IntroducciónSecretaria de Estado Condoleezza Rice
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En 1790, cuando Thomas Jefferson asumió sus funciones como el primero de los secretarios de Estado de Estados Unidos, todo su personal consistía en un escribiente titular, tres escribientes ayudantes y un mensajero. La joven nación mantenía dos misiones diplomáticas -en Gran Bretaña y en Francia- y diez consulados. Hoy, Estados Unidos mantiene relaciones diplomáticas con unas 180 naciones y cuenta con 250 legaciones diplomáticas en todo el mundo. A través de instituciones multilaterales, muchas de ellas bajo la égida de las Naciones Unidas, participamos con otras naciones en la atención de cuestiones que van desde el mantenimiento de la paz a los derechos humanos, la ayuda humanitaria y el comercio. El objetivo de la diplomacia estadounidense es tan abarcador como nuestra representación diplomática en el mundo. Dijo el presidente Bush, en su discurso en ocasión de su segunda investidura: "La política de Estados Unidos consiste en procurar y apoyar el crecimiento de los movimientos e instituciones democráticos en todos los países y culturas, con el propósito último de terminar con la tiranía en nuestro mundo". Con esta encomienda, Estados Unidos encara tremendos desafíos y tremendas oportunidades, comparables, creo yo, a las que encararon nuestros predecesores diplomáticos que, hace sesenta años, ayudaron a transformar los países devastados por la Segunda Guerra Mundial en democracias florecientes, en aliados que se unieron a nosotros en la larga lucha de la Guerra Fría. Para ponerse a la altura de los extraordinarios retos del siglo XXI, el Departamento de Estado persigue una "diplomacia de transformación". La meta de la diplomacia de transformación es colaborar con otros para consolidar y sostener estados democráticos, bien gobernados que respondan a las necesidades de su pueblo y actúen ellos mismos responsablemente en el sistema internacional. Tratamos de usar el poder de la diplomacia estadounidense para ayudar a otros a mejorar sus propias vidas y transformar sus propios futuros. Países como China, India, Sudáfrica, Indonesia y Brasil desempeñan en el escenario mundial un papel cada vez más destacado. La reforma democrática ha comenzado y se está extendiendo por el Oriente Medio. Estados Unidos colabora con nuestros muchos asociados para promover la libertad en todo el planeta. No es esta una labor de meses, ni siquiera de años, sino de generaciones. Sin embargo, encaramos en todas partes necesidades urgentes, desde la amenaza mundial del terrorismo hasta la lucha contra el SIDA en África y muchas otras regiones. Estados Unidos ayuda a instruir a niñas en Afganistán. En colaboración con otros, hemos usado nuestro poderío militar y económico para llevar paz a los Balcanes, socorro a la región del Pacífico asiático devastada por los tsunamis y ayuda a las víctimas del terremoto en Pakistán. Participamos en la búsqueda de la paz en África oriental y en el fortalecimiento del gobierno democrático y los derechos y libertades fundamentales en las Américas. Con nuestros socios europeos, estamos transformando instituciones tradicionales como la Organización del Tratado del Atlántico Norte para satisfacer las exigencias del nuevo siglo. En los seis ensayos que siguen, altos funcionarios del Departamento de Estado que administran nuestras relaciones diarias en el escenario internacional, presentan sus perspectivas sobre objetivos y prioridades de política de la diplomacia mundial de Estados Unidos. Jendayi Frazer es secretaria de Estado adjunta de Asuntos Africanos, Christopher R. Hill es secretario de Estado adjunto de Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, y Daniel Fried de Asuntos Europeos y Eurasiáticos. C. David Welch es secretario de Estado adjunto de Asuntos del Oriente Próximo, Richard A. Boucher de Asuntos de Asia Meridional y Central, y Thomas A. Shannon de Asuntos del Hemisferio Occidental. Si bien los detalles de los objetivos políticos estadounidenses difieren entre una región y otra, una veta común corre a través de todos nuestros esfuerzos diplomáticos: seremos paladines de la libertad, del respeto al individuo y de un compromiso con la oportunidad de lograr una vida mejor para todos los seres humanos, en todas partes. Condoleezza Rice |
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