El fomento de la democracia y la prosperidad mediante el desarrollo sostenibleJonathan A. Margolis
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Estados Unidos está a la vanguardia de los esfuerzos para ayudar a los países en desarrollo a solucionar sus necesidades fundamentales de acceso al agua limpia, higiene, servicios modernos de energía y mejor salud. La promoción de este tipo de desarrollo, que equilibra la libertad y crecimiento económicos con el avance social y la gestión ambiental, es una característica de la política exterior de Estados Unidos. Efectivamente, como dijo el presidente Bush, combatir la pobreza es un "imperativo moral". La ampliación del círculo de desarrollo crea prosperidad. Las personas sanas, con acceso a los servicios básicos, están en mejores condiciones para realizar actividades productivas, cuidar de sus familias e intentar hacer realidad sus proyectos. Además, cuando se hace bien, el proceso de mejoramiento de los servicios puede fortalecer la participación en la toma de decisiones, fortaleciendo así el tejido mismo de la democracia al habilitar al individuo y hacer que las instituciones rindan cuentas ante el público que atienden. El alivio constante de la pobreza aumenta, a su vez, la seguridad al romper el círculo de la desesperanza y la desesperación, que puede alimentar la inestabilidad. El agua y la salud son dos de las necesidades más fundamentales del ser humano. Más de mil millones de personas carecen de acceso a agua potable y más de dos mil millones carecen de acceso a saneamiento adecuado. Cada año aproximadamente 3 millones de personas, en su mayoría niños, mueren de enfermedades vinculadas con el agua, principalmente diarrea. Muchos más sufren enfermedades o quedan incapacitados como resultado de infecciones vinculadas con el agua, generalmente debido a un abastecimiento de agua peligrosa, saneamiento inadecuado e higiene deficiente. En esta esfera, Estados Unidos apoya actividades que mejoran la vida de la gente y transforman las sociedades. Lecciones de nuestra propia experiencia La ordenación integrada de los recursos hídricos (OIRH) es un proceso de ordenación de recursos hídricos que tiene en cuenta los usos múltiples del agua que compiten entre sí. La ordenación realmente integrada del agua también permite el abastecimiento adecuado de alimentos, infraestructura urbana, energía y otros servicios valiosos, al tiempo que mantiene un medio ambiente saludable. En Estados Unidos, estas actividades se desarrollan a nivel local, estatal y federal, en cooperación con una amplia gama de organismos gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, el sector privado y ciudadanos particulares. La ciudad de Nueva York ofrece una de las mejores demostraciones del valor de este planteamiento integrado. El sistema de abastecimiento de agua de Nueva York suministra a diario 1.400 millones de galones de agua potable de alta calidad a más de 9 millones de habitantes. El agua proviene de la cuenca hidrográfica Catskill/Delaware. A fin de satisfacer los requisitos de la ley federal de Agua Potable Pura, la ciudad tendría que invertir lo que se calcula serían 8.000 millones de dólares para construir las plantas de filtración necesarias. La ciudad propuso un enfoque diferente para purificar el agua para tomar. En lugar de construir una infraestructura, los líderes municipales sugirieron un programa amplio y a largo plazo de protección de la cuenca hidrográfica. Los elementos claves del programa fueron: la adquisición y administración de tierras, los programas de colaboración, el tratamiento de aguas residuales, la modificación de políticas y reglamentos y los programas de educación ambiental y de extensión. En colaboración con las comunidades aguas arriba, la ciudad diseñó proyectos para mantener y ordenar el terreno boscoso y agrícola, a fin de proteger la calidad del agua y aumentar las oportunidades económicas locales. El costo del programa era aproximadamente 507 millones de dólares. Con la ordenación sostenible de la cuenca hidrográfica, la ciudad de Nueva York pudo reducir espectacularmente la necesidad de una filtración costosa y mantener al mismo tiempo el abastecimiento a largo plazo de agua potable de alta calidad. Otro beneficio fue la conservación de los valores del ecosistema y de la economía aguas arriba, que depende de los recursos de la cuenca hidrográfica.
La promoción del desarrollo y la democracia La OIRH se basa en la participación del interesado. En su centro están los procesos de participación en la toma de decisiones en el plano local, nacional y regional, a fin de identificar intereses compartidos y definir líneas de acción. A modo de ejemplo, a través de un proyecto de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), en El Salvador, la comunidad de Puente Arce eligió recientemente una junta administrativa para supervisar su servicio de agua recientemente ampliado. La junta proporciona ahora un servicio eficiente y de alta calidad que compite con los sistemas en Estados Unidos. En algunos casos, la selección de estas juntas administrativas locales representa la primera vez que los ciudadanos han participado en un proceso electoral. La OIRH nutre una cultura de la democracia al hacer realidad el proceso participativo en la toma de decisiones y habilitar a los interesados para exigir una mayor transparencia y rendición de cuentas de las instituciones públicas y privadas. Estados Unidos ha dado prioridad a la OIRH y dedica a estos esfuerzos una cantidad significativa de los 970 millones de dólares de la iniciativa de tres años de la USAID, denominada Agua para los Pobres. Más allá de nuestros proyectos bilaterales, el gobierno estadounidense se ha esforzado también para poner de relieve la OIRH en las discusiones multilaterales y para atraer a otros donantes. Por ejemplo, hace poco comenzamos a trabajar por medio de la Asociación Mundial para el Agua (GWP) para financiar asistencia adicional para la OIRH en El Salvador, Etiopía e Indonesia. Con estos fondos la GWP estimulará mayor discusión entre los interesados sobre la ordenación de las aguas para ejecutar un plan de OIRH. Estos nuevos aportes estadounidenses han generado más contribuciones por parte de otros donantes; en total más de 18 países en desarrollo recibirán apoyo adicional para sus iniciativas de OIRH a través de la GWP. La reducción de enfermedades vinculadas con el agua Las enfermedades vinculadas con el agua causan sufrimiento humano e imponen una gran carga económica a las familias, las comunidades y los países. Por medio de la ayuda bilateral tradicional, así como de la inversión privada, la colaboración entre los sectores público y privado y las iniciativas multilaterales, Estados Unidos trabaja para reducir estas enfermedades, salvar vidas e impulsar la prosperidad, al permitir que la gente participe más cabalmente en las actividades creativas, cívicas, educacionales y empresariales. Por ejemplo, Estados Unidos se ha sumado a la Organización Mundial de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y otros en la creación de la Asociación para Mejorar la Salud a través del Agua (PHW). Esta asociación, consecuencia del reciente interés de la Comisión de la ONU sobre Desarrollo Sostenible en las cuestiones relativas al agua y la higiene, reúne varios programas e iniciativas mundiales encaminados a reducir la frecuencia de las enfermedades vinculadas con el agua. La asociación trabaja para aumentar la concienciación de las consecuencias del consumo de agua no potable en la salud y para poner en marcha programas que fomenten el uso de agua limpia en el ámbito del hogar y la comunidad. Como parte de este programa, Estados Unidos colabora con la asociación para apoyar programas de desinfección del agua, en los cuales se utilizan productos fabricados localmente, en "puntos de uso" en más de 20 países en Asia, África y América Latina. Estos programas facultan al individuo a hacerse cargo de su propia salud, al desinfectar el agua en el hogar. La iniciativa del Sistema de Agua Potable ya ha distribuido más de 12 millones de botellas de solución desinfectante para mejorar la calidad del agua para tomar en los hogares. Cada botella típicamente provee a una unidad familiar con suficiente desinfectante para dos meses de agua potable. Aunque estos programas de puntos de uso permiten que la gente asuma responsabilidad por su bienestar a corto plazo, también tienen un impacto más amplio. Al demostrar la conexión entre consumo de agua más limpia y mejor salud estos programas potencian a las comunidades para trabajar con sus gobiernos y lograr abastecimientos de agua más seguros y sostenibles a largo plazo. Función del financiamiento local El agua potable y otros servicios esenciales a menudo requieren importantes aportes de recursos financieros locales. Para satisfacer esta necesidad la USAID ha creado innovadores mecanismos de financiamiento que fortalecen los mercados de capital locales y movilizan el capital nacional, habilitando así a las comunidades para actuar. Uno de estos instrumentos, la Autoridad de Crédito para el Desarrollo (DCA), estimula la actividad crediticia al ofrecer garantías parciales de préstamo a bancos e instituciones financieras locales. En el estado de Tamil Nadu, en la India, un proyecto de la DCA facilitó la expedición de un bono municipal para movilizar hasta 6,4 millones de dólares para proyectos de infraestructura local. Por ejemplo, la municipalidad de Valasaravakkam, de 26.260 habitantes, emplea los fondos recientemente disponibles para modernizar su sistema de abastecimiento de agua, aumentando el suministro diario de dos a 35 litros por persona. El fomento de la OIRH, la reducción de la carga de las enfermedades vinculadas con el agua y la movilización del capital nacional son algunas de las muchas formas en que Estados Unidos ayuda a los países en desarrollo a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos e inculcar una cultura de responsabilidad y participación. Al hacerlo, cumplimos con la misión de crear un mundo más seguro, democrático y próspero.
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