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Lo hacemos entre todos, lo hacemos para siempre Por Charlene Porter
La ciudad norteamericana de Chattanooga, en Tennessee, ha concitado la atención internacional por su progreso en la limpieza de su medio ambiente urbano. La participación ciudadana y las asociaciones fueron cruciales para este éxito. Una multitud se agrupa en el salón de reuniones en una escuela pública cuando el crepúsculo invernal se asienta en las montañas Cumberland que rodean a Chattanooga, ciudad ribereña de Tennessee. La reunión nocturna culmina la serie de cuatro días de sesiones de trabajo en las que centenares de ciudadanos se congregaron para intercambiar ideas y visiones de cómo puede revitalizarse el barrio de Alton Park en la ciudad. Alton Park necesita ayuda desesperadamente. La escuela donde se celebra la reunión está rodeada por cuadras de lóbregos edificios de vivienda pública en ruina. El área está salpicada de comercios cerrados, industrias abandonadas y peligrosos basurales, bordeando Chattanooga Creek, considerada una de las vías fluviales más contaminadas en el sudeste de Estados Unidos. Un consultor presenta la visión de lo que quiere la comunidad: viviendas nuevas, comercios y restaurantes nuevos, un parque junto al arroyo, todo conectado a una red de "senderos verdes" que atraviesen la ciudad y con el paseo ribereño de Chattanooga, un sendero recreativo de 12 kilómetros que sigue los meandros del río en su curso a través de las arboladas montañas. El plan parece ambicioso, si no inalcanzable, en un barrio en que la pobreza y la desesperación parecen dominar las calles. Pero Chattanooga es una ciudad que ha aprendido a "pensar en oportunidades", que ha demostrado que un vertedero de desechos industriales junto al río puede ser transformado en un espacio público de tanta elegancia e innovación que visitantes de todo el mundo llegan para maravillarse ante esa renovación urbana. Considerando la transformación experimentada por Chattanooga durante los últimos 30 años, la revitalización de un vecindario pobre como Alton Park parece una meta que puede alcanzarse. Historia En 1969, el gobierno federal hizo un estudio nacional sobre la calidad del aire y determinó que Chattanooga, Tennessee, tenía el aire más contaminado que cualquier otra ciudad de Estados Unidos. El contenido de partículas de materia - hollín- en el aire era tres veces mayor que el nivel de seguridad determinado por las normas sanitarias federales. Los residentes de Chattanooga que recuerdan esos días todavía hablan de cómo los conductores de automóviles tenían que manejar con las luces de sus vehículos encendidas durante el día, de cómo los comerciantes se cambiaban de camisa al mediodía después de una mañana expuestos al hollín que flotaba en el aire. "No se podía ver la montaña Lookout (elevación de 600 metros) desde apenas cuatro cuadras de distancia", recordó Bobby Davenport, comerciante dedicado ahora a la preservación de la tierra cuya familia se radicó en la ciudad en la década de 1860. "Teníamos reputación de ser un lugar asqueroso, con aire sucio y agua sucia y sin visión para el futuro". "La gente vivía avergonzada", recordó Elizabeth Bryant, directora de desarrollo del Tennessee River Gorge Trust. Bryant cree que los residentes de Chattanooga comenzaron a movilizarse para mejorar el medio ambiente por amor propio. Robert Colby es director de la Oficina de Control de Contaminación del Aire del condado Chattanooga-Hamilton, la principal autoridad reguladora en el área. En una entrevista dijo que después que se hiciera nacional la determinación de la pobre calidad del aire de la ciudad, los habitantes de Chattanooga se movilizaron rápido para actuar. "La comunidad se unió. Los grupos cívicos, el gobierno, la comunidad médica y la industria se unieron para hacer algo". Se adoptaron nuevas normas de calidad del aire y se instituyeron nuevas técnicas de control. Los líderes industriales comenzaron a dar el ejemplo limpiando sus emisiones. En apenas unos pocos años el esfuerzo rindió sus frutos, y Chattanooga volvió a ganar notoriedad nacional, esta vez por su progreso para revertir la polución del aire. Pero otras fuerzas también trabajaban en esta mediana ciudad sureña. Estaba asediada por muchos de los mismos problemas que atribularon a las ciudades estadounidenses de costa a costa durante las décadas de 1970 y 1980. La industria pesada cayó en épocas malas. Se cerraron plantas y dejaron atrás lugares abandonados, contaminados. Un desplazamiento de la población hacia los suburbios resultó en la declinación de los distritos céntricos. Davenport dice que estas tendencias hicieron dar cuenta de algo más a los residentes de Chattanooga. "A fin de crear un lugar, un ambiente para atraer nuevas actividades, nuevos empleos, nueva riqueza, teníamos que rehacer Chattanooga". En la década de 1980 comenzó un proceso que involucró a los ciudadanos en la renovación de su ciudad de una manera que es rara en una comunidad en la que el poder había sido retenido estrechamente por un círculo pequeño. Los líderes comenzaron a buscar ayuda afuera e involucrar al público en las decisiones. En vez de acudir a consultores y expertos en busca de ideas nuevas, los funcionarios de la ciudad de Chattanooga buscaron la opinión pública sobre cómo revitalizar la ciudad, de cómo crear una nueva visión para su futuro. "El centro del pensamiento era el pueblo", dijo el concejal municipal David Crockett, quien primero actuó como activista comunitario en la transformación de la ciudad y presta servicios en el gobierno desde 1990. Acredita a estas sesiones de participación popular la fuente inicial de las ideas que finalmente se convirtieron en proyectos reconocidos ahora como los pilares del renacimiento del centro de Chattanooga: el acuario junto al río, un teatro con pantalla gigante, el paseo de la ribera y un puente peatonal sobre el río Tennessee. "Una de las razones por las cuales se aprecia tanto lo que hemos hecho es porque mucha gente participó para hacerlo en esa forma y manera", dijo Davenport. "Y ello fue un gran cambio en la manera de hacer las cosas". Virtualmente cada ciudad estadounidense ha tenido problemas urbanos similares durante los últimos 30 años, que se han debatido en busca de soluciones. Pero lo que coloca a Chattanooga aparte es el grado de consideración dado a la preservación medioambiental a través de estos esfuerzos, y el grado en el cual el propio medio ambiente ha sido la clave de la renovación de la ciudad, y que es un elemento crucial de su futuro. Contactos El concejal Crockett lleva a un visitante a uno de los parques construidos junto al sinuoso recorrido de la ribera y señala las garzas azules que han regresado al área desde que comenzó la limpieza medioambiental. Saluda a otros visitantes junto al borde del agua -- trotadores, caminantes, ciclistas, pescadores -- gente de todas las clases sociales, colores, profesiones y vecindarios de Chattanooga, el centro urbano de una región metropolitana con una población de casi 450.000 habitantes. "El paseo de la ribera ha hecho más por unir a la gente que cualquier otra cosa", dijo. Cree que este recurso recreativo al aire libre no sólo ha unido a gente que de otra manera tendría poco contacto social, sino que también ha restablecido el contacto de la gente con el río y ha vuelto a despertar en ella su responsabilidad personal por la ciudad, expresada en el lema "Lo hacemos entre todos, y lo hacemos para siempre". El concejal Crockett, descendiente del legendario hombre de la frontera estadounidense David Crockett, insiste en que los estadounidenses urbanos han perdido el contacto con el mundo natural. Consideran que el origen del agua que beben es la canilla de la cocina, y no conectan sus propias vidas y bienestar con los recursos hídricos naturales que abastecen a sus ciudades. Crockett dijo que el paseo de la ribera ha restablecido esa conexión en los habitantes de Chattanooga, y a su vez ha ayudado a crear una conciencia creciente de la importancia de preservar la calidad del agua y otras protecciones medioambientales. "Es ese el contacto que importa", dijo Crockett. Y en su criterio esos contactos deberían ser de interés principal en toda innovación que emprenda la ciudad. "Los senderos verdes son contactos". El paseo de la ribera, de 12 kilómetros de largo, será extendido a más de 35 kilómetros. Es parte de un plan más grande para preservar espacios verdes y crear parques en toda la región metropolitana, todos vinculados por una red de senderos verdes que serán no sólo lugares de recreación sino también senderos para ciclistas que podrán dejar sus automóviles en casa e ir al trabajo en bicicleta. El parque Greenway es un espacio verde de 200 hectáreas, una granja dentro de la ciudad, adquirida por el gobierno municipal para uso público. Un arroyo de coloración azulada por la piedra caliza del lugar, se desliza bajo los árboles arqueados; un prado cubierto de hierba se extiende a continuación de una colina arbolada. Crockett dice que el proyecto de ese espacio verde es el más importante de los que ha emprendido la ciudad, y extiende los brazos hacia el escenario diciendo: "uno no puede construir esto". "Lo que me fascinó del concepto del espacio verde fue la capacidad de conectar con el centro de la ciudad todas las iniciativas públicas y privadas de conservación de la tierra que rodean a la ciudad", dijo Davenport, que dirige el Trust for Private Land, organización sin fines de lucro que actúa en la adquisición y preservación de espacios verdes para uso público. Las organizaciones privadas, complementando la tarea de la ciudad, han sido actores decisivos en la campaña de los espacios verdes. "Una gran cantidad de gente se ha unido en la década pasada para decir que estos son lugares realmente importantes, que merecen nuestro afecto y que merecen ser preservados", dijo Davenport. El Tennessee River Gorge Trust es otro grupo privado, que trabaja para proteger un cañón único del río que bordea la ciudad. Desde que se creó en 1986, el grupo ha asegurado la protección de más de la mitad de las 10.000 hectáreas del cañón. Al igual que muchos de los esfuerzos que han contribuido a la revitalización de Chattanooga, el River Gorge Trust es una creación especial, por ciudadanos que aman la tierra y sienten una responsabilidad particular con su comunidad. El director James Brown dijo que "no necesitábamos que el gobierno nos dijera cómo hacer estas cosas. Lo hicimos solos, y lo hicimos de manera amorfa, suelta". Asociación Los sectores privado y público -- empresas y gobierno de la ciudad -- tienen un historial poco común de asociaciones exitosas en el renacimiento de Chattanooga. Muchos de quienes han participado en el proceso a través de los años citan esos arreglos como la clave para el éxito de la ciudad. "Es esta cosa catalítica.... El gobierno está allí para asociarse con el sector privado", dice Stroud Watson, director del Centro de Planificación y Diseño de la Ribera y Zona Céntrica. Habla del progreso de Chattanooga en una oficina abarrotada de modelos, bocetos y fotografías de la ciudad durante las diversas etapas de esta transformación urbana. El propio Centro de Diseño ofrece un testimonio adicional de la importancia de las asociaciones en Chattanooga. Actúa como un recurso de planificación y diseño de proyectos de desarrollo urbano, ya sean propuestos por intereses privados o el gobierno. Su misma existencia es el resultado de la visión cooperativa y de los arreglos de financiamiento entre el organismo regional de planificación, la Universidad de Tennessee y una fundación privada. Quizás el ejemplo de más éxito en la asociación creativa es la campaña que ha convertido a Chattanooga en una precursora internacional en la fabricación y uso de vehículos híbridos eléctricos. Autobuses eléctricos de pasajeros que brindan servicios de transporte en la zona céntrica, como parte del sistema de la Dirección de Transporte Regional del Area de Chattanooga (CARTA). Los autobuses con fabricados por la compañía local Advanced Vehicle Services (AVS), creada para cumplir la orden de CARTA de una alternativa de transporte libre de contaminación en la zona céntrica. AVS, CARTA y otros grupos interesados en tecnología de vehículos eléctricos son socios en lo que describen como un "laboratorio viviente", el funcionamiento verdadero de estos vehículos innovadores por calles de la ciudad todos los días. El desempeño de los autobuses es controlado cuidadosamente, y AVS puede usar esa información para modificar los procedimientos de fabricación. "Hacemos la cosa, la rompemos, la arreglamos y volvemos a tratar", dijo Rick Hitchcock, presidente de AVS. También elogia a CARTA por aceptar una flota de vehículos en constante evolución, y por trabajar con una compañía privada en un experimento continuo con tecnología de avanzada. AVS ha fabricado más de 110 autobuses eléctricos híbridos desde que comenzó la producción hace siete años. Según las estimaciones locales, casi un millón de personas usa estos vehículos como transporte, en lugar de sus automóviles personales, manteniendo bajos los niveles de contaminación del aire y aliviando la congestión de vehículos en la ciudad. AVS está creando un mercado para los vehículos fuera de Chattanooga, y sus autobuses ya transitan en calles de una cantidad de ciudades también interesadas en reducir la contaminación del aire, incluyendo a Los Angeles, California; Tempe, Arizona, y Miami y Tampa, Florida. Pero los autobuses eléctricos híbridos que se desplazan silenciosamente en ambas direcciones por la calle principal desde la mañana hasta la noche han hecho algo más en la campaña de Chattanooga por ser una de las ciudades más verdes de Estados Unidos. "El programa de autobuses eléctricos es el elemento más visible y exitoso en esta amplia gama de ideas sostenibles", dijo Hitchcock. A medida que los autobuses de aire limpio se convirtieron en característica de la vida diaria en Chattanooga, la gente se ha familiarizado con los conceptos más amplios de preservación medioambiental y vida sostenible. "No solamente transportamos gente que sabe cómo escribir sostenible... transportamos a todos. Y todos se enorgullecen de saber que viajan en un sistema de transporte único", dijo Hitchcock en una entrevista en la fábrica de AVS. El futuro Hitchcock es ahora presidente de una compañía que trabaja con tecnología de punta, pero ha desempeñado varios papeles relacionados con el gobierno de la ciudad, como activista comunitario y como miembro del directorio de CARTA. Dice que la ciudad ha seguido una estrategia múltiple para el cambio en los últimos 20 años, estrategia que también le dará forma a su futuro. "Algo favorable es que en vez de concentrarnos en una sola cosa pusimos en marcha 20 cosas", dice. "De manera que cuando 11 tuvieron éxito, cuatro se demoraron y cinco fueron fracasos totales, y todavía tenemos un resultado neto positivo". Las prioridades de la ciudad son la expansión de la red de senderos verdes, mejora de la ribera y nuevos proyectos de renovación urbana. Pero el plan más general que se está desarrollando ahora trata de revitalizar aún más el distrito comercial de la zona céntrica al mismo tiempo que establece a Chattanooga como un centro de innovación en el diseño y tecnología del medio ambiente. El concejal Crockett maneja su automóvil pasando junto a lotes vacantes y depósitos abandonados en el área conocida como Southside, y describe la visión de la ciudad que vendrá. Crockett describe un proyecto que "dará gran impuso a los sistemas de construcción, energía y transporte" con la construcción de un centro de comercio, un centro de conferencia y toda una gama de otras instalaciones en esa área. En la construcción de esas instalaciones la ciudad empleará las técnicas y tecnología más avanzadas para reciclar agua, generar electricidad y crear edificios virtualmente autosuficientes, conforme a planes actualmente en marcha. La ciudad trabajará para que la ciudad llegue a ser un centro internacional de conferencias y reuniones sobre medio ambiente y crecimiento sostenible. El "laboratorio viviente" es una etiqueta que se le adjudicó inicialmente al experimento de Chattanooga con los autobuses eléctricos híbridos, pero Crockett imagina una época en la que toda la ciudad esté involucrada en el concepto del laboratorio. "La meta es ser un lugar que defina los nuevos adelantos en todo lo que es sostenible", expresa.
Mayor información sobre Chattanooga (en inglés) está disponible en el sitio electrónico: http://www.chattanooga-chamber.com |