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M a n u a l     d e      p e r i o d i s m o     i n d e p e n d i e n t e

Í  N  D  I  C  E  
    Introducción
1. ¿Qué es una noticia?
2. Cómo conseguir la historia
3. Cómo contar la historia
4. Edición de la historia
5. Medios electrónicos e Internet
6. Periodismo especializado
7. La ética y la ley
8. Recursos periodísticos
 
(Publicado en julio de 2006)

MEDIOS ELECTRÓNICOS
E INTERNET

El periodismo radiofónico, televisivo y en línea –basado en la Internet– representa formas especializadas cuyas demandas y exigencias son adicionales y están por encima de las que hemos analizado hasta aquí. Los periodistas de los medios elec trónicos no sólo usan palabras, sino también sonido y vídeo para construir sus historias. Escriben sus textos para que sean escuchados, no leídos por la audiencia. Igual que sus homólogos de la TV, los periodistas en línea pueden usar sonido y vídeo en sus historias, así como elementos interactivos con los cuales el lector puede explorar la historia a su propio ritmo.

En aras de la simplicidad, en este capítulo usaremos el término noticiario para describir todos los servicios de noticias por radio y televisión, no importa que sean transmitidos por aire, por cable o vía satélite.

Formas y términos de la narrativa para los medios electrónicos

Las formas básicas de la narrativa para los medios electrónicos son la historia “narrada” o “leída”, la voz superpuesta o “V/O” (voice over) y la “cobertura” (wrap) o “paquete” (package). Una historia “leída” es lo que el término indica: un relato sin audio ni vídeo adicional; de ordinario la presenta el comunicador o conductor en el estudio. “V/O” es un término de televisión que se refiere a una historia contada en los noticiarios con vídeo, pero sin audio original (“sound bites” es el término que se usa en inglés para designar las citas directas grabadas). El presentador o conductor lee el guión del reportaje al mismo tiempo que el vídeo es exhibido. Si se agrega sonido original al V/O, éste se convierte en un “V/O-SOT”, siglas de sound on tape (audio original en cinta). Aun cuando muchas estaciones graban ahora digitalmente todo el vídeo sin usar cinta, la abreviatura SOT parece haber persistido. Esas formas de narrativa –leída, V/O y V/OSOT– tienden a ser breves: suelen durar menos de un minuto y a veces sólo 10 o 15 segundos.

En el léxico de las noticias, una historia completa presentada por un reportero se conoce como “wrap” en radio y “package” en televisión. Consiste en la narración del reportero, también llamada “track” (pista) y a menudo incluye audio original y sonido de ambiente, es decir, el que se produjo naturalmente en el lugar de los hechos. Por supuesto, la versión para televisión tiene vídeo y éste puede incluir gráficos, ya sea estáticos o animados. Las historias de esa índole se pueden presentar en vivo o son grabadas con anterioridad y suelen ser más largas que las de los otros tipos, ya que a veces duran hasta seis o siete minutos según el formato del noticiario. Cada paquete tiene también una “entrada” (lead-in) o introducción que es leída por el presentador. Muchos incluyen también un “cierre” (tag) o comentario final que aporta información adicional cuando termina el paquete preparado por el reportero.

Otro tipo de reportaje en los medios electrónicos se conoce como paquete con “sonido natural” o “NATSOT”. Este formato se usa más a menudo en televisión, pero a veces también en radio. No contiene narración a cargo del reportero. En lugar de eso, las personas presentadas en la historia son las que proveen la narración. Este enfoque puede requerir más planificación y tanto trabajo del reportero como cualquier otra historia, pero el resultado puede tener mucha fuerza. Los fotoperiodistas, que a veces producen este tipo de historias por su cuenta sin la ayuda de un reportero, se tienen que asegurar de que cada uno de los elementos de información necesarios para narrar la historia haya sido captado en su grabación, pues de lo contrario el producto final no tendrá sentido.

Redacción de textos para los medios electrónicos

Los reportajes de radio y televisión están escritos para ser escuchados, no para los ojos de un lector. Los reporteros deben escribir textos que puedan leerse en voz alta: claros, en tono de conversación y fáciles de entender. A diferencia de los lectores de periódicos o de noticias en línea, la audiencia de los medios electrónicos no puede retroceder para volver a ver u oír un reportaje que no le quedó claro en el primer intento. “Las palabras se pronuncian y a partir de entonces son irrecuperables”, escribió en una ocasión Ed Bliss, ex editor de la cadena de TV estadounidense CBS News.

Los periodistas de los medios electrónicos son más concisos que sus colegas de la prensa escrita. Así tiene que ser. La versión impresa de un noticiario de media hora llenaría apenas una o dos páginas de un periódico. En la introducción de una noticia para los medios electrónicos no es posible incluir las seis preguntas descritas en el capítulo 2 pues sería demasiado larga y dif ícil de entender. En lugar de eso, el escritor selecciona los dos o tres puntos más significativos y los incluye en la introducción, dejando el resto para la frase siguiente. Además, las historias para noticiarios tienden a omitir ciertos detalles que figuran de ordinario en los medios impresos, como las edades y las direcciones. Los que escriben para los medios electrónicos usan frases cortas para que sean leídas en voz alta sin tener que hacer pausas para respirar.

Los reporteros de radio y televisión deben estar atentos al sonido de las palabras que usan. Igual que los poetas, tienen que estar alertas a la modulación y el ritmo. Considere esta frase de un guión de Edward R. Murrow, el famoso corresponsal de CBS que cubrió la Segunda Guerra Mundial desde Londres: “El apagón se extiende desde Birmingham hasta Bethlehem, pero esta noche el cielo está claro sobre Gran Bretaña”. Ese es un texto que vale la pena escuchar. Las palabras son sencillas y el final es vibrante.

Los escritores de radio y TV deben desconfiar del léxico que podría ser correcto en la página impresa, pero suena ridículo si se lee en voz alta. Cuando la actriz y comediante estadounidense de TV Lucille Ball murió, un reportaje de prensa escrita la llamó “la Ball (el baile) de 83 años”. Por la radio dijeron: “Lucille Ball tenía 83 años”. (Así se evitó la confusión con otras acepciones de la palabra “ball” en inglés.) Los escritores de radio y TV deben cuidar también las palabras que suenan igual, pero tienen distinto significado. En inglés, por ejemplo, “miner” (minero) se puede confundir fácilmente con “minor” (menor)*. Este tipo de palabras deben ser empleadas en el contexto adecuado para que su significado sea claro. Los periodistas de los medios electrónicos acostumbran leer en voz alta sus textos antes de la transmisión porque así pueden detectar este tipo de problemas y no incurrir en dobles sentidos embarazosos que no resultan obvios en el papel. En el reportaje de un torneo de golf de caridad, no sería muy adecuado decir que alguien “play around (jugó una ronda) con el primer ministro”. “Play around” en inglés puede tener la connotación de “portarse mal con”.

Aun cuando los guiones de radio y TV son escritos para leerse en voz alta, respetar la ortograf ía en ellos es tan importante como en los medios impresos. Las palabras mal escritas pueden dar lugar a tropiezos o errores de pronunciación que salen al aire. Para asegurarse de la pronunciación correcta de palabras dif íciles, los periodistas de medios electrónicos suelen incluir signos fonéticos en sus guiones. La ortograf ía también es hoy más importante porque muchas estaciones suben sus reportajes a la red. Algunas estaciones tienen software de computadora que convierte automáticamente los guiones de sus noticiarios en pies de foto o subtítulos, como un servicio para los espectadores sordos. En ambos casos, los errores de ortografía demeritan tanto a los reporteros como a la estación.

Las noticias de radio y televisión son redactadas en un estilo más coloquial que las de los medios impresos. En otras palabras, los periodistas de los medios electrónicos deben escribir tal como hablan. En la noticia de un periódico podemos leer: “El hombre huyó en un camión Toyota rojo, dijo la policía”. Pero en los medios electrónicos, la atribución se dice al principio, por lo cual el guión sería así: “La policía dice que el hombre huyó en un camión Toyota rojo”. Para mantener el tono de charla, los reporteros no necesitan usar nombres y títulos completos en sus historias de noticias. En términos generales, la inicial del segundo nombre se suprime al aire, a menos que sea parte esencial del nombre. A veces ni siquiera el primer nombre es necesario. La noticia en el periódico podría decir: “El ministro del exterior paquistaní Khurshid Mahmood Kasuri se reunió con su homólogo israelí Silvan Shalom en Estambul, Turquía, el jueves”. Por la radio, la noticia sería simplemente: “Los primeros ministros de Paquistán e Israel se reúnen hoy en Turquía”.

La inmediatez es una característica clave de las noticias para radio y TV. Si algo está sucediendo durante la transmisión, usted puede y debe decirlo: “El presidente está volando ahora mismo hacia Ciudad del Cabo...”, lo cual tiene un tono más inmediato que “El presidente viajará hoy a Ciudad del Cabo”. En general, los reporteros de radio y televisión se abstienen de decir la hora en sus entradas, a menos que el suceso haya ocurrido ese mismo día. El periódico del miércoles publicaría esta introducción: “El presidente Mbeki voló a Ciudad de El Cabo el martes”. En cambio, el noticiario de radio del miércoles por la mañana diría: “El presidente Mbeki llegó hoy a Ciudad de El Cabo”. Sería aún mejor que el escritor se adelantara a lo que el presidente hará en esa ciudad el miércoles para así poder escribir el reportaje en tiempo presente: “Esta mañana el presidente Mbeki se reúne con estudiantes en la Universidad de Ciudad de El Cabo”

Sonido

Las declaraciones grabadas (audios) que los reporteros de radio y televisión usan en sus reportajes son el equivalente electrónico de las citas, pero para elegirlas bien se requiere un nivel adicional de toma de decisiones. No basta que el audio sea comprensible en la transcripción escrita: es preciso que tenga suficiente claridad para que resulte comprensible por radio o televisión. Los periodistas de los medios electrónicos deben considerar con cuidado la duración de su audio original. Lo que parece breve en el papel puede requerir en realidad bastante tiempo para ser expresado verbalmente, a veces tanto que no es posible usarlo completo sin que el reportaje exceda el tiempo asignado.

Los escritores de radio y TV prestan especial atención a las transiciones antes y después de los audios. Su objetivo es crear una narración sin empalmes que mantenga la atención de la audiencia durante toda la historia. Por ejemplo, si un audio original empieza con un pronombre, el escritor debe aclarar su significado desde el principio, insertando la frase de manera que el oyente obtenga la información necesaria para descifrar lo que vendrá después. Supongamos que se desató una plaga de piojos en las escuelas locales. La enfermera de una escuela dice en un audio original: “Ellos llegan aquí rascándose y ya sabemos lo que tienen. Es muy obvio”. Cuando dice “ellos”, se refiere a los niños de la escuela. No sería conveniente que la frase anterior al audio original fuera: “Enfermeras escolares dicen que están lidiando con una terrible plaga de piojos”, porque entonces el audio original parecería sugerir que “ellos” se refiere a los piojos. En lugar de eso, el reportero podría decir: “Debido a la plaga de piojos, enfermeras como Mary Smith ven más niños que de costumbre en estas condiciones”

Además de audios con declaraciones, los reportajes de radio y televisión pueden incluir lo que se conoce como sonido “natural” o “ambiental”. Es el sonido que se capta al grabar un reportaje: el silbido del viento, una sirena de policía o niños que gritan de alegría. El uso de estos sonidos para contar la historia es la práctica habitual en algunas partes del mundo. La inclusión de sonidos naturales permite que el escucha o el espectador sienta que está presenciando la situación, en lugar de que el reportero se la cuente. El sonido puede servir también como una transición auditiva para pasar de una ubicación a otra, pues guía a la audiencia a la siguiente escena.

El audio natural se puede usar con un nivel de sonido bajo, como fondo para las palabras del reportero, o “a todo volumen” para que se oiga claramente. De cualquier manera, el sonido ayuda al reportero a narrar la historia. Así como el mortero une los ladrillos, el buen sonido natural mantiene la cohesión del relato. El fotoperiodista estadounidense Steve Sweitzer dice que el uso de sonidos naturales en televisión es esencial para presentar la historia completa. “El sonido es la otra parte de la imagen”, afirma.

Imágenes

La televisión es mucho más que radio con imágenes. Los periodistas de televisión hábiles armonizan sus palabras con el vídeo para relatar la historia con más vigor. Las imágenes no son sólo un “fondo decorativo” en vídeo, sino parte esencial del reportaje. Los elementos visuales muestran el “qué” de la historia. Las palabras dicen el “por qué”. Citemos de nuevo a Ed Bliss cuando dijo: “Ver puede ser creer, pero no es comprender”.

Los reporteros de televisión necesitan saber qué vídeo van a usar en la historia antes de empezar a redactarla. Siempre que sea posible, deben examinar todo el material de vídeo en primer lugar, para estar seguros del debido acoplamiento entre sus palabras y las imágenes. Esto no es sólo cuestión de estilo. Las investigaciones han demostrado que el espectador entiende y recuerda mucho mejor un reportaje cuando hay armonía entre las palabras y el vídeo, es decir, cuando ambos relatan la misma historia fundamental. Cuando el vídeo no concuerda con las palabras, el espectador tiende a recordar mejor las imágenes que la narración. Imagine, por ejemplo, un reportaje acerca de los efectos de una tormenta intensa sobre las reservas de combustible de un país. Si el vídeo sólo presenta los daños de la tormenta y su secuela, el espectador puede perderse el argumento central de que las reservas de combustible han sido perturbadas. El reportaje sería más fácil de seguir si mientras el vídeo muestra los daños de la tormenta, el reportero habla de sus consecuencias y luego la imagen cambia a camiones de combustible abandonados o gente que espera en fila con la esperanza de comprar gasolina, mientras el reportero describe el efecto de la tormenta sobre las reservas de combustible.

Sincronizar las palabras y las imágenes no significa que el reportero deba limitarse a describir lo que el espectador puede ver. Supongamos que un vídeo muestra un camión agrícola avanzando por una vereda de tierra. No tendría sentido que el reportero dijera algo obvio, como: “Los Robertson viven al final de un largo camino rural”. En lugar de eso, el audio podría aportar información que acentuara el contexto y diera significado a la imagen. En este caso, el reportero podría decir: “La sequía ha sido tan severa que los Robertson no tuvieron cosechas que vender este año”.

Noticiarios

Los lectores de periódicos o de sitios de noticias en Internet tienen mucho control sobre la forma en que reciben la información. Los oyentes de radio y los espectadores de televisión tienen menos control. Un lector de periódicos empieza por donde le plazca, ya sea en la primera página, en la sección deportiva o en los obituarios. El lector en línea puede examinar el contenido de la página principal del sitio Web y decidir qué material específico desea leer de principio a fin. En cambio un oyente de radio o un espectador de televisión tiene que recibir las noticias tal como son transmitidas; el orden en que éstas aparecen ha sido determinado de antemano por el productor del noticiario.

En general, los noticiarios empiezan o presentan como “introducción” lo que a juicio del productor es la historia principal de cada día. Eso no quiere decir que todas las historias que se presentan después de la introducción sean menos importantes que ésta. El productor tiene que considerar el impacto del noticiario en conjunto, no el de cada uno de sus elementos. Con frecuencia los productores colocan un reportaje importante o insólito al final de la lista de noticias y desde el principio presentan un resumen inicial o “avance” del mismo, anunciando que lo presentarán en seguida, como un recurso para mantener el interés de los espectadores e impedir que cambien de canal. (Ya hablamos de los resúmenes iniciales en el capítulo 4.)

A semejanza del editor de un periódico cuando decide la distribución de las páginas, el productor de un noticiario de televisión crea un proyecto o “alineación” de éste donde figuran todas las historias en el orden en que serán presentadas. El trabajo del productor consiste en saber con precisión cuánto debe durar cada historia porque el noticiario debe empezar y terminar a ciertas horas precisas. Una vez iniciado el programa, el productor se asegura de que todo se mantenga dentro del horario programado. Si un reportaje resulta más largo de lo esperado, el productor debe decidir qué partes debe cortar para ajustarlo. Si una historia es suprimida, el productor debe conseguir material para llenar el hueco.

Noticias en Internet

El periodismo en línea tiene algunos atributos del periodismo impreso, algunos rasgos de los medios electrónicos y otros que son únicos de la Internet. Es frecuente que los sitios Web ofrezcan artículos de noticias que se leen como si hubieran sido publicados en un periódico. En otras ocasiones la audiencia puede seleccionar un clip de vídeo, con lo cual el sitio Web parece una transmisión de televisión. Un reportaje en línea que aprovecha todas las ventajas del nuevo medio permite que el lector participe en forma activa eligiendo su propio itinerario a través de la información presentada. “Sólo es una nueva forma de narrativa si el usuario tiene cierto grado de control sobre ella”, dice Nora Paul, directora del Instituto de Estudios de los Medios de Noticias en la Universidad de Minnesota.

“Los periodistas en línea deben pensar en varios niveles al mismo tiempo: palabras, ideas, estructura de la noticia, diseño, elementos interactivos, audio, vídeo, fotos [y] buen juicio noticiero”, dice Jonathan Dube, editor de CyberJournalist.net, un sitio Web que se ocupa de la forma en que la Internet y otras tecnologías están transformando los medios informativos. “La televisión se encarga de mostrar la noticia. El periódico se ocupa más bien de narrarla y explicarla. En línea se intenta mostrar, narrar, demostrar e interactuar”. Para que eso sea posible, el periodismo en línea presenta la información en distintos niveles, usando diversas formas de narrativa.

Formas de las noticias en línea

La forma más elemental de reportaje en línea ha sido descrita como “prensa impresa y algo más”. Consiste en un texto que incluye elementos adicionales como fotograf ías, audio y vídeo, o bien, hiperenlaces para obtener más información. Con la inclusión de enlaces, el periodista puede conducir al lector a información adicional en otras páginas Web –algunas de las cuales pueden pertenecer a fuentes ajenas a la organización de noticias– que ofrecen más antecedentes o aspectos históricos. Las historias en línea pueden reforzarse con enlaces a distintas bases de datos donde el usuario hallará más información. Por ejemplo, una historia sobre el descenso observado en los resultados de las pruebas académicas en escuelas secundarias de todo el país podría incluir un enlace a una base de datos donde aparezcan los resultados obtenidos en todas las escuelas. Allí el usuario podría buscar una escuela específica o todas las de una ciudad determinada, o bien, comparar los resultados entre distintas escuelas.

Una aproximación más innovadora utiliza “elementos interactivos seleccionables” o gráficos en multimedia diseñados de modo específico para ilustrar la historia. Los elementos gráficos se presentan en forma lineal, pero el lector los puede explorar por separado, en cualquier orden. Lo mismo es aplicable a la mayoría de las “presentaciones de diapositivas” que combinan texto y audio con fotos fijas en una experiencia multimedia para el usuario.

Los recursos que permiten al lector explorar un lugar realizando giros de cámara hasta de 360 grados pueden reforzar también la narrativa en línea. Lo mismo ocurre con la animación Flash, uno de los programas de software que permiten diseñar contenido interactivo, es decir, vídeo, gráficos y animación. Por ejemplo, la BBC de Londres creó un sitio Web sobre las drogas ilegales y el alcohol, donde el lector puede “seleccionar” una droga en particular y su dosis, elegir después una parte del cuerpo –como el cerebro o el corazón– y leer cuáles son los efectos de dicha droga en ese órgano, además de información sobre seguridad. Los sitios en línea han empleado incluso cuestionarios y juegos para relatar historias, dividiendo la información en preguntas y respuestas y dejando que el usuario descubra lo que el reportero ha averiguado.

Redacción en línea

Según Jonathan Dube, la redacción para sitios en línea es un híbrido entre el texto impreso y el texto para los medios electrónicos. Él afirma que el estilo breve y simple que los noticiarios prefieren hace que la redacción en línea sea más fácil de seguir. Pero agrega que demasiados sitios Web pasan por alto las reglas básicas de la buena redacción. El tono de conversación es bueno, dice Dube, pero la gramática y la ortograf ía todavía son importantes. El jefe de información de un canal de televisión, Scott Atkinson, dice que su mejor consejo a los que escriben para la Internet es que lo hagan como si redactaran un mensaje de correo electrónico para un amigo. “Eso no significa que uno pueda escribir mal las palabras, ignorar la estructura de la historia o salirse de contexto”, aclara. “Lo que significa es que debemos escribir en el estilo más íntimo que seamos capaces de lograr”.

En virtud de que los sitios de noticias en la Web tienden a ofrecer muchas opciones a los lectores, sus redactores deben evitar las introducciones aplazadas o anecdóticas que no muestran con rapidez cuál es el tema de la historia. La introducción debe dar al lector una buena razón para seguir leyendo; de lo contrario, es probable que opte por elegir otra noticia. Las historias en línea suelen ser más cortas que en los periódicos. Una buena guía consiste en limitar las historias para Internet a unas 800 palabras y tratar de que todo quepa en una página. En varios estudios se ha observado que los lectores están dispuestos a recorrer todo un texto en línea; así pues, no es necesario obligarlos a pasar a otras páginas para seguir leyendo la historia. Pero para que el texto sea más fácil de asimilar, Dube sugiere que cuando el escritor redacte algo que será publicado en línea es preferible que lo divida en más bloques y use más subtítulos y enumeraciones para separar sus ideas, que cuando escribe para los medios impresos.

El periodismo en línea puede permitir que los lectores respondan en forma inmediata y directa al escritor o editor por correo electrónico o incluso en un chat en vivo. Además, muchos sitios proveen espacio para que el lector deposite sus comentarios u opiniones y que otras personas los puedan leer y le respondan. En Estados Unidos, la Radio Pública de Minnesota (MPR) solicita colaboraciones para presentarlas tanto en radio y TV como en línea. Se pide a los oyentes que llamen por teléfono o usen el correo electrónico para enviar información adicional. Las historias presentadas en el sitio Web de MPR muestran un enlace titulado “Ayúdenos a cubrir esta noticia”, para que la audiencia agregue sus comentarios y conocimientos.

La MPR realiza también encuestas entre su audiencia antes de producir informes especiales, por ejemplo, un examen de la economía del estado. El vicepresidente de MPR News, Bill Buzenberg, dice que las colaboraciones de la audiencia se traducen en “reportajes mucho más refinados, con más profundidad y gran abundancia de ejemplos y voces del mundo real”.
 

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