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Innovaciones en el campo de la música


Carolee Walker

La innovación: Todos podemos participar

ÍNDICE
Acerca de este número
Cómo innovar hoy día
Innovaciones para mejorar la salud
Perfil de un joven innovador: John Wherry
El mundo es realmente diminuto
Perfil de un joven innovador: Michael Wong
Redes sociales
Entrevista con un joven innovador: Matt Flannery
Juegos y deportes del futuro
Perfil de un joven innovador: Luis von Ahn
Los arquitectos observan la naturaleza así como obras de otros arquitectos
Perfil de una joven innovadora: Christina Galitsky
Volvemos a aprender qué es la educación
Perfil de una joven innovadora: Geneva Wiki
Innovaciones en el campo de la música
Perfil de una joven innovadora: Maya del Valle
Viajes del futuro
Perfil de una joven innovadora: Beth Shapiro
Un país de innovadores
Recursos de Internet (en inglés)
PARA SABER MÁS (en inglés)
INNOVATION | Harnessing the power of ideas
 

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La música de un país refleja varias facetas de su cultura. De modo que no es sorprendente que los adelantos tecnológicos tengan un efecto considerable en la música en Estados Unidos. A la música tradicional como el rock, el pop, clásica y el jazz se les ha unido el espectro musical de hoy día con las innovaciones del siglo XXI. Entre ellas: los juegos de representación de personajes que permiten a los adolescentes, por medio de Internet, ser parte de una banda virtual de rock; artefactos electrónicos que permiten que personas cuya locomoción está seriamente afectada, puedan sostener y tocar instrumentos musicales, y orquestas de computadoras portátiles en las que músicos electrónicos tocan usando las computadoras como instrumentos.

Un participante en el Certamen Mundial de Vídeojuegos interpreta el juego virtual <em>Guitar Hero II</em>.
Un participante en el Certamen Mundial de Vídeojuegos interpreta el juego virtual Guitar Hero II.
© AP Images/D.J. Peters

Rock virtual

Mónica Cho, que ensaya para una competencia de pianistas el Concierto para Piano número 15 de Mozart, en Si bemol mayor y el Concierto en Mi menor para Violín de Mendelssohn para un recital, tiene poco tiempo para descansar en las noches durante la semana escolar.

Pero los fines de semana, cuando la adolescente de Maryland tiene tiempo para relajarse, toca la guitarra eléctrica en una banda de rock con sus amigos. Salvo que no tocan ningún instrumento real y que se reúnen frente al televisor de la familia, en lugar de hacerlo en el garaje familiar.

Cho se cuenta entre los millones de adolescentes, y cada vez más adultos, de todo el mundo que ejecutan música en plataformas de juegos interactivos de computadora, en bandas de rock virtuales.

El controlador del juego tiene forma de guitarra, un traste de cinco botones y una barra de rasgueo. “Uno simplemente sostiene el botón del traste y, al mismo tiempo, rasguea la barra para tocar una nota”, explica. El juego viene con un conjunto de percusión, que incluye almohadillas y un pedal, un micrófono para un cantante y un controlador para el bajo.

Según sea la calidad de los altavoces del televisor, incluso sin instrumentos, los virtuales músicos de rock pueden llegar a despertar a los vecinos.

Rock Band, uno de los últimos juegos de música virtuales, conocidos también como juegos de interpretación de personajes (RPG), es el resultado de la colaboración entre MTV y Electronic Arts. El controlador en forma de guitarra se basa en la guitarra eléctrica Fender Stratocaster de la década de los 50 y lo fabrica la empresa Contel Corporation, diseñador y fabricante de productos de medios digitales en China. El juego lo desarrolló Harmonix Music Systems para las plataformas de juegos Playstation 2, Playstation 3 y Xbox 360.

Cuando Guitar Hero apareció por primera vez en 2005, los RPG iban dirigidos a “una multitud de gente”, según indicó en reportajes periodísticos Robert Kotick, presidente y director ejecutivo de Activision, que publica el juego. En la primera semana después de su aparición a fines de noviembre, Guitar Hero III, que, como Rock Band, permite a los intérpretes hacer de músicos de rock, logró ventas de 115 millones de dólares. El juego Guitar Hero más reciente es también propiedad de Harmonix, que MTV compró en 2006 y en el que, al igual que en Rock Band, los ejecutantes pueden formar bandas que conectan a los músicos usando una conexión de alta velocidad en Internet.

Los juegos permiten a los ejecutantes desplegar características tales como el color del pelo y accesorios de su indumentaria, para crear una exhibición virtual de la banda. Eligen un nombre para el conjunto y crean un logo, y cuando la banda toca frente a una multitud de aficionados alborotados, otro ejecutante puede actuar como director de concierto usando efectos de luz y proyecciones fotográficas interesantes.

Cho señala que tocar música será siempre una parte importante de su vida, aunque piensa seguir una carrera en ciencias políticas o económicas. Qué clase de música, agrega, está por determinarse en el futuro, y “cómo” la tocará es algo virtualmente imposible de adivinar.

El sonido sana

Incluso cuando uno lleva el compás, es difícil tocar música si uno no puede moverse.

Durante varios años las compañías han equipado los instrumentos musicales con artefactos que hacen posible que las personas discapacitadas sostengan y toquen instrumentos, pero para las personas con poca o ninguna capacidad de mover los brazos o las piernas, o de hacerlo de una manera coordinada, ha sido imposible tocar un instrumento o incluso considerar la ejecución de música de ningún modo.

Sin embargo, las innovaciones en tecnología musical hacen posible que personas con discapacidades físicas graves ejecuten y compongan música, y que lo puedan disfrutar. Ciertas investigaciones demuestran que la terapia musical es efectiva en cuanto que promueve el bienestar de la gente sana, pero también ha quedado demostrado que alivia el dolor y mejora la calidad de vida de los discapacitados.

Varios centros de rehabilitación y otras organizaciones trabajan para hallar maneras de que las personas que, de otro modo, no podrían ni siquiera sostener instrumentos musicales normales, toquen música. Por ejemplo, en la escuela REHAB en Poughkeepsie, Nueva York, los pacientes pueden ejecutar música mediante ligeros movimientos de la cabeza. Esto es parte de un proyecto desarrollado por músicos y diseñadores de programas de computadora en el Instituto Deep Listening de Kingston, Nueva York.

En lugar de usar instrumentos, en REHAB, niños físicamente discapacitados y adolescentes han podido ejecutar música con un programa informático. Una cámara de vídeo digital conectada a una computadora exhibe una imagen del músico en una pantalla. Un cursor situado en alguna parte de la imagen rastrea incluso los movimientos sutiles de la cabeza, que traduce electrónicamente en notas musicales que se oyen a través de los altavoces de la computadora. El programa puede ejecutarse de dos modos: en el modo de piano, un movimiento de uno a otro lado deja oír una escala; en el modo de percusión, el mismo movimiento genera un redoble de tambores.

El programa de computadora Hyperscore permite componer música escribiéndola en gráficos en línea que comprenden una amplia gama de sonidos de instrumentos. Hyperscore fue desarrollado por Tod Machover, profesor de música y medios en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y director del proyecto Opera del Futuro, en la misma institución.

Otras organizaciones que desarrollan programas de computadora de procesamiento digital de instrumentos conocidos como MIDI (Interconexión Digital para Instrumentos Musicales) son el Instituto para la Música y la Función Neurológicas de Nueva York y el Proyecto Musical Drake en Londres. En Drake los estudiantes, incluso aquellos de apenas 11 años de edad, afectados con parálisis cerebral, usan en la cabeza una especie de faja que detecta señales eléctricas provenientes de minúsculos movimientos faciales y oculares, y hasta ondas cerebrales. Un programa especial de computadora, que en Drake se llama Brainfingers (dedos del cerebro), convierte las señales en “dedos” que mueven un ratón y hacen sonar notas en un teclado para crear música.

Según la Asociación Estadounidense de Terapia Musical, los objetivos de la terapia musical a menudo no son musicales, dado que tocar un instrumento puede mejorar la destreza y la coordinación locomotriz. Además, ciertos estudios clínicos llevados a cabo por Oliver Sacks, neurólogo británico y profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York, autor de Musicophilia: Tales of Music and the Brain (Músicofilia: Relatos sobre la música y el cerebro) y Concetta Tomaino, importante terapeuta musical, han demostrado que el cantar frases como “hola ¿cómo estás?” ayuda a la recuperación del habla por medio del “entrenamiento”. Al poner en un contexto musical frases habituales y comunes, los pacientes que tienen problemas para hablar pero son conscientes y saben lo que se les dice, aprenden a decir “hola” y muchas otras palabras.

Las innovaciones en los proyectos de música digital amplían las metas de la terapia musical, ofreciendo un modo de expresión creativa a personas con graves discapacidades físicas. En un reportaje informativo, Pauline Oliveros, fundadora del Instituto Deep Listening, dijo que “hacer algo proporciona facultades, lo que puede curar y causar gran entusiasmo”.

Miembros de <em>PLOrk </em>(Orquesta de Computadoras Portátiles de Princeton) ensayan con computadoras e instrumentos tradicionales.
Miembros de PLOrk (Orquesta de Computadoras Portátiles de Princeton) ensayan con computadoras e instrumentos tradicionales.
Foto cedida por la Universidad de Princeton

Convertir en música el ruido electrónico

La gente usa a menudo las computadoras portátiles para descargar y oír archivos musicales. Recientemente algunos músicos han ido más allá. Aprovechando la capacidad de esas computadoras para generar electrónicamente toda clase de sonidos, usan las propias máquinas como instrumentos musicales.

Utilizar de ese modo las computadoras portátiles no es algo muy distinto a lo que hicieron en la década de 1970 los artistas hip-hop con los platos tocadiscos para grabar voces sobre registros viejos, gastados, y crear así un género musical enteramente nuevo, dice el compositor y artista de sonido Scout Smallwood.

Smallwood es codirector de PLOrk, la Orquesta de Computadoras Portátiles de Princeton, en la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey. La orquesta fue fundada en 2005 por Dan Trueman y Perry Cook, profesores, y por los estudiantes de postgrado Smallwood y Ge Wang. Es un grupo de músicos que tocan en conjunto usando computadoras como instrumentos. La música generada por computadora se basa en nuevos tipos de sonidos compuestos por ruidos y textura más que por los sonidos tradicionales de los instrumentos de una orquesta.

Las interpretaciones de la Orquesta de Computadoras Portátiles de Princeton difieren de las de la mayoría de los músicos que utilizan computadoras portátiles debido a que sus miembros trabajan juntos basándose en una partitura o en instrucciones dadas a todo el grupo, que determinan qué músico hace cada sonido en qué momento, más que mediante músicos individuales que ejecutan obras con “su propia voz”.

Cuando la gente oye la expresión “orquesta de computadoras portátiles” piensa en una orquesta sinfónica y supone que se trata de un grupo de personas sentadas con computadoras que imitan instrumentos tales como el violín o el clarinete, explica Smallwood.

“No se trata de eso”, dijo. En lugar de ello, la sinfonía de computadoras portátiles trabaja con sonidos nuevos y exclusivos pero en el mismo contexto acústico que una sinfonía tradicional.

Las computadoras han podido reproducir los instrumentos individuales de una banda u orquesta durante años. De hecho, muchas orquestas que tocan como acompañantes en salas o teatros han sido reemplazadas por una sola computadora programada para ejecutar toda una partitura musical. Lo que distingue la orquesta de computadoras portátiles de la música electrónica es el papel que cada músico desempeña en el grupo, y los altavoces, únicos en su género, diseñados por Trueman y conectados con cada computadora portátil para permitir que el sonido electrónico se convierta en acústico.

La innovación: Todos podemos participar

Carol Walker es redactora de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Como redactora de temas de cultura y valores estadounidenses, ha entrevistado a músicos entre los que se cuentan Dolly Parton, Native Deen y Fab 5 Freddy.

Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista o políticas del gobierno de Estados Unidos.

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