Al igual que en Nueva Inglaterra, los primeros colonos del Sur fueron ingleses protestantes. También hubo una afluencia de hugonotes franceses, en particular a Carolina del Sur y, por supuesto, en Luisiana había numerosos colonos franceses. Pero, mientras que los colonos de Nueva Inglaterra solían subrayar sus diferencias importadas del viejo continente, los sureños tendían a emular a los ingleses. Aun así, los sureños se destacaron entre los líderes de la Guerra de Independencia y cuatro de los cinco primeros presidentes del país fueron virginianos.
A diferencia de los estados pedregosos de Nueva Inglaterra y los fértiles valles del Atlántico Centro donde medraban las granjas familiares, los estados del sur dependían en alto grado de una agricultura organizada en grandes explotaciones o plantaciones dedicadas a cultivos que requerían una gran cantidad de mano de obra, como el algodón y el tabaco, para los mercados del norte y de allende el Atlántico. Para atender a esta demanda, los dueños de las plantaciones dependían de esclavos traídos de África. Pero la esclavitud llegó a ser un tema conflictivo que dividió al norte y al sur. Para la gente del norte era inmoral; para los sureños, parte integrante de su modo de vida. En 1861, once estados sureños abandonaron la Unión con el propósito de establecer un estado aparte, los Estados Confederados de América. Esta escisión condujo a la Guerra de Secesión, la derrota de la Confederación y el fin de la esclavitud. Las heridas de la guerra tardaron muchos decenios en cicatrizar. Sin embargo, con el tiempo, los sureños dejaron atrás estas disensiones y en las postrimerías del siglo XX un nuevo orgullo regional surgió bajo el lema de "el Nuevo Sur". Una vez más, el Sur ganó influencia en la política nacional: desde 1976, el único presidente no sureño ha sido Ronald Reagan. Jimmy Carter es de Georgia. George Bush y su hijo George W. son desde hace tiempo residentes de Texas, y Bill Clinton es de Arkansas. El Sur también ha sido la sede de acontecimientos internacionales, como el festival anual de Spoleto, celebrado en Charleston, Carolina del Sur, y los Juegos Olímpicos de verano de 1996, en Atlanta, Georgia.
Hoy, el Sur se ha transformado en una región rica en manufacturas, banca y transportes. Las ciudades de toda la región ofrecen un panorama cuajado de rascacielos. Su clima templado también ha contribuido a hacer del Sur un lugar atractivo para los jubilados de otras regiones de Estados Unidos y Canadá. Los recién llegados a estos estados del "cinturón del sol", encuentran aquí una combinación moderna de oportunidad de hacer negocios y el estilo y sabor tradicionales del Sur. La riqueza literaria del Sur es legendaria, en particular en el siglo XX. Dignas de mención especial son las novelas de William Faulkner sobre la vida en Mississippi, las obras de teatro de Tennessee Williams y las novelas cortas de Flannery O'Connor. Entre las especialidades de la gastronomía regional destacan el pollo frito al estilo del Sur, los "grits", las barbacoas y la cocina francesa y criolla de Luisiana. |
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