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Un puente sobre la brecha digitalPor Teresa Peters Instalar las computadoras y conexiones en las comunidades subdesarrolladas es solamente una parte de lo que se necesita para aplicar la tecnología de la información y las comunicaciones en el desarrollo socioeconómico. Entre los muchos elementos que se necesitan para una planteamiento eficaz de la brecha digital figuran reconocer las realidades que existen a nivel popular, aunar los recursos y contar con un sistema regulatorio favorable. ![]() La Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) es un arma principal en la guerra contra la pobreza en el mundo. Utilizada eficazmente, ofrece un potencial enorme para facultar a los habitantes de los países en desarrollo y de las comunidades desventajadas para que superen los obstáculos al desarrollo, abordar los problemas sociales más importantes que enfrentan y fortalecer las comunidades, las instituciones democráticas, una prensa libre y las economías locales. Sin embargo, existe una brecha digital que separa a aquellos que tienen acceso a la TIC y pueden utilizarla para obtener estos beneficios y aquellos que no tienen acceso a ella o no la pueden utilizar por una razón u otra. Existe una amplia gama de proyectos en curso para llevar la TIC a los habitantes de los países en desarrollo. Pero para que la TIC tenga un impacto real en la vida de las personas, es crucial que las gestiones para el desarrollo trasciendan las computadoras y las conexiones con el fin de asegurar que la gente tenga un acceso real a la tecnología de modo que la puedan utilizar eficazmente para mejorar sus vidas. La brecha digital entre los países se mide generalmente en términos de la cantidad de teléfonos, computadoras y usuarios de la Internet. Entre grupos de personas en un país, se la mide generalmente en términos de raza, sexo, edad, discapacidad, lugar e ingresos. Es difícil tener un conocimiento total de la brecha digital, las soluciones propuestas y lo que realmente tiene impacto, cuando existen definiciones múltiples del problema, opiniones en conflicto sobre si la situación mejora o empeora y opiniones variadas acerca de los principales factores que la afectan.
Bridges.org. es una organización internacional sin fines de lucro con sede en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. La organización promueve las políticas y leyes que fomentan el uso propagado de la TIC y actúa a nivel popular para ayudar a la gente a conocer esta tecnología y su utilidad práctica. Bridges.org ha visto que la brecha digital crece en el mundo, a pesar de que en todos los países y en todos los grupos dentro de los países, hasta en los más pobres, aumenta el acceso a esta tecnología y el uso de la misma. Esto se debe a que en los países donde la gente "tiene" la tecnología, el acceso y uso aumentan en proporción exponencial. Al mismo tiempo, a los que "no tienen" la tecnología se los excluye más y más de los empleos, la participación en los procesos gubernamentales y el discurso público sobre los temas que afectan sus vidas, lo que los deja política y económicamente impotentes. Los países y las comunidades enfrentan el peligro de quedarse atrás si no abordan las crecientes brechas digitales. Sin embargo, la introducción de la TIC puede intensificar las disparidades existentes. Por sí sola, esta tecnología no resuelve los desequilibrios de larga data y puede empeorar las desigualdades si no se la aplica prudentemente. La brecha digital es un problema complejo, que presenta retos prácticos y normativos. Es evidente también que las soluciones que resultan bien en los países desarrollados no pueden ser trasplantados simplemente a los entornos de los países en desarrollo: las soluciones deben basarse en el conocimiento de las necesidades y condiciones locales. ¿Qué se está haciendo? El tema de la brecha digital ha sido estudiado por gobiernos, empresas, individuos y organizaciones, que han emitido una variedad de informes valiosos - desde análisis estadísticos hasta estudios exhaustivos de casos. En su mayoría, ofrecen recomendaciones para abordar los problemas y generalmente sugieren iniciativas básicas y reformas políticas específicas. Muchos abarcan también los temas más amplios que afectan las brechas digitales, como el comercio electrónico, la sociedad de la información y el comercio internacional. Iniciativas internacionales mayores, como el Grupo de Trabajo sobre Oportunidades Digitales del G-8 (DOT Force) y la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), reúnen a dirigentes y autoridades de todas partes del mundo para un proceso de consulta con el fin de determinar los factores claves y cómo se los debe abordar. Varias organizaciones han iniciado evaluaciones del estado de "preparación electrónica" de un país para determinar su estado de preparación para integrar la tecnología y el comercio electrónico y establecer un punto de referencia para una comparación regional y la planificación de los sectores público y privado. Lamentablemente, hay mucha duplicación de esfuerzos en estos estudios y recomendaciones y son muy pocas las sugerencias que se siguen en la práctica. Se habla mucho, pero no se hace lo suficiente. Hay numerosas iniciativas en el terreno para proveer acceso a la tecnología y para ayudar a ponerla en práctica en las poblaciones insuficientemente servidas. Hay una cantidad enorme de gestiones, desde proyectos que establecen centros públicos donde la gente pobre puede utilizar teléfonos y computadoras hasta proyectos que incorporan la tecnología de la información y las comunicaciones en el cuidado de la salud, y programas que emplean tecnologías innovadoras en aplicaciones para empresas comerciales pequeñas. Estas gestiones las impulsan organizaciones que abarcan desde las ONG más pequeñas que operan en regiones remotas - como SchoolNet, proyecto en Namibia que instala computadoras en las escuelas rurales - hasta las más grandes corporaciones multinacionales, como la iniciativa de "Inclusión Electrónica", de 1.000 millones de dólares, de Hewlett Packard, para promover innovaciones en los componentes físicos de computadoras adecuados al entorno de los países en desarrollo. Muchas de las iniciativas abordan cuestiones específicas de una gama de temas, pero con demasiada frecuencia descuidan los factores relacionados que limitan su éxito. Por ejemplo, demasiados proyectos de acceso comunitario que proveen computadoras y conexiones en lugares rurales no adquieren autonomía sostenible porque la gente de la localidad no hace uso de sus servicios - muchas veces porque no se ha abordado el papel que el centro desempeña en la economía local o la necesidad de tener un contenido localmente pertinente. Existe la necesidad de un planteamiento integrado para abarcar la gama de cuestiones con el fin de crear aplicaciones tecnológicas efectivas y sostenibles que sean parte de la sociedad local. ¿Qué más se necesita? Un acceso real El tener acceso a la tecnología es de importancia crítica, pero el acceso debe ser más que meramente físico. Las computadoras y las conexiones son insuficientes si la tecnología no se utiliza eficazmente porque no está al alcance del bolsillo; si la gente no sabe como utilizarla; cuando se desalienta a la gente para que n o la utilice; o si la economía local no puede sostener su uso. Los proyectos de TIC solamente tendrán un éxito propagado en los países en desarrollo si existen todos los demás elementos necesarios para su integración efectiva en la sociedad. Bridges.org lo denomina tener "Acceso Real a la TIC", y en su trabajo examina los doce factores interrelacionados que determinan si la gente puede utilizar la TIC eficazmente:
En términos generales, se necesita aunar recursos y experiencias. Abordar la brecha digital está más allá de los límites de una sola iniciativa. Si bien es importante que las organizaciones lleven a cabo proyectos de TIC comunitarios para satisfacer las necesidades de sus clientes tanto como sea posible, las cuestiones que están en juego en las brechas digitales nacionales e internacionales son enormes, y las organizaciones deben cooperar para resolver los problemas en colaboración. Los programas del sector privado y los esfuerzos filantrópicos también son vitales, aunque hay lugar para mejoras. Los programas con fines de lucro expanden también con éxito el acceso a la tecnología a grupos cada vez mayores, pero frecuentemente no abordan lo suficiente las necesidades de los países más pobres ni las de los ciudadanos pobres dentro de los países. Aislados, pueden aumentar las brechas dentro de los países puesto que los grupos privilegiados tienen mayor capacidad de tener la tecnología a su alcance y utilizarla. Las donaciones y los programas filantrópicos han demostrado la aplicación exitosa de la tecnología entre las poblaciones insuficientemente servidas, pero en muchos casos no han producido modelos sostenibles, de amplia duplicación. La brecha digital no es un problema nuevo. Debemos aprender de la experiencia pasada en terrenos como el desarrollo económico, la transferencia de tecnologías y el desarrollo sostenible. Muchos de estos programas que están en curso tienen un impacto en la brecha digital y su coordinación beneficiará a todos. Una política gubernamental correcta también es de importancia crítica Los gobiernos pueden desempeñar un papel fundamental en la creación de un entorno que fomente el uso de la tecnología y estimule la inversión en la infraestructura, el desarrollo y una fuerza laboral experta para la TIC. La gestión del gobierno es importante también para extender los beneficios de la tecnología a toda la sociedad, y los gobiernos tienen el poder y el mandato de equilibrar las necesidades de sus ciudadanos para el crecimiento económico a largo plazo y la prosperidad social. Sin embargo, no es fácil traducir una perspectiva del futuro a medidas prácticas que se ajusten al contexto local. Los líderes deben tener un conocimiento realista de lo que la TIC puede - y no puede - hacer en beneficio de sus países y comunidades, y deben liderar eficazmente y fortalecer la confianza que el público tiene en el camino que adoptan. Existe una gama de proyectos en curso en los países en desarrollo para integrar la TIC en un número de áreas críticas como la educación, el cuidado de la salud, el gobierno, el comercio y el apoyo a la pequeña empresa. Sin embargo, estos proyectos enfrentan frecuentemente obstáculos que están directa o indirectamente relacionados con el entorno político del país. Los ejemplos incluyen proyectos que dependen del uso de tecnologías o infraestructura que podrían estar limitadas por leyes o reglamentos vigentes, como las leyes que controlan o prohíben el uso de tecnologías de satélites, inalámbricas o Voz sobre Protocolo Internet (VoIP). Hay proyectos de TIC que pueden verse obstaculizados por una ley o un reglamento general, como las normas fiscales o aduaneras que limitan el comercio transfronterizo en las tecnologías de computación. Un problema importante es el de los proyectos en un área en particular, como el cuidado de la salud, donde las leyes o los reglamentos vigentes impiden el uso de la TIC, como las leyes que protegen la privacidad y los datos personales que controlan la información electrónica sobre la salud. Muchos líderes nacionales han adoptado la TIC y están preparados para promover un entorno jurídico y regulatorio que permita su uso amplio. Pero muchas veces los funcionarios del gobierno, a nivel de trabajo, no entienden las implicaciones de las políticas vigentes que pueden obstaculizar el uso de la TIC, ni tampoco entienden los cambios que necesitan hacer para crear un entorno más favorable. Si bien la industria de la ayuda de desarrollo genera un volumen enorme de informes, consejos y análisis dirigidos a ayudar a los países en desarrollo en el terreno de la política, los gobiernos de estos países afirman frecuentemente que esas recomendaciones no demuestran un conocimiento suficiente de las necesidades y condiciones locales. Algunos gobiernos han adoptado estrategias electrónicas promulgadas por entidades externas, pero a nivel práctico carecen de la voluntad política para promover el cambio debido a que su planteamiento sobre la TIC no cuenta con un apoyo público amplio. Muchas veces esto se debe a que los funcionarios del gobierno no involucran a las partes interesadas cuando trazan las estrategias electrónicas, y por lo tanto no tienen la aceptación del público de sus planes a largo plazo. En algunos casos el gobierno se asocia con los sectores empresariales y civiles del país para fomentar a nivel popular el desarrollo hecho posible por la TIC, pero los varios grupos interesados carecen de la experiencia y los recursos para contribuir eficazmente. Para cruzar la brecha digital y aplicar la TIC para mejorar la vida de las personas, los países y las comunidades deben estar "preparados electrónicamente" en términos de infraestructura, acceso, capacitación y un marco jurídico y regulatorio que fomente el uso de esta tecnología. Para que se pueda reducir la brecha digital, es necesario que se aborden estos temas con una estrategia coherente y factible adaptada para satisfacer las necesidades locales. ![]() Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente las opiniones o las políticas del gobierno de Estados Unidos. |
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