|
| |||||
|---|---|---|---|---|---|
El mundo entra hoy en una nueva edad de oro de los viajes y el turismo. Junto con el aumento de la cantidad de viajeros, nuevas tecnologías como Internet y los artefactos móviles de comunicación permiten un mejor acceso a la información, una mayor movilidad y compartir experiencias culturales en una escala nunca antes vista. Estas innovaciones son el cierre del ciclo que comenzó hace siglos, cuando los exploradores salían al encuentro de mares peligrosos para encontrar nuevos mundos y dejar tras ellos sólo diarios, a menudo descubiertos años después. ¡Ha sido todo un viaje! No hay maletas, no hay problema En el mundo estrechamente conectado de hoy, algunos viajeros no necesitan dinero, pasajes de avión, maletas o ni siquiera conocer otro idioma. Todo lo que hace falta es elegir una persona virtual, descargar de la computadora un programa gratuito y hacer unas cuantas pulsaciones en un ratón de computadora para entrar en Second Life (segunda vida), un programa tridimensional de viajes por el mundo accesible a través de Internet y que tiene sede en San Francisco. En Second Life el turismo virtual puede adoptar dos formas: usar el mundo virtual como una manera de hacer turismo en el mundo real, o ir de gira dentro del mundo virtual para ver lugares que sólo existen virtualmente y son invenciones de alguien. En el mundo virtual, la gente puede moverse sin siquiera dejar su computadora. Second Life, creado por Linden Lab, ofrece a aquellos que no pueden viajar una oportunidad de experimentar lo que podrían ser otros lugares. Según Catherine Smith, directora de mercadotecnia de Linden Lab, Second Life recibe cada día y en un momento dado una media de 40.000 a 50.000 visitantes de todo el mundo, de modo que es un buen modo de explorar nuevos sitios y aprender mucho sobre diferentes culturas. Se pueden visitar museos, castillos de fantasía, ruinas mayas y junglas. La única restricción la imponen los límites de su imaginación, y para el viaje virtual no se requiere pasaporte y hay un programa de traducción gratuita, llamado Babbler, que hace traducciones al instante a varios idiomas, entre ellos el japonés, el chino, el holandés, el portugués, el italiano, el francés, el alemán y el español. Innovaciones en las aerolíneas Los operadores de aerolíneas se han enfrentado en todo el mundo en los últimos años costos crecientes de combustible, asuntos reglamentarios y de seguridad, cambios importantes en la competencia y modificaciones en el comportamiento del viajero. La tecnología de seguridad es ahora parte de la experiencia de volar, en tanto que los transportistas de bajo costo han alterado la economía del vuelo en Europa. Para las aerolíneas de todo el mundo, ahora el reto más importante será poder continuar cambiando con los tiempos.
Un programa innovador desarrollado por las aerolíneas reemplazaría los pasajes en papel por información que se envía a través del teléfono móvil. La Asociación Internacional del Transporte Aéreo anunció recientemente que una nueva norma mundial le permitirá al pasajero presentarse a tomar el avión usando un código de barras enviado directamente a su teléfono móvil. Cuando reserve su pasaje, quedará registrado el número de su teléfono móvil y entonces recibirá un mensaje de teletexto que incluirá un código de barras que le servirá como tarjeta de embarque al avión. Durante el registro de abordaje, un escáner leerá el código de barras directamente en la pantalla del teléfono portátil, todo eso como parte de un plan para eliminar los anticuados pasajes en papel. Vacaciones de voluntariado En otros tiempos, el viaje con fines humanitarios se concentraba en la construcción de viviendas o en la apertura de pozos, pero hoy la gente hace fila para aprovechar maneras nuevas e innovadoras de donar algo mientras viaja. Generous Adventures (aventuras generosas) es una organización basada en el voluntariado que la conocida guía de viajes Frommer llama “la única subasta de beneficencia de Internet que consiste sólo en viajes”. Generous Adventures reúne a dueños de hoteles y operadores de turismo de todo el mundo para que donen una experiencia de viaje; por ejemplo, un día en Panamá, una semana en Toscana, seis días en la selva pluvial ecuatoriana, y entonces, en su sitio en la Web, subastar los viajes entre postores dispuestos a obsequiar a otros una parte de su experiencia de viaje. Además de apropiarse de un viaje, el ganador elige la entidad benéfica que recibirá alrededor del 45 por ciento del precio que él pagó por el viaje. Las entidades benéficas podrían incluir a organizaciones tales como Médicos sin Fronteras, Red de Acción por los Bosques Pluviales, Asociación para la Conservación de los Parques Nacionales, Hábitat para la Humanidad y la Fundación Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de Seno. En un día cualquiera, Generous Adventures pone a disposición más de 100 viajes entre los cuales escoger. Por ejemplo, si uno va a las Islas Galápagos, lo puede hacer con una compañía llamada Miths and Mountains (Mitos y montañas). Puede ver iguanas por la mañana y por la tarde enseñar inglés a niños. Si le gusta cabalgar, guías de Relief Riders International (Jinetes por el auxilio internacional) lo llevarán a través de antiguas aldeas y paisajes de belleza incomparable, mientras entrega suministros médicos y alimentos a poblaciones remotas del estado de Rajasthan, en la India. Si quiere hacer una escapada a una isla del Caribe, puede mezclarla con una inmersión cultural en una aldea de Jamaica por medio de Amizade, un programa comunitario que le permite descansar un día en la playa y enseñar en un aula escolar al día siguiente. Viajar como voluntario de corto plazo difiere del viaje de aventura y las experiencias de inmersión cultural convencionales, incluso románticas, inmortalizadas desde hace tiempo en relatos y películas de viajes. En lugar de ello, una “vacación de voluntariado” le permite prestar servicios a la comunidad anfitriona y aprender directamente de ella y su gente al tiempo que utiliza sus propias destrezas e intereses, en un escenario no convencional, para beneficiar a otros.
¿Es usted un “turista responsable”? Desde 1970, cuando el presidente estadounidense Richard Nixon proclamó el primer Día de la Tierra, los ambientalistas se han convertido en una fuerza motora que guía la conciencia ambiental en todo el mundo. A través de la Red del Día de la Tierra, los activistas se conectan, interactúan e influyen en sus comunidades. También generan cambios positivos en las políticas locales, nacionales y mundiales. En la actualidad este activismo se ha extendido hasta lo que se conoce como ecoturismo, viajes ecológicos y “turismo responsable”. El ecoturismo investiga la sostenibilidad dentro del ambientalismo. Abarca metas de tan largo alcance como el desarrollo del Tercer Mundo y el turismo, y el surgimiento del turismo para favorecer a los pobres. Incluye también la búsqueda en todo el mundo de alojamientos y hoteles ecológicos que ofrecen comodidades a los viajeros que no sólo son poco perjudiciales con el medio ambiente, sino que trabajan para apoyar las comunidades locales y celebrar la creciente disponibilidad de experiencias de viajes ecológicos. El ecoturismo trata también de atender algunos de los temas más difíciles que encaran los viajeros respetuosos de estas éticas, tales como los problemas de la pobreza, el boicot de ciertos destinos y el impacto ambiental de los viajes. El ecoturismo se practica ahora en algunos de los centros de veraneo y hoteles más lujosos del mundo. “El ecoturismo ofrece a los viajeros la oportunidad de beneficiar directamente a las personas y lugares que visitan, al apoyar la conservación y proteger el patrimonio cultural al igual que el desarrollo económico”, dice Brian T. Mullins, presidente del Instituto de Turismo Sostenible. “Tomarse unas vacaciones que sean cordiales con la ecología brinda a los viajeros responsables una oportunidad para poner de su parte”. El gobierno de Estados Unidos también contribuye. En el otoño de 2007 el Proyecto de Conservación de Diversidad Biológica y Crecimiento Económico de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), ayudó a Bulgaria a sacar partido de sus recursos naturales (montañas, playas, amplias áreas de vida silvestre) para aumentar el número de turistas, el gasto por turista y el porcentaje de ingresos generado por el turismo, que permaneció en Bulgaria. En Estados Unidos, algunos estudiantes de colegios universitarios han creado también sus propios proyectos de ecoturismo. En el verano de 2007 un equipo de estudiantes del Colegio Universitario Darmouth se embarcó en un insólito viaje veraniego por carretera, de once semanas de duración, para visitar más de 30 destinos en todo Estados Unidos. Viajaron en el Big Green Bus (gran autobús verde), un viejo autobús escolar pintado de verde y modificado para que funcionara con aceite extraído de desechos vegetales. El propósito del viaje, según indica el sitio Web de los estudiantes, fue promover “mediante la educación y el ejemplo, el uso de energía sostenible” y fomentar “la conciencia sobre los actuales problemas energéticos, así como crear un diálogo acerca de las soluciones tangibles de esos problemas”. Esta fue la cuarta de las giras del autobús, que fueron inauguradas en el verano de 2005. Para los viajeros amigos de la ecología que quieren practicar un turismo responsable, Travelocity.com ofrece a sus clientes la oportunidad de compensar, mediante su asociación con el Fondo de Conservación, los efectos del viaje que compren en su sitio Web. Otros datos útiles:
Martin Manning es bibliotecario de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Disfruta frecuentes viajes en la región estadounidense de Nueva Inglaterra. Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista o políticas del gobierno de Estados Unidos. |
|||||
|
||||||||||||||||||