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Algunos gobiernos y empresas inhiben la libre expresión en Internet

Erica Razook

<B>Las nuevas tecnologías mediáticas y el cambio político y social</B>

ÍNDICE
Acerca de este número
Tecnología nueva, voces nuevas
Del periodismo ciudadano al contenido generado por el usuario
Cada ciudadano es un reportero
Cada ciudadano es un reportero
El dilema de la industria de la información
Auge y declive del periodismo en la República de Georgia
Los nuevos medios de comunicación y la política estadounidense
Los principales sitios de noticias - Tabla
Los nuevos medios de información frente a los antiguos
Grupo especial para la libertad mundial en Internet
A escala local — Realmente local
Recursos de Internet (en inglés)
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Los monjes budistas encabezaron las protestas contra el gobierno militar de Birmania en septiembre de 2007. A pesar de que el gobierno birmano filtra el acceso a Internet, las bitácoras y otros medios electrónicos difundieron imágenes de las protestas y abusos de derechos humanos. Los monjes budistas encabezaron las protestas contra el gobierno militar de Birmania en septiembre de 2007. A pesar de que el gobierno birmano filtra el acceso a Internet, las bitácoras y otros medios electrónicos difundieron imágenes de las protestas y abusos de derechos humanos.
© AP Images/Mizzima News

La diversificación de los medios de comunicación y los avances en la tecnología de la información exponen al público a una amplia gama de ideas. No obstante, algunos gobiernos intentan controlar la difusión de las ideas y restringir su acceso a los ciudadanos. Amnistía Internacional, una organización mundial de defensa de derechos humanos, trabaja para contrarrestar las medidas adoptadas por tales gobiernos represivos.

Erica Razook es investigadora de asuntos jurídicos en el programa de empresas y derechos humanos de Amnistía Internacional EE.UU., con sede en la ciudad de Nueva York.

Una sencilla operación nos permite comprobar el alcance de la censura en Internet. Escriba las palabras "plaza Tiananmén" en el motor de búsqueda www.google.cn. (el portal de Google en China que practica la autocensura) y luego haga lo mismo en www.google.com (la versión principal con sede en Estados Unidos).

Los resultados obtenidos presentan diferencias interesantes. En google.cn, los resultados de la búsqueda coinciden todos en la descripción de la ubicación geográfica de la plaza y, sorprendentemente, evitan toda mención de la masacre de estudiantes de 1989; un acontecimiento que aparece entre los primeros resultados de la misma búsqueda si se hace en google.com. Pero, esto no sucede únicamente en Google. También Microsoft, Yahoo!, Baidu y otras empresas con operaciones en China, bien con sede en Estados Unidos o en ese mismo país, practican el estricto filtrado de los resultados de búsquedas a petición del gobierno chino.

En un momento en el que adquirimos gran parte de nuestros conocimientos a través de Internet y los nuevos medios de comunicación, tal desfachatada exclusión de un acontecimiento histórico y de la información actualizada de servicios informativos, gobiernos democráticos, educadores y organizaciones de derechos humanos, demuestra la magnitud del ataque contra la libertad de expresión. No obstante, más preocupante que la represión de la libertad de expresión por los gobiernos es el constatar que las empresas occidentales, a menudo empresas estadounidenses, les ayudan a hacerlo.

Informes de China

Amnistía Internacional alertó sobre la dura represión de la libertad de expresión e información de los usuarios de Internet en un primer informe publicado en noviembre de 2002. El informe, titulado Control estatal de Internet en China, citaba los nombres de varias empresas estadounidenses: Cisco Systems, Microsoft, Nortel Networks, Websense y Sun Microsystems, entre las supuestas proveedoras de tecnología que se ha utilizado para censurar y controlar el uso de Internet en China. Tras la publicación del informe, varias empresas refutaron las acusaciones de que podrían estar contribuyendo a violaciones de los derechos humanos en China. Cisco Systems negó que su empresa adaptara sus productos al mercado chino y declaró que "si el gobierno de China quiere vigilar la Internet eso es asunto suyo. Nuestra política es, en esencia, neutral". Por otra parte, Microsoft indicó que "nos dedicamos a entregar la mejor tecnología disponible a los pueblos de todo el mundo", pero "no nos es posible controlar el uso final de esa tecnología".


Al iniciar sus gestiones de vigilancia en Internet, la Oficina de Seguridad Pública de Pekín difundió en 2007 la imagen de unos personajes de dibujos animados. Estos agentes de policía virtuales aparecen durante la búsqueda que realiza el usuario y se desplazan por la pantalla a pie, en motocicleta o en automóvil para advertir a los ciudadanos que no deben acceder a contenidos prohibidos. Al iniciar sus gestiones de vigilancia en Internet, la Oficina de Seguridad Pública de Pekín difundió en 2007 la imagen de unos personajes de dibujos animados. Estos agentes de policía virtuales aparecen durante la búsqueda que realiza el usuario y se desplazan por la pantalla a pie, en motocicleta o en automóvil para advertir a los ciudadanos que no deben acceder a contenidos prohibidos.
© AP Images/Oficina de Seguridad Pública de Pekín, HO

Este tipo de respuesta nos permite entrever la desatinada manipulación semántica que ha caracterizado la respuesta conveniente de las empresas estadounidenses de informática a las denuncias de su complicidad con los gobiernos represivos. Varias empresas se han plegado a los deseos de los gobiernos de que les proporcionen servicios para vigilar los mensajes de correo electrónico y las bitácoras, y para censurar y filtrar el contenido y los resultados de búsquedas en Internet. Y, aunque las empresas han suavizado el tono de sus declaraciones al hablar de derechos humanos, siguen no obstante colaborando con las prácticas abusivas de gobiernos que utilizan la tecnología para reprimir la libre expresión.

En julio de 2006, Amnistía Internacional publicó investigaciones adicionales sobre el papel de las empresas estadounidenses de Internet en un informe titulado El menoscabo de la libertad de expresión en China, que analizaba la cooperación de la empresas Yahoo!, Microsoft y Google con la práctica del gobierno chino de filtrar los resultados de los motores de búsqueda y los mensajes de correo electrónico y censurar el contenido de bitácoras y sitios electrónicos.

El informe describe, por ejemplo, cómo Microsoft filtra los resultados de los motores de búsqueda de tal modo que sólo revelan aquello que tiene el visto bueno del gobierno chino. Microsoft también prohíbe a los usuarios de MSN Spaces, un servicio de bitácoras, que escriban o utilicen en los títulos de sus comunicaciones palabras claves sobre temas que el gobierno chino no considera aceptables, tales como "Falun Gong", "independencia de Tibet" y "4 de junio" (fecha de la masacre en la plaza de Tiananmén). El periodista y bloguero chino Zhao Jing (también conocido como Michael Anti), un tenaz crítico de la censura en China, publicó su bitácora en MSN Spaces. En diciembre de 2005, Microsoft desactivó la bitácora de Zhao, por lo visto en respuesta a la solicitud de las autoridades chinas.

Otra medida adoptada por el gobierno chino para suprimir la libre expresión ha sido la imposición de una pena de diez años de cárcel al periodista Shi Tao, quien envió un correo electrónico a través de su cuenta de Yahoo! a un sitio electrónico estadounidense que defiende la democracia. La comunicación electrónica contenía información que el Departamento Central de Propaganda de China había transmitido al periódico en el que trabajaba Shi Tao. Su juicio y posterior condena fueron posibles ya que Yahoo! proporcionó información confidencial de su cuenta de usuario al gobierno chino. Aunque Yahoo! ha alegado, e incluso declarado ante el Congreso de Estados Unidos, su total desconocimiento del "carácter de la investigación" sobre Shi Tao, los documentos publicados sobre la solicitud del gobierno chino indican lo contrario.

Los funcionarios de Yahoo! se personaron ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en noviembre de 2007 para responder a la acusación de que la empresa tenía conocimiento de que accedía a la demanda injusta de los datos confidenciales de Shi Tao. El representante Tom Lantos, presidente de la comisión, también alegó que Yahoo! había mentido al Congreso cuando aseguró que ignoraba la naturaleza de la solicitud del gobierno chino. Luego de que los miembros de ambos partidos en la comisión interrogaran con firmeza y reprobaran a Yahoo! por haber accedido a la petición de la Oficina de Seguridad del Estado de Pekín, y por su renuencia a compensar a las familias de las víctimas, Lantos calificó al director general y al grupo de asesores legales de esa empresa de "pigmeos", por su corta estatura moral, y su actuación como algo "terriblemente decepcionante".

Diez días después de celebrada esta audiencia, Yahoo! resolvió la demanda judicial entablada por la familia de Shi Tao y la de otro periodista chino encarcelado. Ambos periodistas habían intentado demostrar que la sucursal de Yahoo! en Hong Kong era la responsable de su encarcelamiento. La empresa negó su responsabilidad, pero accedió a pagar una cantidad no revelada de dinero, a los demandantes. (Véase el siguiente recuadro. "El dilema de la industria de la información").

Entre febrero de 2006, cuando el Congreso inició su investigación, y la audiencia celebrada en noviembre de 2007, Yahoo!, Microsoft, Google y otras empresas de Internet y telecomunicaciones se sumaron a una iniciativa emprendida por organizaciones de derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional, para elaborar una normativa a la que se atendría la industria de forma voluntaria, en torno a la libre expresión y el derecho a la intimidad. Sin embargo, en una aparente contradicción a esta iniciativa, Yahoo! (junto a Microsoft y otras empresas chinas) suscribió otro convenio de autocensura en China que inhibe aún más la capacidad de los usuarios de expresar su disensión política por Internet.

La organización no gubernamental de defensa de la libertad de prensa Reporteros sin Fronteras hizo públicos los detalles del convenio en virtud del cual las empresas acuerdan mantener registros de los nombres verdaderos de los redactores de bitácoras y vigilar y borrar contenidos "ilegales". (Tanto Yahoo! como Microsoft han expresado que no llevarán a la práctica "el registro de los nombres verdaderos de los blogueros", pero dado su historial de conformidad con las solicitudes del gobierno chino en lo relativo a retirar contenidos y facilitar datos confidenciales de los usuarios, el hecho de que hayan suscrito este convenio no es alentador). Lo que es más preocupante es que Yahoo! no haya asegurado al Congreso que lo sucedido con Shi Tao no se volverá a repetir.


Un soldado del Ejército Popular de Vietnam navega por Internet durante una exposición de productos informáticos en Hanoi. Un soldado del Ejército Popular de Vietnam navega por Internet durante una exposición de productos informáticos en Hanoi.
Hoang Dinh Nam/AFP/Getty Images

Las restricciones en otros países

Por otra parte, China no es el único país que reprime la libertad de expresión en Internet. En Vietnam, debido a leyes recientemente promulgadas que limitan la libre expresión en la red, Nguyen Vu Binh, cumple una condena de siete años por publicar en la web una crítica de la corrupción y violación de los derechos humanos en ese país. Truong Quoc Huy fue detenido en un cibercafé de la ciudad de Ho Chi Minh. Su paradero es desconocido y aún no se han formulado cargos contra él.

También se informa sobre la campaña de terror que el gobierno militar de Birmania libra contra su propio pueblo, con la detención de miles de monjes y ciudadanos en condiciones deplorables e inmundas, a los que propinan palizas y amenazan a sus familias, hasta niños y jóvenes que eran meros espectadores de las manifestaciones pacíficas que tuvieron lugar en el mes de septiembre.

La represión de los disidentes políticos en Birmania no sólo tiene lugar en las calles, sino también en Internet. Durante años, el país ha realizado un filtrado de gran alcance. Es posible que estas actividades de censura hayan alcanzado su punto máximo el 29 de septiembre de 2007 cuando se empezaron a difundir por todo el mundo relatos de testigos presenciales, fotografías y vídeos de los violentos abusos de derechos humanos a través de bitácoras y de otros medios de comunicación electrónicos, a lo que la junta militar respondió con la supresión total del acceso a Internet y, según informes, con la cancelación de la mayoría de los servicios de telefonía móvil.

Las protestas políticas entre agosto y octubre de 2007 y la respuesta del gobierno en Birmania demuestran el poder de Internet para fomentar el respeto por la democracia y los derechos humanos y, a la misma vez, su posible adaptación a los deseos de regímenes represivos que intentan limitar la capacidad de sus ciudadanos de comunicarse con el resto del mundo.

Es precisamente esta dicotomía la que ha dado origen al sitio electrónico [http://irrepressible.info/], una campaña web que aprovecha la tecnología de Internet para poner fin a la censura. La Red es un instrumento de libre expresión que no tiene igual, a pesar de los crecientes esfuerzos por ejercer control y censura sobre la misma y perseguir y encarcelar a las personas que critican a sus gobiernos por Internet y hacen un l llamamiento a la democracia, la prensa libre y la protección de los derechos humanos. El sitio irrepresible.info, creado por Amnistía Internacional con el apoyo del periódico británico The Observer y la iniciativa OpenNet, ha difundido información sobre la represión en Internet en distintos países el mundo, entre los que figuran Birmania, China, Vietnam, Túnez, Irán, Arabia Saudita y Siria.

El sitio irrepressible.info alienta a los usuarios a publicar "fragmentos" de contenidos en sus propias páginas que, de otra manera, serían objeto de censura por gobiernos y empresas cómplices. Hace además un llamamiento al público para que apoye la campaña para lograr que los gobiernos desistan de limitar injustificadamente la libertad de expresión en Internet y que las empresas no colaboren en ello. Con este objetivo, sirve como depósito de noticias censuradas.

En noviembre de 2006, Amnistía presentó una lista de 50.000 firmas de personas que apoyan a irrepresible.info ante el presidente del Foro de las Naciones Unidas de Gobierno de Internet (IGF). Miles de personas más han respaldado esta iniciativa y Amnistía seguirá trabajando para lograr y proteger la libre expresión en línea dentro de marcos internacionales como el IGF, y para dar apoyo a las gestiones emprendidas en la legislatura nacional que aseguren que las empresas estadounidenses no tomen parte en la privación injustificada de la libertad de expresión y del intercambio franco y libre de las ideas en Internet.


Altos ejecutivos de Google desvelaron en 2006 el logotipo de la empresa en chino. Altos ejecutivos de Google desvelaron en 2006 el logotipo de la empresa en chino.
© AP Images/EyePress

Los partidarios de la libre expresión en Internet ansían el día en el que los gobiernos y las empresas conviertan en obsoleto los motivos preocupantes del presente artículo. Insto al lector a que intente hacer en algún momento en el futuro el experimento de búsqueda mencionado en el primer párrafo de este artículo. Espero que para entonces ya no exista la discrepancia que he descrito en los resultados y que todos tengan una visión no intervenida del mundo. El grado en que este artículo sea considerado desactualizado y que irrepresible.info deje de ser relevante será la medida de nuestros logros.

Las nuevas tecnologías mediáticas y el cambio político y social

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente el punto de vista ni la política del gobierno de Estados Unidos.

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