El paso del buque S.S. Ancon por el istmo de Panamá, el 15 de agosto de 1914, anunció la transformación del continente americano y la creación de un enlace marítimo vital para el mundo entero. El escritor estadounidense David McCullough dijo en la obra que escribió acerca del canal, que la construcción del canal que unió a los oceános Atlántico y Pacífico fue más que una vasta proeza de ingeniería sin precedentes. Su construcción fue de enorme importancia histórica, similar a la de una guerra, y ha impactado las vidas de decenas de miles de personas, cualquiera que fuese su clase, y de prácticamente todas las razas y nacionalidades La primera idea del canal data de principios del siglo XVI, cuando Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano y rey de España, propuso que un canal podría acortar las rutas hacia y desde Ecuador y Perú. Sin embargo, el primer intento para construirlo comenzó en 1880, bajo la dirección de un consorcio encabezado por franceses, similar al que fue creado para construir el Canal de Suez. El proyecto acabó en el fracaso y Estados Unidos intervino para terminar la construcción. En 1902, el Senado de Estados Unidos consideró una ley para construir un canal en Nicaragua, en lugar de Panamá, pero una enmienda planteada por el senador John Spooner de Wisconsin, primó sobre el Senado. La Cámara de Representantes aprobó en forma expeditiva el proyecto legislativo, que el presidente Theodore Roosevelt (1901-1909) firmó y convirtió en ley. Después de considerables problemas en negociar un tratado con Colombia, que en ese tiempo controlaba a Panamá, Estados Unidos obtuvo finalmente, en 1904, aprobación del nuevo gobierno independiente de Panamá para construir el canal. La construcción del canal se completó en 1914. El canal mide aproximadamente 77 kilómetros de largo y consta de dos lagos artificiales, varios canales mejorados y canales artificiales y tres sistemas de esclusas. Un lago artificial adicional, el Alajuela, actúa como embalse del canal. El canal es un conducto principal para el transporte marítimo internacional, y por él pasan más de 14.000 buques por año, transportando más de 203 millones de toneladas de cargamento. El canal en forma de una S conecta el Golfo de Panamá, en el Océano Pacífico, con el Mar Caribe y el Océano Atlántico. Durante su construcción murieron aproximadamente 27.500 trabajadores, de un total de más de 80.000 trabajadores empleados por la empresa francesa y, más tarde, la estadounidense, principalmente por causa de dos enfermedades tropicales: la malaria y la fiebre amarilla. La labor investigadora del doctor militar Walter Reed derivó en la creación de una vacuna contra la fiebre amarilla que, junto con nuevas técnicas de medicina preventiva, erradicó la enfermedad en la zona. El valor principal del canal radica en que acorta el tiempo que se necesita para llegar de un océano a otro. Antes de su construcción, los barcos tenían que navegar por el Cabo de Hornos, en el extremo sur del continente americano, recorriendo una distancia de 22.500 kilómetros desde Nueva York hasta San Francisco. Hoy, esa misma distancia a través del canal es de 9.500 kilómetros. En 1974 se iniciaron negociaciones para resolver las reivindicaciones panameñas, expresadas después de la Segunda Guerra Mundial, que afirmaban que el canal pertenecía legítimamente a Panamá. Las negociaciones tuvieron por resultado el Tratado Torrijos-Carter. El presidente Jimmy Carter (1977-1981) y el presidente panameño Omar Torrijos firmaron el tratado el 7 de septiembre de 1977. El canal fue transferido finalmente el 31 de diciembre de 1999.
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