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El estímulo gubernamental al esfuerzo voluntario

Michael Jay Friedman

La filantropía en Estados Unidos

ÍNDICE
Acerca de este número
El estímulo gubernamental al esfuerzo voluntario
Las fundaciones como arquitectos del cambio social
El sector no lucrativo de Nueva Jersey: una fuerza económica
Los métodos filantrópicos
Una mirada de cerca
La filantropía requiere apoyo y dirección
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La filantropía en Estados Unidos
Bibliografía (en inglés)
Recursos en Internet (en inglés)
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Uncle Sam says- GARDEN to CutFood costs
Biiblioteca del Congreso

"Hemos tenido un atisbo de lo que podría ser una nueva cultura de responsabilidad. Queremos ser una nación al servicio de metas más grandes que ella misma"
—Presidente George W. Bush

Desde las épocas en que fundaron las bibliotecas públicas coloniales y departamentos de bomberos voluntarios, los estadounidenses han demostrado durante mucho tiempo su afán de construir instituciones públicas y ayudar a sus conciudadanos dándoles su tiempo, su trabajo y su dinero. Los gobiernos federal, estatales y locales de Estados Unidos le dan gran valor a estos esfuerzos y han alentado mucho a los estadounidenses a continuar y ampliar su voluntariado.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos urgió a los estadounidenses a mitigar la escasez de alimentos en tiempos de guerra, plantando sus propias huertas con hortalizas y frutas. Respondieron cerca de 20 millones y para 1943 las "Huertas de la Victoria" producían cerca del 40 por ciento de las hortalizas cultivadas en Estados Unidos (1). Cultivando los espacios libres privados, los techos de las viviendas urbanas y las tierras donandas por la industria privada, estos agricultores voluntarios hicieron su parte en el esfuerzo bélico.

Durante el subsiguiente periodo de la Guerra Fría, los líderes nacionales llegaron a considerar el talento, la energía y el espíritu altruista de que disponían en abundancia los estadounidenses, como una manera valiosa y tangible de ganarse el respeto de otros pueblos. Organizados y con apoyo apropiado, sus esfuerzos podrían ayudar a los ciudadanos de las nuevas naciones en surgimiento aliviar la pobreza y acicatear el desarrollo económico. Podrían también mejorar la sociedad de Estados Unidos y ayudarla a que fuera más que un modelo para otros.

TEstos voluntarios, que llegan a Ghana en 1961, son los primeros miembros del Cuerpo de Paz  que empiezan a prestar servicios. Otros cinco países recibieron voluntarios ese mismo año
Estos voluntarios, que llegan a Ghana en 1961, son los primeros miembros del Cuerpo de Paz que empiezan a prestar servicios. Otros cinco países recibieron voluntarios ese mismo año.
(Cuerpo de Paz)

Voluntariado financiado por el gobierno

Lo que no es sorprendente en una sociedad diversa, los líderes estadounidenses adoptaron diversas estrategias para estimular los esfuerzos voluntarios de sus conciudadanos. Una de ellas fue invertir fondos y recursos gubernamentales en programas voluntarios específicos. El Cuerpo de Paz es un ejemplo. En su discurso de toma de posesión en 1961, el presidente John F. Kennedy lanzó un llamado a servir: "No pregunten qué puede hacer su país por ustedes, pregunten qué pueden hacer ustedes por su país". Estos esfuerzos voluntarios, dijo Kennedy, "pueden ciertamente iluminar el mundo". Más tarde ese año, creó el Cuerpo de Paz. El Cuerpo entrenó voluntarios en destrezas necesarias en la salud y la educación y en proyectos agrícolas, para luego acoplarlos a planes de gobiernos extranjeros. Para 1966 unos 15.000 estadounidenses prestaban servicios en cerca de cuatro docenas de países. El presidente George W. Bush se ha comprometido a duplicar el tamaño del Cuerpo de Paz.

El sucesor de Kennedy, el presidente Lyndon B. Johnson, presentó una cantidad e iniciativas gubernamentales para alentar y utilizar los esfuerzos voluntarios. Entre estas se contaron el programa de Voluntarios al Servicio de Estados Unidos (VISTA), en ocasiones conocido como Cuerpo de Paz local, y el Programa de Voluntarios y Personas de Edad Madura (RSVP) que conecta a voluntarios de 55 años de edad y en adelante, con oportunidades de prestar servicios que van desde construir viviendas hasta inmunizar niños y proteger el medio ambiente. Hoy, el RSVP y otros dos programas - el Programa de Abuelos Sustitutos, que conecta a voluntarios de edad madura con jóvenes vulnerables que necesitan consejo y apoyo, y el Programa de Compañeros de Edad Madura, en el cual los voluntarios ayudan a los estadounidenses ancianos que tropiezan con dificultades para desempeñar simples tareas cotidianas como ir de compras y ejecutar trabajos ligeros - constituyen el Cuerpo de Personas de Edad Madura, que ofrece oportunidades de acción a más de medio millón de voluntarios.

Varios presidentes se han asociado a esta estrategia. Desde la agencia ACTION de Richard M. Nixon, al AmeriCorps de Bill Clinton, los líderes han usado el gobierno para canalizar las energías filantrópicas de los norteamericanos en pro del bien común.

El gobierno promueve el voluntariado

Aun cuando muchos estadounidenses defendían los programas de voluntariado administrados por el gobierno, muchos otros creían que la función del gobierno debía limitarse a proveer información a las organizaciones privadas y voluntarios individuales para identificar las necesidades comunitarias. Los estadounidenses animados por el espíritu público, argumentaban, se organizarían ellos mismos. En 1981 el presidente Ronald Reagan estableció la Oficina de la Casa Blanca para Iniciativas del Sector Privado y trabajó para alentar a las empresas y al sector privado a organizar oportunidades para el voluntariado.

El sucesor de Reagan, George H.W.Bush, en su Mensaje sobre el Estado de la Unión de 1991, dijo con palabras memorables que "Podemos encontrar sentido y recompensa al servir un propósito más elevado que nosotros mismos - un propósito brillante, encender un millar de puntos de luz". Hoy, la Fundación Puntos de Luz, organización sin fines de lucro, no partidista, no gubernamental, conecta a los ciudadanos con las oportunidades de voluntariado. Opera en la Web un portal de voluntariado nacional: 1-800-vounteer.org, y una diversidad de otros programas y servicios para alentar a la gente y a las empresas de todas las clases sociales a prestar sus esfuerzos voluntarios para ayudar a sus comunidades y sus conciudadanos.

En su Mensaje sobre el Estado de la Unión de enero del 2002, el presidente George W. Bush hizo un llamado a sus compatriotas a que dedicaran por lo menos dos años - equivalente de 4.000 horas - al servicio de sus comunidades, su país y el mundo. El USA Freedom Corps (Cuerpo de la Libertad de Estados Unidos) de Bush trabaja para fortalecer el sector sin fines de lucro, reconocer a los voluntarios y ayudar a conectar a los individuos con las oportunidades de voluntariado.

Sin importar si prestan servicios voluntarios a través de un programa administrado por el gobierno o una organización del sector privado, los estadounidenses contribuyen como voluntarios la misma ética del trabajo empeñoso y un espíritu solícito. Observamos ese espíritu en las palabras del voluntario Pernicie Welch, voluntario de Cuerpo de Personas de Edad Madura, de Mendenhall, Mississippi:

He sido voluntario en el RSVP del Condado de Simpson, desde junio del 2001, prestando servicios voluntarios en el Centro de la Comunidad de Old Pearl y en el Hogar de Ancianos de Copiah.

Durante el huracán Katrina quedé sin electricidad. Afortunadamente, fue restaurada rápidamente y cuando eso ocurrió enchufé los congeladores de otras tres familias a mi propia red. Usando mi cocina de gas, cociné también para varias familias; lavé las ropas de 21 personas; fui hasta la estación de bomberos local a recoger hielo, agua y comidas MRE (comidas envasadas, diseñadas originalmente para las fuerzas armadas) para distribuir entre las familias; doné ropas a los que lo habían perdido todo y ofrecí refrescos a los trabajadores de los servicios públicos. También me uní a un grupo de otra gente e instalamos un parque de diversiones para la comunidad.

A pesar de todo esto, desearía haber podido hacer más.

Si bien los líderes estadounidenses ofrecen perspectivas diferentes acerca de cómo puede el gobierno estimular las iniciativas individuales, todos respaldan el voluntariado como una gloria de la vida de Estados Unidos. Ninguno estaría en desacuerdo con las palabras pronunciadas en 1986 por Ronald Reagan, quien llamó al trabajo voluntario "un aspecto del carácter estadounidense tan fundamental para nuestro modo de vivir como la libertad de expresión, reunión y culto".

Iniciativas estatales y locales

Aun cuando estas iniciativas federales ofrecen muchas oportunidades, el voluntariado sigue siendo predominantemente un fenómeno estatal y local. Incluso mientras algunos estadounidenses viajan por el mundo para ayudar a los necesitados, muchos concentran sus esfuerzos en su familia, sus amigos y la comunidad local. En consecuencia, los gobiernos estatales y locales han dado forma a una cantidad de iniciativas para ayudar a los estadounidenses generosos a encontrar salidas apropiadas a su afán.

Por ejemplo, el estado de Virginia Occidental creó una Comisión para el Servicio Nacional y Comunitario. La comisión alienta a los ciudadanos de ese estado a hacer "la vida en torno a ellos más rica y mejor mediante sus donaciones de tiempo y esfuerzo". La comisión ofrece entrenamiento, un programa de acoplamiento con una organización voluntaria y otros servicios. En California, una red de 28 Centros de Voluntarios refiere cada año a más de 650.000 voluntarios a unas 40.000 organizaciones basadas en la comunidad.

Las municipalidades locales buscan con afán la ayuda voluntaria y a muchos ciudadanos les encanta participar para así obtener destrezas valiosas, conocer nuevos amigos o, simplemente, ayudar. La ciudad de Loveland, en Colorado (58.000 habitantes) entrevista a voluntarios potenciales acerca de sus objetivos, destrezas laborales y experiencias como voluntarios. A los voluntarios se los coloca en el Departamento de Parques y Recreación de la ciudad, en la biblioteca, el departamento de bomberos voluntarios y otros lugares del gobierno municipal. En Loveland, por ejemplo, los miembros de la Escuadra de Voluntarios de la Nieve limpian la nieve que cubre las entradas vehiculares de los residentes ancianos o discapacitados.

Uno podría hacer una lista con tantos ejemplos de voluntariado como hay comunidades estadounidenses y se quedaría corto. El impulso de ayudar sigue siendo una parte vital de la vida de los estadounidenses. Como un principio organizador de sus vidas, ellos aceptan las palabras del educador Booker T. Washington, que dijo: "Si usted quiere elevarse, haga que otro se eleve".

La filantropía en Estados Unidos

Michael Jay Friedman es redactor de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos.

La filantropía en Estados Unidos

Para obtener más información sobre los esfuerzos gubernamentales en apoyo de la participación ciudadana, ver Paul O. Light , "The Volunteering Decision: What Prompts It ¿What Sustains It?" The Brooking Review, vol.20,, no. 4 (Fall 2002) pp 45-47. En http://library.thinkquest.org/15511/museum/garden.htm hay disponibles afiches de dominio público.


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