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El agricultor estadounidense y
la ayuda alimentaria de EE.UU.

Bruce Odessey


ÍNDICE
Acerca de este número
Colaborar para acabar con el hambre
Alimentar a los hambrientos mediante la biotecnología
La revolución verde
Romper el ciclo del hambre
La administración diplomática de la ayuda alimentaria de EE.UU.
Actores claves en la ayuda alimentaria
El agricultor estadounidense y la ayuda alimentaria de EE.UU.
Afrontando la realidad del hambre
La triple amenaza en el sur de África
Ayuda para los pastores de ganado en el Cuerno de África
Abordando la desnutrición infantil en zonas costeras de Bangladesh
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Acabar con el hambre infantil
Los niños combaten el hambrer
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El Congreso considera en estos momentos si la ayuda alimentaria de Estados Unidos consistirá solamente de productos estadounidenses o si se podrá comprar algunos alimentos a los productores extranjeros que más cerca se encuentren del lugar donde ha ocurrido una emergencia.
El Congreso considera en estos momentos si la ayuda alimentaria de Estados Unidos consistirá solamente de productos estadounidenses o si se podrá comprar algunos alimentos a los productores extranjeros que más cerca se encuentren del lugar donde ha ocurrido una emergencia. ©AP Images/Pat Roque

En momentos en que el Congreso de Estados Unidos considera un proyecto de ley agraria de cinco años, el gobierno del presidente Bush impulsa cambios para permitir la entrega de alguna ayuda alimentaria que incluya productos de los mercados locales, en lugar de ser únicamente productos estadounidenses. La resistencia al cambio es fuerte y el resultado incierto.

Bruce Odessey es editor gerente de eJournal USA.

Las decisiones del gobierno con respecto a gastos de ayuda alimentaria sin duda entrañan cálculos políticos. El mayor programa de ayuda alimentaria estadounidense se denomina Título II de la Ley Pública 480. Durante largo tiempo una de las exigencias del programa era que todas las donaciones estadounidenses de ayuda alimentaria al extranjero tenían que consistir de productos de Estados Unidos.

En este momento, el gobierno está considerando la política agrícola de Estados Unidos para los próximos cinco años, debido a que la ley agraria de 2002 vence a finales de septiembre de 2007. No se sabe aún si el Congreso cambiará la sección del proyecto de ley que corresponde a la política de ayuda alimentaria.

La ley agraria, aprobada por el Congreso cada cinco años, reglamenta la política agrícola de Estados Unidos y cubre no sólo la ayuda alimentaria nacional y extranjera, sino también la ayuda para los productos e ingresos de los agricultores, préstamos, medidas de conservación, investigaciones y desarrollo rural.

El hecho de que la asistencia alimentaria estadounidense ayuda a los agricultores y a la industria agropecuaria ha sido un elemento esencial del apoyo del Congreso a estos programas.

Opiniones diferentes

Entre los diversos cambios que la administración Bush desea que el Congreso adopte en lo que respecta a la ley agraria de 2007, cabe destacar cierta flexibilidad en el programa de ayuda alimentaria.

La administración quiere que se le autorice utilizar hasta el 25 por ciento de los fondos asignados al programa de ayuda alimentaria, para comprar productos en los mercados locales de los países en desarrollo. En determinadas situaciones de emergencia, la adquisición de productos en los mercados locales o regionales puede acelerar la distribución de alimentos a los damnificados.

La versión del proyecto de ley agraria de 2007 aprobada en julio por la Cámara de Representantes por 222 votos contra 202 dejaría sin cambios el programa actual. Los miembros de la Cámara no abordaron la cuestión durante el debate del pleno.

El representante demócrata Collin Peterson, presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara, dijo que “todavía piensan que deberían ser productos estadounidenses por cuyo suministro pagamos con dólares de los impuestos”.

La Federación Agrícola de Estados Unidos (American Farm Bureau Federation) se opone a la compra local y regional de alimentos de emergencia. El director de relaciones legislativas de esa organización, Chris Garza, dice que el programa actual con productos estadounidenses ha funcionado bien.

“Muchos de los productos […] se comprarían en países que no siempre tienen suficientes alimentos, con lo cual causaría una subida en los precios de los alimentos en esos países”, opinó Garza.

No obstante, el resultado final sigue siendo incierto. Para convertirse en ley, la versión final del proyecto de ley agraria debe ser aprobada por la Cámara de Representantes y por el Senado, y promulgada posteriormente por el presidente. El Senado aún tiene que considerar el proyecto. De hecho, es poco probable que este proyecto se apruebe hasta meses después de que haya vencido la ley agraria de 2002.

Si el Senado aprobase un proyecto distinto a la versión que tiene la Cámara de Representantes, ambas cámaras tendrían que reconciliar las diferencias. Una comisión de representantes del Senado y la Cámara seguramente elaboraría un proyecto de compromiso que, posteriormente, se sometería a la votación final del pleno.

El senador demócrata Tom Harkin, presidente de la Comisión de Agricultura, Nutrición y Silvicultura indicó que tenía interés en crear un pequeño programa piloto de adquisiciones locales, quizás unos 25 millones de dólares anuales durante cuatro años. “El objetivo es intentar responder más rápidamente a las situaciones de emergencia graves”, dijo Harkin.

La postura del gobierno

El subsecretario de Agricultura, Mark Keenum, está de acuerdo en que la adquisición local se emplearía solamente en casos de emergencia. Agregó que incluso en estos casos Estados Unidos enviaría alimentos estadounidenses cuando no hubiera alimentos locales o regionales para la compra.

Keenum dijo que la flexibilidad de poder comprar productos locales, en lugar de enviar sólo alimentos estadounidenses, no debería impactar los mercados comerciales de Estados Unidos.

Según el funcionario, la mayoría de la asistencia alimentaria estadounidense consiste en cereales y semillas oleaginosas. La producción anual de estos productos alcanza cerca de 200 millones de toneladas, mientras que las donaciones anuales de ayuda alimentaria de estos productos no superan los tres millones. Además, en la propuesta del gobierno sólo el 25 por ciento de las donaciones se proporcionaría con alimentos comprados localmente.

Algunas ONG estadounidenses que distribuyen ayuda alimentaria en distintos países del mundo apoyan la idea de la adquisición local de productos, pero otras no.

Asimismo, en las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio, estancadas durante largo tiempo, Estados Unidos está siendo presionado para hacer un cambio. Keenum explicó que Estados Unidos se resiste a cualquier acuerdo que permita a la OMC dictar la cantidad o la proporción de ayuda alimentaria que ha de ser en efectivo o en productos.

Programas estadounidenses de ayuda alimentaria internacional
PROGRAMA ORGANISMO PROPÓSITO
Título I de la Ley Pública 480 USDA Ventas concesionales de productos básicos a través de préstamos a largo plazo. Conforme al Título I de la Ley Pública 480, en el año fiscal 2006 tres países recibieron aproximadamente 178.000 toneladas de productos valorados en 50 millones de dólares.
Título II de la Ley Pública 480 USAID Programas de desarrollo y de socorro de emergencia en colaboración con organizaciones voluntarias privadas, organizaciones no gubernamentales (ONG), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU y programas de gobierno a gobierno (sólo en casos de emergencia). En el año fiscal 2006 se proporcionó aproximadamente 1,7 millones de toneladas de ayuda alimentaria de emergencia valorada en 1.200 millones de dólares, a 42 países a través de 68 programas. Se calcula que unos 38 millones de personas se beneficiaron de la asistencia estadounidense. Ese mismo año, se proporcionó aproximadamente 664.000 toneladas de ayuda alimentaria que no era de emergencia, valorada en 342 millones de dólares, a 30 países a través de 77 programas. Diez millones de personas se beneficiaron de las iniciativas realizadas en el marco del Título II para casos que no son de emergencia.
Título III de la Ley Pública 480 USAID Donaciones de gobierno a gobierno de productos básicos para los países menos desarrollados; vinculadas con reformas de políticas. En el año fiscal 2006 no se asignaron fondos para este programa.
Ley de Alimentos para el Progreso de 1985 USDA Donaciones de productos básic os a democracias emergentes y a países en desarrollo que se comprometen a introducir o ampliar elementos de la libre empresa en sus economías agrícolas. Los acuerdos pueden ser con gobiernos, organizaciones voluntarias privadas, ONG, entidades privadas, cooperativas y organizaciones intergubernamentales. En el año fiscal 2006 la Corporación de Crédito a Productores financió la compra y embarque de 275.000 toneladas de productos valorados en 147 millones de dólares, a 20 países. Además, se usaron recursos del Título I para entregar 212.000 toneladas de productos valorados en 73 millones de dólares, mediante el programa de Alimentos para el Progreso.
Ley de Agricultura de 1949, inciso 416(b) USDA Excedentes de productos básicos que se donan a organizaciones voluntarias privadas, ONG, el PMA y de gobierno a gobierno, para lograr objetivos de ayuda alimentaria extranjera. En el año fiscal 2006 se entregaron unas 9.600 toneladas de leche en polvo desgrasada, valorada en 20 millones de dólares, a cuatro países.
Ley McGovern-Dole de Alimentación Internacional para la Educación y la Nutrición Infantil USDA Las donaciones de productos básicos y la asistencia financiera se utilizan como incentivo para que los niños asistan a la escuela y no abandonen los estudios, así como para ayudar a mejorar el desarrollo infantil por medio de programas de nutrición para mujeres, bebés y niños menores de 5 años. En 2006 el Servicio Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de EE.UU. proporcionó más de 82.000 toneladas de productos básicos en apoyo de los programas de nutrición infantil y alimentación en la escuela en 15 países, por un valor total de más de 86 millones de dólares.
Fuentes: Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) y Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID).

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