Más de la mitad de la ayuda alimentaria en el mundo proviene de Estados Unidos. Lograr que los alimentos procedentes de las granjas estadounidenses lleguen a los destinatarios de la ayuda alimentaria en países en desarrollo puede ser una tarea monumental y polémica. Realizar el complicado traslado de productos desde los campos de cultivo hasta los centros de alimentación supone la participación de actores dispares, entre ellos organismos internacionales, asambleas legislativas de los países, la industria agrícola y sus cabilderos, organizaciones no gubernamentales y grupos de apoyo. Y solo unas cuantas organizaciones ofrecen directrices sobre cómo se lleva cabo todo esto. ¿Quiénes participan y qué leyes e iniciativas rigen la manera en que se distribuye la ayuda alimentaria? Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID): USAID, que dirige el programa de Alimentos por la Paz, es el principal organismo del gobierno de Estados Unidos que proporciona ayuda alimentaria humanitaria a los países en vías de desarrollo. El programa celebró su 50 aniversario en 2004 y fue creado inicialmente con el fin de contener el hambre y la desnutrición en algunas de las regiones más pobres del mundo, así como para ayudar a la industria agrícola estadounidense. Su mandato oficial deriva del Título II de la Ley Pública 480. Dicha ley exige que USAID otorgue contribuciones de ayuda a “patrocinadores colaboradores” como organizaciones no gubernamentales en gestiones de ayuda alimentaria, tanto de emergencia como a largo plazo. Leyes posteriores en el transcurso de los años han ampliado y aclarado esta misión. En 2006, Estados Unidos otorgó ayuda alimentaria por valor de 2.200 millones de dólares a 82 países en vías de desarrollo, con lo que pasó a ser el principal proveedor de ayuda alimentaria del mundo. Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA): El Departamento de Agricultura colabora estrechamente con USAID en los programas de ayuda alimentaria del gobierno de Estados Unidos, pero se enfoca más en los aspectos agroindustriales de la ayuda alimentaria humanitaria, tanto en lo que respecta a los productores estadounidenses como a la agroindustria en los países en desarrollo. USDA se encarga de los acuerdos comerciales internacionales, así como de las negociaciones sobre la ayuda alimentaria. El organismo tiene expertos internacionales en más de noventa países y oficinas comerciales agrícolas en los principales mercados, al servicio de exportadores estadounidenses y compradores extranjeros. Naciones Unidas: Los principales actores son el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Toda petición de ayuda alimentaria de emergencia, ya sea para víctimas de terremotos o refugiados por causa de guerras civiles, seguramente proviene del Programa Mundial de Alimentos, el más conocido del grupo de organismos de la ONU que se ocupan del hambre y el primero en responder a las peticiones de ayuda alimentaria. El PMA, con sede en Roma, distribuye la ayuda alimentaria a cerca de 88 millones de personas en el mundo. Aproximadamente un tercio de esta ayuda se dirige a proyectos de desarrollo y los otros dos tercios restantes son para emergencias y operaciones de socorro y recuperación. El PMA trabaja con organismos multilaterales y bilaterales, países, empresas y fundaciones en la recolección y distribución de alimentos y otros artículos básicos.
Las demás organizaciones de la ONU se centran en las causas subyacentes de la inseguridad alimentaria, así como en sus soluciones. La FAO se dedica a discernir y eliminar las causas del hambre en entornos rurales del mundo. Ayuda a los países a modernizar sus sectores agrícolas de modo que puedan alimentar a sus habitantes. El Subcomité Consultivo de Colocación de Excedentes, establecido por la FAO, tiene por objeto disponer apropiadamente de los alimentos excedentes facilitando las donaciones a los países en que se necesitan los alimentos, sin alterar el flujo comercial en esos países. El Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola concede préstamos a intereses bajos y donaciones para financiar este tipo de mejoras agrícolas. Hasta la fecha, la cifra asciende a aproximadamente 10.000 millones de dólares invertidos en proyectos agrícolas rurales. La labor del PNUD se centra en diversas cuestiones de desarrollo y una parte tiene que ver con la inseguridad alimentaria. Organizaciones no gubernamentales y Organizaciones voluntarias privadas: Estas organizaciones desempeñan una función primordial al distribuir los alimentos a la gente hambrienta en situaciones de emergencia y de no emergencia. Los trabajadores de las mismas son la menudo los que vemos en televisión, en situaciones muchas veces peligrosas o alarmantes, distribuyendo ayuda alimentaria a las personas necesitadas. Entre las organizaciones más conocidas figuran los Servicios Católicos de Socorro, CARE, Oxfam y Visión Mundial, pero hay docenas de organizaciones similares, menos visibles, que trabajan en países donde peligra la seguridad alimentaria. Empresas y fundaciones: Cada vez más, las empresas nacionales e internacionales promueven sus iniciativas, o las de sus fundaciones, dedicadas a combatir el hambre en el mundo. La responsabilidad social de la empresa es la consigna que se emplea para describir esas gestiones, con las que generalmente se aportan bienes y experiencias en los países en vías de desarrollo. Algunas de las fundaciones más conocidas son la Fundación Rockefeller y la Fundación Bill y Melinda Gates. Ciertas compañías han encontrado mecanismos que les permiten actuar en colaboración con los gobiernos y organismos bilaterales y multilaterales, para distribuir sus donaciones. Por ejemplo, Land O’Lakes, una destacada cooperativa estadounidense que pertenece a agricultores, trabaja con USAID. Los voluntarios de su programa: De agricultor a agricultor, en el sur de África, proporcionan experiencia agrícola y empresarial en Angola, Malawi, Mozambique, Sudáfrica y Zambia. Los voluntarios de Land O’Lakes también trabajan en Turkmenistán, Uzbekistán, Armenia, Azerbaiyán, Georgia y Rusia. Acuerdos rectores Convenio sobre la ayuda alimentaria: El Convenio sobre la ayuda alimentaria, acordado en 1967, será reautorizado en 2007. Este convenio se ha reautorizado en distintas ocasiones en el curso de su existencia. El pacto aborda la colaboración entre 23 países grandes que son donantes de ayuda alimentaria, y establece niveles de donación mínimos con la intención de asegurar que haya alimentos suficientes para los países en desarrollo que los necesitan. El Consejo Internacional de Cereales, el organismo con sede en Londres a cargo del convenio, se encarga de mantener datos sobre las cantidades y los destinos de la ayuda alimentaria donada. Organización Mundial del Comercio (OMC): Los miembros de la OMC no han llegado todavía a un acuerdo sobre cómo ese organismo habrá de abordar la ayuda alimentaria. La última ronda de negociaciones ha sido suspendida, siendo la reforma de la ayuda alimentaria uno de los puntos conflictivos. Compromisos para el progreso futuro Objetivos de desarrollo del Milenio de la ONU: El primero de los objetivos de desarrollo del Milenio de la ONU es erradicar la pobreza extrema y el hambre. En concreto, el objetivo es reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre. Éste y otros siete objetivos fueron convenidos a principios de 2000 por los países miembros de la ONU en un intento de comenzar el nuevo siglo con un plan ambicioso para mejorar el mundo. El plazo para alcanzar todos los objetivos, inclusive el que se refiere al hambre, es el año 2015. Para finales de 2006 el progreso era mensurable, aunque lento. Si bien las tasas de hambre (el porcentaje de personas que padecen hambre en forma crónica) han disminuido, la cantidad real de personas que padecen hambre ha aumentado. Los objetivos y los plazos tienen por intención alentar a los países más ricos a tomar medidas significativas para ayudar a los países pobres a derrotar el hambre. Iniciativa del G8: En 2004, el Grupo de los Ocho países industrializados (G8)—Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y el Reino Unido— prometió abordar el hambre en los países del continente africano donde se dan las situaciones más desesperadas, particularmente en el Cuerno de África. El planteamiento consta de tres elementos: ofrecer una red de seguridad alimentaria a las comunidades que se enfrentan habitualmente a la inseguridad alimentaria, mejorar la respuesta mundial a las crisis alimentarias en ese continente, y aumentar la producción agrícola en zonas rurales de África. El objetivo es poner fin a la hambruna en el Cuerno de África para el 2009. Las cumbres del G8 en 2005, 2006 y 2007 incluyeron informes actualizados sobre la gestión. En concreto, en 2005 los países más ricos del mundo abordaron el desarrollo en África. Iniciativa presidencial para terminar con el hambre en África: Esta iniciativa de Estados Unidos fue anunciada en 2003. Es parte de la gestión estadounidense que tiene por objeto cumplir las promesas hechas en las cumbres del G8 de abordar el problema. En el marco de esta iniciativa y de conformidad con el Programa integral de desarrollo agrícola en África, Estados Unidos lleva a cabo tareas de reforma agraria, a través de USAID, en el África subsahariana. -- Compilado por Angela Rucker, USAID |
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