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DOCE PERSONAS QUE LOGRARON UN CAMBIO

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Óscar Arias Sánchez
Aung San Suu Kyi
Ralph Bunche
Mahatma Gandhi
Vaclav Havel
Martin Luther King, Jr.
Nelson Mandela
Eleanor Roosevelt
Andrei Sakharov
Raoul Wallenberg
Wei Jingsheng
Elie Wiesel

Cada vez que un hombre defiende un ideal o actúa para mejorar el destino de otros, o en protesta contra la injusticia, provoca una minúscula onda de esperanza que se entrecruza con las que llegan de un millón de otros centros, de energía y audacia similar, y esas ondas se unen para crear una corriente capaz de derribar las más poderosas murallas de la opresión y la resistencia.

Robert Kennedy, ex procurador general de Estados Unidos (1925-1968), tomado de un discurso pronunciado el Día de la Afirmación, en la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en junio de 1966


Presentamos aquí las ideas de 12 defensores de los derechos humanos, expresadas en sus propias palabras.


Óscar Arias Sánchez

Óscar Arias Sánchez (1941- ) fue el autor de la versión preliminar de un plan para llevar la paz y la estabilidad a Centroamérica, asolada por los conflictos, en septiembre de 1985, cinco meses antes de ser elegido el presidente más joven de Costa Rica. El plan de Arias estableció una fecha para el alto al fuego entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes, les garantizó la amnistía a los prisioneros políticos y propuso un programa para la realización de elecciones libres y democráticas en los países de América Central. En agosto de 1987, durante una reunión cumbre de los cinco presidentes centroamericanos realizada en Guatemala, Arias convenció a los otros cuatro dirigentes de que le dieran una oportunidad a la paz. Sus esfuerzos le merecieron el Premio Nobel de la Paz en 1987. Arias dirige ahora la Fundación Arias para la Paz y la Humanidad.

...La paz no es cuestión de premios o trofeos. No es el producto de una victoria o de un mandato. No tiene ni una línea final ni una fecha de terminación, ni tampoco una definición fija de sus logros.

La paz es un proceso que nunca termina, es la obra de muchas decisiones tomadas por un gran número de personas en muchos países. Es una actitud, una forma de vida, un modo de solucionar problemas y resolver conflictos. No se le puede imponer a la fuerza ni aun a la nación más pequeña, ni tampoco puede ser dictada por la nación más grande. En ella no es posible ni ignorar nuestras diferencias ni pasar por alto nuestros intereses comunes. Nos obliga a trabajar y vivir juntos.

La paz no sólo es cuestión de palabras nobles y conferencias Nobel. Tenemos palabras grandes, palabras gloriosas, inscritas en las actas constitutivas de las Naciones Unidas, del Tribunal Mundial, de la Organización de los Estados Americanos, y en una red de tratados y leyes internacionales. Necesitamos acciones que respeten esas palabras, que hagan honor a esos compromisos, que acaten esas leyes. Tenemos que fortalecer nuestras instituciones de paz, como las Naciones Unidas, asegurándonos de que sean utilizadas cabalmente tanto por los débiles como por los fuertes.

No les presto atención a los escépticos y detractores que no están dispuestos a creer que sea posible lograr una paz duradera, adoptada en forma genuina por personas que marchan bajo una bandera ideológica diferente, ni tampoco a quienes están más acostumbrados a los cañones de guerra que a los consejos de paz.

En Centroamérica no buscamos la paz en forma aislada, no queremos una paz que algún día le dé cabida al progreso político, sino la paz y la democracia juntas e indivisibles para poner punto final al derramamiento de sangre humana, lo cual es inseparable de la tarea de poner fin a la supresión de los derechos humanos.

No juzgamos, y mucho menos condenamos, los sistemas políticos o ideológicos de cualquier otra nación que hayan sido libremente elegidos y que nunca sean exportados. No podemos exigir a los estados soberanos que se ciñan a patrones de gobierno que no hayan adoptado por propia elección. Pero podemos insistir, y lo hacemos, en que todos los gobiernos respeten esos derechos universales del hombre que tienen significado más allá de las fronteras nacionales y los marbetes ideológicos. Creemos que la justicia y la paz sólo pueden prosperar juntas, mas nunca separadas. Una nación que maltrata a sus propios ciudadanos es más propensa a tratar mal a sus vecinos....

Tomado de su conferencia de aceptación del Premio Nobel de la Paz, el 10 de diciembre de 1987.
© The Nobel Foundation 1987
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Aung San Suu Kyi

Aung San Suu Kyi (1945- ), hija del desaparecido dirigente del movimiento nacionalista de Birmania, ha logrado destacar por derecho propio como líder del movimiento a favor de la democracia en su país natal. Cofundadora de la Liga Nacional para la Democracia en Birmania, la cual ha trabajado con ahínco por instituir un gobierno civil en el país, Aung San Suu Kyi ha electrizado a Birmania con sus apasionados discursos en defensa de la democracia y los derechos humanos. Fue sometida a arresto domiciliario por los gobernantes militares de su país en julio de 1989, en parte para marginarla en vísperas de las elecciones nacionales. Aung San Suu Kyi estuvo seis años bajo arresto domiciliario, y en ese tiempo sus escritos le ganaron fama internacional como una decidida defensora de la democracia, además de varios galardones, entre ellos el Premio Nobel de la Paz en 1991.

...Una de las libertades básicas a las que aspiran los hombres es que sus vidas sean plenas y sin restricciones; el derecho a estar libres de temores se perfila como un medio y como un fin. Un pueblo capaz de edificar una nación donde las instituciones fuertes y democráticas estén firmemente establecidas debe aprender primero a librar su mente de la apatía y el temor....

La ausencia de temor puede ser un don, pero tal vez sea más preciado el valor que se adquiere por medio del esfuerzo, el coraje que proviene de cultivar el hábito de negarse a dejar que el miedo dirija nuestros actos, la valentía que podría describirse como “la gracia de actuar bajo presión”... la gracia que se renueva una y otra vez bajo la presión cruel e incesante.

En un sistema que niega la existencia de los derechos humanos fundamentales, el temor tiende a estar a la orden del día. El temor de ser encarcelado, el temor a la tortura, el temor a la muerte, el temor de perder a los amigos, la familia, las propiedades o los medios de subsistencia, el miedo a la pobreza, el miedo al aislamiento, el miedo al fracaso. Una de las formas más insidiosas del temor es la que se disfraza de sentido común, e incluso de prudencia, y condena como cosas torpes, imprudentes, insignificantes o inútiles los pequeños actos cotidianos de valor que ayudan a preservar el respeto del hombre por sí mismo y su dignidad humana intrínseca.

No es fácil que un pueblo condicionado por el temor, sometido al gobierno férreo del principio de que el poder es la razón, logre liberarse del sopor enervante del miedo. Sin embargo, aun bajo la maquinaria estatal más aplastante, el coraje se alza una y otra vez porque el temor no es el estado natural del hombre civilizado.

La fuente del valor y la resistencia frente al poder sin freno suele ser una firme creencia en la santidad de los principios éticos, aunada a un sentido histórico según el cual, a pesar de todos los reveses, la condición del hombre está encauzada hacia un derrotero definitivo de progreso, tanto espiritual como material.

La visión del hombre, que anhela un mundo adecuado para una humanidad racional y civilizada, lo impulsa a arriesgarse y padecer para edificar sociedades libres de privaciones y temores. No se puede descartar como algo trillado los conceptos tales como verdad, justicia y compasión, ya que éstos son a menudo los únicos baluartes que se alzan contra el poder inhumano.

Tomado de su ensayo “El don de la gracia ante la presión”, New Statesman & Society, 11 de octubre de 1991
La versión completa de este artículo fue publicada en New Statesman & Society, el 11 de octubre de 1991.
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Ralph Bunche

Ralph Bunche (1904-1971) fue un diplomático estadounidense y miembro clave de las Naciones Unidas por más de dos décadas. Trabajó activamente en los planes preliminares para la creación de las Naciones Unidas y se incorporó al Secretariado de la ONU en 1947, como jefe de su División Fiduciaria. Luego, como subsecretario de la ONU para asuntos políticos especiales, Bunche negoció un acuerdo de armisticio en 1949 entre los árabes y judíos palestinos beligerantes. Por su habilidad y perseverancia en este cometido, le fue conferido el Premio Nobel de la Paz en 1950. Bunche desplegó también una prolongada actividad en la lucha por los derechos civiles y la igualdad racial en Estados Unidos. Fue uno de los fundadores del Congreso Nacional de los Negros y durante 22 años fue miembro del consejo directivo de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color.

...Quizá nunca se alcance la perfección en las relaciones entre los pueblos o en el funcionamiento de los mecanismos de la democracia. Sin embargo, es preciso que la brecha entre el ideal y la práctica de la democracia se reduzca continuamente. Para que la democracia pueda prosperar, o incluso existir, tiene que ser siempre dinámica. Debe avanzar hacia las metas de mayor libertad, una vida mejor y la dignidad cabal para los pueblos a los que sirve. Cualquier paso atrás, cualquier usurpación de los derechos de los ciudadanos de la democracia, cualquier violación a la dignidad del individuo, cualquier claudicación en la búsqueda del bienestar de las personas, es un menoscabo para la pujanza del ideal y una demora en el camino del progreso humano.

En Estados Unidos no sólo tenemos una democracia, sino la hemos construido sobre cimientos únicos: una unión de personas con la mayor diversidad de orígenes que haya conocido jamás una sociedad....

En el curso de nuestro gran experimento, hemos aprendido que no es necesario suprimir las diferencias, con miras a lograr un solo patrón humano, para poder disfrutar la democracia o alcanzar la unidad nacional. Más bien, hemos descubierto que lo único necesario es lograr que la gente cambie sus actitudes y supersticiones frente a las diferencias, lo cual es factible y se está logrando. De hecho, sabemos que las diferencias en términos de raza, religión y cultura, enriquecen realmente a la sociedad.

Sin duda alguna, en todo el ámbito de la actividad humana nada hay tan inspirado o inspirador como que los hombres libres, de todas las razas y religiones, estén unidos por el estímulo de intereses, objetivos e ideales en común.

Tal vez esté muy lejos de realizarse la visión de un mundo donde todos los pueblos vivan juntos en paz y fraternidad, pero éste sigue siendo el ideal más noble de la existencia humana....

Tomado del discurso “El camino de la paz”, pronunciado en la 92 Convención Anual de la National Education Association en Nueva York, N.Y., el 30 de junio de 1954.
Reproducido de un tomo de la publicación mensual Vital Speeches of the Day.
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Mahatma Gandhi

Mohandas Karamchand (Mahatma) Gandhi (1869-1948) nació en la India, estudió derecho en Gran Bretaña y pasó 21 años en Sudáfrica, luchando por la supresión de las medidas gubernamentales que, a su juicio, eran injustas para la población india de ese país.



Mahatma Gandhi en un momento de lectura junto a su rueda, símbolo hindú de búsqueda de la autosuficiencia.
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Regresó a la India en 1915 y, en menos de cinco años, llegó a ser jefe del movimiento nacional del país, dirigió con éxito una campaña de resistencia no violenta frente al gobierno británico y logró la independencia y la autonomía económica para sus compatriotas. En 1948, a sólo un año de haber alcanzado su meta de un gobierno independiente para la India, Gandhi fue asesinado por un hindú que se oponía a su programa de paz y tolerancia para todos los credos y religiones.

...El afecto no puede ni fabricarse ni regularse por medio de leyes. Si alguien no siente afecto por una persona o un sistema, debe tener la libertad de expresar en la forma más plena su insatisfacción, siempre que no proyecte, promueva o incite a la violencia. Pero la sección bajo la cual se nos acusa al Sr. Banker y a mí indica que la simple promoción de la falta de afecto es un delito. He estudiado varias de las causas juzgadas bajo esa sección y sé que algunos de los patriotas más amados de la India han sido convictos con ese criterio. Por lo tanto, considero un privilegio que se me acuse bajo dicha sección. Me he esforzado por describir en la forma más breve posible las razones de mi falta de afecto. No me mueve animadversión personal alguna contra ningún administrador en concreto, y mucho menos una falta de afecto hacia la persona del rey. Pero sostengo que es una virtud no sentir afecto hacia un gobierno que, en su totalidad, le ha hecho más daño a la India que cualquier sistema anterior. Sometida al gobierno británico, la India es menos viril que en ninguna época precedente. Convencido de esta creencia, considero que sería un pecado sentir afecto por semejante sistema. Y ha sido un preciado privilegio para mí tener oportunidad de escribir lo que he escrito en los diversos artículos que aquí se presentan como evidencias en mi contra.

En realidad, creo que les he prestado un servicio a la India y a Inglaterra, al mostrar que el recurso de abstenerse a cooperar es el camino para salir de la situación antinatural en la que viven ambas naciones. En mi humilde opinión, estamos tan obligados a no cooperar con el mal, como lo estamos a cooperar con el bien. Pero en el pasado, la no cooperación se ha expresado deliberadamente con violencia contra quien realiza el mal. Yo estoy decidido a demostrar a mis compatriotas que la no cooperación violenta no hace más que multiplicar los males, y que como el mal sólo se puede sostener por medios violentos, para negar nuestro apoyo al mal se requiere una abstención total de la violencia. La no violencia implica la sumisión voluntaria a las sanciones que se aplican por no cooperar con el mal. Por lo tanto, estoy aquí para hacer una invitación y para someterme gozosamente al castigo más severo que se me pueda imponer por eso que, según la ley, es un crimen deliberado, pero, para mí, es el deber más alto de un ciudadano....

Tomado de un testimonio presentado en la audiencia donde él se declaró culpable del cargo de haber escrito artículos sediciosos, el 11 de marzo de 1922
Reproducido y traducido de The Gandhi Reader: A Sourcebook of His Life and Writings, compilado por Homer A. Jack. Indiana University Press, 1956. Autorización concedida por Navajivan Trust, Ahmedabad, India. A principio de página


Vaclav Havel

Vaclav Havel (1936- ), nacido en Praga y dramaturgo de profesión, participó en la fundación de la Carta del 77, una organización de derechos humanos instituida en Checoslovaquia en 1977. Esto lo hizo objeto del acoso de la policía y lo obligó a pasar casi cuatro años en la cárcel, de 1979 a 1983. Cuando estallaron en Praga manifestaciones masivas contra el gobierno, en noviembre de 1989, Havel se convirtió en un personaje prominente del Foro Cívico, una nueva coalición de grupos de oposición no comunistas que pugnaban por reformas democráticas. Un mes después, a raíz del derrocamiento del régimen comunista, Havel fue elegido presidente interino del país; y fue reelecto a la presidencia en julio de 1990. Como presidente, Havel ha trabajado para ampliar la libertad fundamental en la República Checa e instituir un sistema económico basado en la libre empresa.

...Estamos moralmente enfermos porque nos acostumbramos a decir una cosa y pensar otra. Hemos aprendido a no creer en nada, a ignorarnos unos a otros, a preocuparnos sólo por nosotros mismos. Los conceptos tales como amor, amistad, compasión, humildad o perdón, han perdido su profundidad y dimensión.... El régimen anterior, armado con su ideología arrogante e intolerante, redujo al hombre a un simple medio de producción, y a la naturaleza a una herramienta productiva....

En el esfuerzo por rectificar los asuntos de interés común, tenemos una base sobre la cual es posible edificar. El pasado reciente —y en particular las seis últimas semanas de nuestra revolución pacífica— nos mostró el enorme potencial humano, moral y espiritual: la cultura cívica que ha estado aletargada en nuestra sociedad bajo la máscara de la apatía. Siempre que alguien decía categóricamente que éramos esto o aquello, yo replicaba que la sociedad es una criatura muy misteriosa y que no es prudente creer en el rostro que ella decide mostrarnos. Estoy feliz de no haberme equivocado. En todo el mundo, la gente se asombró al ver cómo esos dóciles, humillados y escépticos ciudadanos de Checoslovaquia, que parecían no creer en cosa alguna, encontraron la fuerza necesaria para rechazar al sistema totalitario en unas cuantas semanas, y cómo pudieron hacerlo en forma decente y pacífica. Hagamos esta pregunta: ¿de dónde sacaron esos jóvenes, que nunca habían conocido otro sistema, su anhelo de verdad, su amor a la libertad de pensamiento, su imaginación política, su arrojo civil y su prudencia cívica? ¿Cómo fue posible que sus padres se les unieran, siendo miembros de la generación a la cual se había considerado perdida? ¿Cómo fue que tantas personas comprendieron de inmediato lo que tenían que hacer, sin necesidad de que alguien las aconsejara o les diera instrucciones?

Creo que hubo dos razones principales: ante todo, la gente nunca es un simple producto del mundo exterior; siempre tiene la capacidad de responder a algo superior, por muy sistemáticamente que el mundo externo trate de ahogar esa capacidad. La segunda [razón] es que, después de todo, las tradiciones humanísticas y democráticas... dormían en el subconsciente de nuestras naciones y de las minorías nacionales. Esas tradiciones fueron transmitidas sin ser notadas, de una a otra generación, por lo cual cada uno de nosotros las pudo descubrir en el momento oportuno y transformarlas en acciones....

Tomado de su discurso de Año Nuevo, pronunciado el 1 de enero de 1990 ante el pueblo de Checoslovaquia, tres días después de haber sido elegido presidente de ese país
Reproducido y traducido con autorización de Uncaptive Minds, la publicación del Instituto para la Democracia en Europa del Este.
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Martin Luther King, Jr.

Martin Luther King, Jr. (1929-1968) fue el líder principal del Movimiento de Derechos Civiles en Estados Unidos. King era ministro bautista y, junto con otros ministros negros, fundó en 1957 la Conferencia del Liderazgo Cristiano del Sur para combatir la injusticia social por medios no violentos, como el boicot y las manifestaciones. Sus actos sentaron las bases para la aprobación de la Ley de Derechos Civiles en 1964, la cual prohíbe la discriminación racial en lugares públicos e insta a la igualdad de oportunidades en el empleo y la educación. King recibió el Premio Nobel de la Paz en 1964 por su labor de liderazgo. King sufrió heridas de bala y murió el 4 de abril de 1968 en Memphis, Tennessee, a donde había ido para apoyar una huelga de trabajadores negros recogedores de basura.

...La no violencia es una forma de humildad y control de sí mismo. Los negros hablamos mucho de nuestros derechos, y nos asiste la razón. Proclamamos con orgullo que tres cuartas partes de la población del mundo están formadas por gente de color. Tenemos el privilegio de presenciar, en nuestra propia generación, el gran drama de la libertad y la independencia que se desenvuelve en Asia y África. Todas estas cosas concuerdan con la obra de la Providencia. Sin embargo, debemos asegurarnos de aceptarlas con la actitud espiritual apropiada. En el esfuerzo por alcanzar la libertad en América, Asia y África, no debemos tratar de saltar de una posición de desventaja a una posición ventajosa, pues eso subvertiría la justicia. Tenemos que aspirar a la democracia, no a la sustitución de una tiranía por otra. Nuestro propósito no debe ser jamás derrotar o humillar al hombre blanco. Es preciso que no seamos víctimas de una filosofía de supremacía negra. A Dios no el interesa simplemente la libertad de los negros, los morenos y los amarillos; a Dios le interesa la libertad de toda la raza humana.

El método no violento es una respuesta al dilema largamente discutido del gradualismo o la inmediatez. Por una parte, nos impide caer en ese tipo de paciencia que no es más que una excusa para la inactividad y el escapismo, y que termina en el inmovilismo. Por otra parte, nos libra de las palabras irresponsables que distancian sin reconciliar, y del juicio apresurado que es ciego a las necesidades del proceso social. Reconoce la necesidad de avanzar hacia la meta de la justicia, con prudente moderación y una actitud tranquila y razonable. Pero también reconoce la inmoralidad de aflojar el paso en la marcha hacia la justicia y de capitular frente a los guardianes de un statu quo injusto. Reconoce que el cambio social no puede llegar de la noche a la mañana. Pero nos induce a trabajar como si existiera la posibilidad de lograrlo mañana mismo....

Tomado de su libro de 1958 Stride Toward Freedom: The Montgomery Story
Reproducido bajo un acuerdo con The Heirs of the Estate of Martin Luther King, Jr., por intermediación de Writers House como agente del propietario.
Copyright 1958 por Martin Luther King, Jr.; copyright renovado en 1986 por Coretta Scott King.
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Nelson Mandela

Nelson Rolihlahla Mandela (1918- ) fue electo presidente de Sudáfrica el 9 de mayo de 1994, un suceso que fue la coronación de toda una vida de lucha por lograr una democracia multirracial en su país. Mandela había comenzado su carrera política unos 50 años antes, como uno de los organizadores del Congreso Nacional Africano (CNA), grupo opositor al gobierno de la minoría blanca en Sudáfrica. A partir de 1952, como presidente delegado del CNA, Mandela viajó por todo el país para organizar la resistencia frente a la legislación discriminatoria, basada en clasificaciones raciales. En 1964 fue sentenciado a prisión perpetua por sabotaje y traición; pasó 27 años en la cárcel. En febrero de 1990, cuando fue liberado, emprendió de inmediato una serie de diálogos y negociaciones que llevaron la democracia y la igualdad a Sudáfrica. A Mandela —junto con el entonces presidente de Sudáfrica, F.W. de Klerk— le fue conferido el Premio Nobel de la Paz en 1993.

...Hablamos aquí del desafío que implican las dicotomías de la guerra y la paz, la violencia y la no violencia, el racismo y la dignidad humana, la opresión y la represión, la libertad y los derechos humanos, la pobreza y la opción de estar libres de privaciones.

Hoy comparecemos aquí simplemente como representantes de los millones de compatriotas que se atrevieron a levantarse contra un sistema social cuya esencia misma es la guerra, la violencia, el racismo, la opresión, la represión y el empobrecimiento de un pueblo entero....

El valor de nuestra recompensa compartida tendrá que ser medido, y lo será, por la gozosa paz que triunfará al fin, porque la cualidad humana común que une a los negros y a los blancos en una sola raza humana nos habrá dicho a cada uno de nosotros que todos viviremos como los hijos del paraíso.

Viviremos así porque habremos creado una sociedad donde se reconoce que todas las personas nacen iguales y que cada una tiene el mismo derecho a gozar de la vida, la libertad, la prosperidad, los derechos humanos y el buen gobierno.

Una sociedad así nunca deberá volver a permitir que haya prisioneros de conciencia, ni que sean violados los derechos humanos de persona alguna.

Tampoco se deberá permitir jamás que, cuando se abran los caminos del cambio pacífico, éstos vuelvan a ser obstruidos por usurpadores que intentan arrebatarle el poder al pueblo, en aras de sus propios e innobles propósitos...

Procuremos que las generaciones futuras no digan nunca que la indiferencia, el escepticismo o el egoísmo nos impidieron estar a la altura de los ideales de humanismo que el Premio Nobel de la Paz sintetiza. Que el esfuerzo desarrollado por todos nosotros demuestre que Martin Luther King, Jr., estaba en lo cierto cuando dijo que la humanidad no puede seguir estando trágicamente sometida a la noche oscura y sin estrellas del racismo y la guerra.

Que los esfuerzos de todos nosotros demuestren que él no fue tan sólo un soñador cuando dijo que la belleza de la fraternidad y la paz genuinas es aún más preciosa que los diamantes o el oro.

¡Que sea éste el amanecer de una nueva era!

Tomado de su conferencia de aceptación del Premio Nobel de la Paz, el 10 de diciembre de 1993
© The Nobel Foundation 1993
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Eleanor Roosevelt

Anna Eleanor Roosevelt (1884-1962), la filántropa estadounidense y esposa del presidente Franklin D. Roosevelt, fue una decidida defensora de los trabajadores y los pobres, y adalid de la educación, la salud y otros rubros que afectan a los niños. Viajó mucho durante la Segunda Guerra Mundial, en nombre de su esposo y de una idea a la cual estaba consagrada: la creación de una organización internacional eficaz para prevenir la guerra en el futuro. A raíz de la muerte de su esposo en 1945, Eleanor Roosevelt fue asignada a la delegación de Estados Unidos en las nuevas Naciones Unidas y, a principios de 1946, fue la primera persona elegida para presidir la Comisión de la ONU sobre Derechos Humanos. En ese cargo, ella tuvo un papel destacado en la creación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Continuó su trabajo en las Naciones Unidas hasta 1952.

...Cuando contemplo la labor realizada hasta ahora por nuestra Comisión de Derechos Humanos, comprendo que tiene una doble importancia.

En primer lugar, hemos expresado con palabras algunos derechos innatos. Además, nos hemos dado cuenta de que las condiciones de nuestro mundo contemporáneo requieren la enumeración de ciertas garantías que debe tener el individuo para adquirir un sentimiento de seguridad y dignidad hacia su propia persona. El efecto de esto es francamente educativo. De hecho, me agrada pensar que la Declaración favorecerá en muy alto grado la educación de los pueblos del mundo.

Me parece de la mayor importancia que la Declaración sea aceptada por todas las naciones miembros, no porque vayan a cumplir de inmediato todas sus disposiciones, sino porque deben dar su apoyo a las normas por cuya consecución habrán de esforzarse las naciones en lo sucesivo. Puesto que los objetivos han sido expuestos claramente, los hombres de buena voluntad, en todos los lugares, se esforzarán por alcanzarlos con más energía y confío que también con más esperanzas de éxito.

A medida que la Convención sea suscrita por más y más países, hará que surjan derechos realmente tangibles que podrán ser invocados ante los tribunales de los países que los ratifiquen. En todas partes, mucha gente se sentirá más segura. Y cuando las Grandes Potencias se comprometan mediante sus ratificaciones, las naciones pequeñas que temen la posibilidad de que las grandes abusen de su fuerza tendrán un mayor sentimiento de seguridad.

La labor de la Comisión ha tenido un valor sobresaliente al poner a la vista de los hombres aquellos ideales por cuya consecución deberán esforzarse. No sólo de pan vive el hombre.

Tomado de su artículo “La promesa de los derechos humanos”, Foreign Affairs, abril de 1948
Reproducido con autorización de Foreign Affairs, abril de 1948.
Copyright © 1948 por el Council on Foreign Relations, Inc.
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Andrei Sakharov

Andrei Dmitriyevich Sakharov (1921-1989), el exitoso físico nuclear soviético, llegó ser reconocido como defensor de la democracia y los derechos humanos en 1968, cuando se publicó en Occidente su manifiesto clandestino “Progreso, coexistencia y libertad intelectual”. En 1970 ayudó a fundar el Comité de Derechos Humanos en la Unión Soviética. Sus esfuerzos fueron reconocidos con el Premio Nobel de la Paz en 1975. A raíz de las críticas del gobierno a fines de 1979, Sakharov fue exiliado a la ciudad cerrada de Gorky. Fue liberado en 1986 y presenció cómo se convertían en políticas oficiales del gobierno muchas de las causas por las que él había luchado. En 1989 fue electo miembro de la recién formada legislatura de la Unión Soviética, el Congreso de Diputados del Pueblo. Murió poco tiempo después, en ese mismo año.

...Estoy convencido de que en la lucha para proteger los derechos humanos debemos actuar, en primer lugar y ante todo, como defensores de las víctimas inocentes de los regímenes instalados en diversos países, sin exigir la destrucción o la condena total de esos gobiernos. Necesitamos una reforma, no la revolución. Necesitamos una comunidad flexible, pluralista y tolerante que sea capaz de usar las experiencias de todos los sistemas sociales con libertad y sin dogmatismo, de un modo selectivo y experimental. ¿Qué es la distensión? ¿Qué es el reacercamiento? Aquí no nos preocupan las palabras, sino la voluntad de crear una sociedad mejor y más amigable, un orden mundial mejor.

Hace miles de años, las tribus de seres humanos padecían grandes privaciones en la lucha por sobrevivir. En esa lucha no sólo era importante saber manejar un garrote, sino también tener la capacidad de pensar en forma razonable, atesorar el conocimiento y la experiencia acumulados por la tribu y desarrollar los vínculos que propiciaran la colaboración con otras tribus. Toda la raza humana se enfrenta hoy a una prueba similar. En el espacio infinito existen necesariamente muchas civilizaciones, entre ellas algunas que seguramente son más sabias y “exitosas” que la nuestra. Suscribo la hipótesis cosmológica según la cual el desarrollo del universo se repite, en sus rasgos básicos, un número infinito de veces. De acuerdo con esta idea otras civilizaciones, incluso las más “exitosas”, deben estar presentes un número infinito de veces en las páginas “precedentes” y “subsiguientes” del Libro del Universo. Sin embargo, esto no debe minimizar nuestro quehacer sagrado en el mundo que nos corresponde, en el cual hemos surgido por un momento como débiles resplandores de luz que emergen a la existencia material, desde las tinieblas de la insustancialidad de la inconsciencia oscura. Debemos dar validez a las demandas de la razón y crear una vida digna de nosotros mismos y de las metas que sólo tenuemente percibimos.

Tomado de su conferencia de aceptación del Premio Nobel de la Paz de 1975, “Paz, progreso y derechos humanos”
© The Nobel Foundation 1975
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Raoul Wallenberg

Raoul Wallenberg (1912-1945?) fue un diplomático de Suecia, un país neutral, que brindó su ayuda a los judíos de Europa en la Segunda Guerra Mundial.



Raoul Wallenberg, un diplomático sueco que ayudó a salvar la vida de miles de judíos del holocausto nazi.
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Como representante de una compañía de Europa central en el extranjero, Wallenberg convenció al ministerio del exterior de Suecia, en 1944, de que lo enviara a Budapest con un pasaporte diplomático. En esa ciudad alojó a miles de judíos en “casas de seguridad” bajo las banderas de Suecia y otros países neutrales. Él rescató a muchas personas en los trenes de deportación y en las marchas de la muerte; proporcionó alimento y ropa a muchos otros a los que no pudo salvar. Wallenberg desapareció el 17 de enero de 1945. El Congreso de Estados Unidos le concedió a Raoul Wallenberg en forma honorífica la ciudadanía estadounidense el 22 de septiembre de 1981, cuando sólo a otro individuo se le había conferido tal distinción.

La necesidad de tarjetas de racionamiento, certificados de bautismo, documentos de identidad; la exigencia de llevar puesta la Estrella de David; el toque de queda para los judíos durante la mayor parte del día; el control estricto de las calles por la noche; la falta de dinero en efectivo entre los judíos; la tibia compasión de la población cristiana; y la topografía de la campiña, abierta y fácil de explorar, fueron factores que se conjugaron para que a los judíos les fuera difícil sustraerse a su destino por medio de la fuga.

Se cree que entre 20.000 y 50.000 judíos se han ocultado en Budapest con la ayuda de amigos cristianos. Es probable que la mayoría de los que se han quedado en casas de judíos sean niños, mujeres y ancianos. Los hombres han sido reclutados para el trabajo. Durante la semana que finalizó el 7 de julio, los sacerdotes católicos celebraron numerosos bautizos. Sin embargo, se ha impuesto ahora una mayor restricción y se exigen tres meses de instrucción [religiosa] antes del bautismo. Muchos sacerdotes han sido arrestados. Al ser bautizados, los judíos esperan aprovechar los nuevos reglamentos que, según se rumora, exonerarán a los bautizados del requisito de portar la Estrella de David. Se dice que en Hungría han sido bautizados no más de 70.000 judíos.

Hay una remota posibilidad de adquirir documentos arios de personas que han sido desalojadas por las bombas o asesinadas. Esos documentos son muy caros. De hecho, no he sabido de ningún caso de documentos de identidad falsos, y las imprentas están bajo un control tan estricto que en este momento es prácticamente imposible escapar por este método....

...Las actividades de ayuda se han emprendido en una escala muy modesta. Se ha pedido dinero —sin obtenerlo— a organizaciones religiosas que se han mostrado muy activas en la ayuda a los judíos, y hemos recurrido también al Consejo Judío para Judíos Cristianos, de reciente formación. Es obvio que sería deseable explorar más a fondo esta opción, ya sea mediante la ayuda de un campo para asilados con mediación de la Cruz Roja, o bien, brindando apoyo a individuos o recurriendo a las organizaciones y personas que han demostrado su utilidad. Lo único que lamento es que quienes se mostraban más ansiosos de enviarme aquí no parecen haber comprendido que los fondos son esenciales. En este lugar hay un sufrimiento sin fin que es preciso aliviar.

Tomado de sus Letters and Dispatches, 1924-1944
Copyright © 1987, 1955 por Brigette Wallenberg y Gustaf Soderlund. Copyright de la traducción © 1995 por Arcade Publishing, Inc.
Reproducido con autorización de Arcade Publishing, Nueva York, Nueva York.
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Wei Jingsheng

Wei Jingsheng (1950- ), un electricista que creció en Beijing, es hijo de dos miembros del partido comunista. Wei surgió a la fama a fines de los años 70, cuando escribió artículos en los que criticó el programa de modernización de su gobierno, que sólo se enfocaba en las reformas económicas y excluía las reformas democráticas. En marzo de 1979, una semana después de haber colocado su último artículo en el Muro de la Democracia, en Beijing, Wei fue arrestado y sentenciado a 15 años de prisión. Al ser liberado inesperadamente, en septiembre de 1993, reanudó de inmediato su tarea. A principios de 1994 fue detenido una vez más y el 13 de diciembre de 1995 lo sentenciaron a 14 años de prisión, bajo cargos que el gobierno describió como el intento “de trazar un plan de acción y crear una organización para recaudar fondos y patrocinar actividades del movimiento democrático”. Wei obtuvo la libertad condicional por causas de salud en noviembre de 1997 y fue enviado a Estados Unidos, donde sigue abogando por la causa de la democracia para el pueblo chino con escritos y discursos.

...¿Qué es la verdadera democracia? Su significado es el derecho de las personas a escoger representantes, para que actúen de acuerdo con la voluntad del grupo y a favor de los intereses del mismo. Sólo a eso se le puede llamar democracia. Además, la gente también debe tener el poder necesario para destituir a sus representantes en cualquier momento, de modo que éstos no puedan engañar a otros en nombre del pueblo....

¿Habrá mayor desorden en la Tierra y serán impugnadas las leyes humanas y divinas cuando la gente disfrute de la democracia? ¿Acaso los periódicos recientes no nos muestran que justamente por la falta de democracia los dictadores, grandes y pequeños, han desafiado las leyes humanas y divinas? El problema de mantener el orden democrático en el interior debe ser resuelto por los pueblos mismos, sin necesidad de que los jefes supremos tengan que preocuparse al respecto. Por lo tanto, si juzgamos por la historia del pasado, un sistema social democrático es la premisa o prerrequisito principal de cualquier desarrollo... o modernización. Sin esta premisa o prerrequisito esencial no sólo sería imposible lograr un mayor desarrollo, sino también conservar los frutos del estado de desarrollo actual. La experiencia de nuestra gran patria en los últimos 30 años nos ha aportado la mejor evidencia.

¿Por qué tiene que emprender la historia humana el camino de la prosperidad o la modernización? La razón es que los seres humanos necesitan una sociedad próspera que produzca frutos realistas y les brinde la máxima oportunidad de luchar por la meta primordial de la felicidad, es decir, la libertad. La democracia implica la máxima libertad asequible que haya conocido el ser humano hasta hoy. Es obvio que la democracia se ha convertido en la meta de las luchas humanas contemporáneas....

Tomado de su ensayo “La quinta modernización”, escrito durante la “primavera de la democracia” en 1978-1979 A principio de página


Elie Wiesel

Eliezer (Elie) Wiesel (1928- ), es un autor estadounidense que nació y pasó la primera parte de su vida en una pequeña comunidad hasídica en Sighet, Rumania. En 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, Wiesel fue enviado junto con su familia y con los demás judíos del poblado al campo de concentración de Auschwitz y después al de Buchenwald. Él logró sobrevivir. Al final de la guerra, Wiesel trabajó en Francia como periodista, en diarios franceses e israelíes. En 1956 se trasladó a Estados Unidos, donde ha dedicado su vida a escribir y hablar de los horrores que presenció durante el Holocausto y a ayudar a las víctimas de la opresión y el racismo en todas las latitudes. En reconocimiento a sus esfuerzos por denunciar la violencia y el odio, Wiesel fue honrado con el Premio Nobel de la Paz en 1986.

...Cuando recorra el Museo [Conmemorativo] del Holocausto [en Estados Unidos] y se asome a los ojos de los asesinos y de las víctimas, hágase esta pregunta: ¿cómo fue posible que los asesinos siguieran viviendo después de hacer lo que hicieron? ¿Por qué fue alentado Berlín en su creencia de que podía decretar impunemente la humillación, persecución y exterminio de un pueblo entero? ¿Por qué los aviones de los Aliados no bombardearon los ferrocarriles que se dirigían a Birkenau? ¿Por qué no hubo ni gritos de protesta ni indignación pública?

Otra pregunta: ¿de dónde sacaron los luchadores mal armados de los guetos y los bosques todo el valor necesario para enfrentarse a las legiones más poderosas de Europa?

Y la pregunta más dolorosa de todas: ¿por qué el silencio del hombre fue emulado por el [silencio] de Dios?

De hecho, las preguntas son interminables y se quedarán siempre sin respuesta. En realidad, si se encuentra una respuesta para el Holocausto, tiene que ser por definición una respuesta errónea. El Museo tampoco es la respuesta; es tan sólo un signo de interrogación.

Todos los sucesos relacionados con ese periodo son un desafío para el entendimiento humano. No es que usted no lo entienda porque yo no puedo explicarlo, sino que me es imposible explicarlo porque usted no lo entiende.

La esencia de esta tragedia es que jamás será posible comunicarla plenamente....

Y, sin embargo, el deber nos obliga a intentarlo. No hacerlo así significaría olvidar. El olvido sería tanto como matar a las víctimas por segunda vez. No nos es posible impedir su primera muerte, pero no debemos permitir que se desvanezcan de nuevo. La memoria no sólo es una victoria sobre el tiempo, sino también un triunfo sobre la injusticia.

Esa es una de las lecciones que hemos aprendido, pero también hay otras. Hemos aprendido que si bien el Holocausto fue una tragedia principalmente judía, sus repercusiones son universales. Aunque no todas las víctimas eran judías, todos los judíos fueron víctimas. Hemos aprendido que, a fin de cuentas, lo que le pasa a una comunidad afecta a todas las comunidades.... Hemos aprendido que aunque cada ser humano tiene derecho de ser diferente, nadie tiene derecho de ser indiferente ante el sufrimiento....

Tomado de su ensayo “Por los muertos y por los vivos”, The New Leader, mayo de 1993.
Reproducido con autorización de The New Leader, 17-31 de mayo de 1993.
Copyright © 1993 The American Labor Conference for International Affairs, Inc.

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