C U E S T I O N   E S   M U N D I A L E S   El Cambio Climático Las Opciones LA FUNCION DE LA EFICIENCIA ENERGETICA EN ESTADOS UNIDOS
Por Dan Reicher
D
urante las negociaciones del tratado sobre el clima celebradas
en Kioto, en diciembre pasado, las partes de la Convención Marco
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático llegaron a un
acuerdo sobre un protocolo histórico para reducir las emisiones
de los gases del efecto de invernadero. Entre otras medidas, el
protocolo requiere que se proteja el medio ambiente mundial
mejorando la manera en que se producen y consumen los recursos
energéticos.
Este es un estudio de cómo Estados Unidos adelanta las
tecnologías de eficiencia energética y energía renovable, y cómo
estos esfuerzos reducirán las emisiones de gases del efecto de
invernadero en Estados Unidos.
Un estudio reciente realizado por cinco laboratorios nacionales
para el Departamento de Asuntos Energéticos de Estados Unidos,
titulado "Interlaboratory Working Group, Scenarios of U.S. Carbon
Reductions: Potential Impacts of Energy-Efficient and Low-Carbon
Technologies by 2010 and Beyond" (Grupo de Trabajo
Interlaboratorios, Escenarios Hipotéticos de Reducciones de
Carbono en Estados Unidos: Efectos Potenciales de Tecnologías de
Eficiencia Energética y Bajo Carbono para el Año 2010 y Después)
-- obtenible en www.ornl.gov/ORNL/Energy -- señala que existen
grandes oportunidades de reducir las emisiones de gases del
efecto de invernadero si se mejora la eficiencia energética y se
aumenta el aprovechamiento de las fuentes de energía renovable.
La producción y utilización de energía son la principal fuente
antropógena de las emisiones de gases del efecto de invernadero,
particularmente el bióxido de carbono.
La eficiencia energética reduce la energía requerida para
producir una determinada unidad de bienes o servicios en los
sectores del transporte, los edificios y las industrias,
reduciendo con ello las emisiones de bióxido de carbono. Las
fuentes de energía renovable, como el viento, las células
fotovoltaicas, la energía termosolar, la energía geotérmica, la
fuerza hidroeléctrica y la biomasa proveen energía limpia sin
tener que depender de fuentes más tradicionales, como el carbón y
el petróleo, que descargan grandes cantidades de bióxido de
carbono cuando se los utiliza como combustible.
El estudio de los laboratorios nacionales revela que los ahorros
en energía y los beneficios ambientales derivados de la
aplicación de tecnologías de eficiencia energética y de adelantar
la energía renovable, pueden reducir en forma significativa el
costo de alcanzar los objetivos expuestos en el acuerdo de Kioto.
Estabilizar en Estados Unidos, para el año 2010, las emisiones de
gases del efecto de invernadero a los niveles de 1990 requerirá,
entre otras medidas, una reducción media de cerca de 500 millones
de toneladas métricas de emisiones de carbono por año,
provenientes mayormente de la producción y utilización de energía
en los sectores del transporte, los edificios y las industrias de
la economía norteamericana.
Estas reducciones requieren una serie de políticas energéticas
nacionales severas. Incentivos tributarios y sistemas de
compraventa de permisos de emisiones de carbono pueden alentar al
sector privado a adoptar medidas para reducir los gases del
efecto de invernadero. Según el sistema de compraventa de
permisos de emisiones, los países o las compañías pueden comprar
permisos de emisiones menos costosos a países o compañías que
poseen más permisos que los que necesitan (por haber cumplido con
creces sus objetivos). Este planteamiento de libre mercado,
iniciado en Estados Unidos con el fin de reducir las emisiones de
óxido de azufre, provee la flexibilidad que le permite al mercado
alcanzar los medios más económicos de reducir las emisiones.
Sin embargo, para ser efectiva, la política energética
norteamericana tiene que proveer investigación y desarrollo
acelerados, así como la aplicación de tecnologías que aumenten la
eficiencia energética o que hagan uso de recursos renovables. Al
disponer de una gama de opciones e incentivos tecnológicos, los
mercados serán más capaces de actuar en forma flexible y
eficiente para hallar medios menos costosos de enfrentar el reto
del cambio climático.
Con ese fin, el presidente Clinton ha propuesto un nuevo programa
de recortes tributarios e investigación y desarrollo orientado a
reducir las emisiones de gases del efecto de invernadero. Tres
mil seiscientos millones de dólares en créditos tributarios,
durante un período de cinco años, servirán de incentivo para la
compra de automóviles, viviendas y equipos domésticos dotados de
eficiencia energética, para la instalación de sistemas solares en
techos y sistemas combinados de calor y energía, así como para la
producción de energía eólica y de biomasa. Un financiamiento
adicional de 2.700 millones de dólares se aplicará durante cinco
años al desarrollo de tecnologías energéticas avanzadas, en
aplicaciones que beneficiarán a los sectores de servicios
públicos, industriales, edificios, transporte y federales de la
economía.
TECNOLOGIAS DE SERVICIOS PUBLICOS
Para el sector de la generación de energía eléctrica en Estados
Unidos, el estudio de los laboratorios nacionales estimó que para
el año 2010 se podrá reducir las emisiones de carbono hasta en
186 millones de toneladas métricas anuales. La preocupación
respecto a las emisiones de carbono probablemente conducirá a un
uso creciente de energía eólica, a la combustión combinada de
carbón y biomasa en las plantas de generación de electricidad, a
una mayor eficiencia de las plantas generadoras, a la extensión
de la vida útil de las plantas de energía nuclear y a la
expansión de la energía hidroeléctrica.
Las empresas de servicios públicos podrán considerar que es
económicamente eficiente reemplazar en algunas plantas el carbón
con el gas natural, cerrar plantas más antiguas que queman
carbón, construir plantas nuevas a turbina y ciclos combinados, y
aumentar la eficiencia de las plantas que queman gas. Sin
embargo, para lograr reducciones significativas en las emisiones
de carbono de las empresas de servicios públicos, el gobierno de
Estados Unidos, entre otras medidas, también tiene que expandir
la investigación y el desarrollo de recursos energéticos
renovables y las tecnologías avanzadas de combustibles fósiles.
Se espera que la reestructuración del mercado de la energía
eléctrica en Estados Unidos producirá beneficios ambientales
significativos mediante mecanismos del mercado y políticas que
promuevan la inversión en eficiencia energética y energía
renovable. El plan de reestructuración recientemente anunciado
por la administración Clinton propone la creación de una norma de
cartera renovable y un fondo de beneficio público.
La norma de cartera renovable garantiza que se desarrollará en
Estados Unidos un nivel mínimo de generación renovable adicional
al exigirse que los vendedores de electricidad cubran un
porcentaje de sus ventas de energía eléctrica con la generación
eléctrica lograda con tecnologías renovables no hidroeléctricas,
como la energía eólica, solar, de biomasa o geotérmica. El fondo
de beneficio público creará 3.000 millones de dólares anuales
para proveer financiamiento pareado de ayuda al sector de
ingresos bajos, programas de eficiencia energética, educación de
los consumidores y desarrollo y demostración de tecnologías en
surgimiento, especialmente las de energía renovable.
Como parte de su programa de incentivos tributarios, la
administración también ha propuesto una prórroga del crédito
tributario de 1,5 centavos por kilovatio hora para la generación
de electricidad mediante sistemas eólicos y biomasa de "circuito
cerrado", un crédito de invesión de 10 por ciento para ciertos
sistemas de calor y energía combinados, un crédito tributario de
15 por ciento para la compra de equipo solar en techos, y más
fondos para investigación y desarrollo de tecnologías de
servicios públicos que reduzcan las emisiones de carbono.
TECNOLOGIAS INDUSTRIALES
El sector industrial de Estados Unidos puede contribuir con la
reducción estimada de 55 a 95 millones de toneladas métricas de
emisiones de carbono para el año 2010 (entre un 10 y un 17 por
ciento de las emisiones industriales previstas para ese año).
Los programas actuales del Departamento de Asuntos Energéticos de
Estados Unidos para aumentar la eficiencia energética industrial
se concentran en las industrias de consumo energético más intenso
del país, es decir, los productos forestales y de papel,
productos químicos, aluminio, acero, fundición de metales y
vidrio, los que en conjunto representan más de un 80 por ciento
de todas las emisiones de carbono causadas por la industria
manufacturera norteamericana. Estas industrias han colaborado
con el departamento para desarrollar y poner en práctica planes
detallados de investigación, desarrollo y aplicación de
tecnologías industriales. Estos esfuerzos se complementan con la
investigación y el desarrollo respaldados por el gobierno de
Estados Unidos, en tecnologías que aumenten la productividad
energética industrial, como sistemas avanzados de turbinas,
sensores y controles, materiales avanzados y sistemas combinados
de calor y energía para la generación de electricidad. Los
sistemas combinados de calor y energía, por ejemplo, aprovechan
de 80 a 90 por ciento de la eficiencia obtenible al utilizar el
calor residual de los procesos industriales. Estos adelantos
aumentarán la productividad de la industria norteamericana y al
mismo tiempo evitarán la contaminación.
TECNOLOGIAS PARA EDIFICIOS
Para el año 2010 se podrá reducir las emisiones de carbono en 25
a 60 millones de toneladas métricas mediante una mayor eficiencia
y con el uso de energía renovable en los edificios. Al colaborar
durante las dos décadas pasadas con fabricantes, laboratorios
nacionales y urbanizadores residenciales, el gobierno de Estados
Unidos ha ayudado a aumentar la eficiencia de muchos aparatos
domésticos, equipos de construcción y diseños de edificación.
Cinco de esas innovaciones realizadas por el Departamento de
Asuntos Energéticos (entre ellas ventanas de bajas emisiones,
compresores de refrigeradores eficientes, y bobinas de inducción
electrónicas para la iluminación) han resultado para los
consumidores norteamericanos en ahorros de energía de más de
28.000 millones de dólares desde 1978. La reducción de las
emisiones de carbono en el sector de los edificios requerirá una
mayor participación del mercado para estas innovaciones
tecnológicas y otras más nuevas. También se necesitará aumentar
la eficiencia energética en los edificios nuevos y existentes.
El Departamento de Asuntos Energéticos y la Agencia de Protección
Ambiental cooperan en el Programa de Energía Star con el fin de
alentar a los fabricantes y vendedores minoristas a que etiqueten
voluntariamente los aparatos y equipos con eficiencia energética,
como computadoras y refrigeradores. El programa se está
extendiendo a ventanas, máquinas lavarropas, televisores y otros
productos con eficiencia energética. Sistemas avanzados de
iluminación, así como sistemas inteligentes para vigilar y
controlar el funcionamiento de edificios comerciales,
revestimientos reflectivos en los techos y sistemas integrados de
equipos y aparatos en los edificios, también contribuirán a
reducir las emisiones. Las recientes propuestas de la
administración Clinton incluyen un nuevo crédito tributario de 20
por ciento para la compra de equipo con eficiencia energética
para edificios, un crédito tributario de 2.000 dólares para la
compra de una nueva residencia con eficiencia energética y un
aumento de los fondos para la investigación y desarrollo de
tecnologías para edificios.
TECNOLOGIAS DE TRANSPORTE
El nivel futuro de las emisiones de carbono en el sector del
transporte dependerá grandemente de si los norteamericanos
continuarán aumentando el peso y la potencia de los vehículos que
conducen, así como las distancias que recorren. El gobierno de
Estados Unidos colabora con los fabricantes de automóviles para
desarrollar una nueva generación de vehículos que tendrá tres
veces la eficiencia energética de los sedanes de hoy, sin
pérdidas en tamaño, seguridad, comodidad o costo. Además, el
Departamento de Asuntos Energéticos colabora con los fabricantes
en el desarrollo de motores y combustibles avanzados, menos
contaminantes y más eficientes, entre ellos los diesel, que se
puedan utilizar tanto en camiones como en los vehículos
utilitarios deportivos cada vez más populares. La investigación
y el desarrollo de células de combustible, con el respaldo del
departamento, muestran ser muy prometedores en cuanto a aumentar
drásticamente la eficiencia de los vehículos y a reducir sus
emisiones.
Las tecnologías de transporte que aumentan la eficiencia del
combustible e incorporan tecnologías de bajo carbono pueden
reducir las emisiones de carbono en 90 a 105 millones de
toneladas métricas para el año 2010, con un 15 por ciento de
ahorro en el consumo de energía previsto para el transporte.
Estos ahorros ocurrirán si para el año 2010 la economía de
combustible media de los automóviles nuevos es de 38 a 43 millas
por galón, si la economía de combustible de los camiones pesados
es de 10 millas por galón, y si el etanol de los residuos
agrícolas y forestales utilizado como componente de la mezcla
alcanza una participación de tres a cinco por ciento del mercado.
La administración Clinton ha propuesto un esfuerzo
sustancialmente expandido en la investigación y desarrollo de las
tecnologías automotoras avanzadas, así como incentivos
tributarios para la compra de vehículos de alta eficiencia.
ADMINISTRACION DE LOS RECURSOS ENERGETICOS FEDERALES
El gobierno norteamericano, en su capacidad de usuario más grande
de energía de los Estados Unidos, gasta aproximadamente 8.000
millones de dólares anuales en la energía necesaria para operar
sus instalaciones, vehículos y equipo industrial. El liderazgo
del gobierno estadounidense en el desarrollo de la pericia
técnica, las prácticas de adquisición y los mecanismos de
financiamiento para aumentar la eficiencia de sus instalaciones
federales contribuye a la meta nacional de reducir las emisiones
de carbono. El establecimiento de contratos regionales,
modernizados, de desempeño en el ahorro de recursos energéticos,
permite a las agencias federales aumentar su eficiencia
energética mediante mecanismos de inversión del sector privado.
Con la utilización de estos mecanismos, conocidos como Contratos
de Desempeño en el Ahorro de Energía, las firmas del sector
privado proveen la instalación inicial de mejoras con eficiencia
energética en las instalaciones federales. Estas firmas y el
gobierno federal comparten entonces los ahorros futuros en el
costo de la energía en estas instalaciones. Estos esfuerzos para
reducir el consumo de energía en las instalaciones federales
tienen el potencial de ahorrar más de cuatro millones de
toneladas métricas de emisiones de carbono para el año 2010.
Los objetivos para la reducción de las emisiones de carbono
establecidos en Kioto representan un reto mayor y una oportunidad
extraordinaria. Las tecnologías de eficiencia energética y
energía renovable tienen el potencial para extensas aplicaciones
y pueden facilitar grandemente el logro, a un costo razonable, de
las metas de Kioto, manteniendo o mejorando al mismo tiempo los
servicios energéticos. Igual que en el pasado, la innovación
tecnológica puede producir importantes ventajas económicas, al
ser la producción y el consumo energético más eficientes, más
productivos y más limpios. Al utilizar tecnologías avanzadas de
eficiencia energética y energía renovable, los norteamericanos no
tendrán que acortar sus viajes, bajar sus termostatos, o reducir
su producción manufacturera para cumplir con los objetivos
estadounidenses de reducción de las emisiones de carbono.
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