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BOTUSA: una asociación para investigar las enfermedades

Compartir la ciencia - Asociaciones mundiales

ÍNDICE
Acerca de este número
Ciencia y tecnología: puente entre culturas y naciones
Naciones en el espacio
En la Ciudad de la Educación
Curar la desigualdad
Fotorreportaje photo icon
Cooperación para observar un eclipse total
Curación virtual
ITER: futuro de la energía con la fusión atómica
BOTUSA: una asociación para investigar las enfermedades
GLORIAD: cooperación para la educación y la investigación
Bibliografía (en inglés)
Recursos en la Internet (en inglés)
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Margarett Davis
Margarett Davis, doctora en Medicina y licenciada en Salud Pública, es directora de BOTUSA, una asociación entre el Ministerio de Salud de Botswana y los Centros de Estados Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades
(Cortesía de Margaret Davis, MD

 

La nación de Botswana, en el Africa al sur del Sahara, es epicentro de la pandemia mundial del VIH. Casi 24 por ciento de la población entre los 15 y los 49 años de edad es portador del virus, una de las tasas de frecuencia más elevadas del mundo.

El Informe 2006 sobre la Epidemia Mundial del SIDA, emitido en mayo del 2006 por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, informó el año pasado de 18.000 muertes debidas a la enfermedad. Las muertes de adultos jóvenes en años recientes han resultado en 120.000 huérfanos, cerca del 7 por ciento de la población de Botswana.

Al SIDA se lo conoce como una enfermedad mortal, pero la verdadera causa de muerte de muchas de sus víctimas es la tuberculosis (TB), enfermedad oportunista de ocurrencia frecuente, que ataca el sistema inmunológico debilitado de las personas VIH positivas. De hecho, un estudio llevado a cabo conjuntamente por los Centros de Estados Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) e investigadores de Botswana ha demostrado que 38 por ciento de las muertes atribuidas al SIDA en Botswana se deben en realidad a la TB.

A la doble ocurrencia de infecciones con TB y VIH se la conoce como coepidemia. Es un peso doloroso para esta nación mediterránea de 1,7 millón de habitantes, pero al gobierno de Botswana se le reconocen sus políticas progresistas y amplias para enfrentar la enfermedad.

 En Botswana, una enfermera del Programa de Terapia Preventiva con Isoniazida comparte un momento ameno con un participante. En Botswana, una enfermera del Programa de Terapia Preventiva con Isoniazida comparte un momento ameno con un participante.
(Cortesía de BOTUSA)

Desde 1995, el ministerio de Salud de Botswana y los CDC han colaborado en programas e investigación para atender la crisis del SIDA. La asociación, conocida como BOTUSA, involucra a personal internacional, local y de apoyo de más de 170 individuos que trabajan para suministrar ayuda técnica, consulta, financiamiento, ejecución de programas e investigación dedicados a la prevención, cuidado, apoyo y vigilancia del VIH/SIDA, la tuberculosis y las demás condiciones relacionadas con esos males.

El objetivo principal de la investigación de BOTUSA sobre la TB-VIH es ampliar el conocimiento de la relación entre la tuberculosis epidémica y la enfermedad VIH en situaciones de recursos restringidos, para desarrollar mejores estrategias de prevención para el control de la TB en Botswana y ambientes similares.

El logro más importante de esta colaboración, que se ha prolonga desde hace más de 10 años, es un programa de terapia preventiva. Mediante el uso de Isoniazida, una comprobada terapia preventiva de la TB, el programa trata de prevenir la tuberculosis en hasta un 60 por ciento de las personas infectadas con el VIH. El Programa de Terapia Preventiva con Isoniazida (IPT), el primero de su tipo en cualquier parte del mundo, se esfuerza por colocar a todas las personas del país que viven con el VIH/SIDA en régimen preventivo con isoniazida, para mantener a raya a la TB.

La participación en el programa IPT ha significado también que las personas infectadas con el VIH tienen mejor acceso al cuidado y las medicinas antirretrovirales.

Los funcionarios de salud esperaban, sin embargo, que el tratamiento con isoniazida ofrezca una tasa de protección superior al 60 por ciento y una protección más prolongada contra la TB activa, para lo cual los CDC y el ministerio de Salud llevan a cabo un ensayo con 2.000 personas para determinar si la terapia continuada con isoniazida evita una mayor cantidad de enfermedades que la aplicación durante seis meses de profilaxis con medicinas.

Con los proyectos recientes BOTUSA ha producido una cantidad significativa de investigación que ha contribuido al conocimiento que tiene la organización mundial sobre la TB en la era del SIDA, incluyendo encuestas sobre la TB resistente a los fármacos, la tasa de infección con TB en la población y el comportamiento y respuestas de pacientes y personal clínico que viven en medio de una coepidemia.

BOTUSA ofrece también un adiestramiento más completo a los trabajadores de salud urbanos y rurales de Botswana, actividad que resultará en una mejor vigilancia de la enfermedad, en la revisión de los pacientes y en el cuidado.

Botswana es también una de las quince naciones seleccionadas para recibir ayuda del Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA. Estados Unidos ha provisto financiamiento para la compra de medicinas antirretrovirales y contribuido al desarrollo y aplicación de sistemas nacionales de adiestramiento, para la garantía en la calidad y con recomendaciones aplicables para el reparto clínico de la terapia antirretroviral, laboratorios para el VIH y observación y evaluación de terapia antirretroviral. Estas contribuciones han fortalecido el éxito de la estrategia nacional de Botswana contra el SIDA.

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