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Una economía de servicios
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El papel del gobierno
Política macroeconómica
Los tiempos están cambiando
Problemas en el futuro, problemas en el pasado
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En plena acción
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La    ECONOMÍA  de  EE.UU.

en    síntesis  

Sede de Fairchild Semiconductor en Maine Los trabajadores de la sede de Fairchild Semiconductor en Maine, como la mayoría de los trabajadores del país, se enfrentan a un cambio tecnológico incesante. (© AP Images/Joan Seidel)

En plena acción

Está claro que las expansiones económicas no duran para siempre. La economía estadounidense ha estado sujeta a 32 ciclos de expansión y contracción desde 1854. En la época moderna, las expansiones se han vuelto más prolongadas y las contracciones más cortas, en promedio: en los 10 ciclos transcurridos de 1945 a 2001, la duración de las expansiones promedió 57 meses, la de las contracciones sólo 10; en comparación, durante los 32 ciclos las expansiones promediaron 38 meses y las contracciones 17.

El continuo aumento de la productividad –la producción de cada trabajador por hora– es la única forma de lograr una expansión económica siempre en aumento y un crecimiento continuo del ingreso. Las ganancias de productividad de EE.UU. se han desacelerado desde que alcanzaron su máximo en 2002.

La ansiedad de los trabajadores estadounidenses de clase media a causa de la seguridad en el empleo va en aumento ahora que se enfrentan a constantes cambios tecnológicos y a la competencia de trabajadores extranjeros con bajos salarios. Aunque la mayoría de los economistas promueven de modo inequívoco las enormes ganancias que el comercio genera, un número pequeño pero creciente de ellos nos advierten que tal vez decenas de millones de empleos estadounidenses pueden emigrar a tierras extranjeras y que Estados Unidos podría incluso perder industrias enteras.

Sin embargo, la opción de retraerse de la integración con la economía mundial parece casi inconcebible. El comercio de

Feria de empleo en la Ciudad de Nueva York En una feria de empleo realizada en la Ciudad de Nueva York, estas personas aguardan con la esperanza de encontrar su próxima oportunidad económica. (© AP Images/Mark Lennihan)

bienes y servicios en ambos sentidos representó el 27 por ciento del PIB de EE.UU. en 2005, después de haber sido sólo del 11 por ciento en 1970. Ahora el empleo de por lo menos 12 millones de trabajadores estadounidenses depende de las exportaciones.

Si bien muchos trabajadores de este país se enfrentan hoy a grandes desafíos, el más crucial de éstos es alcanzar el nivel adecuado de educación y capacitación. Los optimistas consideran que Estados Unidos está bien posicionado para beneficiarse en una economía mundial agitada, porque posee un vigoroso historial positivo de adaptación al cambio.

“Casi es inevitable que Estados Unidos llegue a representar una porción más pequeña de la creciente economía mundial, en virtud de los cambios estructurales que se están produciendo en todo el planeta”, augura el Consejo de la Competitividad. “Pero no hay razón por la cual Estados Unidos no pueda mantener su posición como la nación más próspera del mundo”.

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