C U E S T I O N   E S   M U N D I A L E S El Cambio Climático Las Opciones EL IMPACTO ECONOMICO DE KIOTO
Por Jenet Yellen
(Extractos de las declaraciones formuladas el 4 de marzo de 1998
ante la Comisión de Comercio de la Cámara de Representantes de
Estados Unidos)
A fin de
evaluar el probable impacto económico neto del Protocolo
de Kioto, aparte de los beneficios de la mitigación misma del
cambio climático, hemos recurrido a una serie de instrumentos
para
calcular los diversos costos posibles y los beneficios que no son
climáticos de la política de la administración para la reducción
de
emisiones.
Yendo a los resultados de entrada, nuestra conclusión es la
siguiente: los costos netos de nuestra política de reducción de
emisiones probablemente serán pequeños, suponiendo que esas
reducciones se emprendan de una manera eficiente, y aseguramos
con
éxito una participación significativa de los países en desarrollo
así como una compraventa internacional de emisiones eficaz y el
Mecanismo del Desarrollo Limpio (MDL) en negociaciones futuras.
Hasta ahora no se ha establecido modelo alguno que sepamos para
analizar las implicaciones del Protocolo de Kioto, puesto que
este
acuerdo tiene sólo unos pocos meses y no ha sido terminado. En
particular, no se está diseñando actualmente un modelo para
calcular el tratamiento de Kioto a los reductores de carbono
(como
los bosques que pueden absorber carbono de la atmósfera), o a los
seis gases con efecto de invernadero.
Nuestro razonamiento se ha fundado, sin embargo, en simulaciones
conducidas con el Modelo de Segunda Generación (SGM) de los
Laboratorios Battelle, uno de los modelos principales en el
campo.
El SGM es uno de los modelos en mejor posición para analizar el
papel de la compraventa internacional de permisos de emisión, al
cual consideramos un elemento crítico del Tratado de Kioto.
Sin embargo, el SGM no abarca los seis gases incluidos en el
Protocolo de Kioto ni incluye un papel para los reductores de
carbono. Hemos usado el modelo SGM como una contribución en
nuestra evaluación del tratado de Kioto, pero hemos tratado de
complementar sus resultados con análisis adicional para tener en
cuenta características especiales del acuerdo como la inclusión
de
seis gases, un posible arreglo de compraventa de permisos que
pudiera incluir un subconjunto de los países desarrollados del
Anexo I, y el Mecanismo del Desarrollo Limpio.
EVALUACION DE LOS COSTOS POTENCIALES DE LA REDUCCION DE
EMISIONES
Los costos de reducir las emisiones pueden ser mucho menores si
se
usan mecanismos flexibles, basados en el mercado. Nuestro
análisis
económico destacó la importancia de esos mecanismos flexibles,
basados en el mercado, y por lo tanto están reflejados, a
insistencia del presidente, en el Protocolo de Kioto y en nuestra
estrategia diplomática actual.
Dentro del Protocolo de Kioto, esto significa una insistencia en
la
compraventa internacional de permisos, puesta en práctica
conjunta,
el Mecanismo del Desarrollo Limpio y, últimamente, una
participación significativa de los países en desarrollo. En el
orden nacional, esto significa que nosotros llevamos a la
práctica
toda reducción de emisiones por medio de un sistema basado en el
mercado de permisos de emisión canjeables, lo cual asegura que
logramos reducciones donde serán menos costosas. Pero esto
también
significa tomar medidas serias y responsables a corto plazo para
prepararnos a cumplir nuestras obligaciones a largo plazo.
La primera de esas medidas es la inclusión en el presupuesto de
este año de un enérgico programa de 6.300 millones de dólares en
reducciones impositivas e inversiones en investigación y
desarrollo. La meta es estimular el desarrollo de nuevas
tecnologías de ahorro de energía y reducción de carbono y alentar
la diseminación de las que ya existen.
Un segundo paso responsable comprende consultas con cada
industria
para preparar planes de reducción de emisiones en sectores
industriales clave. La administración trabajará en sociedad con
la
industria para identificar las maneras en las cuales el gobierno
federal podría eliminar obstáculos reglamentarios que desalienten
la eficiencia energética. Además, el Departamento de Energía
encabezará una campaña general para mejorar la eficiencia
energética de las propias operaciones y compras del gobierno
federal.
La tercera medida es la promoción de un proyecto de ley de
reestructuración del sector electricidad que sea ambientalmente
responsable, y que ha sido identificado por el presidente como
parte de su programa nacional de cambio climático. Un sector de
la
electricidad liberado de las reglamentaciones gubernamentales
será
un sector de la electricidad más eficiente. Los costos al
consumidor caerán.
Además, los incentivos más fuertes para mejorar la eficiencia de
la
generación de electricidad en conjunto con provisiones apropiadas
basadas en el mercado podrían lograr reducciones modestas de las
emisiones. Un estimado general razonable de la contribución de
la
reestructuración del sector federal de la electricidad al resto
del
programa del presidente para el cambio climático es que podría
hacer progresos adicionales hacia las mismas metas de reducción
de
emisiones con un ahorro de costos de alrededor de 20.000 millones
de dólares anuales. Estas medidas deberían tomarse
independientemente del acuerdo de Kioto, debido a que son
sensatas
en términos de eficiencia energética.
REDUCCION DE COSTOS ESTIMADAS DE LAS COMPRAVENTAS DEL ANEXO
I
En la terminología del tratado, el "Anexo I" es el conjunto de
países que han acordado asumir limitaciones obligatorias de
emisiones de gases del efecto de invernadero. Incluso sin la
participación significativa de los países en desarrollo --la cual
ha sido calificada por el presidente de esencial antes de que se
someta el tratado para su ratificación-- podrían reducirse los
costos sustancialmente mediante la compraventa de permisos de
emisión entre los países del Anexo I.
Para dar una indicación de las posibles mejoras de eficiencia,
Rusia y Ucrania consumen seis veces más energía que Estados
Unidos
por dolar de producción. Esas grandes diferencias de eficiencia
energética sugieren que la adopción de tecnología estadounidense
existente rendiría reducciones muy grandes de emisiones en esos
países.
Estimados derivados del modelo SGM confirman que la compraventa
de
permisos de emisión entre los países del Anexo I podría reducir
el
costo de Estados Unidos de lograr sus metas de emisiones entre
2008
y 2012 en alrededor de la mitad con respecto a situaciones en las
que no haya a compraventa. Este concepto de costos está dirigido
a obtener costos agregados de recursos para Estados Unidos,
incluso
el costo para empresas nacionales de comprar permisos de emisión
de
otros países donde las reducciones de emisiones podrían ser más
baratas que en Estados Unidos.
Aunque estos estimados reflejan una compraventa internacional
idealizada en mercados eficientes, la conclusión general es
clara.
La espectacular reducción de costos que hace potencialmente
posible
la compraventa de permisos de emisión de los países del Anexo I
en
el modelo SGM --lo que reduce los costos involucrados a la
mitad--
destaca la razón por la cual el presidente insistió en que la
compraventa internacional fuera parte del Protocolo de Kioto; y
por
qué su obtención por nuestros negociadores en Kioto fue un logro
importante.
REDUCCION DE COSTOS ESTIMADA RESULTANTE DE LA COMPRAVENTA CON
LOS
PAISES DE LA "SOMBRILLA"
Una posibilidad que surgió en Kioto, que no había sido prevista
por
ninguno de nosotros, fue la idea desarrollada por la delegación
estadounidense de que Estados Unidos podría emprender la
compraventa con un subconjunto de países del Anexo I llamado la
"sombrilla".
Los países que han expresado interés en la sombrilla incluyen a
Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelandia y Rusia, con
fuertes indicaciones de interés de algunos otros. Este
subconjunto
de países del Anexo I comparte un interés común en promover
mecanismos basados en el mercado, específicamente reglas
plenamente
flexibles para la compraventainternacional de permisos de
emisiones.
Es todavía demasiado pronto para declarar la forma precisa que
tomará la sombrilla. Pero podemos vislumbrar una cantidad de
beneficios potenciales. La sombrilla, por ejemplo, podría
reducir
grandemente los costos para Estados Unidos. Los resultados que
hemos derivado de varias simulaciones del modelo SGM de
compraventa
internacional eficiente sugieren que, con respecto a una
situación
en la que no hay compraventa alguna, la sombrilla puede reducir
los
costos estimados entre el 60 y el 73 por ciento, dependiendo si
los
antiguos países del Pacto de Varsovia se incluyen en la
sombrilla.
REDUCCION DE COSTOS ESTIMADA DE LA PARTICIPACION DE PAISES EN
DESARROLLO
Las ganancias potenciales sustanciales de la participación
significativa de países en desarrollo se destacan por los
beneficios importantes que probablemente devengarán del papel
limitado que los países en desarrollo ya han acordado a través
del
Mecanismo del Desarrollo Limpio, el cual ha sido modelado
conforme
al concepto estadounidense de puesta en práctica conjunta.
No se puede esperar, en términos realistas, que el MDL rinda
todas
las ganancias resultantes de los objetivos obligatorios para los
países en desarrollo, pero podría reducir costos en alrededor de
otro 20 al 23 por ciento de los menores costos que resultarán de
la
compraventa entre los países del Anexo I.
Otra posibilidad es que persuadamos a algunos de los países en
desarrollo claves, que son los más grandes emisores, de que se
comprometan a alcanzar los objetivos, y nos permitan comprarles a
ellos los permisos de reducción de misiones. Las simulaciones
con
el modelo SGM sugieren que la plena participación por parte de
países que no se encuentran en el Anexo I podría reducir
aproximadamente en un 55 por ciento los costos ya reducidos que
resultan de la compraventa entre países del Anexo I.
El costo actual de la reducción dependerá de la extensión de la
participación de los países en desarrollo que finalmente se
consiga, así como de la eficacia de los arreglos de compraventa
internacional de permisos. Cuantos más países en desarrollo
participen en objetivos obligatorios modestos y en la compraventa
en los mercados de permisos internacionales, menores serán los
costos.
TENER EN CUENTA LOS SUMIDEROS DE CARBONO
La discusión previa hizo hincapié en la importancia de los
acuerdos
de compraventa de permisos y en el MDL. Al llegar a una
evaluación
económica general, es importante también tener en cuenta el papel
potencial de los sumideros del carbono. Nuevamente, la
delegación
de Estados Unidos obtuvo un concepto novel: que las actividades
de
absorción de carbono llamadas sumideros se pueden usar para
contrarrestar las emisiones.
Los arreglos sobre sumideros de carbono en el Protocolo de Kioto
han recibido menos atención de la que merecen. El protocolo
especifica que la eliminación de bióxido de carbono (CO2)
mediante
los sumideros debe computarse en lo que toca al logro de la meta.
El protocolo cuenta los efectos netos de emisiones de tres
actividades reductoras: aforestación, reforestación y
deforestación.
Los estimados muy preliminares de las implicaciones para Estados
Unidos de la cláusula de Kioto sobre los sumideros indican que
podrían comprender una porción importante de las reducciones de
emisiones requeridas. Más aún, la disminución del 10 por ciento,
por ejemplo, de la reducción de las emisiones requeridas
probablemente resultaría en reducciones de costos mayores que el
10
por ciento.
SINTESIS
Suponiendo que se establezcan mecanismos eficaces de compraventa
internacional de permisos, implementación conjunta, y el
Mecanismo
del Desarrollo Limpio, y suponiendo también que Estados Unidos
consigue significativa participación de los países en desarrollo,
nuestra evaluación general es que el costo económico para Estados
Unidos de lograr las metas y plazos especificados en el Protocolo
de Kioto será modesto.
Vale la pena hacer hincapié en que los resultados de otros
modelos
que reflejan los detalles del Protocolo de Kioto son congruentes
con nuestra conclusión. En el supuesto de que haya compraventa
dentro de la sombrilla o dentro del Anexo I, y se pongan en
práctica el MDL y la compraventa de permisos con los países en
desarrollo, los estimados derivados del uso del modelo SGM
sugieren
que el costo neto de recursos energéticos para lograr las metas
de
Kioto para la reducción de emisiones podría llegar a entre 7.000
y
12.000 millones de dólares por año en el período de 2008 a 2012.
Esto implica que los costos generales, excluyendo no sólo los
beneficios climáticos y no climáticos, sino también factores de
moderación de costos como los sumideros de carbono y las
ganancias
de las iniciativas del presidente para reestructurar el sector de
la electricidad y el cambio climático, llegarían a
aproximadamente
una décima del uno por ciento del producto interno bruto estimado
para 2010.
Una medida más tangible de los costos son los efectos estimados
en
los precios de la energía. Excluyendo el impacto de la
reestructuración del sector electricidad y los beneficios
secundarios de la moderación y mejor administración de bosques,
el
estimado basado en el SGM, correspondiente al estimado del costo
bruto de la energía citado anteriormente, es un precio de
reducción
de emisiones de 14 a 23 dólares por equivalente de una tonelada
de
carbono. Esto se traduce en un aumento de entre el 3 y el 5 por
ciento en los precios de la energía entre 2008 y 2012, a nivel de
residencias familiares; un aumento en el precio de los
combustibles
fósiles de alrededor del 5 al 9 por ciento; aumentos en el precio
del gas natural del 3 al 5 por ciento; aumentos del 3 al 4 por
ciento en el precio de la gasolina (de alrededor de 4 a 6
centavos
de dólar por galón o 1 a 1,5 centavo de dólar por litro), y
aumentos en los precios de la electricidad del 3 al 4 por ciento.
Este aumento de los precios de la energía a nivel familiar haría
subir la cuenta de electricidad de la familia promedio en 10 años
entre 70 y 110 dólares por año, aunque esas predicciones podrían
pasar desapercibidas debido a que serían pequeñas en relación con
los cambios típicos de los precios de la energía, y a que se
verían
contrarrestadas casi completamente por las bajas en los precios
de
la electricidad causada por la reestructuración federal del
sector
electricidad.
En particular, este aumento de los precios de la energía es
pequeño
con relación con los cambios reales experimentados año a año por
los consumidores estadounidenses desde 1960. Esos cambios
anuales
llegaron a un promedio del 3 al 8 por ciento. Además, para el
período de 2008 a 2012, se estima que la declinación anticipada
del
10 por ciento en los precios de la electricidad debido a la
reestructuración que forma parte de nuestro programa del cambio
climático, conducirá a reducciones de gastos de alrededor de 90
dólares anuales para la familia promedio.
EFECTOS EN LA INDUSTRIA DE ESTADOS UNIDOS
Algunos han expresado temores de que el Protocolo de Kioto podría
afectar adversamente la posición competitiva de la industria
estadounidense. La evaluación de cómo el Protocolo de Kioto
podría
afectar la competitividad de unas pocas industrias manufactureras
específicas --especialmente las que hacen uso intenso de energía,
como las del aluminio y los productos químicos--, es compleja.
Pero para brindar alguna perspectiva en esta cuestión,
consideremos
los hechos siguientes. Primero, en promedio, la energía
constituye
solamente el 2,2 por ciento del costo total de la industria
estadounidense.
Segundo, los precios de la energía ya varían considerablemente
entre los países. Según el Sumario Estadístico de 1997, por
ejemplo, en 1997 la gasolina de más alto octanaje costaba 1,28
dólares por galón (32 centavos por litro) en Estados Unidos pero
sólo 8 centavos por galón (2 centavos por litro) en Venezuela.
Los
precios de la electricidad también varían significativamente: en
Estados Unidos eran de 5 centavos por kilovatio hora en 1995, una
fracción de los 13 centavos por kilovatio hora que costaban en
Suiza. No obstante, la industria estadounidense no traslada en
masa a Venezuela ni la industria suiza viene a Estados Unidos.
Tercero, aproximadamente las dos terceras partes de todas las
emisiones no provienen del sector de las manufacturas, sino de
los
sectores del transporte y de los edificios, que por su misma
naturaleza tropiezan con severas limitaciones para mudarse a
otros
países. Por lo tanto creemos que necesitamos la participación de
los países en desarrollo porque el problema del cambio climático
es
mundial y son esenciales las soluciones que sean eficaces en
relación con los costos para evitar afectos adversos en la
competitividad.
CONCLUSION
Para terminar, el Protocolo de Kioto y el enfoque general del
presidente con respecto al cambio climático reflejan la
perspectiva
del análisis económico. El Protocolo de Kioto incluye
provisiones
claves sobre compraventa internacional de permisos de emisión y
proyectos de desarrollo limpio.
El enfoque del presidente se asienta en incentivos del mercado,
primero, con un sistema de reducciones de impuestos e inversiones
en investigación y desarrollo, y más tarde en un sistema basado
en
el mercado de compraventa de permisos para asegurar que logremos
nuestros objetivos tan eficientemente como sea posible.
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