La dimensión digital del desarrollo: Un planteamiento estratégico
Por el embajador David A. Gross
Coordinador de política internacional de comunicaciones e información de Estados Unidos.
Un alto funcionario diplomático estadounidense afirma que la libertad de innovar, crear e intercambiar ideas es de importancia crítica para el desarrollo. Describe cómo el gobierno de Estados Unidos utiliza la tecnología de la información y las comunicaciones para alcanzar sus objetivos para el desarrollo.
"En el nuevo siglo, el crecimiento se basará en las oportunidades de información. La información impulsa los mercados, asegura una reacción rápida a las crisis de salud como el SARS, y trae a las sociedades nuevas oportunidades empresariales.... En una economía de información, las claves de la prosperidad son la educación, la creatividad de los individuos y un entorno de libertad política y económica. La existencia de un entorno de libertad económica y política es "sina qua non" para el tipo de progreso a que nos estamos refiriendo".
Secretario de Estado Colin L. Powell
Ante el Foro Mundial Económico 22 de junio de 2003
Durante la década pasada, los vertiginosos adelantos en la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) han cambiado la manera en que vivimos, aprendemos y trabajamos.
Tanto al responder más rápido a las crisis de salud como la del SARS (síndrome respiratorio agudo, grave), proveer educación a los menos atendidos, aumentar la transparencia del gobierno o crear nuevas formas de comercio, la tecnología está transformando a nuestro mundo.
La TIC se ha convertido en la nueva herramienta del desarrollo económico y social. De hecho, en los años recientes ha surgido un creciente consenso mundial con respecto a que las tecnologías basadas en la información son fundamentales para alcanzar los objetivos básicos del desarrollo.
La prosperidad y el bienestar futuro de todas las naciones, incluso de Estados Unidos, dependen ahora, en parte, de nuestra habilidad de tener acceso a estas nuevas herramientas y utilizarlas eficazmente.
Sin embargo, en muchas partes del mundo eso sigue siendo una meta difícil de alcanzar. El número de usuarios de la Internet en el mundo asciende ahora a más de 500 millones pero aproximadamente el 40 por ciento de éstos viven en Estados Unidos. Durante los diez últimos años, las tasas mundiales de penetración telefónica se han duplicado, pero sigue aún hay más líneas telefónicas terrestres en el distrito neoyorquino de Manhattan que en toda Africa. Por otro lado, la tecnología está produciendo cambios drásticos en casi todas partes -- por ejemplo, existen ahora en Africa muchos más teléfonos inalámbricos que los teléfonos tradicionales de líneas terrestres.
La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información
La próxima Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre la Sociedad de la Información (CMSI), a realizarse del 10 al 12 de diciembre en Ginebra, se concentrará precisamente en estos temas.
Asistirán a la cumbre, última de una serie de cumbres de la ONU enfocadas en el desarrollo, más de cincuenta jefes de estado y de gobierno de todas partes del mundo. Una segunda fase de la cumbre se realizará en Túnez del 16 al 18 de noviembre de 2005. A los preparativos de ambas fases contribuyen dirigentes de los sectores empresariales, la sociedad civil y organizaciones internacionales.
La misión de la cumbre es esbozar una visión futura clara y un plan concreto para poner la TIC al servicio del desarrollo.
¿Qué consideraciones deben guiar el trabajo de la cumbre?
El desarrollo empieza con la libertad. La libertad de innovar, la libertad de crear y la libertad de intercambiar ideas con personas de todas partes del mundo son los cimientos de una sociedad informática mundial e inclusiva. Nuestro concepto primordial de la sociedad de la información es expandir la libertad política y económica al ofrecer a nuestros ciudadanos oportunidades para que tengan acceso a la información y la utilicen para mejorar sus vidas.
Más específicamente, creemos que el éxito en hacer posible la libertad y elaborar un programa para el desarrollo de la TIC depende de tres componentes principales.
Un planteamiento estratégico
Primero, creemos que los países deben concentrarse en crear un entorno político interno que aliente a la privatización, la competencia y la liberalización, y que proteja la propiedad intelectual.
La inversión privada es con mucho la fuente más grande de dinero para el desarrollo, instalación, mantenimiento y modernización de las redes e instalaciones de comunicación e información en el mundo. Las políticas públicas que no invitan de manera activa esas inversiones simplemente demoran el desarrollo.
En todo el mundo, se ven señales prometedoras de que las reglamentaciones que favorecen la competencia rinden grandes dividendos. En Uganda, por ejemplo, estalló el año pasado una guerra de precios en el competitivo sector de las telecomunicaciones en ese país. Los costos por minuto de las llamadas telefónicas disminuyeron grandemente y algunas compañías eliminaron tarifas. El resultado fue mayores oportunidades para los empresarios y tarifas más bajas para todos los usuarios.
Segundo, es de importancia crítica crear capacidad humana. Los usuarios deben estar capacitados para utilizar las herramientas de la TIC eficazmente. Sin una educación y entrenamiento adecuados, las inversiones en la infraestructura producirán pocas ganancias.
Los maestros, alumnos, profesionales de la salud, ciudadanos y comerciantes deben poseer el conocimiento necesario para aprovechar al máximo las aplicaciones de educación a distancia, cuidado médico, gobierno y comercio electrónicos.
Para que se las pueda utilizar eficazmente, las herramientas de la TIC deben adaptarse también a las necesidades locales. Un contenido local que refleje la cultura local y que esté en el idioma que elijan los usuarios es vital para la utilización eficaz de la TIC. El gobierno de Estados Unidos cree que ese contenido debe estar a la disposición de todos.
Al mismo tiempo, debe evitarse restricciones al contenido. Los medios informativos impresos y transmitidos sin censura, proveen información independiente y objetiva y son un vehículo para que los ciudadanos expresen abierta y libremente sus opiniones e ideas.
Las barreras artificiales que restringen innecesariamente el libre movimiento de la información y las noticias son enemigas de la innovación, retrasan la creación de conocimientos e inhiben el intercambio de ideas que es necesario para mejorar las vidas.
La realización de las muchas "oportunidades digitales" posibles mediante las herramientas de TIC depende del acceso que se tenga a la información. El gobierno electrónico, por ejemplo, puede aumentar la transparencia gubernamental, la rendición de cuentas y la accesibilidad del gobierno y puede conducir a la toma de mejores decisiones acerca del desarrollo, siempre y cuando los gobiernos estén preparados para compartir la información con sus ciudadanos.
Tercero, los usuarios deben estar en condiciones de utilizar la TIC con confianza para poder alcanzar los beneficios económicos y sociales de estas tecnologías. Nunca se podrá lograr que las herramientas y redes de la TIC sean invulnerables a los ataques. Pero los países pueden proteger su infraestructura TIC si adoptan leyes procesales sustanciales y efectivas.
Las empresas, los consumidores y los ciudadanos pueden contribuir también si informan y ponen en práctica las pautas ampliamente reconocidas de seguridad en las redes, compiladas por Estados Unidos y sus asociados en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos. Juntos podremos crear una cultura mundial de seguridad en las redes que proteja a todos los usuarios, sin importar donde vivan.
Además de crear el correcto entorno normativo, crear capacidad humana y proteger las redes, los gobiernos deben evitar también erigir nuevos obstáculos que socaven los esfuerzos de enjaezar la TIC a las metas de desarrollo.
Tales pasos desacertados, ya sea que debiliten la protección de la propiedad intelectual, limiten l a libertad de prensa o coloquen innecesariamente a los gobiernos en el control técnico de la Internet, pueden reducir rápidamente las opciones, ahogar la innovación y la democracia y aumentar los costos.
Asociaciones para el desarrollo
La participación del gobierno de Estados Unidos en la CMSI es solamente uno de los aspectos de nuestro compromiso de utilizar la TIC para fomentar el desarrollo. A lo largo de los años, muchos de nuestros programas de asistencia han incorporado la TIC para alcanzar metas económicas y sociales.
La Iniciativa de Libertad Digital (DFI) es uno de los principales ejemplos del compromiso que el gobierno de Estados Unidos tiene de usar las herramientas más modernas para alcanzar sus metas de larga data para el desarrollo. El programa se basa en iniciativas anteriores del gobierno, entre ellas la Iniciativa Leland, de 1996, y la de Internet para el Desarrollo Económico, iniciada en 1999.
DFI promueve el uso de la TIC por empresarios y negocios pequeños en los países en desarrollo y estimula a que se mejore con la infraestructura existente el acceso a los mercados locales, regionales y mundiales. Asimismo ayuda a los países a crear un entorno normativo y regulatorio en favor de la competencia que ayude a que florezca el espíritu empresarial.
El programa experimental fue anunciado en marzo de 2003 en una ceremonia en la Casa Blanca y se inició primero en Senegal. En la reunión de líderes de APEC (Cooperación Económica Asia Pacífico), realizada el 20 y 21 de octubre en Bangkok, el presidente Bush anunció que Perú e Indonesia participarían en el programa.
En los cinco años próximos hasta una docena de países podrán ser invitados a unirse a la iniciativa.
El gobierno de Estados Unidos promueve también la TIC para el desarrollo mediante otros programas. Estos incluyen:
- Cientos de proyectos individuales de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que utilizan la TIC para abordar cuestiones de salud, educación y capacidad;
- Seminarios sobre "logística electrónica" auspiciados por el Departamento de Estado, que ofrecen asesoramiento práctico a los propietarios de empresas en los países en desarrollo, especialmente a empresas pequeñas y medianas deseosas de aumentar su productividad y expandir sus actividades a nuevos mercados;
- Programas de capacitación técnica y regulatoria auspiciados por el Instituto de Capacitación en Telecomunicaciones de Estados Unidos, del que, en los últimos veinte años se han graduado más de 6.200 profesionales de TIC de 163 países en desarrollo; y
- Un Programa de Capacitación y Acceso a la Internet (IATP), de 30 millones de dólares, que aumenta los conocimientos de computación y habilidades de Internet entre las diversas poblaciones euroasiáticas, a la vez que promueve el libre movimiento de la información y las ideas.
Tanto si se trata de estos programas, de una nueva iniciativa para fomentar la propagación de las tecnologías inalámbricas o de los esfuerzos para aumentar el conocimiento acerca del valor del "gobierno electrónico", todos nuestros programas TIC para el desarrollo se basan en los componentes principales arriba mencionados.
Creemos que estos componentes principales pueden ayudar a todos los países a realizar sus objetivos de progreso digital y prosperidad, ayudando con ello a los niños y las generaciones del futuro.
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