C U E S T I O N   E S   M U N D I A L E S El Cambio Climático Las Opciones DOS COMPAÑÍAS A LA VANGUARDIA EN LA COMPRAVENTA DE PERMISOS DE EMISION
Por Martin Smith y Gord Lambert
El empleo de
mecanismos privados de mercado, como la compraventa de permisos
de emisiones, ha sido considerado por muchos economistas y por
quienes tienen la responsabilidad de formular la política, un
medio para lograr metas ambientales difíciles de una manera
eficaz. La compraventa, que ya se realiza en varios países para
ayudar a alcanzar las metas de reducción de contaminantes en
relación con problemas de la calidad del aire, como lluvia ácida
y "smog" urbano, ha sido propuesto también para ayudar en la
reducción de gases del efecto de invernadero, los que, según
muchos científicos, contribuyen, a los cambios en el clima
mundial o lo que a menudo se denomina aumento de la temperatura
mundial.
El nuevo acuerdo internacional negociado en Kioto, Japón, en
diciembre de 1997, fija límites para las emisiones (o estimados)
que rigen para 39 países (o partes) durante el período de 2008 a
2012 e incluye en estos límites a varios gases del efecto de
invernadero importantes como el bióxido de carbono (CO2). El
Protocolo de Kioto también establece específicamente la
compraventa de "unidades de reducción de emisiones" de gases del
efecto de invernadero entre las partes del protocolo.
Sin embargo, todavía falta elaborar las reglas para tales
compraventas de emisiones y hay una incertidumbre considerable en
cuanto al apoyo que brindarán los principales productores de
emisiones a la compraventa de permisos, i.e.las empresas
industriales, algunas de los cuales se oponen por ahora a medidas
relacionadas con el calentamiento de la atmósfera. También es
incierto si la compraventa, particularmente la compraventa
internacional, será factible desde el punto de vista
administrativo y si será políticamente aceptable entre los
países, considerando las diferencias significativas de las
instituciones gubernamentales y los sistemas normativos.
Con este trasfondo, dos firmas (una empresa estadounidense de
energía eléctrica y una compañía canadiense integrada de petróleo
y gas) anunciaron el 5 de marzo de 1998 un acuerdo sobre una
importante compraventa de permisos de emisiones de gases del
efecto de invernadero. Aunque ya se habían anunciado
públicamente por lo menos dos compraventas internacionales
anteriores de cantidades módicas de gases del efecto de
invernadero (e.g. 10.000 toneladas métricas), la magnitud de este
acuerdo, más de 10 millones de toneladas de CO2, y su valor
potencial, aproximadamente 6 millones de dólares, fueron
considerados por los gobiernos del Canadá y Estados Unidos una
demostración importante de la función futura de la compraventa de
permisos de emisiones y un caso que sienta precedente.
En forma similar, las dos compañías involucradas en la
transacción, Niagara Mohawk Power Corporation de Syracuse, Nueva
York y Suncor Energy Incorporated de Calgary, Alberta, esperan
que el acuerdo sea un primer paso importante hacia la creación de
un mercado mundial y un sistema internacional de compraventa para
las reducciones de este tipo.
PANORAMA GENERAL DEL ACUERDO DE COMPRAVENTA
Según los términos del acuerdo, Suncor Energy comprará
inicialmente de Niagara Nohawk 100.000 toneladas métricas de
reducciones de emisiones de gases del efecto de invernadero,
medidas según sus equivalentes en CO2. Además, Suncor obtendrá
una opción para un máximo de 10 millones de toneladas de
reducción, cuya transacción se hará durante un período de 10 años
a partir de 2001. Por último, Niagara Mohawk reinvertirá un
mínimo de 70 por ciento del producto obtenido de la venta de
estas reducciones en nuevos proyectos, actividades o medidas que
reduzcan aún más las emisiones de gases del efecto de
invernadero. Los dos socios en esta compraventa pueden trabajar
juntos en dichos proyectos.
Las reducciones que se intercambiarán en virtud del acuerdo
comprenden dos categorías principales. La primera incluye la
reducción de emisiones lograda mediante proyectos y medidas
llevados a cabo por Niagara Mohawk desde 1990, el año de
referencia que generalmente se utiliza para medir el aumento o la
reducción de las emisiones. Para que una reducción sea objeto de
transacción debe constituir "superávit", es decir, las emisiones
deben haber sido reducidas por debajo de lo indicado por el nivel
de referencia de 1990, menos 7 por ciento (el nivel de emisiones
utilizado en el Protocolo de Kioto para establecer los estimados
de emisiones tanto para Canadá como para Estados Unidos).
La medidas tomadas por Niagara Mohawk que dieron lugar a tales
reducciones incluyen mejoramiento de la operación del grupo
electrógeno, mejoras en el rendimiento energético y empleo de
combustibles menos contaminantes. La segunda categoría o fuente
de reducción está en el futuro, cuando Niagara Mohawk logrará
nuevas reducciones derivadas del desarrollo de nuevos recursos
renovables de energía eólica, solar y a partir de biomasa.
La documentación sobre la reducción de emisiones que se empleará
en la compraventa se obtendrá de varias maneras. Primero,
Niagara Mohawk ha notificado y continuará notificando el total de
sus emisiones de gases del efecto de invernadero y las medidas
para su reducción al Departamento de Asuntos Energéticos
estadounidense, según el acuerdo de notificación voluntaria
establecido por la Sección 1605(b) de la Ley de Política
Energética. Suncor Energy continuará informando sobre su
desempeño anual en cuanto a emisiones de gases del efecto de
invernadero, en su condición de participante en el Programa de
Incitativa Voluntaria sobre el Cambio Climático y Registro de
Canadá.
Además, el Environmental Resources Trust (ERT), institución sin
fines de lucro fundada por el Fondo de Defensa del Medio
Ambiente, evaluará y determinará la cantidad de la reducción de
las emisiones de Niagara Mohawk que puede intercambiarse. ERT
también establecerá cuentas para las dos compañías, en las que
podrán depositar las reducciones verificadas para ser
transferidas más adelante.
PERSPECTIVAS E INTERESES DE LOS SOCIOS EN LA COMPRAVENTA
Niagara Mohawk Power Corporation y Suncor Energy comparten varias
perspectivas e intereses que contribuyen a hacer posible esta
compraventa internacional. Tanto Niagara Mohawk como Suncor
creen que el cambio potencial del clima es una cuestión
ambiental seria que, aun reconociendo las múltiples
incertidumbres científicas que persisten, merece, no obstante,
una acción prudente, eficaz en función de costo y temprana para
reducir o contrarrestar las emisiones de gases del efecto de
invernadero.
Ambas compañías han fijado metas para la reducción de estos
gases, que han comunicado públicamente a sus respectivos
gobiernos, y creen que los mecanismos basados en el mercado, como
la compraventa de permisos de emisiones, son esenciales para
alcanzar tales metas.
Igualmente importante es el hecho de que ambas compañías
establecieron voluntariamente programas internos a principios de
los años noventa para realizar, coordinar y seguir proyectos y
medidas encaminados a la reducción de estas emisiones. Suncor,
por ejemplo, decidió abordar el riesgo del calentamiento de la
atmósfera de siete formas diferentes. Entre ellas hay medidas
internas de alivio, fuentes de energía sustitutas y
compensaciones internas e internacionales.
Suncor calcula que con estos esfuerzos sus emisiones de gases del
efecto de invernadero por unidad de producción serán 32 por
ciento menos en el año 2000 que lo que fueron en 1990.
Análogamente, Niagara Mohawk ha puesto en marcha una docena de
programas que han tenido como resultado una reducción de sus
emisiones actuales de aproximadamente 25 por ciento por debajo de
los niveles de 1990.
Sin perjuicio de lo resultados logrados hasta la fecha y de las
metas para el año 2000, tanto Niagara Mohawk como Suncor
reconocen que el Protocolo de Kioto constituye una señal clara de
que posiblemente continuarán y se intensificarán los esfuerzos
nacionales e internacionales para limitar estas emisiones después
del año 2000. Además, Suncor cree que habrá aumento en sus
emisiones poco después de comienzos del nuevo siglo debido a la
considerable ampliación de su producción e instalaciones. Por
consiguiente, la compañía determinó que para el año 2000 será
necesario empeñase más en reducir o compensar las emisiones.
Aunque la búsqueda continua de rendimiento energético interno
sigue siendo teniendo prioridad para Suncor, un componente
complementario de su estrategia para encarar el problema del
aumento calculado en emisiones, así como la mayor presión
gubernamental para lograr reducciones, tiene por objeto explorar
oportunidades de obtener reducciones compensatorias de emisiones
en otras partes del mundo, donde tales reducciones pueden
lograrse a costos más bajos.
Además de procurar mayor reducción de emisiones dentro de la
compañía, Suncor auspició también un proyecto de preservación
forestal en Belice, América Central; invirtió en un proyecto de
energía eólica en el sur de Alberta, Canadá, y negoció la
compraventa internacional con Niagara Mohawk. Según palabras del
gerente general de Suncor, Rick George, "Una idea que apoyamos
plenamente es la creación de un sistema de créditos internos e
internacionales para fomentar los esfuerzos de reducción de gases
termoactivos en todo el mundo".
Niagara Mohawk, por su parte, hace suyo el punto de vista de
Suncor de que la cuestión del cambio climático es un problema de
alcance mundial que requiere una solución mundial, con el máximo
de flexibilidad en cuanto al lugar donde se pueden lograr
reducciones y estrecha colaboración entre los países. Niagara
Mohawk también apoya la posición del gobierno estadounidense,
según la cual la compraventa nacional e internacional de permisos
de emisiones es un componente vital de todo programa encaminado a
combatir el calentamiento de la atmósfera. Si se le estructura
en forma debida, la compraventa puede traer beneficios
ambientales netos, así como beneficios en rendimiento económico.
Por ejemplo, como resultado de una compraventa interna anterior
de gases del efecto de invernadero con la Arizona Public Service
Company (APS), Niagara Mohawk pudo financiar el desarrollo de un
proyecto de energía a partir de biomasa en el territorio en que
presta sus servicios en Nueva York e invertir en un proyecto de
"realización conjunta" de energía eólica y solar renovable con
APS en México. Esta modalidad de obtener beneficios ambientales
adicionales, más allá del valor de la misma compraventa,
continuará en virtud de la disposición sobre reinversión de la
compraventa con Suncor Energy.
Por último, Niagara Mohawk cree que los esfuerzos para aliviar el
cambio climático potencial deben avanzar más temprano, y no más
tarde, y que los gobiernos deben estimular mediante políticas
apropiadas la reducción de las emisiones de gases del efecto de
invernadero antes de los plazos fijados. Las compañías que
logren estas reducciones tempranas deben recibir crédito por
ellas. La transacción con Suncor fue diseñada para demostrar que
las reducciones tempranas pueden crear valor financiero y
estimular el establecimiento de un mercado de compraventas, lo
que su vez fomenta una participación más amplia de empresas del
sector privado en la tarea de reducir las emisiones y conduce a
reducciones adicionales que de otra manera no ocurrirían.
Como declarara el gerente general de Niagara Mohawk, Bill Davis,
"Esperamos que con la realización de esta compraventa
internacional ayudemos a forjar un nuevo mercado que hará más
viables opciones económicamente eficaces para reducir el riesgo
del aumento de la temperatura mundial".
CONDICIONES PARA LA PLENA EJECUCION DEL ACUERDO DE
COMPRAVENTA
Habida cuenta de que en la práctica no existe todavía un
mecanismo formal para la compraventa internacional de permisos de
emisión de gases del efecto de invernadero, la plena ejecución de
la compraventa requerirá el reconocimiento y aprobación de los
gobiernos de Estados Unidos y Canadá. Niagara Mohawk y Suncor
trabajarán unidos para lograr dichas aprobaciones, mientras se
diseña y pone en práctica un sistema internacional de
compraventa. El acuerdo depende también de la verificación
apropiada y el depósito, en una cuenta con el ERT, de las
reducciones de emisiones de Niagara Mohawk que se utilizarán en
la compraventa, proceso éste que ya está en marcha.
Finalmente, debido a que el grueso de las reducciones destinadas
a la compraventa se logrará antes del comienzo del primer período
estimado (2008), su aplicación requerirá programas
gubernamentales que otorguen crédito por reducciones voluntarias
anticipadas.
El Protocolo de Kioto no menciona específicamente el crédito por
reducciones anticipadas, fuera de una disposición que permite
crédito por determinados proyectos del Mecanismo de Desarrollo
Limpio en países en desarrollo, realizadas entre los años 2000 y
2008 (artículo 12). Sin embargo, los países sujetos a emisiones
estimadas pueden decidir poner aparte o "reservar" una porción de
su estimado futuro para estimular y compensar esfuerzos de
reducción anticipada. Estados Unidos y Canadá actualmente tienen
en estudio programas de crédito por reducción anticipada. Suncor
y Niagara Mohawk participan en estas deliberaciones.
El calentamiento de la atmósfera es una cuestión mundial que
requerirá soluciones mundiales. Niagara Mohawk y Suncor confían
en que su acuerdo de compraventa sentará un precedente útil y
beneficioso de lo que puede lograrse cuando dos compañías y dos
países trabajan unidos.
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Martin Smith es científico ambiental en jefe en
Niagara Mohawk Power Corporation, Syracuse, Nueva York. Gord
Lambert es director corporativo para cuestiones del Medio
Ambiente, Salud y Seguridad, en Suncor Energy Incorporated,
Calgary, Alberta, Canadá.
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