La Biblioteca Pública en la Era de InternetMaurice J. Freedman Recuadro
| ||||
|---|---|---|---|---|
Los futurólogos, los encargados de los editoriales, y mucha otra gente, desde hace años que se preparaban para tocarle la marcha fúnebre a la biblioteca pública, arguyendo que el Internet eliminaría la necesidad de tener bibliotecas, hasta de libros. Pero visítese una biblioteca pública en Estados Unidos y verá que es utilizada más cada año. El Internet ha resultado en el drástico aumento de la circulación de todos los servicios y materiales de información disponibles en la biblioteca, de maneras que extienden el empleo de esos servicios mucho más allá de las paredes del edificio de ladrillos y argamasa. Las bibliotecas públicas han absorbido, empleado o promovido el uso de nuevas tecnologías y de nuevos medios informativos a medida que fueron apareciendo en el curso de los últimos 150 años. El Internet y el acceso que ofrece al mundo de la información trae a la biblioteca pública una tecnología y un medio de información que desde un punto de vista cualitativo es muy diferente a las tecnologías y medios que lo precedieron. La cantidad de la información accesible a través de Internet es tan vasta que ha resultado en un cambio cualitativo en la información que ofrecen las bibliotecas públicas. Primero, el Internet le permite a la biblioteca pública dar servicios de información y acceso a materiales "en línea electrónica" las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. Las personas con capacidad de navegar por Interneten sus casas o en cualquier otro lugarpueden examinar el catálogo en línea de la biblioteca, reservar las cosas que desean tomar en préstamo y renovar las cosas que están por vencer o están vencidastodas funciones del sistema bibliotecario integrado que se le ofrece al público a través del Internet las veinticuatro horas del día durante toda la semana. La capacidad de reservar libros en línea es especialmente atractiva para los clientes "en línea". La mayoría de las bibliotecas han visto que las reservaciones en línea se han duplicado y triplicado, lo contrario de los anteriores sistemas a mano que implicaban utilizar un formulario de papel. En el sistema cooperativo de bibliotecas públicas del condado de Westchester, Nueva York, que atiende a una zona suburbana de la ciudad de Nueva York 1, las 4.000 reservaciones que se hacían mensualmente en papel en 1999 aumentaron a más de 93.000 reservaciones mensuales en 2005. Esto fue posible debido a que los residentes del condado que tienen computadoras en sus casas tienen acceso en cualquier momento al sistema de catálogo en línea de la biblioteca. El catálogo en línea de hoy tiene características funcionales de búsqueda y recuperación grandemente mejoradas, lo que facilita aún más el acceso que el público tiene a las colecciones. A pesar de las predicciones acerca de la desaparición de los libros y de otros materiales impresos, Westchester descubrió que 38 por ciento de las reservaciones de libros fueron para libros publicados antes de 1990 2. Los bibliotecarios informaron que libros que no habían circulado durante años, algunas veces décadas, salían ahora de los estantes al hojear los clientes el catálogo en línea y encontrar tesoros literarios del pasado que de otra manera hubieran pasado por alto. Es así como la nueva tecnología ayuda en forma drástica a los servicios tradicionales de la biblioteca pública, aumentando su pertinencia en una era de innovación tecnológica.
Las numerosas aplicaciones de las nuevas tecnologías y medios informativos han ayudado a mejorar los servicios tradicionales e introdujeron otros que se aplican exclusivamente al medio electrónico. El primero de estos servicios es acceso al Internet. Más de un noventa por ciento de las bibliotecas en Estados Unidos le ofrece al público acceso al Internet. A pesar del extenso acceso que la gente tiene en sus casas y negocios, la gente opta, por una variedad de razones, venir a la biblioteca pública para entrar a la Web, enviar o contestar mensajes electrónicos y, de ser permitido, chatear con otros. Esto condujo inmediatamente a un servicio que es vital para que una biblioteca pública goce del apoyo consntante de los contribuyentes. Por causa de las precupaciones que existen, especialmente en lo que respecta a la seguridad del Internet para los niños, las bibliotecas públicas ofrecen a padres, niños y otros, cursos sobre el uso "sin peligro" del Internet. Además, muchas bibliotecas públicas utilizan sus sitios en la Web para orientar a los padres y los niños a otros sitios especialmente apropiados para niños. El método preferido de las bibliotecas públicas para abordar las preocupaciones acerca de la seguridad ha sido educar en forma proactiva a padres e hijos, en lugar de promover filtros, otras formas de restricción, o censura. Aprovechando la tecnología y la facilidad de tener acceso a Internet las veinticuatro horas del día durante toda la semana, muchas bibliotecas públicas ofrecen servicios de consulta vía correo electrónico y de "chateo" (charla coloquial). Muchos usuarios prefieren hacer sus consultas vía correo electrónico, en lugar de una llamada telefónica que puede resultar en una espera prolongada. Las bibliotecas públicas ofrecen "Webliografías", un servicio especialmente maravilloso y de gran impacto. También ofrecen listas de sitios enlazados, con comentarios, organizados por temas, para personas con cualquier interés y de todas las edades. Estas listas son validadas y compiladas por bibliotecarios profesionales, lo que asegura su idoneidad, exactitud y actualidad, cosas que no se pueden asegurar en lo que respecta a los resultados provistos por los motores de búsqueda comerciales. La Biblioteca Pública de Nueva York (NYPL), cuyos servicios abarcan Bronx, Manhattan y Staten Island, ha sido precursora durante más de un siglo en el trabajo con los niños. La biblioteca ofrece acceso en su página inicial para niños, llamada On-Lion for Kids [http://kids.nypl.org/], a Picture Books Everyone Shoud Know [Libros ilustrados que todos deberían conocer] (recientemente revisado), y a 100 Favorite Children's Books [100 libros favoritos para niños]. Estas listas en línea están al alcance de muchas más personas que lo que sería posible con las listas impresas de la biblioteca. Profesionales de recursos informáticos ofrecen dirección adicional a padres y niños que buscan en el sitio web materiales apropiados. Los menus desplegables arriba en la página para niños incluyen recursos sobre ciencia y tecnología, artes y juegos, sucesos en las sucursales de la biblioteca, lectura y libros, gente y lugares, deportes, feriados y festejos y otros. Las bibliotecas públicas ofrecen también acceso a bancos de datos comerciales. Con estas herramientas, la Biblioteca Pública de Nueva York, por ejemplo, pone a disposición del usuario, en su casa, miles de periódicos y millones de artículos [http://www.nypl.org/databases/]. En las bibliotecas grandes y pequeñas, los bancos de datos dan acceso a periódicos y otras publicaciones que de otra manera tendrían que comprar para sus usuarios. En muchos estados se compraron licencias que permiten que los bancos de datos estén a disposición de todos los ciudadanos. Esto significa que se puede ofrecer gratuitamente un banco de datos con 3.000 títulos de periódicos a una comunidad pequeña cuya biblioteca solamente puede permitirse comprar cincuenta subscripciones impresas. Todas las bibliotecas públicas en Nueva York y en muchos otros estados ofrecen ahora acceso a las versiones electrónicas de miles de periódicos, aumentando en forma exponencial la cantidad de información que todas las bibliotecas públicas ponen a la disposición del público, gratuitamente, las veinticuatro horas de todos los días de la semana. Los servicios mencionados arriba destacan la forma en que el Internet ha aumentado drásticamente la pertinencia que las bibliotecas públicas tienen para quienes las usan, así como para el uso de sus servicios. Es precisamente gracias a la existencia del Internet que las bibliotecas públicas prosperan y satisfacen las necesidades informáticas de sus usuarios. Acceso: La gente acude en masa a la biblioteca pública y abruma sus computadoras con acceso a Internet, en contra a la creencia común de que virtualmente todo el mundo tiene una computadora en su casa con acceso a Internet. Parece como si nunca hubiera bastantes máquinas disponibles durante las horas de mayor uso, aunque tampoco en otros momentos. Personas de edad: La gente de edad constituye una categoría de personas que utilizan extensamente Internet en las bibliotecas. La idea de que las personas de edad no pueden adaptarse a los cambios y que temen a la computadora no es corroborada por la cantidad personas de edad que utilizan Internet para comunicarse por correo electrónico con sus hijos, nietos, parientes y amigos; para obtener información sobre programas de salud y asistencia social; y para explorar cualquier otra cosa que les interese, todo en la biblioteca pública de su localidad. Deberes: Numerosas bibliotecas públicas, bibliotecas asociadas, y hasta estados han contratado a Tutor.com [http://www.tutor.com] para ayudar "en línea electrónica" a los estudiantes en sus deberes y proyectos escolares. Lo que en parte hace que este servicio sea tan valioso es que los tutores "en línea" son realmente maestros de escuela. Computadoras portátiles (laptops): El Bronx Library Center es una de las muchas bibliotecas que prestan a los usuarios laptops para uso en la biblioteca. Todos los laptops están conectados a las redes inalámbricas de la biblioteca, lo que permite a la gente utilizar la Web para una variedad de aplicaciones; también tienen programas de microcomputadora. Exploración: Los catálogos en línea de las bibliotecas le dan al usuario la oportunidad de examinar cubiertas, índices, primeros capítulos, y críticas de miles de títulos de libros. Los usuarios pueden obtener ahora información acerca de los libros que van a sacar sin tener que estar en la biblioteca y sin tocarlos físicamente. Críticas en línea: Algunas bibliotecas iniciaron programas "en línea" de crítica especializada de libros. Por ejemplo, la Biblioteca Pública de Ossining, Nueva York, agregó recientemente a su sitio en la Web Ossining Review of Books [http://www.ossininglibrary.org/bob/default.aspx], una nueva guía en línea sobre literatura contemporánea en que participan prominentes escritores y críticos locales. El sitio incluye recomendaciones sobre libros de escritores vinculados a Ossining. También da a los residentes de Ossining la oportunidad de dar a conocer sus propios comentarios y críticas de libros. Hoy las bibliotecas públicas son más pertinentes que nunca para la gente que tiene la fortuna de tener en sus casas las tecnologías y los medios de información nuevos. Y para aquellos que no los tienen, la biblioteca les ofrece apoyo con computadoras y una multitud de otros servicios. Al utilizar los medios de información de un nuevo siglo, la biblioteca pública mantiene su posición tradicional como centro comunitario, lugar de reunión, o simplemente como un lugar agradable donde disfrutar y compartir conocimientos e información. (1) La población del condado de Westchester es de 923.000 personas, con treinta y ocho bibliotecas públicas independientes en su sistema. Westchester es similar a varios de los condados suburbanos acaudalados que rodean a grandes ciudades norteamericanas. (2) Las reservaciones llenadas en Westchester incluyeron todos los medios, es decir, libros en cinta, DVD, CD, y otros materiales a disposición en las bibliotecas.
Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista o las políticas del gobierno de Estados Unidos.
|
||||