Nuevos medios de difusión reconfiguran la sociedad mundialDale Peskin y Andrew Nachison
| ||||
|---|---|---|---|---|
La innovación en las tecnologías de la información ha puesto a la humanidad en la era de los medios de prensa democráticos, en la cual casi todos tienen acceso inmediato a noticias e información y pueden ser creadores y contribuyentes en la empresa periodística. Como resultado, ahora la noticia circula de manera no convencional y con resultados impredecibles. ¿Cómo la experiencia compartida por medios digitales influye en lo que sabemos y en la manera de cómo lo sabemos? ¿Cómo se comportan los creadores y los encargados de las noticias cuando cualquier persona puede ser periodista, editor o archivista? ¿Cuáles son las implicaciones de ello en nuestra sociedad global?
Estos interrogantes están en el meollo de "Nosotros los Medios", frase acuñada por The Media Center hace cuatro años para describir el fenómeno emergente con el acceso global al contenido informativo desde fuentes infinitas, lo que faculta la participación y la intervención cívica en las noticias y en la información que afecta a la sociedad. Una expresión es Google. El buscador de Internet, cuya tarea es nada menos que organizar la información del mundo, quele permite al individuo asumir el control de su propio mundo. El individuo se ve facultado para buscar y encontrar información que refleje sus preferencias personales y pueda actuar. El acceso personal a las noticias y la información ya no está determinado por instituciones poderosas con autoridad o riqueza para dominar la difusión. Otra expresión son los blogs o bitácoras. Estos diarios personales en línea electrónica crean y conectan a individuos y sus ideas a través del mundo. Sitios como Global Voices [http://www.globalvoicesonline.org] agregan artículos y perspectivas de la gente común y corriente: que son narradores ciudadanos con voces auténticas en circunstancias y culturas únicas. Su poder es tan atractivo que se han creado sitios de Internet como http://www.technorati.com para rastrear a más de 25 millones de blogs, alrededor de una cuarta parte de los E-diarios (diarios electrónicos) en la blogósfera. Una tercera expresión es el surgimiento de los canales internacionales de satélite. La democratización de los medios ha abierto las ondas radiofónicas y de televisión a culturas de todas partes. Usando tecnología digital de bajo costo y distribución por satélite, más de 70 canales internacionales cruzan las fronteras para llegar a los confines del planeta con toda clase de puntos de vista. La BBC, financiada por el gobierno, ha creado una nueva clase de imperio británico, con centenares de canales y sitios de Internet, con un alcance de 100 millones de personas en todo el mundo, traducidos a 43 idiomas. Al-Jazeera defiende la libertad de prensa e influye en el pensamiento árabe a través de una región turbulenta y volátil. Al-Jazeera trata de expandir su influencia a fines de 2006 con el lanzamiento de una cadena en inglés de 24 horas al día. "Nosotros los Medios" también aprovecha la ubicuidad de los dispositivos de prensa personales, estimulando la conexión de prensa más poderosa que se conoce: el relato de boca en boca. A fines de 2005 más de 2.000 millones de personas - casi una tercera parte de la población mundial - tenía teléfono celular. Casi 800 millones de teléfonos celulares se venden cada año en todo el mundo. Se estima que para 2008 unos 600 millones de personas podrán registrar eventos con cámaras digitales modernas, en muchos casos como parte de sus teléfonos celulares. Estos artefactos crear una "generación de contenido global" que tiene el poder sin precedentes de crear, producir, compartir y participar en la vida a medida que esta ocurre. Las redes mundiales permiten a la gente publicar noticias, pensamientos, ideas e imágenes en todas partes, en cualquier momento. Lo que surge es la expresión más poderosa de "Nosotros los Medios": la participación. Todos son parte de la historia. Todos ejercen influencia. "Nosotros los Medios" está marcada por la relación cambiante entre las instituciones tradicionales. "Nosotros los Medios" es un proceso emergente, de abajo hacia arriba, en el cual poca o ninguna supervisión editorial u organización formal del trabajo periodístico determina las decisiones del personal. En cambio, es el resultado de muchas conversaciones simultáneas y distribuidas que florecen o se atrofian rápidamente en la red social de la web. El acto de un ciudadano o de un grupo de ciudadanos, al desempeñar un papel en el proceso de recolectar, reportar, analizar y diseminar noticias e información rivaliza con las instituciones editoriales y con los periodistas que trabajan para ellas. Pero la intención podría ser la misma: dar información independiente, de confianza, precisa, amplia y relevante que exige la democracia. "Nosotros los Medios", que antes se hallaba en los márgenes del periodismo tradicional, ha llegado a ser un fenómeno que no se puede ignorar. Comunidades, empresas, organismos del gobierno, comentaristas, periodistas independientes, columnistas, escuelas de periodismo y, sí, incluso organizaciones noticiosas, participan en el acontecimiento. Han brotado proyectos que ya ocupan un lugar entre los medios dominantes. Se derivan de la sorprendente experiencia llamada Oh My News [http://english.ohmynews.com/] en Corea del Sur, que congrega a decenas de miles de reporteros ciudadanos en una nación adepta a la tecnología, en la que con frecuencia un solo tema domina el debate político. Tres años después del lanzamiento del proyecto a Oh My News se le acredita haber derribado un gobierno y debilitado el poder de los magnates de la prensa coreana. La venerable profesión del periodismo se encuentra en un momento raro de su historia, cuando por primera vez su hegemonía como portera de las noticias está amenazada por la nueva tecnología, los nuevos competidores y por el público al cual sirve. Las tendencias han despertado considerable debate sobre los principales valores del periodismo. Claramente el periodismo está en proceso de redefinirse a sí mismo, ajustándose a las fuerzas perturbadoras. En el foco del debate están las cuestiones críticas de control, credibilidad y lucro. ¿Puede cada ciudadano ser un reportero? Muchos periodistas tradicionales desdeñan a los periodistas participativos, particularmente a los blogers, describiéndolos como aficionados interesados en sí mismos y sin preparación que no suscriben a las normas institucionales de verificar los hechos, tener imparcialidad, equilibrio y objetividad. Por su parte, muchos blogers consideran a la prensa dominante como un club arrogante y exclusivo que coloca su versión del interés propio y supervivencia económica por encima de la responsabilidad social de una prensa libre. La que la mayoría de los periodistas tradicionales no comprenden es que, a pesar de la falta de destreza o de preparación periodística de un participante, la propia Internet funciona como mecanismo de corrección. La diferencia está en que el criterio editorial se aplica en los bordes, con frecuencia después del hecho, y no por adelantado. En este ecosistema de información los ciudadanos dependen unos de otros para informar, distribuir y corregir una noticia a medida que se desarrolla. La noticia ya no está limitada por plazos u horarios de distribución. En cambio es orgánica, surge en espiral a través de formas múltiples de prensa, cambiando a medida que se desarrolla. La noticia no pertenece a nadie con excepción del público. La fluidez de este método pone más énfasis en publicar la información que en filtrarla. Las conversaciones ocurren en la comunidad a la vista de todos. En contraste, las organizaciones noticiosas tradicionales están armadas para filtrar la información antes de que se publique. Los editores y reporteros colaboran, pero los debates no están abiertos al escrutinio o la participación del público. Las diferencias más obvias entre el periodismo participativo y el periodismo tradicional son las estructuras y las organizaciones que los producen. La prensa tradicional está formada por organizaciones jerárquicas creadas para el comercio. Sus modelos de negocio se concentran en ganancias derivadas de la publicidad. Valoran una organización de trabajo rigurosa, el lucro y la integridad. El periodismo participativo es creado por comunidades intercomunicadas que valoran la conversación, la colaboración y la igualdad por encima del lucro. El periodismo participativo no muestra evidencia de necesitar un periodista entrenado de manera clásica para que sea mediador o facilitador. Muchos weblogs, foros y comunidades en línea electrónica funcionan bien sin ellos. Algunos consideran la irrupción de los medios digitales como una perturbación al consumo de información y a los patrones de distribución tradicionales, como poco más que una sacudón económico que provoca confusión en las compañías periodísticas y crea nuevas oportunidades de negocios para la próxima generación de gigantes de las comunicaciones. En este escenario, compañías como Google, MSN y Yahoo! desplazan a los diarios locales, la televisión, la radio y las revistas como los porteros dominantes de nuestras experiencias de prensa. Pero la noción del dominio es obsoleta en la sociedad conectada. Los individuos ejercen un poder sin precedente sobre cómo y cuando tener acceso a la información y con quienes compartirla. En este sentido, la prensa digital es profundamente perturbadora de los intereses de cualquier institución que funcione sobre la premisa del poder y el control. Lo que sabemos, la información a la que podemos tener acceso, antes dependía de dónde vivíamos. En la sociedad conectada de los nómades globales, nuestro capital social puede expandirse a través de vastas redes personales que abarcan todo el mundo. "Nosotros los Medios" es una fuerza que pronto excederá la influencia de las instituciones que controlan las noticias y la información. Sugiere que la voz - la expresión cultural auténtica del individuo - resurge por el entramado de nuestros medios de comunicación.
Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista o las políticas del gobierno de Estados Unidos.
|
||||