energético seguro y sustentable son grandes y urgentes a la vez. Si continúan las tendencias recientes, se estima que la demanda mundial de energía aumentará cuatro veces desde el nivel actual, lo que implica costos elevados, mayor dependencia de las importaciones de petróleo, peor contaminación del aire local y regional y riesgos más altos con el cambio climático. Más aún, en las próximas dos décadas más de la mitad del crecimiento energético mundial ocurrirá en las economías en desarrollo y en transición, a medida que estas naciones siguen mejorando sus niveles de vida. La magnitud de estas realidades reclama cambiar el rumbo del desarrollo energético mundial, mediante la innovación tecnológica y la comercialización. En ausencia de un desarrollo y un cambio de frente masivo y mundial de la tecnología, semejante crecimiento rápido del uso mundial total de energía complicará los problemas y retos relacionados con la energía que hoy mismo son causa de gran preocupación. Disponemos de una oportunidad crítica para sacar al mundo de su ruta actual y embarcarlo en una trayectoria hacia una nueva economía energética mundial que, al mismo tiempo, destaque la seguridad energética y el crecimiento económico y mejore significativamente el medio ambiente. Se requerirá una inversión substancial en infraestructura energética para satisfacer el crecimiento anticipado de la demanda. Más aún, pasar a tecnologías de energía más limpia, más eficientes y movilizar el capital privado necesario para llevarlas a una escala comercial, requerirá políticas e incentivos bien concebidos, asociaciones efectivas entre los sectores público y privado y la cooperación internacional. El gobierno, por lo tanto, tiene un papel crucial que desempeñar para influir en las condiciones del mercado en favor de la adopción y difusión de tecnologías más limpias y más eficientes. En los mercados de hoy, más competitivos, integrados y eficientes, esta función se convierte en la de un facilitador y catalizador. Allí donde existe en el mercado el potencial de beneficios públicos netos a partir del uso de mejores tecnologías energéticas, el gobierno puede aumentar las perspectivas de adopción concentrándose en hacer más atractivos, para proveedores, consumidores e inversionistas, los atributos de estos productos que se relacionan con la energía, mientras se minimiza la interferencia en los procesos del mercado. La administración Bush persigue una estrategia abarcadora para facilitar el desarrollo en el mercado de tecnologías energéticas, que serán los elementos de construcción básicos para transformar los sistemas energéticos a nivel mundial; estrategia que tiene en cuenta todos los aspectos del proceso de innovación. Los programas y políticas de la administración buscan acelerar la innovación, reducir las barreras dentro del mercado, crear demanda de servicios de energía limpia mediante el aumento de las opciones del consumidor, y mejorar los sistemas de producción y consumo de energía por medio de reglas e instituciones mejores. Este enfoque de desarrollo económico multifacético de la innovación de la tecnología se concentra en la creación de mercados viables, tanto nacional como internacionalmente, que atraerán inversiones en productos que utilicen menos energía, en procesos más limpios y más eficientes desde el punto de vista energético, y en la modernización de la producción. Es una ruta que combina la innovación tecnológica, la movilización de inversiones y el desarrollo de políticas basadas en el mercado. El proceso de innovación tecnológica El 31 de enero del 2006 el presidente Bush anunció su Iniciativa de Energía Avanzada para reducir la dependencia estadounidense de fuentes de energía extranjeras e ir más allá de una economía basada en el petróleo. Para cambiar la manera en que suministramos energía a nuestros hogares y oficinas, el gobierno de Estados Unidos planea invertir más en plantas que consumen carbón sin emisiones, tecnologías solares y eólicas revolucionarias y energía nuclear limpia y segura. Para cambiar la manera en que suministramos energía a nuestros automóviles, la iniciativa reforzará la investigación en mejores baterías para automóviles híbridos y eléctricos y vehículos libres de contaminación que funcionen con hidrógeno. Ofrece también financiamiento para investigación adicional en métodos de vanguardia para producir etanol, no solamente del maíz, sino también de virutas de madera, hojas y tallos o brotes de hierba. Esta iniciativa, al igual que otros programas y actividades de investigación, desarrollo y despliegue emprendidos durante esta administración, han hecho hincapié en el proceso de aprendizaje interactivo que es esencial para la innovación tecnológica, dirigido a lograr mejoras técnicas y reducción de costos, como así también los cambios empresariales y organizativos necesarios para acomodarse a las características de la tecnología. El gobierno federal desempeña un papel crucial en el estímulo de la inversión privada y en la activación del proceso de aprendizaje entre todos los participantes relevantes dentro del mercado. En dirección de la meta del despliegue de tecnología, el gobierno interactúa con el sector privado para estimular el aprendizaje de tecnología que puede reducir progresivamente los costos y conducir al refinamiento de los productos y desarrollar la capacidad de los participantes en el mercado de producir y usar tecnologías a menor costo y más efectivamente. Las adquisiciones y el desarrollo de sectores exclusivos dentro del mercado han sido dos estrategias claves de despliegue para motivar las inversiones de fuentes privadas en el aprendizaje y para estimular el aprendizaje organizativo entre los actores en el mercado. Las adquisiciones a través, por ejemplo, del Programa Federal de Administración de Energía, que une a fabricantes de tecnología con clientes e intermediarios en la cadena de suministros, facilita los cambios en la manera en que los participantes en el mercado hacen sus negocios, en la manera en que se relacionan unos con otros y en su capacidad de producir y consumir productos más limpios y más eficientes. De modo similar, al concentrarse en características específicas de las nuevas tecnologías que son de interés especial para ciertos compradores, los sectores exclusivos dentro del mercado han ayudado a poner en movimiento procesos de aprendizaje y atraer inversiones en el desarrollo tecnológico. En particular, el Departamento de Asuntos Energéticos (DOE) coordina con el Departamento de Defensa la ampliación del uso de fuentes de energía nacionales (carbón, biomasa, arenas petrolíferas pesadas y petróleo de las rocas metamórfica denominada esquistos) para la producción de nuevos combustibles de baja emisión, destinados al transporte, de uso militar y civil. Esta coordinación promoverá la investigación, desarrollo, demostración y uso comercial de tecnologías tales como la gasificación del carbón, la conversión de biomasa en energía y las tecnologías de gas a líquidos (conversión del gas natural y gas sintético derivado del carbón en combustibles y productos químicos líquidos). Barreras dentro del mercado Confiando principalmente en las fuerzas del mercado, la administración ha tratado de intervenir sólo en situaciones donde el mercado falla en asignar recursos eficientemente, donde la intervención mejorará los beneficios sociales netos. Las barreras dentro del mercado hacen más lento el ritmo de comprensión de las tecnologías nuevas y mejoradas y fomentan la inercia con las tecnologías convencionales. Las barreras típicas incluyen falta de información, precios de mercado no competitivos o distorsión de precios, altos costos de las transacciones, falta de acceso al financiamiento, tasa de movimiento del inventario de bienes de capital, estructuras de mercado ineficientes y la regulación excesiva o ineficiente. El gobierno federal aplica una amplia gama de políticas que hacen ajustes debidos a factores como la contaminación, que el mercado no tiene en cuenta y no se reflejan en los precios, o que hacen cambios legales/regulatorios en la organización y estructura del mercado. Los precios del mercado han sido ajustados para incorporar estos factores a través de impuestos, normas y regulaciones que obligan a vendedores y compradores a tener en cuenta los costos externos al mercado. Por ejemplo, las normas de desempeño energético mínimo han sido un medio muy efectivo, desde el punto de vista del costo, para desplazar en el mercado productos ineficientes con otros que ahorran energía. De conformidad con la Ley de Política Energética del 2005 (EPACT), se establecerán nuevas normas de eficiencia energética para muchos artefactos y equipos de oficina, inclusive lámparas fluorescentes compactas, deshumidificadores, máquinas de venta de bebidas refrigeradas, calentadores de área, ventiladores de techo, acondicionadores de aire y equipos de calefacción comerciales, fábricas de hielo comerciales y lavarropas comerciales.
El gobierno de Estados Unidos pone en práctica también una serie de incentivos basados en el desempeño y la inversión, y ha establecido sistemas de información confiables que sacan a luz los beneficios de los productos energéticamente eficientes. Al etiquetar productos con la Estrella de la Energía, el gobierno federal ha establecido pautas de eficiencia energética para más de 40 productos domésticos y comerciales que se compran comúnmente. En el 2005, el programa condujo a ahorros en energía montantes a 150.000 millones de kilovatios/hora (casi 4 por ciento de las ventas de electricidad en Estados Unidos), los cuales resultaron en 12.000 millones de dólares que se ahorraron en las cuentas de servicios públicos y en 35 millones de toneladas métricas que se evitaron en emisiones de gases del efecto de invernadero. La ley EPACT ofrece también una amplia gama de incentivos a las tecnologías, productos y servicios de energía limpia, inclusive créditos y deducciones impositivas; contratación de desempeño de ahorro energético; crédito a los tenedores de bonos de energía renovable; y financiamiento para programas estatales de reembolso de productos etiquetados con la Estrella de la Energía. La ley autoriza también al DOE a emitir garantías de crédito para tecnologías nuevas y mejoradas. Este instrumento financiero puede ser dirigido a la inversión para desalentar los riesgos que corren quienes aplican temprano las tecnologías avanzadas, para cubrir una brecha significativa en el ciclo de desarrollo con respecto a la "llegada al mercado". El uso de garantías de préstamos puede aumentar mucho el efecto multiplicador financiero de los recursos privados. Los incentivos que provee la ley EPACT ayudarán a superar las barreras en el mercado y permitir el crecimiento del mercado que, de otra manera y de no ser por las medidas de política, no ocurriría. Transformación del mercado Los programas de transformación del mercado ayudan a elevar el perfil de los factores energéticos en las actividades del mercado y afectan la estructura institucional dentro de la cual operan los mercados, con una interferencia mínma en los procesos normales del mercado.
El Programa Federal de Administración de la Energía impulsa, por ejemplo, mercados para las tecnologías, productos y servicios eficientes desde el punto de vista energético, mediante una combinación de herramientas e incentivos de política, entre ellos normas y etiquetas; objetivos de desempeño/ahorro; compras gubernamentales; auditorías de energía por parte de las compañías de servicios energéticos; educación e información de los consumidores; políticas de precios y prácticas de medición; investigación, desarrollo y demostración de nuevas tecnologías; asociaciones entre los sectores público y privado; y financiamiento innovador, especialmente contratos de desempeño de ahorro energético y fondos de beneficio público. Mediante la iniciativa presidencial de las Asociaciones para la Eficiencia Energética Doméstica, el DOE, la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano colaboran con el sector privado para mejorar el acceso, de los dueños de casas y de otras personas, a los productos y servicios energéticamente eficientes. Esta iniciativa se dirige también a superar las barreras en el mercado mediante políticas de mejor alineamiento e incentivos en las estructuras del mercado, para ocuparse de los estrangulamientos del suministro al comprimirse las tecnologías de eficiencia energética y renovables. Soluciones empresariales creativas Tomados en conjunto, estos esfuerzos representan un enfoque completo del desarrollo del mercado, que combina la innovación tecnológica, la movilización de la inversión y el desarrollo de políticas. Mediante asociaciones y redes de trabajo, esta estrategia procura desarrollar relaciones de mercado en las que los diferentes participantes, en diferentes niveles - local, estatal, federal, regional o internacional operan para reforzarse mutuamente y permitan el poder multiplicador entre uno y otro. El objetivo es desarrollar mecanismos para una mayor cooperación y coordinación para fomentar el proceso social de la innovación. Usando las fuerzas mundiales disponibles en la tecnología, la información y el capital, los gobiernos, a todos los niveles, pueden ayudar a promover soluciones empresariales creativas para garantizar una energía confiable, accesible, eficiente y limpia, para impulsar el crecimiento y el desarrollo económico en el futuro. |
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