La escuela en casaChuck Offenburger
| ||
|---|---|---|
Los hermanos gemelos Sam y Stan Scomoa, que se graduaron de la escuela secundaria este año en Columbia, Carolina del Sur, hicieron la mayoría de sus estudios en el hogar. Aprendieron a su propio ritmo; cuando las materias les eran fáciles avanzaban más rápidamente y cuando eran difíciles, disminuían el ritmo. Cuando un tema parecía oportuno para una "discusión en clase", la llevaban a cabo entre ellos. Tuvieron algunos maestros fuera de lo usual, como el político local que les enseño el arte de la oratoria. Además aprendieron de sus padres, Steve y Sandy Scome, una variedad de otras materias, así como el uno del otro. Los gemelos Scoma eran "escolares del hogar", parte de una tendencia, pequeña pero creciente en Estados Unidos, de padres que instruyen a sus hijos en sus hogares. Se calcula que en Columbia, un área metropolitana con 516.000 habitantes, anualmente 2.000 estudiantes reciben instrucción en el hogar, de los cuales 120 se gradúan de la escuela secundaria cada primavera. La instrucción en el hogar ha aumentado en los últimos 20 años, más o menos, por una variedad de razones. Algunas familias la prefieren por razones religiosas, por ejemplo, para asegurarse de que las lecciones se conforman a sus enseñanzas religiosas o con el fin de enseñar ética religiosa. Otros lo hacen con la creencia de que los niños aprenden mejor en el hogar que un aula llena de estudiantes. Otros toman esa decisión por razones de logística, tales como vivir tan lejos de la escuela que los viajes diarios serían difíciles. Dos lecciones especiales Los niños Scoma, que actualmente tienen 18 años, reflexionan sobre su educación elemental y secundaria, realizada completamente en el hogar, y dicen que aprendieron mucho. Sin embargo, sobresalen dos lecciones especiales, cómo aprender y la autodisciplina. "Una de las cosas que más me gusta de la instrucción en el hogar es que uno aprende la forma de enseñarse a sí mismo", dijo Sam. "Uno puede recurrir a los padres para ayuda, si no entiende algo, pero uno aprende a investigar y encontrar uno mismo la respuesta". Stan observó que la mayoría de los que estudian en el hogar pasan por una etapa en la que "existe la tentación de descuidar el estudio. Sin embargo, se llega a un punto en el que uno se da cuenta de que o uno mismo se empuja y tiene éxito en la vida, o no hace lo que se requiere y va a ser un fracaso en la vida. Aprendimos lo suficiente sobre la autodisciplina, de tal manera que en el último año o dos, el hecho de no estudiar ya no ha sido realmente una tentación para nosotros". Sam observó que siempre le gustó la idea de que "no había un horario fijo a menos que así lo quisiéramos. A nuestros padres no les preocupaba si queríamos dormir hasta tarde, siempre y cuando hiciéramos nuestro trabajo escolar". Que lo hacían y en forma excelente. Ciertamente, se graduaron con una nota promedio de 3,9 y más, en una escala de calificación de 4, con lo que superaron los requisitos de la Asociación Independiente de Escuelas en el Hogar de Carolina del Sur. Esta entidad vigila y mide el progreso de los estudiantes que reciben instrucción en el hogar y otorga los diplomas. El aprovechamiento escolar de los Scoma es tan fuerte que ganaron becas completas, las cuales cubrirán sus gastos en el Midlands Technical Collage, una universidad comunitaria de dos años en Columbia. Tienen el plan de eventualmente de obtener el grado de licenciado de la Universidad de Carolina del Sur. A ambos les gusta tomar cursos de matemáticas y ciencias. Sam cree que eso lo puede llevar a una carrera en los programas del espacio o en la aviación. A Stan le fascina la ingeniería química y es posible que se dedique a la investigación y desarrollo de medicinas. El proceso de la decisión ¿Por qué la pareja Scoma decidió instruir a sus hijos en el hogar? Steve y Sandy Scoma vivían en el área de Dallas, Texas, cuando sus dos hijos mayores, una niña y un varón, Stacy y Steve, llegaron a la edad escolar. "Comenzamos la instrucción en el hogar allí, pensando que podíamos darle a los chicos un buen comienzo escolar antes de ponerlos en una situación de competencia en un aula", dijo Steve padre, que entonces trabajaba en informática. Sandy permaneció en casa para ser la principal maestra de sus hijos. En 1990 se trasladaron a Carolina del Sur y se involucraron en la creación y operación de un estadio. Sam y Steve habían trabajado en el estadio tiempo parcial. "Cuando nos trasladamos a Carolina del Sur, la razón para la instrucción en el hogar cambió un poco", continuó Steve, padre, observando que en general las escuelas públicas se consideraban deficientes. "Aunque el distrito escolar donde vivíamos sí tenía escuelas bastante buenas, pensamos que los resultados de los exámenes de los niños en la educación pública en Carolina del Sur no serían competitivos con respecto a los resultados de los estudiantes procedentes de escuelas en otras áreas de Estados Unidos. Habríamos podido considerar enviarlos a escuelas privadas, que tenían mejores programas académicos, pero no podíamos costearlo. Así que escogimos continuar instruyéndolos en casa". Stacy, que ahora tiene 26 años, y Steve hijo, 24, pasaron de la escuela en el hogar a obtener grados en la Universidad de Carolina del Sur. Stacy es actualmente maestra en un kindergarten y Steve trabajará en ingeniería de computación. La participación en su iglesia, Christian Life Assembly of God, ha sido parte importante del programa de la escuela en el hogar de los Scoma. Sam y Stan han aprendido una gran cantidad sobre otras culturas durante los viajes de trabajo, patrocinados por la iglesia, a México, India, Rumania y otros países. También se han beneficiado de los extensos programas de música de la iglesia. Stan es un excelente pianista. Sam también toca el piano, así como la guitarra y el bajo. Son miembros importantes de la banda juvenil y del coro de la iglesia. Los muchachos son también buenos atletas y han aprovechado los recursos de la comunidad para obtener experiencia participando en deportes de equipo. Listos para el futuro Dicen que se sienten más que listos para el rigor de la vida académica en la universidad. "Hemos tomado algunas clases de matemáticas y ciencias de nivel más alto con otros estudiantes de escuelas en el hogar", observo Stan. "Nos ha ido bien en esas clases y, en realidad, anticipo con interés la oportunidad de tener más discusiones en grupo en nuestras clases en la universidad". Tanto Sam como Stan dicen que es un gran momento para ser joven. "Pienso que nuestra generación tiene la mayor oportunidad que se ha presentado para escoger una carrera", dijo Stan. "Hay una abundancia de oportunidades. Uno puede prácticamente hacer lo que quiere, nadie está limitado estar en un determinado grupo económico o étnico".
Las opiniones expresadas en este artículo no necesariamente reflejan los puntos de vista o las políticas del gobierno de Estados Unidos..
|
||