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Í N D I C E
Introducción
Los inicios de Estados Unidos
El periodo colonial
El camino a la independencia
La Revolución
La formación de un gobierno nacional
Los primeros años, la expansión al oeste y las diferencias regionales
Conflicto sectorial
La Guerra Civil y la reconstrucción de postguerra
Crecimiento y transformación
Descontento y reforma
La Primera Guerra Mundial, la prosperidad de los años 20 y la Gran Depresión
El Nuevo Trato y la Segunda Guerra Mundial
La Guerra Fría, el conflicto de Corea y Vietnam
El cambio cultural: 1950-1980
El final del siglo XX
 
LA    H I S T O R I A    

DE EE.UU. EN    SÍNTESIS  
(Publicado en marzo de 2007)

EL FINAL DEL SIGLO XX

Bomberos bajo los soportes verticales destruidos de las torres gemelas del World Trade Center después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, D.C.
Bomberos bajo los soportes verticales destruidos de las torres gemelas del World Trade Center después de losataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, D.C. (© AP Images)

Estados Unidos siempre ha tenido periodos de polarización política cuando la población debate diversas formas de lidiar con los eventos internacionales, el cambio demográfico y los efectos de la innovación tecnológica. Las últimas décadas del siglo XX no fueron la excepción.

El activismo liberal de los años 60 y 70 fue eclipsado en la década de 1980 por un nuevo conservadurismo. Los conservadores preconizaron la imposición de límites al gobierno, una defensa nacional fuerte, una posición firme contra el comunismo, la reducción de impuestos para alentar el crecimiento económico, severas medidas contra la delincuencia, más expresiones religiosas en la vida pública y un código de comportamiento social más estricto. El ex actor y gobernador republicano de California Ronald Reagan, quien para muchos estadounidenses representaba la estabilidad, ganó dos periodos en la presidencia. Sus partidarios acreditan a sus políticas el mérito de haber apresurado la caída de la Unión Soviética.

Imagen proyectada del probable aspecto del horizonte de la ciudad de Nueva York cuando esté concluida la Torre de la Libertad que será construida donde se encontraba el World
Trade Center.
Imagen proyectada del probable aspecto del horizonte de la ciudad de Nueva York cuando esté concluida la Torre de la Libertad que será construida donde se encontraba el World Trade Center. (Courtesía de Silverstein Properties)

Los estadounidenses adoptaron una posición más centrista en 1992 y eligieron como presidente al gobernador de Arkansas Bill Clinton, quien organizó su campaña en torno a los temas de la juventud y el cambio. Algunas propuestas de Clinton eran muy liberales, como su plan de instituir un sistema de servicios médicos administrado por el gobierno, que el Congreso nunca aprobó. Otra propuesta –cancelar los pagos del gobierno a los beneficiarios de la previsión social y ayudarlos a conseguir empleo– fue tomada de los conservadores y a la postre tuvo mucho éxito.

Las diferencias normales en política se volvieron especialmente acerbas después de la elección presidencial del 2000. El voto popular y el voto del Colegio Electoral estaban divididos casi por igual entre el demócrata Al Gore y el republicano George W. Bush. Miles de cédulas electorales depositadas en el estado de Florida fueron impugnadas. Después de una serie de contiendas judiciales en torno a las leyes y procedimientos que rigen los recuentos, la Corte Suprema de la Nación tomó una decisión por estrecho margen que, en efecto, concedió la victoria a Bush.

Bush esperaba dedicarse a asuntos internos como la educación, la economía y la Seguridad Social, pero su presidencia sufrió un cambio irrevocable el 11 de septiembre de 2001. Ese día, terroristas extranjeros secuestraron cuatro aviones de pasajeros y los estrellaron contra las torres del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, las oficinas generales del Pentágono del Departamento de Defensa, cerca de Washington, D.C. y en un área rural de Pennsylvania. Bush declaró la guerra contra el terrorismo mundial. Los estadounidenses estuvieron unidos, en general, en las primeras fases de la campaña, pero muchos se sintieron cada vez más incómodos a medida que las operaciones bélicas se expandían.

Todavía no se comprenden cabalmente los efectos a largo plazo de los eventos y tendencias que surgieron a principios del siglo XXI.
 

COMENTARIO FINAL

Desde su inicio como un grupo de oscuras colonias acunadas en la costa del océano Atlántico, Estados Unidos ha tenido una notable transformación. Un analista político lo ha llamado “la primera nación universal”. En su población de 300 millones de habitantes están representados casi todos los grupos étnicos y nacionalidades de la Tierra. Es una nación donde el ritmo y la magnitud del cambio –económico, tecnológico, cultural, demográfico y social– se incrementan sin cesar. Lo que ocurre en Estados Unidos es a menudo el primer indicio de una modernización y un cambio que inevitablemente llevan a otras naciones y sociedades a un mundo cada día más interdependiente e interconectado.

Sin embargo, Estados Unidos conserva también un sentido de continuidad. Posee valores esenciales que se remontan a la fecha de su fundación como nación a fines del siglo XVIII. Algunos de ellos son la fe en la libertad individual y el gobierno democrático, y el compromiso con la oportunidad económica y el progreso para todos. Éste es el legado de una historia rica y turbulenta. La tarea constante de Estados Unidos consiste en asegurarse de que sus valores de libertad, democracia y oportunidad estén protegidos y florezcan durante todo el siglo XXI.
 

 
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