Desarrollo sostenible: oleada de innovaciones locales
El Consejo para el Desarrollo Sostenible, dependiente de la presidencia, establecido en 1993, es una de la principales fuerzas del movimiento en fomentar la prosperidad y las oportunidades en las distintas comunidades y al mismo tiempo reducir la presión sobre el medio ambiente. Las metas están reforzados por la previsora declaración del consejo en favor de una "Tierra, sostén de vida", que respalde una "existencia digna, pacífica y equitativa". En mayo de 1999, el consejo emitió el informe titulado "Construyendo Comunidades Habitables para el Siglo XXI: Informe de la Administración Clinton-Gore".
En el prefacio del informe se lee: "El consejo, tomando en cuenta la sabiduría de ciudadanos y dirigentes del sector público y privado, ha tratado en este informe de reflejar el objetivo de un Estados Unidos sostenible en términos de ideas concretas, ejemplos de éxito y de propuestas para la política nacional. Desde medios innovadores para eliminar la contaminación a hipotecas que combaten el crecimiento urbano incontrolado, el informe del consejo destaca distintos métodos que han dado buenos resultados y establecido un consenso en torno a ideas innovadoras". A continuación un fragmento del informe publicado en la World Wide Web, http://www.livablecommunities.gov/blc.htm.
No se pueden originar en Washington DC todas las respuestas a los retos y oportunidades que presenta el nuevo panorama norteamericano. Estas respuestas deben surgir en las comunidades del país, como resultado de la asociación de ciudadanos interesados con autoridades cívicas y empresariales.
Efectivamente, una oleada de innovaciones locales se extiende por todo el territorio de Estados Unidos. Las comunidades y regiones adoptan medidas creativas para resolver los problemas económicos, sociales, ambientales y de seguridad que plantean nuestras nuevas modalidades de desarrollo. Esta oleada de actividades que tiene su origen en la comunidad fue recientemente descrita en el informe final de la Comisión Nacional de Renovación Cívica, que presiden William Bennett y el ex-senador Sam Nunn.
Así, en barrios, ciudades y comunidades de Estados Unidos se ha puesto en marcha un nuevo movimiento ciudadano que ha decidido unir sus fuerzas para resolver los problemas comunitarios. Es un movimiento no partidario que cruza jurisdicciones tradicionales y opera con un presupuesto mínimo. Es un movimiento que comienza con el diálogo cívico y se concreta en la acción pública.
En muchos casos, las comunidades están logrando resultados no al tratar sus problemas aisladamente, sino al hacerlo con otras vecindades y regiones. En algunos lugares surgen nuevas asociaciones cuando ciudades, barrios residenciales de las afueras y zonas rurales empiezan a trabajar juntos, al reconocer que sus problemas --como las tierras baldías en las ciudades y pérdida de espacios abiertos en los suburbios-- están relacionados entre sí. Otras asociaciones surgen como resultado de las actividades conjuntas del sector privado y grupos comunitarios con dirigentes cívicos para hacer frente a los problemas económicos, sociales, ambientales y de seguridad que tienen sus comunidades.
Algunas comunidades comienzan a poner en tela de juicio conceptos generalmente aceptados sobre el crecimiento y desarrollo. Si bien el desarrollo es esencial para mantener nuestra prosperidad, los ciudadanos y comunidades que participan en estas asociaciones comienzan a evaluar los costos de las modalidades actuales de crecimiento. Cuestionan los costos económicos de abandonar la infraestructura en las ciudades sólo para reconstruirla en barrios residenciales de las afueras. Cuestionan los costos en calidad de vida del constante aumento de la congestión de tráfico. Es decir, ciudadanos y comunidades buscan están establecer una distinción entre tipos de crecimiento que resuelven o impiden el surgimiento de problemas y los que causan estos problemas. Desean promover el crecimiento sostenible --del empleo, salarios, nivel de instrucción y horas con la familia-- pero no el crecimiento de la contaminación, la pobreza, las horas pasadas en ir y volver del trabajo y el crimen.
Quienes hacen estas distinciones no abogan por "cesar el crecimiento", o incluso por el "crecimiento lento". Quieren trabajos, ingresos fiscales y comodidades que permitan el crecimiento. Pero lo quieren sin que suponga la degradación ambiental, el aumento indebido de los impuestos locales o el deterioro de su calidad de vida. Y comienzan a pensar que si continúan nuestras modalidades actuales de desarrollo, no lograrán estos objetivos. Están en la vanguardia de un consenso que comienza a tomar forma en la comunidad en apoyo de una modalidad mejor de crecimiento: el crecimiento sensato.
El crecimiento sensato representa el intento de promover nuevas normas de desarrollo que sean:
- Económicamente sensatas, que aprovechan las inversiones anteriores en las comunidades; no requieren aumentos impositivos onerosos en zonas suburbanas para sufragar nuevos servicios públicos; reducen la congestión y, por ende, dan a los ciudadanos más tiempo libre, y conservan las tierras de cultivo de primera clase para la explotación agrícola.
- Ecológicamente sensatas, porque promueven la rehabilitación de las tierras baldías y reducen la amenaza a la calidad del aire, al agua y los espacios naturales.
- Socialmente sensatas, porque promueven las oportunidades económicas y un "sentido de comunidad" y un "de lugar" en las comunidades y entre las diversas regiones al unir a ciudadanos, empresas y gobiernos en su búsqueda de soluciones a problemas comunes.
Las actividades en favor de un crecimiento sensato, no hace mucho, reservadas para un pequeño grupo de ciudadanos militantes, se han convertido en un amplio movimiento empeñado en mejorar las comunidades de Estados Unidos. Ciudadanos que permanecían mudos han hallado su voz. Lugares antaño abandonados renacen de sus cenizas. Tierras que estaban en peligro están siendo protegidas. Las cuestiones en litigio ceden paso a intereses compartidos, como resultado de la asociación de antiguos adversarios.
Actividades estatales y locales de crecimiento sensato
La prueba de la propagación por todo el país de las actividades de crecimiento sensato se puede encontrar en los resultados de las elecciones de noviembre de 1998. Desde el condado Ventura, California, a Cape Cod, Massachusetts, los electores aprobaron más de 200 propuestas sobre crecimiento. En Nueva Jersey, aprobaron por abrumadora mayoría el desembolso de 1.000 millones de dólares, a lo largo de 10 años, para conservar la mitad de los espacios naturales que quedan en el estado. En Michigan aprobaron una emisión de bonos por valor de 675 millones de dólares, para la rehabilitación de tierras baldías, parques y rehabilitación de muelles urbanos. En Florida, se reservarán 3.000 millones de dólares, durante los próximos 10 años, para la compra y el mantenimiento de terrenos para fines de recreo y conservación. En total, más de 7.000 millones de dólares se aprobaron para proteger los espacios naturales amenazados por las presiones de desarrollo.
Este nuevo movimiento no surgió de la noche a la mañana. Durante varios años se han ido estableciendo nuevas asociaciones al aumentar la inquietud por el crecimiento urbano no planificado. La magnitud de estas asociaciones se puso de relieve en 1995, cuando cuatro organizaciones muy diferentes -- Bank of America, la Agencia de Recursos del estado de California, Greenbelt Alliance, y el Fondo Para Viviendas de Bajo Costo -- se unieron para elaborar el informe "Más Allá del Crecimiento Urbano: Nuevas Modalidades de Crecimiento para la Nueva California". El transcendental informe dice: "Una de las cuestiones fundamentales que se nos plantea es si California puede permitirse apoyar la modalidad de desarrollo urbano y suburbano incontrolado, que ha caracterizado su crecimiento desde la Segunda Guerra Mundial".
No es un llamamiento el crecimiento limitado, sino un llamamiento a la adopción en California de una actitud más sensata respecto a la forma de crecer -- diseño de nuevas modalidades de crecimiento compactas y eficaces, que respondan a las necesidades de todas las personas de todos los niveles de ingreso y puedan también contribuir a mantener la calidad de vida y competividad de California.
En todo el país, ciudades, condados y pueblos están encontrando una gran variedad de soluciones innovadoras para los problemas suscitados por el desmesurado crecimiento urbano:
- En febrero de 1998, el concejo municipal de Austin, Texas, anunció una iniciativa de crecimiento sensato y encomendó al subcomité del concejo reorganizar el código de urbanización municipal para elaborar una estructura de planificación basada en el vecindario, ofrecer incentivos para aprovechar terrenos de relleno y agilizar el proceso de desarrollo.
- En los 18 meses pasados, 11 ciudades del norte de California han aprobado límites de crecimiento urbano, en un intento por concentrar el futuro desarrollo en las comunidades existentes.
- En marzo de 1999, la ciudad Tucson, Arizona, en cooperación con empresas urbanizadoras locales y la Asociación Federal de Fomento de la Tecnología en la Vivienda, inauguró una nueva urbanización diseñada con el peatón en mente, cuyas 2.600 viviendas consumirán la mitad de la energía que las nuevas casas típicas de la zona. La comunidad trabajó en conjunto en la elaboración de reglamentaciones que alentaran el diseño de un desarrollo mixto residencial, comercial e industria ligera, que establece un ambiente atractivo para vivir y trabajar y ofrece enormes ventajas ambientales.
- La ciudad de Fort Collins, Colorado, está agilizando los permisos para proyectos innovadores de desarrollo, excepcionalmente favorables al medio ambiente.
- La ciudad de Charleston, Carolina del Sur, está construyendo viviendas dispersas, asequibles y que revitalizan los vecindarios y fomentan la inversión privada.
- La ciudad de San Luis, condado de San Luis, y el estado Missouri están usando el nuevo sistema de transporte urbano "Metrolink" como posible eje del nuevo desarrollo. Este concepto del desarrollo orientado al transporte urbano quiere integrar el aprovechamiento del suelo y la planificación del transporte para crear comunidades fáciles de recorrer a pie y, al mismo tiempo, aliviar la congestión del tráfico.
- Hace poco la ciudad de Minneapolis se unió a la Red de Crecimiento Sensato de Minnesota, integrada por más de 20 organizaciones sin fines de lucro, gubernamentales y comerciales, incluido el Consejo Metropolitano, la Autoridad Portuaria de St. Paul y la Asociación de Constructores de las Ciudades Mellizas. La red cuenta con apoyo de la organización sin fines de lucro Los Mil Amigos de Minnesota, que trabaja en busca de un equilibrio entre crecimiento, conservación y justicia social.
Los estados son responsables del aprovechamiento del suelo junto con las comunidades locales, y cada vez son más los que están organizando programas innovadores para fomentar y respaldar actividades locales de desarrollo sensato:
- El estado de Maryland, bajo la dirección del gobernador Parris Glendening, ha dado los primeros pasos para aplicar un plan de crecimiento sensato en el estado. Glendening alegó el aumento vertiginoso del gasto fiscal, la pérdida de zonas verdes, las amenazas a la salubridad en la bahía de Chesapeake, y los fallos de mantenimiento de la infraestructura como motivos para establecer una coalición bipartidista con la legislatura estatal para promulgar leyes de crecimiento sensato en 1997. De acuerdo a la nueva legislación, los gobiernos locales designarán "zonas de crecimiento sensato" conforme a criterios estatales (por ejemplo, densidad, red vial, servicios de abastecimiento de agua y alcantarillado). Los gobiernos locales seguirán indicando los lugares en que se permite o no se permite el desarrollo. Pero los fondos del estado sólo respaldarán el desarrollo en las zonas de crecimiento sensato que aprovechen los servicios existentes de infraestructura.
- El gobernador de Georgia, Roy Barnes, aprobó recientemente una ley transcendental por la que se establece la Junta Regional de Transportes de Georgia, para coordinar y supervisar la campaña de la región de Atlanta contra la congestión del tráfico, la contaminación y el crecimiento urbano no planificado. La Junta, integrada por 15 miembros, está encargada de elaborar un plan integral de transportes regionales para fines de año. Alan Ehrenhalt, director de la revista Governing, observó en el diario The New York Times: "La ley coloca al gobernador Barnes al frente de un super organismo de lucha contra el crecimiento urbano descontrolado que puede, prácticamente, hacer decisiones sobre el aprovechamiento del suelo en toda la zona metropolitana. Puede ordenar al departamento estatal de transportes que no construya una carretera. Puede ordenar a un condado que no autorice un nuevo centro comercial. Puede construir y explotar un servicio de transporte público en cualquiera de las jurisdicciones circundantes de Atlanta y obligarlas a sufragarlo bajo amenaza de retirarles los fondos del estado si no lo hacen."
- En Pennsylvania, la comisión del medio ambiente del siglo XXI, designada por el gobernador Tom Ridge, declaró en su informe final: "la necesidad de cambiar nuestras modalidades de aprovechamiento del suelo es la cuestión más urgente que tenemos que abordar". La comisión llegó a las conclusiones siguientes:
La comunidades en crecimiento son algo bueno, pero nuestras modalidades de crecimiento urbano no lo son. Es importante que los ciudadanos de Pennsylvania aprendan a distinguir entre una cosa y otra y reconozcan que estamos aprovechando el suelo de una forma ineficaz e insostenible....El crecimiento incontrolado es perjudicial para el medio ambiente, eleva el costo de la infraestructura y agrava el abandono de las comunidades.
En respuesta, el gobernador Ridge puso en marcha este año el programa quinquenal Programa de Reverdecimiento, por 1.300 millones de dólares, que asigna 425 millones de dólares al nuevo Fondo de Protección Ambiental, se añaden 44 millones de dólares para la protección de espacios naturales, y se reestructuran 900 millones de dólares para promover el uso adecuado del suelo en todo el estado.
- El gobernador Mike Leavitt, de Utah, aprobó recientemente la Ley de Calidad del Crecimiento de Utah de 1999, que establece una comisión de calidad del crecimiento encargada de ayudar a las localidades y legisladores a formular proyectos de planificación y gestión acertados. También estableció un fondo de 6 millones de dólares para proteger las tierras agrícolas y los espacios naturales.
- El gobernador Don Sundquist y la legislatura de Tennessee aprobaron un proyecto de ley en mayo de 1998, que ordena directamente a las ciudades y condados elaborar planes conjuntos de crecimiento urbano y de protección de espacios naturales. Los planes proyectarán el crecimiento para 20 años, con ajustes cada tres años.
- En enero de 1998, el ex gobernador de Ohio George V. Voinovich emitió una orden ejecutiva, la Normativa de Protección de Tierras de Cultivo de Ohio, que ordena a los organismos estatales tomar en consideración la protección de las tierras de cultivo en sus decisiones de política sobre la adquisición y el desarrollo del suelo.
- En su "Informe al Estado" de 1998, la gobernadora Christine Todd Whitman insistió en la necesidad del crecimiento sensato. "Cada región de Nueva Jersey sufre cuando planificamos al azar", dijo. "El crecimiento urbano está devorando nuestro espacio natural. Crea alucinantes embotellamientos de tráfico y contamina el aire. El crecimiento urbano sin control lo puede hacer sentir a uno claustrofóbico ante el futuro."