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Nuevo panorama en la ayuda exterior de Estados Unidos

Carol C. Adelman

La evolución de la ayuda exterior de Estados Unidos

ÍNDICE
Acerca de este número
El renovado aspecto de la ayuda exterior de Estados Unidos
La gama que cubre la ayuda exterior de Estados Unidos
Transformando la diplomacia y las vidas
Nuevo panorama en la ayuda exterior de Estados Unidos
Transformando la diplomacia y las vidas
Heart Fund salva la vida a niños con problemas cardíacos congénitos
Reseña fotográfica: photo icon
Reseña fotográfica: la conexión guatemalteca
Estados Unidos lidera fondo público-privado de ayuda a mujeres y niños refugiados
Filtro para eliminar el arsénico del agua es una esperanza para millones
La diáspora etíope apoya los servicios de salud en su país natal
Niños panameños se benefician con visita de un buque hospital de Estados Unidos
El Cuerpo de Paz se adapta a un mundo cambiante
Montañista de Estados Unidos construye escuelas en Pakistán y Afganistán
Recursos en la Internet (en inglés)
 

>En un orfanato para refugiados liberianos en Costa de Marfil, el ex campeón mundial boxeo de peso pesado Muhammad Ali saluda a la muchedumbre durante una visita para donar alimentos, sillas de ruedas y medicinas.
En un orfanato para refugiados liberianos en Costa de Marfil, el ex campeón mundial boxeo de peso pesado Muhammad Ali saluda a la muchedumbre durante una visita para donar alimentos, sillas de ruedas y medicinas.
© AP Images/David Guttenfelder

El capital privado desempeña un papel cada vez más importante en la ayuda a los pobres del mundo y en el impulso al desarrollo.

Carol Adelman es asociada principal y directora del Centro de Prosperidad Global, del Instituto Hudson, especializada en asuntos de desarrollo internacional y política pública, donaciones privadas para países en desarrollo, ayuda exterior y política de salud mundial.

Aunque las estrellas del rock y los líderes del G8 insistan en que el aumento de la ayuda gubernamental es elemento determinante para ayudar a los pobres del mundo, esa ayuda sigue declinando en importancia para el mundo en vías de desarrollo. Los movimientos de capital y la filantropía privada – el dinero que los inmigrantes remiten a sus países de origen – con que se atienden necesidades tradicionales como la educación, la vivienda y atención de la salud, eclipsan la asistencia oficial de los gobiernos. Además, las novedosas asociaciones público-privadas, el espectacular crecimiento de las donaciones por Internet y las nuevas tecnologías, ofrecen un nuevo panorama en la ayuda. Los gobiernos deben entender esto y adaptar sus contribuciones como corresponde para ayudar más eficazmente a los pobres.

El Indice de Filantropía Mundial de 2007, preparado por el Centro para la Prosperidad Global en el Instituto Hudson, indica que en 2005 (última información completa de que se dispone) los estadounidenses donaron al mundo en desarrollo 95.000 millones de dólares por intermedio del sector privado, contándose entre los donadores fundaciones, corporaciones, organizaciones privadas y voluntarias, colegios y universidades e instituciones religiosas, así como tiempo donado por voluntarios y remesas de dinero. (Ver [ http://gpr.hudson.org/files/publications/IndexGlobalPhilanthropy2007.pdf ].) Esto es casi tres veces y medio la ayuda oficial de Estados Unidos. Las compañías estadounidenses invirtieron y prestaron otros 69.000 millones de dólares en capital privado. Estas gestiones privadas conformaron casi el 86 por ciento del movimiento económico total estadounidense a los países en desarrollo.

Estos hermanos gemelos de Mercer Island, en el estado de Washington, utilizaron este cartel en su campaña para recaudar dinero para las víctimas del maremoto de diciembre de 2004.  Donaron cerca de 6.000 dólares a World Vision.
Estos hermanos gemelos de Mercer Island, en el estado de Washington, utilizaron este cartel en su campaña para recaudar dinero para las víctimas del maremoto de diciembre de 2004. Donaron cerca de 6.000 dólares a World Vision.
© AP Images/Elaine Thompson

La magnitud de la participación del sector privado y el éxito documentado de los planteamientos del sector privado, y las novedosas asociaciones público-privadas, muestran que los modelos tradicionales de ayuda exterior necesitan ser replanteados. Los programas como los del Plan Marshall, que dan la ayuda principalmente a través de los gobiernos anfitriones, frecuentemente con costosos asesores y voluminosas infraestructuras administrativas, son anticuados y con frecuencia ineficientes. Estos programas tradicionales de ayuda exterior fueron concebidos para un mundo en casi no existían las inversiones privadas y la filantropía internacional privada en el mundo en desarrollo.

Medir la asistencia internacional estadounidense solamente conforme a la ayuda gubernamental distorsiona por lo tanto la cantidad y la efectividad de la generosidad estadounidense con las naciones pobres. Cuando agregamos nuestras donaciones privadas a la ayuda exterior oficial del gobierno, podemos comprender mejor la verdadera dimensión de la asistencia estadounidense. Cuando examinamos la naturaleza y la substancia de la ayuda del sector privado, vemos planteamientos que frecuentemente dan mejores resultados – al sacar provecho de los mercados mundiales, al emplear tecnología que conecta a los donantes privados directamente con la gente necesitada, al reducir el costo de suministrar la ayuda, y al mejorar la calidad de lo que se está suministrando.

El enfoque es cumplir con la tarea

Los estudios realizados acerca de estos esfuerzos del sector privado y de otros “modelos nuevos” revelan la expresión práctica de los ideales estadounidenses en cuanto a responsabilidad personal, soluciones localizadas y lógicas y de la participación de la persona como agente de cambio. Los donantes de hoy son impulsados por motivos prácticos y el deseo de ver resultados. Desean resultados mensurables logrados con socios locales; les impacientan los criterios arcanos que se interponen al ayudar a la gente. Las “asociaciones de ciudad natal” de los inmigrantes que juntan su dinero y crean un fondo común para ayudar directamente a las comunidades de donde originaron tienen impacto directo y drástico. Colegios y universidades en todas partes de Estados Unidos ofrecen ayuda en materia de becas, que eclipsan los programas financiados por el gobierno. Las escuelas de administración de empresas enseña modelos de “filantropía de riesgo”, con la que las organizaciones sin fines de lucro ayudan a la gente en los países en desarrollo a iniciar negocios, crear empleos y recabar utilidades. Las compañías farmacéuticas y los fabricantes de productos médicos proveen todos los años al mundo en desarrollo miles de millones de dólares en programas de capacitación médica y en asistencia en forma de servicios. Nuevas fundaciones e instituciones de beneficencia reexaminan la infraestructura administrativa, la toma de decisiones y la evaluación de los resultados.

El examen de las donaciones del sector privado estadounidense citadas en el Indice confirma que los estadounidenses continúan siendo innovadores y prácticos al ayudar a los pobres del mundo con esfuerzos individuales y comunitarios, por medio de organizaciones sin fines de lucro y compañías con fines de ganancias, y con un caleidoscopio de plataformas y relaciones nuevas.

La Fundación de Bill y Melinda Gates ejemplifica el nuevo enfoque. En 2005, la Fundación – la institución filantrópica más grande del mundo – aumentó sus donaciones para la salud mundial, incluyendo más de 436 millones de dólares en subvenciones a través de su programa Grandes Retos en Salud Global (Grand Challenges in Global Health). Esta asociación público-privada sostiene proyectos de investigación con científicos en treinta y tres países para crear tecnologías accesibles al mundo desarrollo: tecnologías de salud fáciles de transportar, fáciles de utilizar y efectivas. Grandes Retos es una asociación formada por la Fundación Gates y los Institutos Nacionales de la Salud del gobierno de Estados Unidos. Además, el Wellcome Trust británico aportó 27 millones de dólares y los Institutos Canadienses de Investigación de la Salud aportaron 4,5 millones de dólares. El programa Grand Challenges ilustra una asociación público-privada internacional ideal: utiliza fondos públicos y privados y reúne el talento y la pericias de cada sector y los aplica a las críticas necesidades globales de desarrollo.

Para alcanzar su meta de “…que todas las personas – no importa dónde vivan – tengan la oportunidad de vivir una vida saludable y productiva”, la Fundación Gates ha adoptado el enfoque práctico de ver cumplida la tarea. Allí donde fracasan los esfuerzos gubernamentales basados en “el mismo tipo de ayuda para todos”, la fundación reúne a los asociados apropiados y la experiencia específica requerida para resolver un problema dado. Dependiendo del problema, la fundación trabaja con los gobiernos, las organizaciones sin fines de lucro, las empresas comerciales o personas individuales – lo que sea necesario para ver terminada la tarea. Estos esfuerzos han creado nuevos incentivos para involucrar a las corporaciones y han redefinido los límites público-privados tradicionales, todo para conseguir “el impacto más grande para el mayor número de personas”. Ver el sitio de la Fundación Gates [http://www.gatesfoundation.org/AboutUs/Announcements/Announce-070109.htm]

Este motociclista de Riders for Health reparte medicinas para pacientes en el Distrito de Binga, una de las regiones más pobres de Zimbabwe.
Este motociclista de Riders for Health reparte medicinas para pacientes en el Distrito de Binga, una de las regiones más pobres de Zimbabwe.
Cortesía de Riders for Health

Derribar las fronteras

En el transcurso de las dos décadas pasadas han surgido nuevos tipos de relaciones internacionales e institucionales para ayudar a los necesitados en el mundo en desarrollo, que derriban las fronteras entre los países donantes y receptores y los límites entre los modelos sin fines de lucro y los empresariales. En el Africa rural, transportar a los enfermos hasta los centros médicos apropiados puede ser un problema grave. Con los programas de asistencia oficiales se había gastado mucho dinero en comprar vehículos para este propósito, pero faltaban conductores entrenados, y los vehículos o no eran utilizados plenamente o no podían ser utilizados debido a la falta del mantenimiento necesario.

Aparecen Randy Mamola, nacido en California y astro del Gran Premio del motociclismo, y sus colegas Andrea y Barry Coleman. Después de examinar cuidadosamente las necesidades y las circunstancias locales, y trabajando con los funcionarios de salud pública locales y con los gobiernos nacionales, el trío fundó Riders for Health (Motociclistas para la Salud), una organización con sede en el Reino Unido. La organización recaudó donaciones privadas para financiar el entrenamiento de conductores y otros expertos necesarios en Uganda, Gambia y Lesotho. Hoy, Riders for Health es administrada completamente por equipos africanos, y mantiene vehículos de dos y de cuatro ruedas que suministran servicios para el cuidado de la salud a cerca de once millones de personas en todo Africa.

Un paciente con SIDA del distrito de Makoni en Zimbabwe explica cómo la Uhuru – una motocicleta especial concebida por Riders for Health para todo terreno – hizo que la vida fuera más fácil para él y su familia: “Antes de la Uhuru, llegar al hospital solía ser una pesadilla. Mi familia tenía que ir y alquilar un vehículo para recogerme de mi casa y transportarme al hospital…”.

La Uhuru permitió también a los equipos médicos suministrar ayuda considerable en tratar enfermedades evitables. Un estudio realizado por Riders for Health y funcionarios de salud pública de Zimbabwe documentó una reducción de veinte por ciento en nuevos casos de malaria en el distrito de Binga, donde estuvo activo Riders. Los distritos vecinos de Binga siguieron padeciendo tasas de infección cada vez mayores.

La ventaja de la tecnología

La tecnología aplicada es otro terreno en el que los nuevos planteamientos y asociaciones tienen un efecto profundo en la asistencia al mundo en desarrollo, entre ellos la entrega y uso de remesas de fondos. Los pagos que los inmigrantes envían a sus familias en sus países natales ayudan mucho a sacar de la pobreza a la gente del mundo en desarrollo. Las nuevas tecnologías permiten que más dólares remitidos lleguen a sus destinatarios al reducir los costos de la transferencia, lo que hace que se coloque más dinero en inversiones y que se “usen los bancos con dinero depositado” – integrando con ello a la gente pobre al sector financiero con las cuentas de ahorro y los créditos.

En 2006, aprovechando el deseo de los consumidores de realizar buenas acciones con el dinero que gastan en hacer compras, la tienda Gap donó la mitad de sus ganancias de sus artículos (PRODUCT) RED ® al Fondo Global para combatir el SIDA, la tuberculosis y la malaria.
En 2006, aprovechando el deseo de los consumidores de realizar buenas acciones con el dinero que gastan en hacer compras, la tienda Gap donó la mitad de sus ganancias de sus artículos (PRODUCT) RED ® al Fondo Global para combatir el SIDA, la tuberculosis y la malaria.
© AP Images/Noah Berger

Los sistemas de pagos electrónicos transfronterizos figuran entre el número cada vez mayor de opciones para evitar el costo relativamente alto de las transferencias de fondos. La Reserva Federal de Estados Unidos, por ejemplo, conecta su sistema de transferencia automatizado a su contraparte mexicana conforme a la Asociación para la Prosperidad en Estados Unidos y México. El costo de las transferencias electrónicas de dinero entre Estados Unidos y México ha bajado a US$ 0,67 por transacción. Los servicios de transferencia de fondos hacen que los remitentes y los recipientes del dinero dejen de hacer transacciones con dinero en efectivo y realicen sus transferencias de cuenta a cuenta, lo que les permite acumular capital, ganar interés y conseguir préstamos para invertir en negocios.

Los estadounidenses frecuentemente hacen hincapié en la iniciativa, independencia y responsabilidad personal como valor básico. Vemos estos valores en la manera que se aprovecha el Internet para reinventar la filantropía mundial. Los potenciales donantes y beneficiarios se conocen por medio de blogs y sitios de enlaces sociales, donde hay abundancia de contactos directos a bajo o ningún costo y la publicidad es un “virus”, ques se propaga rápidamente por la red mundial. Voluntarios virtuales se ocupan de dar a conocer las necesidades y atraer nuevos donantes. Con el uso sin riesgo de las tarjetas de crédito, los donantes pueden hacer donaciones directamente a sus causas preferidas. Los donantes, los voluntarios potenciales y las organizaciones beneficiarias pueden explorar sitios pórticos como ser: change.org; dosomething.org, y firstgiving.com para identificar las causas que merecen sus donaciones y las oportunidades para el voluntariado, o para dar a conocer sus proyectos a donantes potenciales.


Una asociación más íntima

Estos son sólamente algunos ejemplos de cómo la eficiencia del sector privado ayuda a crear prosperidad en el mundo en desarrollo. La ayuda exterior del gobierno debe, en la medida más amplia posible, unirse a los proyectos privados y las instituciones locales, particularmente a la cada vez mayor cantidad de fundaciones comunitarias en el mundo en desarrollo. Estas aumentaron entre 2000 y 2005 en más de un veinticinco por ciento. Vajiraya Buasari, director de una institución filantrópica local en Tailandia, afirma que su organización puede abordar los problemas con éxito porque “somos una organización no gubernamental, actuamos rápidamente, gastamos con prudencia y somos responsables”.

Al asociarse más directamente con las instituciones locales en el mundo en desarrollo, Estados Unidos y otros gobiernos donantes someten sus esfuerzos a una prueba crucial del mercado. Los proyectos financiados con recursos públicos que atraen fondos y voluntarios privados son más propensos a producir resultados visibles y a ser sostenibles. La ayuda de estas asociaciones puede llegar directamente a la gente, establecer relaciones entre semejantes y crear instituciones duraderas que tengan el mayor potencial para enfrentar el amedrentador reto mundial de la pobreza, la salud, el medio ambiente y los derechos personales.

La evoluciv=n de la ayuda exterior de Estados Unidos

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista ni las políticas del gobierno de Estados Unidos.

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