INTRODUCCIÓN
El periodismo es a la vez una profesión y un arte, pues los
periodistas aplican habilidades especializadas y se someten
a normas en común. Así pues, ¿qué hace del periodismo algo
distinto de otras ocupaciones, como la medicina o el derecho,
que pueden ser descritas en los mismos términos? La mayor
diferencia es quizá el papel especial que los medios informativos
desempeñan en una sociedad libre.
Con frecuencia se ha dicho que la prensa libre es
el oxígeno de la democracia porque una no puede
sobrevivir sin la otra. El escritor político francés
Alexis de Tocqueville se dio cuenta de esto en
su visita a Estados Unidos hace casi 200 años.
“No es posible tener verdaderos periódicos sin
democracia y no se puede tener democracia sin
periódicos”, escribió. Desde entonces, la validez
de esa simple declaración ha sido demostrada
en varios países del mundo. Las democracias,
bien establecidas o incipientes, dependen del
consentimiento de una ciudadanía bien informada,
y los medios de noticias son una fuente primaria
de la información que la gente necesita para
gobernarse a sí misma.
A fin de garantizar que los periodistas estén en
condiciones de proveer esa información, muchos
países han establecido salvaguardias legales
para la libertad de prensa. En Estados Unidos,
por ejemplo, el periodismo es la única profesión
citada en la Constitución, la cual establece que:
“El Congreso no aprobará ley alguna … que coarte
la libertad de expresión o la de prensa”. Thomas
Jefferson, el tercer presidente de este país, escribió
en 1787: “En virtud de que la base de nuestro
gobierno es la opinión de la población, el primer
objetivo debe ser la conservación de ese derecho
y si a mí me tocara decidir si debemos tener un
gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno,
no dudaría un momento en preferir esto último”.
En una sociedad libre, los periodistas no
sólo tienen sus propias garantías legales, sino
también responsabilidades. En algunos países,
esas responsabilidades han sido descritas
explícitamente y en otros son implícitas.
Sin embargo, en casi todos los casos la idea
es la misma: para mantener informados
a los ciudadanos, los periodistas tienen la
responsabilidad de proveer información precisa y
presentarla en forma imparcial e independiente de
influencias externas.
En las sociedades democráticas de todo el mundo,
los medios de noticias han llegado a desempeñar
una función adicional como vigilantes de las
actividades de las ramas políticas y judiciales del
gobierno. Ellos han mantenido la factibilidad
de las democracias, dando voz a los que no la
tienen y velando por que la mayoría gobernante
no atropelle los derechos de ninguna minoría.
El escritor y humorista estadounidense del siglo
XIX Finley Peter Dunne dijo una vez que la
tarea del periodista es “tranquilizar al afligido y
afligir al tranquilo”. Pero la función primaria del
periodismo en una sociedad libre ha seguido
siendo la misma de una a otra generación. Cuando
un grupo establecido en Estados Unidos, el
Comité de Periodistas Comprometidos, hizo una
encuesta al final del siglo XX y preguntó a varios
periodistas cuál era el carácter de su profesión,
la opinión general fue la siguiente: “El propósito
esencial del periodismo es dar a los ciudadanos la
información precisa y fidedigna que necesitan para
desenvolverse en una sociedad libre”.
Este manual es una breve introducción a los
fundamentos del periodismo y al ejercicio
periodístico en los sistemas democráticos: un
periodismo que trata de basarse en hechos y no en
opiniones. Las opiniones tienen su lugar, pero en
los periódicos mejor dirigidos sólo son presentadas
en las páginas editoriales y en las columnas op-ed
(op-uestas a la página ed-itorial) para escritores
invitados. Es el tipo de periodismo que yo misma
ejercí por más de 20 años como reportera y
editora, y el que ahora enseño en talleres para
profesionales en Estados Unidos y en todo el
mundo. Mi meta es ofrecer una guía útil y práctica
que ayude a todos los periodistas a trabajar mejor
para las comunidades a las que atienden. |
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Deborah Potter es directora ejecutiva de NewsLab (www.newslab.org), un centro de recursos en
línea para periodistas instalado en Washington, D.C. que ella misma fundó en 1998. Ha impartido
clases de periodismo como miembro del profesorado de The Poynter Institute y de la Universidad
Americana y fue directora ejecutiva de la Fundación de Directores de Noticias de Radio y
Televisión. Dirige talleres para periodistas en salas de redacción de Estados Unidos y de todo el
mundo. Es una importante columnista cuyos análisis de los noticiarios en los medios electrónicos
son publicados en la American Journalism Review y es autora de Ready, Set, Lead: A Resource Guide
for News Leaders. Potter pasó en noticiarios de TV más de 20 años, 16 de los cuales fue corresponsal
de las cadenas CBS News y CNN, a cargo de los asuntos de La Casa Blanca, el Departamento de
Estado, el Congreso, política nacional y asuntos del medio ambiente. También fue presentadora de
la serie de PBS TV “In the Prime”. Tiene una licenciatura por la Universidad de Carolina del Norte en
Chapel Hill y una maestría por la American University. |