Los indígenas norteamericanos y la discapacidad: el programa AIDTAC de Montana
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La Oficina del Censo de Estados Unidos calcula que actualmente hay 4,4 millones de indígenas norteamericanos y pueblos originarios de Alaska en Estados Unidos. (Esta cifra incluye a aquellos que se han mezclado con otras razas). Los grupos poblacionales más numerosos viven en California, Oklahoma, Arizona y Alaska. Los indígenas norteamericanos hablan más de 250 idiomas y 561 gobiernos tribales son reconocidos por el gobierno federal. Algunos viven en reservas rurales o aisladas, en aldeas o pueblos o en ranchos y tierras tribales administradas en fideicomiso. El Consejo Nacional de Discapacidad informa que los tipos de discapacidades que se encuentran en la población general se encuentran también en la población de indígenas norteamericanos y pueblos originarios de Alaska. Algunas discapacidades, como las que se relacionan con la diabetes y las drogas y el alcoholismo prevalecen más entre los grupos de indígenas norteamericanos y, por lo tanto, la tasa general de discapacidad es más elevada. Entre indígenas norteamericanos en edad laboral (16 a 64 años) la tasa de discapacidad es del 27 por ciento, en comparación con el 18 por ciento que se registra en la población general; entre mayores de 65 años, la tasa de discapacidad es del 57,6 por ciento, en comparación con el 41 por ciento.1
La discapacidad en la cultura de los indígenas norteamericanos El concepto de discapacidad adquiere un nuevo sentido cuando se considera que la mayoría de los idiomas tribales ni siquiera tienen una palabra para indicar minusvalía o discapacidad. La discapacidad es una idea familiar en la cultura occidental, pero no tiene un paralelo directo en la cultura de los indígenas norteamericanos. El concepto de los indígenas norteamericanos que más se le aproxima no repara en las características físicas sino que considera la discapacidad una falta de armonía espiritual. (Además, las culturas y creencias tradicionales de muchas tribus varían enormemente, cada cual con su conjunto singular de leyendas sobre la creación, doctrinas religiosas y tabúes sagrados). Julie Clay, de la tribu Omaha, tiene una discapacidad y es directora del Centro de Ayuda Técnica a los Indígenas Norteamericanos Discapacitados (AIDTAC) del Instituto Rural de la Universidad de Montana. "El concepto de malestar", explica, "se describe como una falta de armonía en el cuerpo, la mente y el espíritu. Si una de estas zonas no está en armonía, entonces todo el ser queda afectado. Pero el hecho de que una persona pueda tener una discapacidad física o mental no significa que uno carezca de armonía o esté en un estado de malestar. Pero si hay falta de armonía en el entorno propio o las reacciones a ciertos acontecimientos, entonces está presente un estado de malestar". De hecho, si bien muchos indígenas norteamericanos se han integrado en la cultura dominante, muchos de ellos todavía se aferran a sus viejas costumbres y tradiciones. Este "vivir en dos mundos" es bastante problemático, ni decir tiene que lidiar con la discapacidad agrega un "tercer mundo" de dificultades. Comprender a las comunidades tribales El Consejo Nacional de Discapacidad reconoce que satisfacer las necesidades de personas con discapacidades que viven en tierras tribales requiere una comprensión de las diferentes culturas e historias de los indígenas norteamericanos y los pueblos originarios de Alaska, y una apreciación del carácter singular del entorno legal y socioeconómico de las comunidades tribales. La consulta con líderes tribales y miembros de la tribu que tienen discapacidades es esencial para comprender la naturaleza y complejidad de estas culturas y el concepto de discapacidad en las comunidades indígenas norteamericanas. Señala Julie Clay que las limitaciones económicas, legislativas, políticas, sociales, históricas y culturales que se imponen sobre la gente que vive dentro de los límites de las reservas indígenas causa tumultos en sus vidas. Para la mayoría de las personas que viven en las tierras tribales, los recursos y las oportunidades son escasos. Debido a las pobres condiciones de vida y los obstáculos que existen en algunas reservas, tienen pocas oportunidades de alcanzar sus metas personales en la vida. Durante los últimos cinco años, AIDTAC ha servido como centro nacional de ayuda técnica. Entre los grupos que se han beneficiado de sus servicios figuran indígenas norteamericanos y personas originarias de Alaska con discapacidades y sus familias, gobiernos tribales, agencias tribales y estatales de rehabilitación vocacional, empleadores y representantes de empleadores, centros indígenas urbanos y otros. En colaboración con otros programas del Instituto Rural, AIDTAC se centra en cuestiones de empleo, transporte, salud, vida independiente y educación. Con fondos de la Administración del Seguro Social y la Administración de Servicios de Rehabilitación del Departamento de Educación, AIDTAC proporciona formación y ayuda técnica con el objeto de mejorar las oportunidades de empleo y los resultados de la rehabilitación vocacional para los indígenas norteamericanos discapacitados.
(1) Los datos de población general provienen de la hoja informativa "¿Qué es la discapacidad? ¿A quién le afecta?" del Departamento de Salud y Servicios Sociales, que se encuentra en http://www.surgeongeneral.gov/library/disabilities/calltoaction/factsheetwhatwho.html(en inglés) Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente los puntos de vista ni las políticas del gobierno de Estados Unidos. |
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